Declaración de Trujillo

Celebramos este VI Congreso Iberoamericano de la AIJDTSSGC en la ciudad de Trujillo de La Libertad, otrora denominada “Cuna del Derecho Laboral en el Perú”, entre los días 5 al 7 de noviembre del 2009, teniendo como tema-eje “El Derecho Laboral y de la Seguridad Social de los Trabajadores Migrantes e Informales”.

Inspirados en el pensamiento unificador de los juslaboralistas, Maestros Dr. Guillermo Cabanellas de Torres (hispano-argentino) y Dr. Osvaldino Rojas Lugo (puertorriqueño), nos reafirmamos en la idea de que únicamente la democracia puede garantizar el desarrollo integral de nuestra sociedad, no sólo en términos de crecimiento económico, sino de estabilidad política, con un sentido de responsabilidad social de la dignidad del individuo y de su libertad.


La mayor parte de los males sociales que confrontan nuestros países provienen de la desigualdad en la distribución de las riquezas nacionales. Por eso creemos que para asumir con responsabilidad la búsqueda de soluciones que minimicen estos males sociales, el Estado tiene que cambiar radicalmente la política neoliberal.

Se precisa pues de un nuevo orden económico, social y político, fundado en el principio democrático mediante la acción participativa y la instrumentación de políticas estatales de largo aliento que tiendan al equilibrio, la estabilización y el crecimiento; políticas que deben ser producto del consenso de los diversos actores sociales en ámbito productivo-laboral.

Debido a su tradición reivindicativa e histórica, cobra singular importancia el haber celebrado este Congreso de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la ciudad de Trujillo, la primera en proclamar la Independencia del Perú, el 29 de diciembre de 1820; una ciudad que, en plena república, debió afrontar los efectos perniciosos de un capitalismo mal orientado que determinaría movimientos obreros de protesta y huelgas como la del 8 de abril de 1912, en las haciendas Casa Grande, Cartavio y Chiquito, con un saldo trágico de nada menos que 150 huelguistas muertos. Veinte años más tarde, en 1932, sería esta ciudad —por cierto la cuna de Víctor Raúl Haya de la Torre y bastión de lucha de Antenor Orrego y el mártir Manuel Arévalo—, el epicentro de una revolución armada que tendría como contraparte el ataque de fuerzas del gobierno por tierra, mar y aire, con el saldo de millares de vidas sacrificadas y sus lamentables consecuencias sociales.
Así las cosas, mediante este magno Congreso Laboral aquí organizado, contando para ello con el aval del Ministerio del Trabajo del Perú, del Gobierno Regional La Libertad, la participación activa de 2 representantes de la O.I.T., y tras la participación notable de más de 40 Conferencistas y Panelistas Expertos provenientes de 16 países del área Iberoamericana (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela), hemos acordado efectuar la siguiente “Declaración de Trujillo” como un digno colofón al intercambio académico de ideas durante estos tres fructíferos días de trabajos intensos, Declaración que se reduce a diez puntos básicos:
PRIMERO.- Desde esta señorial ciudad de Trujillo, Perú, cuna de grandes juslaboralistas, inspirados por su historia, la Membresía de Número de la AIJDTSSGC reiterar el propósito firme de continuar trabajando de manera infatigable en la búsqueda de un mundo mejor, más justo y más humano, firmes en la lucha permanente por la Justicia Social en toda el área Iberoamericana.

SEGUNDO.- Ratificamos la fundamental idea de unidad de nuestros pueblos Iberoamericanos, mediante una unidad que tenga siempre como premisas básicas e incontrovertibles el obsequio a cuatro principios básicos: la Verdad, el Derecho, la Justicia y la Paz Social.
TERCERO.- Convocamos por tanto a todos los gobiernos de los Estados de nuestros países de la región Iberoamericana a establecer políticas Estatales de largo plazo que definitivamente erradiquen el trabajo infantil, en especial en sus peores formas o manifestaciones, sin detrimento de que en caso necesario se brinde a nuestra niñez el cuidado y la protección que requieren mediante medidas públicas no condicionadas al cumplimento de ningún requisito de acceso a este servicio público fundamental.
CUARTO.- Nos pronunciamos para que los grupos sociales vulnerables, ya sean personas de la tercera edad, infantes, discapacitados, indígenas, migrantes, auto-ocupados u otros grupos análogos, sean adecuada y suficientemente protegidos por todos los Estados de la región Iberoamericana, con independencia de su sexo, raza, religión, condición individual o capacidad económica.
QUINTO.- Exigimos a los gobiernos de los Estados de los países Iberoamericanos el establecimiento de sistemas públicos de seguridad social confiables, que permitan a hombres y mujeres no sólo acceder a éstos cuando se tenga la calidad de trabajador subordinado, al ser función del Estado proteger en seguridad y salud a todos sus integrantes, entre los cuales debe atenderse tanto a trabajadores migrantes como a informales, tal y como lo establecen todas las Cartas Constitucionales de los países del área, volviéndose así efectivos dichos postulados por tratarse de derechos exigibles al Estado.

SEXTO.- La Asociación Iberoamericana de Juristas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social Dr. Guillermo Cabanellas (AIJDTSSGC), prestará su desinteresado concurso a todos los Estados que, comprometidos con su obligación frente a sus ciudadanos, se acerquen a nosotros buscando establecer lineamientos económicos, jurídicos y hasta políticos, que garanticen el respeto a la condición humana del trabajador y tiendan a garantizar en todo momento un empleo digno al ciudadano que evite la migración interna y externa, o intente reducir la informalidad y la precariedad laborales.

SÉTIMO.- La seguridad social contemporánea, siendo un sistema contributivo y solidario, da estabilidad social y por lo tanto reduce la pobreza al convertirse en un redistribuidor natural del ingreso nacional. No obstante, reconocemos académicamente que la tendencia mundial es la de deslaboralizar de una buena vez este magnífico manto protector, el cual debe dejar de estar atado al empleo formal y decente, a fin de ampliar su cobertura a otros grupos sociales productivos, sin necesidad de la existencia de un vínculo laboral.
OCTAVO.- La protección social, en cualquiera de sus diversas formas, aunque de manera especial en materia de previsión social laboral y específicamente de seguridad social, deben ampliar su cobertura de manera racional y progresiva en toda el área de Iberoamérica, pugnándose por respetar y materializar el principio de la universalidad e internacionalidad de la misma, porque está comprobado que ella redunda en beneficio de la productividad económica.
NOVENO.- Es necesario efectuar a la brevedad un análisis académico serio, responsable y comprometido, ajeno del todo a los vaivenes políticos o a los ciclos económicos, en aras de redefinir conceptos jurídicos que por obvias razones han evolucionado más rápido que nuestros estáticos textos legales, jurisprudencia o doctrina jurídica. Así las cosas, resulta conveniente redefinir cuestiones tales como subordinación, pleno empleo, mercado laboral o los derechos laborales mínimos de los trabajadores subordinados, buscando un sano equilibrio entre la productividad y el respeto a tales derechos, ajustando la realidad con la ciencia jurídica.

DÉCIMO.- Resulta indispensable en dicha tarea académica a acometer, el diagnosticar, reconocer y regular en los textos legales las nuevas formas de trabajo que, como un desafío permanente, nos presenta el siglo XXI a los juslaboralistas; entre ellos regulando la perniciosa terciarización laboral a que apuntan esquemas tales como el outsourcing, al igual que intentando regular con creatividad e ingenio el fenómeno del tele trabajo o trabajo a distancia. Como los retos son enormes, su eventual solución debe atravesar por el trabajo académico de expertos.

Esta Declaración ha sido efectuada en la ciudad de Trujillo, Perú, el siete de noviembre del dos mil nueve.

DR. JOSÉ RAMIRO FERRADAS CABALLERO

Presidente del Comité Organizador del

VI Congreso Iberoamericano de la AIJDTSSGC, Trujillo-2009

vicongreso

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