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	<title>Asociación Iberoamericana de Juristas del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social «Dr. Guillermo Cabanellas» &#187; V Congreso de la AIJDTSSGC</title>
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	<description>Honrando el pensamiento unificador del Dr. Guillermo Cabanellas. Fundada por el Dr. Osvaldino Rojas Lugo. Presidente Internacional: Dr. Ángel Guillermo Ruiz Moreno.</description>
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		<title>Ante la claudicación de la responsabilidad social</title>
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		<pubDate>Thu, 15 Nov 2007 05:00:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Francisco A. Catalá Oliveras El fantasma que ahora recorre el mundo es el de la claudicación de la responsabilidad social. Esta claudicación cobra la forma de la privatización de activos públicos, de la individualización del riesgo vía cuentas privada en &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/15/ante-la-claudicacion-de-la-responsabilidad-social/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right">Francisco A. Catalá Oliveras</p>
<p>El fantasma que ahora recorre el mundo es el de la claudicación de la responsabilidad social. Esta claudicación cobra la forma de la privatización de activos públicos, de la individualización del riesgo vía cuentas privada en los sistemas de seguridad social, del debilitamiento sindical ante el deterioro de los derechos laborales, de la prioridad del consumo de bienes privados o individuales del consumo de bienes de carácter público o colectivo y de la delegación de las funciones sociales del Estado a diversas organizaciones de la llamada &#8220;sociedad civil&#8221;, lo que algunos denominan el &#8220;tercer sector&#8221;, en oposición al &#8220;primer sector&#8221; (el Estado) y al &#8220;segundo  sector&#8221;, compuesto por empresas guiadas por el lucro.</p>
<p>En este tercer sector, integrado eminentemente por organizaciones no gubernamentales y entidades sin fines de lucro, suelen abundar las buenas intenciones y faltar los recursos financieros. Se carece de la base impositiva y del servicio de carácter universal de que es capaz el Estado. Así, la responsan¿bilidad social, en lugar de una obligación de todos, se reduce a una gestión de agentes voluntarios que, ante la creciente estrechez fiscal del Estado y la dependencia de una &#8220;filantropía empresarial&#8221; que es más publicidad que realidad, resulta insuficiente para compensar la claudicación de los agentes públicos.</p>
<p><span id="more-119"></span></p>
<p>La fragua en que se ha forjado tal claudicación fue la ideología dominante  durante las dos últimas décadas del siglo pasado: el llamado &#8220;neoliberalismo&#8221;. Éste, apoyado en la visión neoclásica del mundo económico, postula dos fórmulas dietéticas. La primera, recomendada para el Estado, es un severo régimen alimenticio de adelgazamiento; la segunda, recetada para la empresa privada, se resume en la  liberación de todos los apetitos imaginables. Una parte de la premisa de que el gobierno ha crecido de manera desmesurada y que tanto su tamaño como su gestión  obstaculizan el desenvolvimiento económico; la otra presume que el desarrollo equivale a la extensión del espacio privado mediante la competencia entre emporios empresariales inscritos en un mercado que algunos fundamentalistas juzgan como una especie de estado de gracia.</p>
<p>El expediente del neoliberalismo en los inicios del siglo 21 no luce bien. Las políticas que inspirara, como las reformas fiscales orientadas a la reducción de impuestos y gastos, las privatizaciones de activos públicos para enfrentar insuficiencias presupuestarias de carácter   inmediato y los estatutos laborales, o esquemas de flexibilización, articulados para debilitar los reclamos de la clase trabajadora, han dejado un legado de pobreza y desigualdad.</p>
<p>La desregulación ha abierto el cauce a los escándalos corporativos, sobre todo  en los países industriales. No hay un solo sector, sea productivo o de servicios, que no se haya visto envuelto en algún esquema de corrupción. Hay de todo: contabilidad falsa, fraude bursátil, conflictos de interés y una red de irregularidad y falsificación que incluye bancos, bufetes de abogados, empresas de auditoria y agencia calificadoras, entre otros. Enron y World Com, en el campo de la energía una y en el de las telecomunicaciones la otra, encabezaron la lista y se ganaron los titulares. En su caída arrastraron a Arthur Andersen, la conocida firma de auditoría. En la olla podrida también estaban el Chase, Citibank y Cerril Lynch. Con el destape surgieron a la luz  escándalos en ATT, MCI, Merck, Bayer, Tyco Internacional, Shell, Chevron, Texaco, Vivendi, Nortel, Pricewaterhouse, Halliburton y sume y siga.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de la pobreza de su expediente todavía se insiste en políticas públicas de corte neoliberal. Esto obedece, en buena medida, a una defensa bien orquestada de la economía liberal de mercado y de una línea de ataque constante que parece relacionar todos los males sociales con la incapacidad de la clase política gobernante. A partir de allí, en un salto de dudosa lógica, se pasa a la impugnación generalizada de la gestión gubernamental y de todo lo que sugiera ampliación del espacio público.</p>
<p>Pierre Bourdieu, sociólogo francés, decía que el blanco del neoliberalismo es el lado izquierdo del Estado: el que se inclina a los programas de educación, salud y a las prestaciones sociales y el que es sensible a las necesidades de los trabajadores y consumidores. No toca para nada al lado derecho: el que representa al capital y socializa costos mediante subsidios, exenciones contributivas y laxitud en la protección ambiental a la misma vez que garantiza beneficios privados. Por cierto, aquí radica una de las causas precipitadotas de la crónica insuficiencia fiscal. Esto es claro en nuestro país.</p>
<p>¿Cómo no padecer insuficiencia fiscal cuando la base tributaria se estrecha cada vez más? La Ley de Incentivos Contributivos vigente en Puerto Rico concede una tasa de contribución sobre ingresos a las empresas cobijadas por la misma, las llamadas &#8220;exentas&#8221;, que oscila entre el 2 y el 7 por ciento del denominado ingreso de fomento industrial. Esta tasa contributiva puede ser menor al 2 por ciento, inclusive cero, si se determina que el negocio exento constituye una actividad pionera con tecnología novedosa. Además, la ley provee todo una serie de deducciones, créditos y exenciones adicionales: deducción por nómina, deducción por gastos de adiestramiento, deducción por gastos de investigación y desarrollo, deducción por inversión en estructuras y equipo, crédito por pérdidas de la compañía matriz, crédito por compras de productos manufacturados en Puerto Rico, crédito por pago de regalías y derechos de licencia, exención de contribuciones municipales y estatales sobre propiedad mueble e inmueble, exención de arbitrios estatales y exención de patentes y otras contribuciones municipales.</p>
<p>A la Ley de Incentivos Contributivos se suman numerosos estatutos tributarios especiales que benefician a las corporaciones y sociedades &#8220;no exentas&#8221;. Las reducciones en la responsabilidad tributaria corporativa se manifiestan en la creciente brecha entre las tasas nominales y las tasas a que efectivamente se paga. Por ello, en un trabajo reciente realizado por la Brokings Intitution y por el Centro Para la Nueva Economía se concluye que en Puerto Rico &#8220;la contribución regular sobre ingreso de las corporaciones básicamente aplica por excepción&#8221;. La gran ironía es que la exención contributiva ha perdido efectividad como instrumento de promoción de inversiones a la misma vez que ha debilitado la capacidad del gobierno para proveer servicios como educación, salud e infraestructura, los que resultan cruciales no únicamente para satisfacer necesidades de la ciudadanía sino para promover actividad económica.</p>
<p>La insuficiencia fiscal se utilizó como una de las justificaciones de la privatización en la forma de venta de activos públicos durante la primera generación del neoliberalismo, en las décadas de 1980 y 1990. Los activos que encabezaron la lista eran, claro está, los más rentables, entre los que sobresalieron las instalaciones telefónicas. La lista de activos rentables ha disminuido. Ahora, en la segunda generación de políticas inspiradas por el neoliberalismo, se recurre a sociedades del gobierno y del capital privado para el desarrollo de proyectos de infraestructura pública. Lo curioso es que en éstas se salvaguardan los intereses privados, es decir, se socializa el riesgo. Resulta paradójico que, por un lado, se socialice el riesgo de empresas capitalistas y que, por otro lado, se individualice el riesgo de la seguridad social.</p>
<p>La sustitución del beneficio por la contribución definida en los sistemas de pensiones aumenta el riesgo del participante al exponerlo individualmente a los vaivenes de los mercados de valores. Su pensión deja de definirse a base de sus cotizaciones, sueldos y años de servicio para determinarse en función de un juego especulativo. Decía Keynes, refiriéndose al desplazamiento del capitalista emprendedor por el capitalista especulador, que &#8220;cuando el desarrollo del capital en un  país se convierte en subproducto de las actividades propias de un casino, es probable que aquél se realice mal&#8221;. 1Con la misma lógica puede afirmarse que la seguridad social está cada vez más expuesta al azar del casino y, por lo tanto, &#8220;es probable que se realice mal&#8221;.</p>
<p>El debilitamiento de la seguridad social se agrava con la proliferación de las estrategias empresariales de subcontratación y con el incremento del trabajo a tiempo parcial, muy acuitado en el sector comercial. Para colmo, todo esto coincide con la insuficiencia actuarial de los sistemas de pensiones y con el fenómeno demográfico del envejecimiento de la población. Huelga en que el futuro dependerá de lo que se haga en el presente. Desafortunadamente, lo que se hace, conjuntamente con lo que se deja de hacer, no augura un buen futuro.</p>
<p>LA claudicación de la responsabilidad social por parte del Estado se intenta compensar con el protagonismo de la &#8220;sociedad civil&#8221;. Pero ésta no es un sujeto sino un espacio de acción de diversos actores, entre los que cabe destacar a los sindicatos y a componentes del &#8220;tercer sector&#8221; como las cooperativas y otras organizaciones sin fines de lucro. Ninguno de estos actores dispone del alcance universal del Estado.</p>
<p>También se intenta delegar la responsabilidad social en el &#8220;segundo sector&#8221; o corporaciones privadas con fines de lucro como si éstas contaran con la autoridad o legitimidad para decidir en dónde radica el interés. No se trata ni de demonizar ni de santificar a estas empresas. De lo que se trata es del hecho que estas entidades no fueron diseñadas para operar guiadas por el altruismo. Como muy bien advirtiera en un libro recientemente publicado el que fuera Secretario del Trabajo de Estados  Unidos durante la administración del presidente Clinton: &#8220;No se crea por un instante que una empresa sacrificaría ganancias para cumplir fines sociales&#8221;. 2 En todo caso. Corresponde al estado establecer las normas de rigor para salvaguardar estos fines y evitar que sean vulnerados por gestiones empresariales orientadas por fines privados. También le corresponde crear las condiciones, en buena medida vía deducciones tributarias, para que estas empresas hagan gala de su &#8220;sensibilidad social&#8221;.</p>
<p>El neoliberalismo postula la contracción del espacio público pero carece de respuestas a la recesión económica, al desempleo, a la pobreza, a la desigualdad, al deterioro de la seguridad social, a la degradación ambiental y a otros problemas sociales. Todo lo resume en la presunción de que el mercado, de manera automática, articula las soluciones. Poco a poco se desdibuja la responsabilidad social y se torna más aguda la carencia de recursos para atender problemas como el de los múltiples servicios que requieren los ancianos. La insuficiencia financiera de organizaciones como la Casa Protegida Julia de Burgos, refugio para mujeres maltratadas, o como el Centro Margarita, programa para infantes y preescolares con deficiencias en el desarrollo, no es casualidad.</p>
<p>Bajo las premisas neoliberales se cultiva, para  utilizar la dicotomía que acuñara el economista Albert Hirschman hace más de tres décadas, la salida más que la voz: los problemas que requieren de acción colectiva para su solución se delegan paulatinamente al ámbito individual. Ante la criminalidad se recurre al encerramiento en casas protegidas por guardias privados; ante las fallas de agua y luz se instalan cisternas y plantas eléctricas domésticas; y ante la pobreza de la escuela pública se opta por la privada. Estas salidas significan la deserción de aquéllos que disponen de más recursos para ejercer la voz. No lo hacen, aunque reconozcan  que ni la criminalidad, ni las fallas de los públicos, ni las carencias educativas pueden enfrentarse efectivamente con salidas individuales. La intensificación de los problemas sociales es inevitable si la gestión colectiva, la voz política, no se convoca adecuadamente para enfrentarlos.</p>
<p>Ante esto la respuesta no la puede dar un gobierno claudicante sino un gobierno emprendedor; la respuesta no se puede encontrar en el binomio de la reducción de los impuestos y del gasto sino en aparato fiscal que, por un lado, sea justo y eficiente en la recaudación tributaria y que, por  otro lado, refleje en sus gastos el compromiso de satisfacer las necesidades del pueblo. Invocar o acusar el  &#8220;malgasto&#8221; para justificar la reducción del gasto público es absurdo. Esto presume que las urgencias sociales están satisfechas. La única respuesta efectiva al &#8220;malgasto&#8221; es el &#8220;buen gasto&#8221;.</p>
<p>Por otro lado, los actores sociales que invocan continuamente a la &#8220;sociedad civil&#8221; vienen obligados a traducir la palabra en acción. Esto requeriré profundas alteraciones filosóficas. Tomemos, a manera de ejemplo, a los sindicatos obreros.</p>
<p>No debe subestimarse el historial del sindicalismo en la gestación de toda una serie de precocimientos para proteger al trabajador en su taller. Mucho menos puede soslayarse su contribución al aumento en el nivel de vida vía la conquista de innumerables reivindicaciones. No obstante, el activismo sindical de hoy, ya sea en la mesa de negociación o en la línea de piquetes, es eminentemente defensivo, de preservación del &#8220;statu quo&#8221;. La estructura de empleo ha cambiado; la clase trabajadora, en la que ahora la mujer ocupa un espacio que antes no ocupaba, ha cambiado; la tecnología ha cambiado;  el marco institucional también ha cambiado. Pero los sindicatos lucen como organizaciones renuentes al cambio. En ocasiones parece que todavía están negociando con Henry Ford en los inicios del siglo 20.</p>
<p>Las múltiples clasificaciones de puestos con estrictas delimitaciones entre unos y otros, características de las líneas de montaje de Ford, fueron diseñadas por los patronos como mecanismos de control en la era de la producción en masa. Inicialmente, sobre todo en trabajos de alto riesgo, fueron adoptadas por los sindicatos como mecanismos de defensa. Posteriormente se generalizaron y pasaron ha ocupar un lugar destacado en los convenios. Sin embargo, no se debe olvidar su origen ni su función desde la óptica de la cultura corporativa. Convierten al trabajador en una especie de pieza de capital fácilmente sustituible y le enajenan de una visión más integral del proceso de producción de su taller o del servicio que presta su oficina. Han contribuido a desarrollar estilos de trabajo poco solidarios. Esta actitud se resume en la consabida frase &#8220;Eso no me toca a mí&#8221;. Este mecanismo de defensa, supuestamente esgrimido en contra del patrono, termina degenerando en un mecanismo que se utiliza en contra de los compañeros de trabajo y en contra de la clientela. Ahora, la tecnología que permite perfiles de producción más heterogéneos, y que se debería utilizar para restaurar y promover la capacidad intelectual de los trabajadores, choca con los viejos estilos de concebir al trabajo.</p>
<p>Una práctica patronal que suele ser muy atractiva para los empleados son las ventanas u ofertas de retiro temprano. Generalmente se hacen para salir de los empleados de más antigüedad y reducir los gastos de nómina. En la instancia gubernamental también sirven al propósito de sustitución de una burocracia política por otra. Pero lo que puede ser muy atractivo desde la óptica individual no necesariamente lo es de la óptica colectiva. En primer lugar, el empleado jubilado en edad productiva puede buscar un empleo de remuneración modesta porque la misma es complementada por la pensión. Esto tiende a reducir la tasa salarial. En segundo lugar, el efecto actuarial en los sistemas de pensiones puede ser negativo. Y en tercer lugar, estimo paradójico el entusiasmo de las uniones con las ventanas ya que la prisa de sus representados por abandonar el taller pone en entredicho su gestión.</p>
<p>La densidad sindical se ha reducido de forma generalizada. En casi todos los países del mundo en sindicalismo representa una fracción minoritaria de los asalariados. Esta fracción sería aún menor si no fuera por el aumento de la incursión sindical en el gobierno, lo que podría juzgarse contradictorio cuando de sociedades capitalistas se trata. Esto expone al sindicalismo a la acusación de que se ha convertido en un grupo de presión que representa a una minoría privilegiada que se ah colocado más en conflicto con el interés público que con los intereses del capital.</p>
<p>Para alterar este cuadro no sólo es necesario un renovado esfuerzo de organización de los trabajadores asalariados en todos los sectores de la economía. Se requiere también una reestructuración que permita ampliar las reivindicaciones de otros grupos, como pensionados, autoempleados y amas de casa. Además, los sindicatos tienen que imponerse como tarea la reivindicación de sus talleres de trabajo, sobre todo cuando se trata de talleres del sector público vinculados al descargue de funciones sociales. Sólo inscribiéndose en fines sociales más amplios podrán los sindicatos fortalecer sus tradicionales luchas reivindicativas. Lo mismo puede decirse sobre otras organizaciones.</p>
<p>Este es el caso de las cooperativas. En nuestro país éstas, puesto que no las mueve el lucro, gozan de extensión contributiva. Esto, irónicamente, las torna tímidas en la generación de beneficios que podrían desbordarse hacia el cumplimiento de fines sociales. En contraste, en el grupo cooperativo de Mondragón, en el país Vasco, en donde si pagan impuestos al Estado, aunque con una tasa preferencial, cada empresa cooperativa destina un mínimo de diez (10) por ciento de sus beneficios para cumplir con la responsabilidad social comunitaria.</p>
<p>Ya es hora de que las cooperativas, tan ubicuas en este país, particularmente las de ahorro y crédito, trasciendan la estrecha concepción de que su razón de ser es brindarle servicios a sus socios que, en no pocas ocasiones, resultan mezquinos debido a la inherente timidez en la generación de beneficios. ¿Es que acaso estos socios no tienen hijos, padres, familiares, amigos y vecinos con los que día tras día comparten buenos y malos ratos en sus respectivas comunidades? ¿No es uno de los principios filosóficos del cooperativismo el &#8220;compromiso con la comunidad&#8221;? Espero que este compromiso no se agote en gestos simbólicos o en la compra de uniformes para algún equipo deportivo que sirva a la publicidad de la empresa. Me pregunto, no sin cierto escepticismo, cuántas de estas organizaciones tienen un compromiso significativo con programas como los de la Casa Julia de Burgos y el Centro Margarita.</p>
<p>Ante la claudicación de la responsabilidad social hay que rescatar al Estado, a la gestión política, de la trampa neoliberal. Pero también hay que rescatar a otras organizaciones de una concepción hueca de la &#8220;sociedad civil&#8221;, que se invoca como si fuera una especie de deidad que esté en todas partes y no se encuentra en ninguna.</p>
<p>La sociedad se predica más de lo que se practica. Pero no está muerta. De estarlo, desaparecerían los vínculos sociales y con ellos cada uno de nosotros. Por  ello, la claudicación de la responsabilidad social no puede ser otra cosa que un fantasma que se desvanecerá. Compartir riesgos, responsabilidades y bienes es imperativo para la existencia de la sociedad.</p>
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		<title>Declaración de San Juan</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Nov 2007 12:53:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[glosa por Carlos Sáinz Muñoz. &#160; PENSAMIENTO ORIENTADOR &#160; Bajo el pensamiento orientador e inspiración del insigne juslaboralista Latinoamericano Dr. Osvaldino Rojas Lugo, oriundo de Puerto Rico, se han venido celebrando bianualmente y de manera ininterrumpida, desde la fundación de &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/11/declaracion-de-san-juan/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>glosa por Carlos Sáinz Muñoz.</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>PENSAMIENTO ORIENTADOR</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">          Bajo el pensamiento orientador e inspiración del insigne juslaboralista Latinoamericano Dr. Osvaldino Rojas Lugo, oriundo de Puerto Rico, se han venido celebrando bianualmente y de manera ininterrumpida, desde la fundación de la ASOCIACIÓN IBEROAMERICANA DE JURISTAS DEL DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA SEGURIDAD SOCIAL (<em>AIJDTSSGC</em>), cinco Congresos internacionales del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social. Todos ellos han tenido como norte de su orientación el desarrollo y cultivo de estas disciplinas, contado siempre con  la  participación activa de lo más notable del juslaboralismo Iberoamericano.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><span id="more-78"></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>		     INTEGRACIÓN IBEROAMERICANA</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">        La integración del juslaboralismo hispano parlante en una Asociación académica obedece en gran medida a razones históricas, así como a elementos comunes que nos vinculan ineluctablemente en esta porción continental, la que ha sido llamada con frecuencia como la “América morena”.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Hemos partido de una profunda relación histórica, política y social con España, la que hemos mantenido vigente por innumerables razones; reconocemos así que es cultura viva derivada del encuentro de dos mundos, fusión de quienes traspasaron los mares desde Europa con una cultura distinta a la de las autóctonos de la América Latina, una simbiosis que forjara luego una nueva cultura que, sin desechar los orígenes y raíces culturales indígenas, asimiló principios de la aún llamada <em>Madre Patria.</em></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Es un hecho histórico irreversible la serie de vinculaciones que unen a la península Ibérica y la América Latina, y la ciencia jurídica no podía ser excepción. De alguna manera ello a vuelto a Iberoamérica, una parte del globo terráqueo muy especial, con condiciones ambientales, físicas y étnicas singulares, y con una multiplicidad cultural de ricas tradiciones que crean un perfil poco común, al grado que difícilmente se encuentra alguno similar en el resto del mundo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Esa fusión de la cultura española con las culturas indígenas americanas precolombinas, y la evolución natural de este peculiar “híbrido” social, nunca ha dejado de interactuar, incluso en las gestas de emancipación que legítimamente se libraron con un enemigo circunstancial que siempre mereció respeto consideración y aprecio; ello nos formó un espíritu distinto y común tanto a conquistadores como a conquistados, olvidando viejos resabios de los que nadie de los presentes termina por ser culpable, y en donde la sinergia que se produce cuando coordinadamente se trabaja, vuelve conveniente la unión que genera fuerza, convicción, decisión y optimismo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">De allí las razones por las que tanto el colosal jurista hispano-argentino Dr. Guillermo Cabanellas primero, como el no menos trascendente juslaboralista puertorriqueño Dr. Osvaldino Rojas Lugo después, decidieron crear y continuar en su momento, respectivamente, Asociaciones Iberoamericanas de Juristas y no sólo Latinoamericanas, confiando en que así se conjugaría y preservaría lo mejor de cada cultura.</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">De suerte que, tras la desaparición física de ambos personajes —mas no de su presencia intelectual y moral, siempre orientadora que nos sirve de guía—, hemos decidido libremente nosotros, los aquí reunidos en este Congreso, continuar cultivando, ampliando y desarrollando lo que fueron los ideales básicos que animaran la fundación de esta Asociación; rindiendo con ello justo homenaje a quienes nos iluminaron el camino, fueron nuestros mentores más importantes, y nos sirven de guía para honrar el pensamiento unificador que ambos pregonaron.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	El visionario Dr. Osvaldino Rojas Lugo —junto con Eduardo López Huailla y un puñado de valientes juristas de enorme valía—, en una cita histórica con el destino, sabiamente decidieron integrar esta Asociación a la cual nos enorgullecemos en pertenecer, porque cuando una Asociación de académicos se aparta de los ideales que le animan y dan vida, debe reconocer con valor civil y entereza el problema que le aqueja, en aras de poder reconducirla por el camino correcto.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Recordemos que Iberoamérica es muy ancha, y que en ella caben todas las corrientes de pensamiento jurídico; de manera que pueden coexistir diversas organizaciones académicas análogas, sin que por ello una sea mejor que la otra, sin que se pierda jamás el sentido de unidad en lo esencial —pues lo que cambia son las formas en hacer o conseguir los objetivos planteados—, y sobre todo, sin que haya una atomización de esfuerzos. El tiempo ha demostrado que diversas Asociaciones e Instituciones académicas, cultores todas ellas del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, pueden existir y co-existir armónicamente, sin perjuicio de nadie.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>REFERENCIAS A LAS DECLARACIONES SURGIDAS DE </strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>LOS PRIMEROS CONGRESOS DE LA </strong><em><strong>AIJDTSSGC</strong></em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	</strong>En el “I Congreso Internacional de la <em>AIJDTSSGC</em>”, celebrado en la Ciudad de San Juan, Puerto Rico en el año 1999 —hermosa isla caribeña que fuera cuna del inolvidable maestro y amigo Dr. Osvaldino Rojas Lugo, fundador de la AIJDTSSGC y su líder hasta su sentido deceso el 6 de Marzo de 2003—, la idea original se centró más bien en consolidar lo hecho en diversos tramos y épocas, es decir, lo efectuado a partir de su fundación efectuada mediante Asamblea Constitutiva del 19 de Octubre de 1995, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. En sólo 4 años, partiendo de cero, se había podido comenzar a estructurar regionalmente nuestra querida Asociación Iberoamericana.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Ya en el “II Congreso Internacional” de nuestra querida Asociación, verificado también en San Juan, Puerto Rico, en el año 2001, a instancias del propio Dr. Rojas Lugo, el tema central del debate fue el pernicioso efecto del neoliberalismo como política económica que obligaba sin remedio a la desregulación legal del trabajo formal a fin de producir más con menos: sí, con menos protección legal para el operario, con menos prestaciones y con menos garantía para el operario y sus familias. El debate fue rico en ideas, y algunos de los actuales Ponentes estuvieron presentes en aquella ocasión.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Recordamos como la voz del Dr. Rojas Lugo, nuestro anfitrión en unión de su familia y un selecto grupo de amigos, vibró entonces para hacernos ver esta dolorosa realidad Latinoamericana, como tantas veces lo hizo a lo largo de sus continuos periplos a lo largo y ancho de su amada “América morena”, distinguiéndole así de la que se hace llamar a sí misma como “América” (sic) sin ser un continente.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La Declaración final de aquél inolvidable Congreso celebrado en esta “Isla del Encanto”, fue contundente y aleccionadora. Pero sería aquella la última vez que Don Osvaldino, el maestro, el guía, el líder y caudillo de las causas sociales, encabezaría las luchas del juslaboralismo continental desde este lugar estratégico.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Luego, en el “III Congreso Internacional”, efectuado en la ciudad de Guadalajara, México, la <em>AIJDTSSGC</em> sufrió su primera gran transformación cuando, a raíz del deceso del Dr. Rojas Lugo, se tomaron por los agremiados decisiones cruciales no sólo para la supervivencia como Asociación académica, sino también para afrontar los enormes retos y desafíos que nos presentaba el siglo XXI.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Fue en la ciudad de Guadalajara, el día 21 veintiuno de Noviembre del año 2003, donde se aprobaron por unanimidad de todos los congresistas con derecho a voto nuestros nuevos Estatutos que desde entonces rigen nuestra vida académica. Mediante una serie de estrategias, aunado a la infatigable labor de un grupo de personas que tuvimos la enorme fortuna de contra con la amistad generosa que nos dispensara siempre el Dr. Rojas Lugo, se fortaleció la creación de nuevas Filiales, la aceptación de nuevos Miembros de Número que reunieran los requisitos exigidos para su ingreso, la expansión de nuestra tarea a todos los confines continentales y del planeta entero, con un objetivo clave: volvernos interlocutores confiables, reconocidos por propios y también por extraños. Y lo cierto es que algunos podrán soslayarla, pero nadie ignora la existencia de la <em>AIJDTSSGC</em> y de nuestra fuerza expansiva.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Digamos entonces que ese Congreso de Guadalajara —junto con la respectiva Declaración del mismo nombre—, resultan clave para entender nuestro crecimiento exponencial en los últimos 4 años; nuestra participación activa en más de cien eventos académicos en Iberoamérica; explica el porqué tenemos ahora más de mil Miembros de Número afilados, y porqué  hemos duplicado nuestras Filiales en Iberoamérica. Hemos crecido y seguiremos creciendo exponencialmente, que quede claro.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> No sobra añadir al punto que precisamente en Guadalajara, a finales de 2003, firmaríamos un <em>Hermanamiento</em> histórico con otras Asociaciones e Instituciones académicas análogas, lo que de suyo fue un justo acto de reconocimiento para con nuestra existencia y nuestra fuerza. Las relaciones entre todas ellas es tersa a partir de entonces, si bien seguimos conservando nuestro propio sello de identidad y plena autonomía.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>EL IV CONGRESO INTERNACIONAL Y </strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">“<strong>LA DECLARACIÓN DE CARACAS”</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Nuestro “IV Congreso Internacional de la <em>AIJDTSSGC</em>”, celebrado en la ciudad de Caracas, Venezuela, logró un hito histórico: convertirse por 3 días en la capital laboral Iberoamericana —al igual que hoy lo es Puerto Rico—. El tema eje y l<span lang="es-MX">a motivación principal “</span><span lang="es-MX"><em>Desarrollo Económico con Justicia Social” </em></span><span lang="es-MX">es altamente ilustrativo de lo trascendente e importante que fue ese evento académico, un parteaguas que nos consolidó y que lograra reunir a más de ochocientos congresistas. </span></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En tal evento académico se hizo énfasis en la necesidad de análisis de nuestras actuales sociedades que, por desgracia, se han venido estructurando bajo modelos económicos en los que se privilegia sólo lo económico, subordinando siempre el desarrollo humanista que es la base de la justicia social. Por ello se planteó que no puede haber desarrollo económico justo, sin la participación activa de los que han estado excluidos de todo desarrollo social; se dijo que no podrían salir del pozo en que se encuentran aquellos que han sido vilmente explotados por quienes tienen el dominio de los medios de producción, y mientas el Estado y la sociedad entera no cobre conciencia que urge voltear hacia los excluidos sociales, antes de que incuben movimientos sociales  peligrosos.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Se dijo allí en Caracas que en este nuevo siglo se está replanteando, con mayor intensidad, la lucha sostenida de los países en vías de desarrollo o con economías emergentes, que han sido siempre excluidos, marginados y/o discriminados en todos los Acuerdos Comerciales Internacionales, siempre impuestos por los poderosos en estas formas de mundialización de la economía.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><span lang="es-MX">D</span><span lang="es-MX">ebíamos entender de entrada el fenómeno de la globalización de la economía, y coincidimos que era la internacionalización de las relaciones económicas, regidas por organismos mundiales, cuyo único fin es tutelar el capital en la hegemonía de las empresas transnacionales impuesta a países carentes de tecnología de punta, es decir, de aquellos que cuentan con las ventajosas prácticas de mercados subsidiados para sacar provecho, en este mundo global, de quienes tienen palpables insuficiencias económicas. </span></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">Finalmente todo ello ha servido para desarrollar, al través del abuso de los recursos naturales no renovables, y la fuerza humana del trabajo pagado a precios deshumanizados, el desarrollo de los países altamente industrializados. Organismos internacionales —tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC), y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), así como otros de similar naturaleza—, no obedecen sino a impulsos de los países desarrollados; así, pretenden que los países del llamado “Tercer Mundo”, en especial los de América Latina, abran sus mercados y que éstos sean presa fácil de productos, servicios e inversiones que no beneficiarán a las comunidades Latinoamericanas, sino más bien provocarán una sentida exclusión social.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Allí en Caracas, con índice de fuego, se señaló que la globalización no es sino una nueva versión del liberalismo económico del siglo XVIII, del cual Adam Smith fue su mejor exponente. Esta tendencia pretende desregularizar el comercio, aboliendo las fronteras y con ello facilitando a los países líderes de la economía mundial la penetración, la explotación y la destrucción de las economías de los países que no tienen un desarrollo económico sustentado. Concluimos en abrumadora mayoría los congresistas allí reunidos, que ésos no son Acuerdos Comerciales justos, sino inequitativos, que para colmo tienen efectos perniciosos sobre el trabajo regulado y los ahora depauperados esquemas de protección social.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <span lang="es-MX">Así las cosas, lo reiteramos ahora, las pretensiones de los organismos económicos internacionales radica en que los países en vías de desarrollo que aplicaron recetas “fondo-monetaristas”, transiten a estadios de miseria inmerecida, lo que ha deteriorado sensiblemente el tejido social y de paso han provocado sociedades menos desarrolladas,</span> que no logran una verdadera solidaridad y menos alcanzan una genuina justicia social.</p>
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<h3 class="western" style="margin-left: 1.25cm" align="center"><strong>PUERTO RICO SEDE CON LEGITIMIDAD DE ORIGEN</strong></h3>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ahora bien, este “V Congreso de la <em>AIJDTSSGC”</em> se celebra hoy en Puerto Rico, la patria querida<strong> </strong>del Maestro Osvaldino Rojas Lugo, lugar que por decisión unánime hemos escogido y acogido todos los participantes en este evento académico como la actual “capital Iberoamericana del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social”.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En efecto, bajo el generoso auspicio del señor Secretario del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico, el Hon. Román M. Velasco González, y con la guía de nuestro actual Presidente Internacional de la <em>AIJDTSSGC,</em> Dr. Ángel Guillermo Ruiz Moreno, de México, se han agrupado aquí, hombro con hombro, representantes de todos los sectores sociales, provenientes de la península Ibérica, de la parte norte de América —aglutinando a los hispano parlantes de los Estados Unidos y México—, así como de Centro América, del Caribe latino, y de los países de América del sur. Podemos decir nuevamente que en este evento está presente lo más granado del juslaboralismo Iberoamericano.</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">He ahí el gran reto y la enorme responsabilidad adquiridas por los señores congresistas en San Juan, Puerto Rico, debido a las proyecciones y trascendentales decisiones asumidas en 3 días intensos de intercambios de ideas, de experiencias nacionales compartidas, de compartir vivencias y aspiraciones, y en especial, de valoración de todas las metas incumplidas que como tarea deberemos acometer de inmediato.</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">Queda mucha tarea por hacer y desafíos por acometer en la lucha por lograr una justicia social plena que evite las inmerecidas miserias existentes en nuestra “América morena”. La lucha está aún por libarse en todos los frentes continentales.</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">	Por ello guarda especial relevancia que Puerto Rico, la cuna del querido Maestro Latinoamericano Osvaldino Rojas Lugo —a quien hoy, en su propia tierra, venimos a rendirle públicos honores como el colosal luchador social que fue—, sea el bastión donde comenzará renovada ésta gesta. Puerto Rico, ya se sabe, tiene un historial magnífico de luchas obreras, derivadas de añejas aspiraciones sociales aún no alcanzadas; no ignoramos que la gente de esta noble tierra ha luchado siempre por elevar la calidad de vida de sus habitantes, algo que constatara personalmente el propio Dr. Rojas Lugo. </font></font></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Él, no hay duda, fue un luchador social insigne, dedicado permanentemente a la defensa de los derechos de los trabajadores puertorriqueños; pero su lucha no quedó aquí, en su patria, sino que fue expansiva, extendiendo su misión a Latinoamérica entera. De manera que no hubo país hermano, Universidad pública o privada, ni evento académico en el cual no participara con su voz siempre atronadora, clara, precisa y firme, seguro de sus ideales, congruente con su figura señera, predicando siempre lo que era su afán: <em>llevar a Latinoamérica una justicia social que rescatara del injusto nivel de vida padecido por los trabajadores, que tanta explotación habían sufrido a los largo de los siglos; </em>y que desgraciadamente a finales del siglo XX e inicios del XXI aún seguían padeciendo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Por ello el Maestro Osvaldino Rojas Lugo no solamente obtuvo respeto, consideración y el cariño sincero del pueblo —tanto en su querido Puerto Rico, como de su amado San Juan—, sino que además se ganó el respeto, admiración y la gratitud perenne de sus pares, los juslaboralistas Iberoamericanos, convirtiéndose por méritos propios en algo así como el “embajador de la justicia social Latinoamérica”. Porque él era y seguirá siendo un “Latinoamericano nacido en Puerto Rico”.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
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<h4 class="western" style="page-break-after: avoid" align="center">NECESIDAD DE PARTICIPACIÓN COMO INTERLOCUTOR</h4>
<h4 class="western" style="page-break-after: avoid" align="center">SOCIAL DE LA <em>AIJDTSSGC</em></h4>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 	Por estas circunstancias, hoy mas que nunca necesitamos a  nuevos profesionistas de la ciencia jurídica que sean dignos discípulos y fieles seguidores del pensamiento del Dr. Osvaldino Rojas Lugo, para alejar de una buena vez y para siempre de nuestros pueblos las teorías económicas neoliberales, donde se privilegia un desarrollo económico por sobre la justicia social.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Cierto, los académicos debemos ser la voz de quienes no tienen voz, representantes legítimos de esa masa anónima de trabajadores que requieren que quienes hemos tenido el enorme privilegio de educarnos, seamos por convicción sus auténticos mandatarios e interlocutores válidos ante otras instancias; profesionistas comprometidos con el humanismo y con la justicia social en todos los foros.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Porque en verdad se han escuchado y analizado en este magno evento académico, ideas y ponencias trascendentes —tanto las derivadas de las Conferencias Magistrales, como en las formuladas por los propios Congresistas—, así como hemos debatido asuntos cruciales en Paneles de Expertos —que fueron acerca de la protección de la mujer y el imparable fenómeno de la migración laboral, ambos temas, ejes de este “V Congreso de la <em>AIJDTSSGC”</em>—; la idea que nos animó en nuestros trabajos era la obtención de una mayor participación geopolítica, una interlocución válida con organismos laborales internacionales y de los gobiernos nacionales de Iberoamérica, al reconocer las distintas necesidades que, en el ámbito del hombre y de la mujer trabajadora, se vuelven asuntos prioritarios en Latinoamérica pues en juego se halla el cabal obsequio a los derechos humanos, un derecho exigible por cierto a los propios Estados.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La suma de ideas, de conclusiones y propuestas, ejemplifican con meridiana claridad qué hicimos durante estos 3 intensos días de trabajo fecundo y creador.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ejemplos claros de ello son el inquietante caso de la mujer trabajadora —entendida a la par como cabeza de familia—, que nunca ha estado suficientemente protegida; los desfasados mecanismos de la protección social, tanto en la maternidad, como en lo relativo a otras contingencias de vida; o la necesidad de protección para<strong> </strong>los niños y adolescentes que laboran y no pueden estudiar.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Otro tema toral abordado por nosotros es el relativo a la eventual extensión de la seguridad social a la economía informal y a los migrantes. Ha sido preocupación y motivo de debate en este Congreso —a propuesta del actual presidente de la <em>AIJDTSSGC,</em> el Dr. Ángel Guillermo Ruiz Moreno, reconocido experto en esta temática en toda Iberoamérica—, que tanto trabajadores migrantes como los auto-ocupados en el mercado informal del trabajo, cuenten al menos con un marco mínimo legal de protección social.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Porque entendemos que el régimen de la seguridad social no puede estar circunscrito exclusivamente a quienes están inmersos en una relación laboral subordinada —costeada tripartitamente de los aportes y cotizaciones tanto del patrono como del trabajador, así como del Estado—. Debido a la progresividad y universalidad a que propende la seguridad social contemporánea, se ha considerado la necesidad de dirigirse a áreas antaño no exploradas, como lo es la protección de los desheredados, pues el simple hecho de no contar con recursos económicos para sufragar este servicio público de innegable impacto social, no debe ser impedimento de que el Estado asuma su natural compromiso de atender a todos sus habitantes de un país, en especial a los más desposeídos y marginados.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Por ello es que este ”V Congreso Internacional de la <em>AIJDTSSGC</em>”, efectuado en San Juan, Puerto Rico, del 7 al 9 de Noviembre de 2007, ha presentado características muy especiales, y de allí que su <em>Declaración</em> esté orientada a dejar perfectamente clara nuestra postura académica con respecto de asuntos que son de enorme envergadura.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En razón de todo lo expuesto, hemos unánimemente decidido asumir los siguientes <strong>ACUERDOS,</strong> mismos que en lo sucesivo serán públicamente conocidos como: <strong>“DECLARACIÓN DE SAN JUAN”:     </strong></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">	PRIMERO. Que en esta época de globalización económica, en donde el mercado feroz sin rostro humano impone sus reglas, ha sido un factor en la integración de los pueblos y en sus políticas de gobierno los Acuerdos Comerciales bilaterales y multilaterales, especialmente en América del Sur —tales como la Comunidad Andina, el Grupo del Tres, o el MERCOSUR—, sin dejar de lado los de Norte y Centroamérica. </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>Sin embargo, tales Acuerdos internacionales han buscado desarrollar el comercio entre las naciones aboliendo las barreras arancelarias imponiendo limitaciones —sobre todo laborales y de protección social— para poder realizar libremente tales actividades económicas, verbigracia al través de medidas de apertura de fronteras en donde los servicios, productos o materias primas tengan libre tránsito para beneficio de la economía interna de esos países más ricos, quienes de esta forma amplían su mercado y expanden su injusto dominio con respecto a los más pobres. Ya lo decía el insigne Maestro mexicano Mario de la Cueva: </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><em><span>“entre el fuerte y el débil, es la libertad la que mata”,</span></em></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span> y esa libertad a ultranza, tornada ya en franco libertinaje, ha generado más perjuicios que beneficios a América Latina entera, especialmente a los trabajadores y a sus familias.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>SEGUNDO. Que es un deber inexcusable de todos los juslaboralistas y segurólogos sociales pertenecientes a la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><em><span>AIJDTSSGC,</span></em></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span> tratar de ser factor importante de estudio, análisis y divulgación de ideas, que tiendan a atemperar tan sentida problemática social detectada, así como estructurar y/o recomendar políticas públicas acerca de las tendencias actuales del Derecho del Trabajo y del Derecho de la Seguridad Social. </span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Debemos propender los académicos a llevar a cabo acciones pacíficas, correctamente diagnosticadas y planificadas, viables y factibles, que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras adolescentes, para rescatar a la niñez explotada del continente, y para darle a la mujer una protección integral ahora que se ha incorporado al mercado laboral. El reto es contar con una calidad de vida digna y decorosa, cumpliendo con el derecho humano inalienable e irrenunciable de que todos podamos tener un trabajo decente, al cual propugna la propia OIT.</font></font></p>
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<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">TERCERO. Que la mujer trabajadora en su triple rol de empleada, madre, y actual cabeza de familia debido a la paternidad irresponsable, merece y requiere una protección laboral plena, exigible al Estado, la cual se extienda no solamente a su propia condición individual, sino a la de su familia dependiente económica de ella. </font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Habrá qué amparar siempre la maternidad y a los hijos por venir, en el contexto de protegerla ante ese triple rol social que ahora las mujeres desempeñan. Ahora, cuando la mujer se ha debido incorporar al trabajo formal subordinado, es necesario reconocerle todos esos derechos que sistemáticamente se la ha  pretendido negar, y actuar en consecuencia, haciéndolo responsablemente y con una visión nacional de largo plazo, pues se halla en peligro nada menos que la propia célula básica de nuestras sociedades, que es la familia. </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
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<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">CUARTO. Que constituye un verdadero flagelo el desempleo en toda Latinoamérica, para mujeres, hombres, y adolescentes en edad productiva, quienes teniendo necesidad y voluntad para desarrollar un empleo digno y socialmente útil, con plena capacidad para ejercerlo, no encuentran una ocupación decente y decorosa que le permita obtener los recursos económicos suficientes para lograr esa existencia digna a que tiene derecho. </font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Es deber ineludible de todos los Estado de Iberoamérica crear las condiciones políticas y económicas necesarias para la creación de nuevas fuentes de empleo y la preservación de las ya existentes. </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
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<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">QUINTO. Que la tecnología desenfrenada que solamente aspira a producir más a un menor costo, y que muchas veces reduce las oportunidades de empleo para millones de personas en esta área geográfica, debe ser atemperada y mejor pensada, dejando de lado el simple afán de lucro y optando por una racionalización de la tecnología que mejore las condiciones de trabajo para que éstos sean mejor remunerados. </font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">La máquina debe estar siempre al servicio del hombre y no al revés; los seres humanos jamás deben estar sometidos a los avances científicos y tecnológicos, siendo un absurdo lo que acontece con el mercado de trabajo contemporáneo que se cierne ominoso para las nuevas generaciones y las actuales con mayor esperanza de vida.  No es que estemos en contra de los avances científicos y tecnológicos; estamos en contra más bien de su utilización indiscriminada y perversa, en decremento de la calidad de vida del individuo.</font></font></p>
<p style="margin-left: 3.75cm; text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
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<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">SEXTO. Que lamentablemente no se ha podido erradicar el trabajo infantil y que ello conlleva que se le haya despojado injustamente a los niños de su derecho a tener una infancia racionalmente adecuada, donde se forme y desarrolle adecuadamente; de manera que por razones de carácter económico y ante la falta de medidas efectivas o de políticas publicas de protección, estas legiones de menores explotados inundan nuestros países Latinoamericanos, y están a merced de verdaderos depredadores humanos, mafias solapadas incluso hasta por las propias autoridades nacionales, lo cual afecta el desarrollo físico, intelectual y moral de nuestras generaciones futuras, en cuyas manos, tarde que temprano estaremos.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">	Debemos entonces defender a nuestros niños, que a fin de cuentas son hijos de todos. Urge entonces erradicar toda forma de explotación en el trabajo infantil, lo cual creemos que sólo podrá ser posible cuando hagamos de la educación previsional en nuestros pueblos de la “América morena”, el eje sobre el cual giren todas las estructuras nacionales. Sin educación de plano no hay progreso ni evolución posibles.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">         <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">SÉPTIMO. A solicitud expresa del Hon. Ramón M. Velazco González, Secretario del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, en esta Declaración de San Juan, se incluyen dos elementos que resultan prioritarios: la promoción de la paz laboral para hacer del centro de trabajo un santuario de paz espiritual y armonía; y el fomento de un diálogo social tripartita, en el cual intervengan los sectores patronal, sindical y el propio gobierno, con el objeto de dirimir todo tipo de controversias en ambientes de consenso, no confrontacionales. </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Siendo el Norte de la gestión pública del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico los siguientes:</font></font></p>
<ul>
<li><font size="3"><font face="Arial, sans-serif">Aspiramos a que alcancemos una sociedad en el que el gobierno sea el máximo propulsor de la igualdad de oportunidades para todos sus ciudadanos.</font></font></li>
<li><font size="3"><font face="Arial, sans-serif">Asumir el compromiso necesario para erradicar el discrimen, tanto en el sector público como en el privado.</font></font></li>
<li><font size="3"><font face="Arial, sans-serif">Tolerar las diferencias sociales que existen en nuestro mundo de trabajo.</font></font></li>
<li><font size="3"><font face="Arial, sans-serif">Tener presente que todos los hombres y mujeres son iguales; las oportunidades en el empleo no deben estar sujetas a prejuicios, sino a los méritos individuales de cada uno.</font></font></li>
<li><font size="3"><font face="Arial, sans-serif">Reaformar la máxima de que cada ser humano es un integrante valioso de este mundo, capaz de aportar lo mejor de sí en beneficio de esta generación y de generaciones futuras.<br />
</font></font></li>
</ul>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>	</span></font></font><font size="3"><span> </span></font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>EXHORTACIÓN</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>Así las cosas, a los Miembros de Número de la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><em><span>AIJDTSSGC</span></em></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span> —participantes o no de este V Congreso Internacional—, así como a quienes esto vieren o escucharen, sin distingo se les formula una atenta EXHORTACIÓN: </span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>Que difundan en todos los confines de Iberoamérica esta </span></font></font><strong><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">“Declaración de San Juan”,</font></font></strong><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span> poniendo en práctica sus Acuerdos contenidos en ella; habiendo sido guiados e inspirados en esta cálida y bendita tierra del Caribe, por el inolvidable maestro del juslaboralismo Latinoamericano Don Osvaldino Rojas Lugo.</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font style="font-size: 16pt" size="4"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span>Que se comunique por los conductos adecuados a la Oficina Internacional del Trabajo de la OIT a la brevedad el contenido de esta </span></font></font><strong><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">“Declaración de San Juan”</font></font></strong><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span> de la AIJDTSSGC, colofón de los trabajaos desarrollados en nuestro V Congreso Internacional, así como a otros Organismos regionales y/o mundiales análogos de similar importancia.   </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Centro de Convenciones, San Juan, Puerto Rico, a 9 de Noviembre del 2007.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>ASOCIACIÓN IBEROAMERICANA DE JURISTAS DEL DERECHO DEL TRABAJO Y LA SEGURIDAD SOCIAL ‘DR. GUILLERMO CABANELLAS’</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Discriminación de Género: Acoso Sexual en el Lugar de Trabajo</title>
		<link>http://aijdtssgc.org/2007/11/07/discriminacion-de-genero-acoso-sexual-en-el-lugar-de-trabajo/</link>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 13:31:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Augusto Conti Parra I. Agradecimiento &#160; &#160; Agradezco a los organizadores del evento y de manera especial al Profesor Doctor Ángel Guillermo Ruiz Moreno, Presidente Internacional de la Asociación Iberoamericana de Juristas de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/discriminacion-de-genero-acoso-sexual-en-el-lugar-de-trabajo/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dr. Augusto Conti Parra</em></p>
<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">I. Agradecimiento</font></font></h2>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Agradezco a los organizadores del evento y de manera especial al Profesor Doctor Ángel Guillermo Ruiz Moreno, Presidente Internacional de la Asociación Iberoamericana de Juristas de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, al igual que a los integrantes del Consejo Directivo de dicha entidad, de la cual me honro en presidir el Capítulo de Colombia, la distinción que se me ha hecho para participar como conferencista de este muy importante evento académico. Importante, muy importante digo, por varias razones, entre las que destaco estas dos: la temática de la cual se ocupa y las calidades personales e intelectuales de quienes participan en el mismo, bien como expositores bien como interlocutores.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"><span id="more-79"></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este foro también es importante porque honra la memoria del profesor Osvaldino Rojas Lugo, a quienes los colombianos recordamos con afecto por su señorío, profundo sentido de la amistad y brillantez intelectual. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta ocasión es propicia para rememorar que el profesor Osvaldino Rojas Lugo fue pionero en el estudio del acoso sexual en el lugar de trabajo, problema al que dedicó el Capítulo XX del que tal vez fuera su último libro, publicado en 1997 y del cual los laboralistas colombianos fuimos quizás sus primeros lectores. Con un sentido premonitorio sobre las graves repercusiones sociales y jurídicas del hecho y sobre la necesidad de tratarlo con la seriedad y el rigor debidos, dijo entonces:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Por siglos se fue asentando la conducta que hoy denominados hostigamiento sexual en el empleo. En el pasado existía bajo otras formas crudas y se llevaba a cabo en forma silenciosa sin que el ordenamiento jurídico prevaleciente dispusiera de normas que prohibieran este mal social. Desde el amo que hostigaba a sus esclavas, el poderoso hacendado que abusaba de la hija de agregado a su hacienda, hasta el disminuido requerimiento sexual por el patrono de la empleada doméstica, fueron solo algunas de las formas “aceptadas” por sectores de la sociedad bajo la prisma de que eran manifestaciones normales y naturales de nuestra idiosincrasia cultural”</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote1sym" title="sdfootnote1anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mientras muchos colegas nuestros, algunos de ellos profesores eminentes, pensaban en el acoso sexual en el lugar del trabajo como en una sutileza típica del feminismo norteamericano, el maestro Osvaldino Rojas Lugo decía cosas como estas:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Independientemente de sus orígenes sociológicos y de su vinculación con actitudes patriarcales, no podemos aceptar el hostigamiento sexual en ninguna de sus manifestaciones (&#8230;) El cambio social se ha operado. El ordenamiento jurídico vigente en Puerto Rico hasta muy recientemente desfasado de esta nueva realidad social, ha evolucionado e incorporado la normativa necesaria para que otras modalidades de hostigamiento sexual en el empleo, pierdan la aureola de manifestaciones culturales aceptables y sean castigables civil y criminalmente (&#8230;) Tenemos que esforzarnos en erradicar el pernicioso hostigamiento sexual en nuestras sociedades que evidentemente crea un clima humillante para la mujer»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote2sym" title="sdfootnote2anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc"><sup>2</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Estas reflexiones muestran que el profesor Osvaldino Rojas Lugo no solo fue precursor en el tratamiento del problema del acoso sexual en Latinoamérica sino analista muy concienzudo del mismo. De manera que debo comenzar esta intervención con un reconocimiento al trabajo desarrollado por él sobre la materia y con una expresión de agradecimiento por sus valiosas luces.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%">&nbsp;</p>
<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">II. Algunas reflexiones e indicadores sobre la</font></font></h2>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>discriminación contra la mujer</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Basta decir que solo siete de los 186 Estados miembros de Naciones Unidas están gobernados por mujeres, para concluir que su participación en la sociedad moderna es apenas simbólica, y que a pesar de las conquistas del movimiento feminista el objetivo de la igualdad entre los sexos parece imposible de alcanzar. Esta afirmación cobra mayor significado cuando se estudia el caso de los países desarrollados: de las cuatro mujeres con poder político, tres lo han obtenido por sucesión real</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote3sym" title="sdfootnote3anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote3anc"><sup>3</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El porcentaje de mujeres con poder ministerial es del 6.2 por ciento. En la historia reciente solo 6 mujeres han ocupado el cargo de primer ministro: Eugenia Charles (Martinica, 1980); Gro Harlem Brundtland (Noruega, 1986); Khaleda Zia (Blangadesh, 1991); Benazir Bhutto (Pakistán, 1993), y Sirimavo Bandaranaike (Sri Lanka, 1994). </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En la empresa privada ocurre otro tanto: muy pocas mujeres ocupan las plazas decisionales. Un censo relativamente reciente subrayó estas desigualdades: solo el 2 por ciento de los cargos directivos en las 500 empresas más importantes de los Estados Unidos está ocupado por mujeres</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote4sym" title="sdfootnote4anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote4anc"><sup>4</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. «A nivel corporativo, las compañías estadounidenses emplean 8 mujeres por cada 100 hombres. Y fuera de E.U., tomando las 1.000 más importantes, solo uno de cada 100 ejecutivos es una mujer»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote5sym" title="sdfootnote5anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote5anc"><sup>5</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los indicadores de América Latina son, paradójicamente, menos desiguales: el 20 por ciento de los cargos directivos  está ocupado por mujeres. Este porcentaje es más elocuente cuando se le compara con el del mundo desarrollado, que apenas llega al 18 por ciento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote6sym" title="sdfootnote6anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote6anc"><sup>6</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con el informe difundido al respecto por la Organización Internacional del Trabajo, solo dentro de 500 años las mujeres obtendrán la igualdad con los hombres, es decir, acceso a los mismos niveles de poder</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote7sym" title="sdfootnote7anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote7anc"><sup>7</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Esta predicción podría ser más desfavorable si se considera que con los cambios ocurridos en la Unión Soviética y en los países que conformaban su eje, las mujeres perdieron todo el terreno que habían ganado bajo la égida socialista. El caso de Rusia es ilustrativo: excepción hecha de la embajadora que se desempeña en la isla de Malta, no existen mujeres rusas ubicadas en cargos de poder político o institucional, a pesar de la aceptable participación que tienen en el actual parlamento (13.5%)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote8sym" title="sdfootnote8anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote8anc"><sup>8</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La situación de la mujer en los países comunistas sigue siendo desequilibrada: «En la provincia de Heilongjiang, donde se ubica Harbin, las mujeres forman el 49% de los 35 millones de habitantes pero son solo una tercera parte de la dirección del partido comunista de la provincia y son solo un 7% de los jefes de departamento»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote9sym" title="sdfootnote9anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote9anc"><sup>9</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La situación en los otros países subdesarrollados es semejante: Chandrika Kumaratunga, gobernante de Sri Lanka, y Violeta Chamorro, presidente de Nicaragua, fueron hasta hace poco tiempo las únicas dos mujeres en el mundo que accedieron al poder por efecto de una elección democrática. A esa precaria lista se suma hoy Michelle Bachelet, la presidente de Chile. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La retribución laboral de la mujer es significativamente inferior en la mayoría de los países, sean estos desarrollados o no. La diferencia de salarios se refleja en intervalos del 30, 40 y hasta 50 por ciento:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En Chipre, Corea y Japón, las mujeres devengan el 50 por ciento del salario masculino, y en Canadá, donde la práctica del principio de igualdad parecería indiscutible, las cosas no son mejores: el devengo de una ejecutiva es 29 por ciento menor del señalado para su colega hombre. La retribución de las trabajadoras estadounidenses también es discriminatoria: por cada dólar de salario que reciben los hombres, las mujeres de EE.UU solo devengan US$ 0,79. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La situación europea tampoco es ejemplar: en Italia, por ejemplo, la diferencia en la percepción salarial entre hombres y mujeres llega en algunos casos al 30 por ciento. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La retribución de las trabajadoras de América presenta desniveles semejantes: «Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el promedio de las mujeres de la región recibe salarios y remuneraciones que solo alcanzan el 75 por ciento del promedio de los hombres. A pesar de que el número de mujeres profesionales creció del 37 al 60 por ciento en la región, sus salarios continúan siendo más bajos que los de los hombres en términos generales»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote10sym" title="sdfootnote10anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote10anc"><sup>10</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La desigualdad histórica que ha afectado a la mujer en materia de oportunidades y salarios ha influido en los índices actuales de pobreza: de los 1.400 millones de pobres que tiene el mundo, 1.110 millones son mujeres. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Para comprender el drama de la miseria femenina basta leer este pasaje: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Al igual que la mayoría de las clientas, Nanuben Vittahalbhai, que no sabe leer ni escribir, solo pudo firmar con su huella dactilar en el Banco Sewa para obtener su primer préstamo. Lo usará para expandir su negocio de ropa usada en un mercado de Ahmedabad. Con los US 10 (diez) que le prestó Sewa, Vittahalbhai compró un paquete de gastados </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>saris</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, pantalones y camisas. Lavó las prendas, las remendó y las vendió con ganancias en el mercado local. Después de 17 años y 13 préstamos, esta madre de cuatro hijos ha sacado a su familia de una choza de barro y puede darles más de una comida diaria»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote11sym" title="sdfootnote11anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote11anc"><sup>11</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este, infortunadamente, no es un típico cuadro indio. Es una realidad que se advierte en muchos otros lugares del planeta y que amenaza con extenderse como una inmensa mancha de aceite. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El número de mujeres analfabetas ha disminuido a partir de 1960, pero sigue siendo mayor al de los hombres. En 1985 se contaban 940 millones de analfabetas en el mundo, de los cuales 610 millones eran mujeres. Esta diferencia sigue existiendo gracias a que los varones tienen mayor oportunidad de acceso a la educación, sobre todo en los países del tercer mundo.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En materia de formación profesional las diferencias no son tan abismales. Durante los últimos treinta años la mujer ha mejorado sus niveles de escolaridad en forma significativa, y en ciertos países incluso ha sobrepasado los del hombre. Los casos de Cuba, Emiratos Árabes, Leshoto e Islas Vírgenes son  emblemáticos: por cada 123 «doctoras» existen 100 «doctores» en Cuba. La relación es mayor en los otros tres países: 139 a 100 en los Emiratos Árabes, 172 a 100 en Leshoto, y 259 a 100 en las Islas Vírgenes.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Es verdad que de los 1.000 millones de analfabetas que tiene el mundo las dos terceras partes corresponden a mujeres, pero también lo es que el número de las que acceden a la universidad se viene incrementando significativamente desde 1970. Por cada 100 hombres que estudian una profesión clásica se cuentan 32 mujeres en África, 84 en Asia, 94 en Europa y 106 en América Latina. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La lucha por la igualdad es un problema de segundo orden pues ante todo se impone resolver el de la violencia contra la mujer, cuyos índices son realmente aterradores. El estudio que sintetizamos a continuación así lo demuestra, y aunque no incluye estadísticas sobre América Latina proyecta una idea de la magnitud que podría tener ese problema en la región, que no se caracteriza propiamente por ser la más pacífica. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Porcentaje de mujeres americanas que dicen haber sido asaltadas sexualmente alguna vez en su vida (27%); de esposas de Bangkok que son golpeadas regularmente por sus maridos (50%); de esposas maltratadas en Nueva Guinea (76%); de mujeres asaltadas y golpeadas por sus compañeros en Canadá (43%); de mujeres canadienses que son acosadas sexualmente en el lugar del empleo (37%); de niños y mujeres que son víctimas de homicidio por parte de un miembro de la familia en Austria (90%); de esposas que formulan cargos contra los hombres en Canadá (93%). Número de mujeres africanas cuyo clítoris ha sido removido o alterado (80 millones); de mujeres hindúes asesinadas en disputas relacionadas con la dote de novia durante 1987 (1.786); de mujeres quemadas diariamente por querellas originadas en el mismo motivo (5); de abortos practicados en las clínicas de Bombay contra fetos de sexo femenino (7.999); abortos practicados contra fetos de sexo masculino en la misma ciudad (1); relación niños-niñas que reciben atención médica en los hospitales de la comunidad de Blangadesh (50 – 1); rata de crímenes violentos en Canadá (por cada 1000 habitantes 77 mujeres). Promedio de tiempo entre asaltos sexuales en Canadá (17 minutos); promedio de tiempo entre cada violación cometida en los Estados Unidos (6 minutos)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote12sym" title="sdfootnote12anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote12anc"><sup>12</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los países del «primer mundo» no están a salvo de la barbarie que se ejerce contra la mujer. Un ejemplo de esta triste realidad fue comprobado por los televidentes de todo el planeta cuando se difundió un reporte sobre la condición de los derechos humanos en la cárcel femenina de Kingston, Canadá, donde guardianes fuertemente armados golpeaban, desnudaban y acaso violaban a las reclusas. Estas escenas merecieron una airada protesta de la opinión pública mundial, estupefacta con la noticia de que los responsables del hecho habían sido absueltos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote13sym" title="sdfootnote13anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote13anc"><sup>13</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mujeres perseguidas por motivos políticos o ideológicos, desaparecidas o asesinadas en el curso de un conflicto o torturadas por tener vínculos con opositores de determinado régimen: he aquí algunas de las expresiones de violencia denunciadas por Amnistía Internacional durante los últimos doce años. De acuerdo con los reportes de esta organización, la mayor parte de los refugiados adultos de los años noventa, que actualmente suman 34 millones, son mujeres que huyen para salvar a sus menores hijos y que están sometidas a la obligación de prestaciones sexuales a cambio de documentos y asistencia alimentaria. Amnistía Internacional también denuncia «el estupro por parte de la policía y de las fuerzas de seguridad en la India, la violencia de los soldados peruanos empeñados en operaciones contra – insurreccionales, las agresiones sexuales en el conflicto civil de Gibuti y la guerra en Afganistán que pone en peligro la vida de muchas mujeres instruidas y profesionales»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote14sym" title="sdfootnote14anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote14anc"><sup>14</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El problema de la agresión contra la mujer se refleja en Estados Unidos con unas cifras no menos alarmantes: entre 4 y 6 millones de americanas son maltratadas por sus parejas cada año, y de ellas al menos 1.500 mueren debido a actos de violencia marital</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote15sym" title="sdfootnote15anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote15anc"><sup>15</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">		</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Si a este cuadro se agregan las 50.000 mujeres y niñas violadas por los cristianos serbios</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote16sym" title="sdfootnote16anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote16anc"><sup>16</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> y el infinito número de víctimas de la masacre de Ruanda, que justamente se ha comparado con la magnitud del holocausto judío, se aceptará que el más grave problema de la mujer contemporánea es el de la agresión que se ejerce contra ella, y que en orden de prioridades el de la desigualdad es secundario, aunque también se admita que ambos hacen parte del mismo círculo vicioso y que existe uno precisamente a consecuencia del otro</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote17sym" title="sdfootnote17anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote17anc"><sup>17</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Organización de Naciones Unidas ha reconocido esta precedencia al señalar las materias tratadas en las reuniones preparatorias de su Cuarta Conferencia Mundial sobre la mujer (Pekín, 1995). La denuncia del estupro étnico en la antigua Yugueslavia ha despertado conciencia sobre la necesidad de reformular la legislación que consagra la inviolabilidad del cuerpo femenino, tema al que se sumarán los de pauperización femenina, dignidad de la mujer en el lugar de trabajo y conjugación de los principios de libertad, igualdad y diferencia. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las realidades expuestas en este aparte se agravan con la vulnerabilidad de la salud femenina. El 45 por ciento de los adultos portadores del VIH corresponde a mujeres, y se estima que para el año 2.050 más de sesenta millones de mujeres estarán infectadas, y que al menos quince millones de niños quedarán huérfanos por esa causa. De acuerdo con los reportes de la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren cerca de 600.000 mujeres por complicaciones asociadas al embarazo. «Los abortos no asistidos médicamente causan la muerte de una mujer cada tres minutos y unos 300 millones de mujeres no tienen medios para planificar sus embarazos»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote18sym" title="sdfootnote18anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote18anc"><sup>18</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El trabajo de las amas de casa empieza a ser considerado como un componente significativo de la economía y no son pocos los países que estudian distintos proyectos de ley para menguar el tratamiento discriminatorio que lo caracteriza. Más aún: se está pensando en la posibilidad de adecuarlo a una forma típica que lo haga productivo en términos de salario al margen de la relación que vincule a la pareja.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuánto vale esta clase de trabajo es una cuestión difícil de establecer. Una empresa inglesa ha ponderado distintos factores (habilidades prácticas, recursividad, organización, inteligencia) para derivar un costo promedio de US $ 3.000 mensuales</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote19sym" title="sdfootnote19anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote19anc"><sup>19</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Este guarismo también se funda en el número de horas que integran la jornada. De acuerdo con el estudio citado, las mujeres dedican 32 horas semanales al cuidado de la familia y de la casa cuando desempeñan un trabajo remunerado, y 52 horas cuando no salen del hogar. Si existe un niño de menos de un año la jornada semanal se eleva a 95 horas. Para los hombres, en cambio, la media semanal es de solo 6 horas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote20sym" title="sdfootnote20anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote20anc"><sup>20</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Organización Mundial de la Salud ha suministrado datos equivalentes al deplorar que el reparto de las responsabilidades familiares no haya experimentado mayores cambios: «Las mujeres que tienen empleo dedican un promedio de tres horas al día a las labores domésticas y aproximadamente una hora a la atención de los niños. Los padres solo aplican 17 minutos diarios a las tareas del hogar y 12 a la crianza y cuidado de sus hijos»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote21sym" title="sdfootnote21anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote21anc"><sup>21</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Todos los Informes sobre Desarrollo Humano de Naciones Unidas confirman que las mujeres trabajan más horas que los hombres en prácticamente todos los lugares del planeta, y que esa actividad no se compensa debidamente. La carga laboral asociada a las responsabilidades domésticas se incrementa dependiendo del promedio de natalidad, que en los países subdesarrollados sigue teniendo índices muy altos: mientras la mujer africana tiene seis hijos y la asiática cuatro, la de los países industrializados solo tiene dos.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La baja participación de la mujer en los órganos políticos obedece a una compleja interrelación de factores que no estamos en condición de explicar en éste aparte pero que esencialmente deriva del arraigo familiar impuesto por el hombre. Y no es un problema de discriminación circunscrito a los países del tercer mundo como se podría estimar. La institución parlamentaria de las naciones desarrolladas tampoco refleja la regla de paridad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se podría afirmar que la participación femenina en los parlamentos del mundo sigue siendo absolutamente minoritaria ya que en el mejor de los casos solo llega al 33 por ciento. El porcentaje actual de representación política de la mujer en las dumas europeas arroja estas desigualdades: Alemania (Cámara Baja: 18%, Senado: 25%); Bélgica (6.4% &#8211; 10.9%); Dinamarca (33%); España (15.7% &#8211; 12.1%); Francia (6% &#8211; 3.1%); Gran Bretaña (6.8% &#8211; 6.5%); Grecia (3.5%); Holanda (28.1% &#8211; 26.7%); Irlanda (12% &#8211; 13.3%); Italia (8.1% &#8211; 9.5%); Luxemburgo (16.6%); Portugal (15.7%). El promedio de participación femenina alcanza, pues, el 11.3 por ciento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote22sym" title="sdfootnote22anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote22anc"><sup>22</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La integración del parlamento europeo refleja un desequilibrio similar pues de sus 444 diputados solo 100 son mujeres</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote23sym" title="sdfootnote23anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote23anc"><sup>23</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La baja representación femenina en las corporaciones políticas de otras naciones industrializadas es igualmente pobre, y de acuerdo con las conclusiones de algunos estudios estaría por debajo del promedio que las minorías raciales, étnicas y religiosas han alcanzado en los mismos organismos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote24sym" title="sdfootnote24anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote24anc"><sup>24</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Sin embargo y por un paradójico efecto de contraste, parecería suficiente para influir en la adopción de decisiones que como las relativas a control natal, aborto y fortalecimiento del núcleo familiar, constituyen preocupaciones primarias del legislador moderno.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La verdad es que vivimos en una sociedad poco democrática y deliberadamente desinformada sobre el tema, que no por ignorado deja de tener graves implicaciones. El acoso sexual, la segregación derivada de la maternidad o la diferencia de trato en materia de condiciones de empleo son formas conocidas de discriminación, pero es evidente que no son las únicas. Existen otras conductas sutiles igualmente perjudiciales que afectan el entorno laboral de la mujer y que debieran ser objeto de censura social y jurídica. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mientras no se fomenten los valores de la cultura democrática es claro que no se estará en condición de reconocer el problema. Los partidos políticos, los sindicatos, las agencias del gobierno y los movimientos de mujeres tienen gran responsabilidad en esa tarea. No solo para exigir la paridad de derechos entre los dos sexos, que consolidada significaría un gran avance, sino para interesarse por el desarrollo de los principios igualitarios en el entendido de que son presupuesto esencial de la paz, que no puede germinar en un campo sembrado de injusticias. Este no es un problema de ideologías. El respeto por el principio de igualdad es una cuestión prioritaria que concierne a la organización de la sociedad democrática, al  funcionamiento del Estado moderno y a la supervivencia y progreso del individuo.   </font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">III. El acoso sexual en el lugar de trabajo: una expresión discriminatoria</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Antes de abordar los aspectos específicos del problema conviene observar que el acoso sexual en el lugar de trabajo es una expresión discriminatoria, por lo que entonces deben hacerse algunas precisiones de principio para establecer la respuesta jurídica que reclama esta conducta. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con las conclusiones de la sociología parecería imposible erradicar la discriminación en cuanto fenómeno de naturaleza ancestral respecto del que todavía se ignoran muchas leyes. Es cierto que ninguna política ha logrado eliminar este problema en términos absolutos y que incluso subsisten algunas que lo prohíjan en la creencia errónea de que así consolidan sus estructuras de poder, pero no es menos cierto que solo aquellas que han perfeccionado instituciones para controlarlo muestran un balance favorable en su gestión. Todas las ideologías fundadas en la servidumbre han quedado rezagadas en la historia, lo mismo que las que pretendieron imponerse por la fuerza, porque cercenaron las expectativas de los individuos al negarles una participación adecuada en el proceso social. De ahí que el gran reto de la democracia no solo sea el de fortalecer las organizaciones ciudadanas y el de desarrollar sus instrumentos de expresión, sino también el de garantizar a toda la familia humana el acceso a los bienes y servicios en condiciones de relativa igualdad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Una sociedad civilizada no puede tolerar las prácticas discriminatorias porque eso equivale a autodestruirse, y no es necesario agregar nada más para aceptar la verdad que encierra este axioma. Pero especialmente debe proscribir aquellas que se relacionan con las condiciones de admisión y promoción en el empleo porque son las que originan el desequilibrio del sistema democrático, que supone el riguroso respeto del principio de  paridad de trato. Aunque puede afirmarse que todo evento discriminatorio repercute en la esfera patrimonial del individuo, ya porque le ocasiona un perjuicio directo e inmediato, ya porque se traduce en la posibilidad de una limitación futura, es incuestionable que los que afectan el entorno del empleo adquieren la connotación más perjudicial. Ante todo porque desajustan las leyes de la producción y del consumo y el ciclo económico de un sistema diseñado para funcionar con base en el principio de paridad.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La discriminación en el empleo no solo trastoca la evolución de las expectativas personales. Cuando se deniega una promoción para la que se ha concursado con éxito porque no se correspondió con un favor de carácter sexual, por ejemplo, es evidente que se truncan los proyectos del trabajador que entonces se verá obligado a aplazarlos hasta cuando disponga del presupuesto necesario para su realización. Solo que esa consecuencia de efecto aparentemente individual también se proyecta en el conjunto de la economía pues implica una restricción en la capacidad de consumo y un consiguiente  desestímulo en la producción, que solo puede crecer y reducir costos en la medida en que cuente con un cada vez mayor número de compradores.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta hipótesis disloca todos los engranajes de la máquina social cuando se afecta por un multiplicador. Basta pensar en los impuestos que deja de recibir el fisco y en la consecuente imposibilidad de revertirlos en programas de beneficio público, para aceptar que la discriminación no le conviene a nadie, y que vista desde la óptica colectiva es un cáncer en la economía de cualquier sociedad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El episodio de hostigamiento sexual que ciertas personas califican de «broma», puede estar incubando un serio problema para la víctima. No se trata, pues, de un hecho intrascendente o producido solo por la «extrema susceptibilidad femenina»: se trata de un evento discriminatorio que rompe la regla de trato paritario y que genera serias consecuencias como adelante se explicará.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Queda claro, entonces, que cuando se habla de acoso sexual en el lugar de trabajo se está hablando de discriminación. Pero se está hablando particularmente de discriminación contra la mujer, pues si bien es cierto que las hipótesis que caben en la figura pueden afectar al género masculino, como cuando involucra las preferencias homosexuales o como cuando la asediadora es una mujer, en la mayoría de las veces son un atentado humillante contra el género femenino, como lo demuestran los estudios de estadística.</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">IV. El acoso sexual en el lugar de trabajo</font></font></h2>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>Consideraciones generales</strong></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hasta qué punto pueda considerarse el acoso sexual como un problema grave es cuestión difícil de establecer. A juzgar por la polémica que suscita en Estados Unidos, parecería que se trata de una forma de agresión que tiene serias repercusiones en la esfera de la vida individual y en el funcionamiento del aparato productivo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote25sym" title="sdfootnote25anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote25anc"><sup>25</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, y que incluso puede llegar a afectar los cimientos de la democracia en cuanto compromete un principio que en ese país se considera sagrado: el de igualdad de oportunidades. Visto en este contexto se explica como una nueva preocupación de la disciplina jurídica, llamada a interpretar sus diversas expresiones y a resolverlas con equidad, y a la vez como una categoría conflictual que amenaza el mundo de las relaciones industriales y que merece ser estudiada con rigor.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hasta ahora el fenómeno ha sido utilizado por la prensa como un señuelo para aumentar sus ventas, y luego, de contera, como peligrosa arma política. Basta recordar las noticias de alcoba utilizadas para esfumar las aspiraciones presidenciales del senador Gary Hart y los picantes detalles difundidos en torno a la polémica contra el juez Clarence Thomas, para aceptar que el sensacionalismo libidinoso se ha adueñado del tema</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote26sym" title="sdfootnote26anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote26anc"><sup>26</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Universitarias que dicen haber sido manoseadas por profesores eméritos sobre los que jamás hubiera recaído la menor sospecha; secretarias de tez ajada que complican la nominación de un ministro evocando tardíos y desafortunados amoríos; fortachos operarios que se declaran víctimas de una jefe ninfómana y que piden ser indemnizados: hasta dónde es cierto esto y hasta dónde producto de una pluma irresponsable, es lo que pretendemos develar ahora.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Algunos autores definen el hostigamiento sexual</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote27sym" title="sdfootnote27anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote27anc"><sup>27</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> como una conducta típica de la sociedad machista, pero nosotros creemos que ese entendimiento es insuficiente para explicarlo. El cultural es un componente importante del problema pero no es el único. Existen otros aspectos que deben considerarse al formular hipótesis relacionadas con la materia. Ignorar la fuerza del instinto, por ejemplo, sería negar la realidad. La atracción física subsiste al margen del respeto que se profese por el lugar de trabajo pues es un impulso inconsciente que no se puede activar y desactivar a voluntad. Esto no quiere decir que la empresa sea el escenario propicio para expresar relaciones afectivas, supuesto que traumatizaría la producción y que justificaría todos los excesos, sino que el instinto sexual también se mantiene durante la jornada laboral si bien condicionado a los patrones de comportamiento que impone la vida en comunidad.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La perspectiva de la víctima y el grado de permisividad que exprese hacia ciertas conductas constituye otro obligado punto de referencia. Dependiendo de la susceptibilidad de la persona una misma conducta tendrá distinta connotación. El guiño que halaga a una mujer puede ofender a otra, o puede agradar o molestar a ambas dependiendo del individuo que lo produce. La intención emitida por el agente también cuenta: ¿puede pensarse, acaso, que siempre y necesariamente sea perversa? Si la mecánica de interrelación sexual fuera uniforme el problema estaría resuelto con una simple fórmula, pero de por medio está la complejidad de la conducta humana, su infinita diversidad, y a veces la sutileza que da significado a sus manifestaciones.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La hostilidad de ciertos ambientes de trabajo, la cada vez mayor dificultad para obtener un empleo y las debilidades del alma humana (egoísmo, celos profesionales, envidia femenina, etc.), se combinan para convertir el tema en una peligrosa arma de doble filo. Los discursos sobre acoso sexual no solo sirven para llenar editoriales con prédicas de moralismo fariseo. También son útiles para vengarse de un jefe exigente, de un colega que progresa demasiado rápido o del <em>rompe-corazones</em> que prodiga atenciones a una rival. Y lo peor: a veces sirven para inducir respuestas que el tiempo se encarga de traducir en jugosas condenas judiciales. Por esto y para evitar caer en un alucinante círculo vicioso, es necesario examinar las variables que componen cada caso, valiéndose de los medios técnicos para interpretar la prueba y no de las pintorescas versiones de prensa que comúnmente se tienen como dogma de fe en esta materia.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Conviene advertir, finalmente, que nuestras reflexiones no pretenden despertar un feminismo a ultranza sino examinar el problema en su verdadera dimensión, construir las hipótesis que podrían solucionarlo en un marco jurídico y fomentar el desarrollo de la cultura democrática.</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">V. Origen de la categoría. La perspectiva americana</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Visto como un problema de la condición humana hay que admitir que el acoso sexual en el lugar de trabajo tiene un origen muy remoto, y que acaso surgió desde el mismo momento en que los hombres y las mujeres empezaron a laborar juntos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote28sym" title="sdfootnote28anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote28anc"><sup>28</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Pero examinado como problema jurídico tiene una historia reciente, que se inicia con la querella promovida por </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Margaret Miller</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> contra el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Bank of America</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> en 1970</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote29sym" title="sdfootnote29anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote29anc"><sup>29</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, adquiere notoriedad pública con el caso de Clarence Thomas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote30sym" title="sdfootnote30anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote30anc"><sup>30</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, y alcanza su punto culminante con la grave denuncia formulada por Paula Jones contra el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Considerando tales antecedentes es necesario examinar la experiencia judicial norteamericana, así como la de aquellos otros países que han delineado alguna jurisprudencia sobre la materia, lo que haremos a continuación mediante el estudio de las controversias que consideramos más significativas. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aunque hubiéramos preferido evitar la descripción de conductas nos pareció que esto podría afectar la claridad de la reseña, de modo que relatamos los precedentes fácticos de ciertas controversias aunque suprimiendo los pasajes de corte sensacionalista divulgados por la prensa y las expresiones verbales que riñen con el nivel de este ensayo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) Primeras controversias</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las primeras reclamaciones judiciales</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote31sym" title="sdfootnote31anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote31anc"><sup>31</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> se fundaron en la consideración de que el acoso sexual en el sitio de trabajo violaba el Acta de Derechos Civiles de 1964 y constituía un acto de discriminación contra la mujer. Pero las cortes que se ocuparon de esos pleitos los desestimaron al concluir que el hostigamiento sexual «es un problema entre dos individuos que no tiene porqué involucrar a la empresa para la cual trabajan».</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En el que Susan L. Webb</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote32sym" title="sdfootnote32anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote32anc"><sup>32</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> llama verdadero primer caso </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>(Jane Corne, Geneva De Vane vs. Bausch &amp; Lomb Inc.)</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, los tribunales estudiaron la reclamación de dos trabajadoras que habían presentado sus renuncias como reacción a los «avances verbales y psíquicos ejercidos por un supervisor». La sentencia que dirimió este juicio calificó al acusado de «proclive y manierista», pero relevó a la compañía de responsabilidad al estimar que su actitud no interpretaba políticas de empresa ni hacía parte de la relación de trabajo. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«De entenderse que la protección establecida por el Título VII es absoluta ?agregó el juez?, los empleadores jamás quedarían a salvo de demandas de esa índole a menos que dispusiesen de trabajadores asexuados»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote33sym" title="sdfootnote33anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote33anc"><sup>33</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este pronunciamiento se mantuvo hasta el año de 1976, cuando los jueces empezaron a considerar otros aspectos del problema y a definir las bases de la jurisprudencia que actualmente lo rige. La nueva doctrina sentó que las presiones de género erótico alteran el principio de igualdad entre los dos sexos al convertir el lugar de trabajo en un medio hostil para la mujer, lo que contraría el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964. Al resolver la querella de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Diane Williams vs. Saxbe</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote34sym" title="sdfootnote34anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote34anc"><sup>34</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, por ejemplo, la Corte del Distrito de Columbia subrayó: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Ese tipo de conductas crea una barrera artificial para el trabajo de uno de los sexos y no para el otro</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote35sym" title="sdfootnote35anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote35anc"><sup>35</sup></a></em></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>, y esto rompe el equilibrio que establece la ley»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote36sym" title="sdfootnote36anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote36anc"><sup>36</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En ese mismo año se aclaró la noción de <em>conexidad tangible</em> que explicaremos posteriormente y que sirve para deslindar conductas relacionadas con la materia pero que no se consideran censurables. No obstante los avances de la doctrina, ciertas causas que reclamaban pronunciamiento favorable para las víctimas <em>(Adrienne Tomkins vs. Public Service Gas &amp; Electric; Ann Hill vs. BASF Wyandotte Corporation)</em> quedaron impunes bajo la consideración de que los requerimientos sexuales son asunto circunscrito al ámbito de la pareja. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Para ilustrar la cuestionabilidad de algunas decisiones mencionamos el caso de Adrienne Tomkins, asaltada por un jefe que le hizo perentorias propuestas sexuales con la excusa de que <em>«esa era la única forma en que ambos podrían llegar tener una buena relación de trabajo»</em>. En un comienzo la empresa arguyó que se trataba de un <em>«enorme malentendido»</em> que remediaría mediante la asignación de un empleo de condiciones similares, pero unos días después decidió prescindir de los servicios de la secretaria Tomkins. La Corte del Distrito Federal que resolvió la querella concluyó que la conducta del empresario no pretermitía el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964, dejando a la trabajadora en libertad de accionar directamente contra el hostigador en procura de resarcir eventuales perjuicios. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) Prueba de la relación causal</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«La mujer tiene que demostrar la relación de causa, esto es, que las consecuencias negativas (despido, menoscabo de las condiciones de trabajo, reducción del salario, traslado injustificado, etc.) provienen de su rechazo al hostigamiento, porque en otras condiciones la actitud de quien la presiona sería normal, aislada e intrascendente», expresó la Corte de Nueva York al fallar el proceso promovido por <em>Eleanor David vs. Bristol Laboratories </em>(1976). </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El estudio del incidente propuesto por </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Neely vs. American Fidelity Assurance Company</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> (1978) confirmó esta nueva definición de la figura, hasta entonces perfilada por otros parámetros. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«La trabajadora falló al no acreditar que la continuidad del contrato y la percepción de beneficios dependían de consentir la objetable conducta del supervisor»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote37sym" title="sdfootnote37anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote37anc"><sup>37</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Otra importante sentencia fue la adoptada para resolver el proceso instaurado por <em>R. Munford contra James T. Barner &amp; Co.</em> (1977). En su primer día de trabajo un supervisor advirtió a la señora Munford que la permanencia en el empleo dependería de su aceptación para mantener relaciones sexuales con él <em>«pues de otra forma se podía considerar despedida»</em>. La trabajadora se vio obligada a mirar fotografías obscenas que el hombre le empezó a colocar sobre el escritorio desde aquel día y fue sometida a toda clase de propuestas de explícito contenido sexual durante la siguiente semana, al cabo de la cual resultó despedida. El consecuente reclamo de la víctima fue desestimado por la empresa sin trámite alguno, proceder que desencadenó la condena judicial: <em>«La compañía no podía negarse a investigar las denuncias de la dependiente. Ignorar quejas de tal género supone prohijar el comportamiento ilícito»</em>, concluyó la Corte encargada de dirimir la contienda.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este fallo sentó un importante precedente porque a partir de él se empezó a construir la teoría de la responsabilidad patronal derivada de omisiones en el deber de protección (<em>culpa in eligendo / culpa in vigilando</em>). </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>c) Asedio sexual en la Universidad de Yale </strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En 1977 varias estudiantes presentaron una querella contra la Universidad de Yale alegando que habían recibido proposiciones sexuales de un profesor y que por haberlas repelido habían sido castigadas con calificaciones inferiores a las justas. A raíz de esta denuncia, que cuestionaba la ética educacional del sistema norteamericano comprometiendo de paso a una institución de reconocido prestigio, las inculpaciones por acoso sexual en universidades y colegios se volvieron cosa de todos los días</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote38sym" title="sdfootnote38anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote38anc"><sup>38</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Como era de esperar, la prensa no distinguió entre las causas justas y las temerarias haciendo que el escándalo cobrara ribetes inusitados.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este conflicto también desató una fogosa polémica en el terreno jurídico. Ante todo porque se trataba de establecer si los empleadores son responsables de actos ajenos sobre los que no tienen control y en qué medida, es decir con qué consecuencias, y luego porque se iba a definir si una actitud pasiva aunque no complaciente los podía hacer «cómplices» de  discriminación.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El pronunciamiento preliminar de la Corte se reproduce así: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Es perfectamente razonable que supeditar el régimen académico a la aceptación de demandas de carácter sexual constituye una discriminación semejante a la que ocurre cuando se deniega una ventaja laboral como consecuencia del acoso sexual de un supervisor, que entonces es potencial infractor del Título VII que prohíbe la discriminación en el empleo&#8230;La inacción de la Universidad asume un significado porque implica rehusar al control que tiene para evitar esas prácticas&#8230;La institución puede ser responsable por condonar la conducta discriminatoria»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote39sym" title="sdfootnote39anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote39anc"><sup>39</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aunque este proceso no concluyó con sentencia pues su principal promotora presentó desistimiento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote40sym" title="sdfootnote40anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote40anc"><sup>40</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, permitió aclarar los alcances de la conducta en el medio educativo y determinar las obligaciones institucionales que pueden evitarla. No sobra decir que desde entonces y comenzando por la de Yale, todas las universidades de Estados Unidos han implantado procedimientos de reclamo directo para detectar los casos de abuso y sancionar a los responsables. La Universidad de Iowa, por ejemplo, los previene con el siguiente reglamento:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%; page-break-inside: avoid" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«El consentimiento voluntario del estudiante para entablar relaciones de carácter sentimental con trabajadores de la facultad se considera de naturaleza asimétrica porque se presenta respecto de una persona que está en condición de desequilibrar el derecho de otras mediante la exigencia de favores sexuales o amorosos. Por lo tanto, la Universidad considerará como antiética toda relación afectiva que se presente entre sus estudiantes y las personas que integran su plantilla académica aún cuando las dos partes hayan expresado su consentimiento para mantenerla»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote41sym" title="sdfootnote41anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote41anc"><sup>41</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La existencia de normas como las precedentes no puede llevar a pensar en la posibilidad de restringir la voluntad de dos individuos involucrados sentimentalmente pues eso traduciría un abuso y un recorte inadmisible a la libertad. Ni puede conducir, como lo interpreta alguna revista, a considerar que «acaban con la espontaneidad y la emoción del encuentro sexual»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote42sym" title="sdfootnote42anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote42anc"><sup>42</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, pues es claro que están concebidas con el propósito de sancionar la extorsión fundada en el ejercicio arbitrario del poder y no en la de proscribir las relaciones erótico – afectivas de las personas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>d) Código de pautas de la EEOC</strong></em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote43sym" title="sdfootnote43anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote43anc"><sup>43</sup></a></strong></font></font></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">A finales de 1980 la Oficina Federal de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (en adelante EEOC) adicionó su código de pautas precisando que el acoso sexual viola el Título VII del Acta de Derechos Civiles «cuando envuelve actitudes que interfieren sustancialmente en el desempeño laboral o cuando produce el efecto de hostilizar el ambiente de trabajo». Las pautas se redefinieron progresivamente hasta llegar a adquirir la estructura que hoy presentan y que se explica por secciones así:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección A</em>. El hostigamiento consiste en avances sexuales no pedidos ni correspondidos, en petición de favores del mismo género y en otras conductas verbales y físicas de carácter erótico. Este comportamiento es ilegal:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando se considera para la admisión en el empleo o para el licenciamiento.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando influye en la toma de decisiones relativas a salario, promociones y asignación de responsabilidades.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando interfiere en el desempeño del trabajador.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando crea un hostil, intimidatorio u ofensivo ambiente de trabajo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección B</em>. La solución de las querellas sobre la materia será adoptada por la EEOC examinando las circunstancias de cada caso en particular.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección C</em>. El empleador es responsable del asedio sexual en que incurran sus supervisores independientemente de que conozca o ignore los hechos o de que los apruebe o censure.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección D</em>. El empleador es responsable del hostigamiento cometido por sus trabajadores cuando conociendo o debiendo conocer el hecho que lo configura se abstiene de tomar medidas inmediatas y apropiadas para superarlo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección E</em>. El empleador es responsable del hostigamiento cometido por terceros no subordinados que ejecutan actividades en el área de trabajo de la víctima cuando conociendo o debiendo conocer el hecho que lo configura se abstiene de tomar medidas inmediatas y apropiadas para remediarlo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección F.</em> Los empleadores deben adoptar todos los pasos necesarios para prevenir la ocurrencia del acoso sexual en el lugar de trabajo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sección G.</em> La concesión de beneficios derivados de la prestación sexual voluntaria constituye discriminación contra los trabajadores que estando igualmente calificados no los reciben.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En 1982 la agencia introdujo una salvedad que un año más tarde revocaría: no basta la acusación de una mujer para probar la ocurrencia del asedio. En ausencia de testigos prevalecerá el alegato del presunto hostigador.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La publicación del estatuto generó reacciones adversas en los círculos del parlamento americano, que desde un comienzo lo consideró perjudicial para la economía. El comité de empalme del gobierno Reagan</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote44sym" title="sdfootnote44anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote44anc"><sup>44</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> incluso llegó a solicitar que se anulara pues «conflictivizaba» la productividad, pero a pesar de estos obstáculos la Guía de la EEOC sobrevivió. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>e) Primeros lineamientos de la jurisprudencia </strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los jueces desarrollaron el concepto de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>atmósfera discriminatoria</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> con base en la guía de la EEOC, y aunque mantuvieron la exigencia sobre la prueba de conexidad</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote45sym" title="sdfootnote45anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote45anc"><sup>45</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> comenzaron a centrar su atención en esa nueva consideración.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Entre 1982 y 1983 las Cortes clasificaron dos expresiones de hostigamiento: en una el superior jerárquico solicita la prestación sexual a cambio de un beneficio en el empleo</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em> (quid pro quo)</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, y en la otra el acoso trastorna el lugar de trabajo a punto de hacerlo </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>ofensivo y hostil</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote46sym" title="sdfootnote46anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote46anc"><sup>46</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Los elementos que permiten identificar cada supuesto son los siguientes: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Requisitos de la primera modalidad:</em> a) La víctima (hombre o mujer) está amparada legalmente por el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964 que prohíbe la discriminación en el empleo; b) La persona es sometida a un acoso de carácter sexual indeseado; c) La frustración de quien intimida se traduce en un menoscabo tangible de las condiciones de trabajo del intimidado (compensaciones, términos, privilegios, etc.).</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Requisitos de la segunda modalidad:</em> a) La víctima (hombre o mujer) está amparada legalmente por el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964 que prohíbe la discriminación en el empleo; b) El empleado es sometido a insinuaciones de carácter sexual y sufre detrimento tangible de sus condiciones de trabajo por rechazar la actitud del agresor; c) La conducta censurable crea un ambiente laboral hostil y ofensivo; d) El empleador conoce o «debería conocer» el hostigamiento y no adopta ninguna medida para remediarlo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Es cierto que esta doctrina sentó las bases de la teoría que hoy gobierna la discusión y que en su momento fue muy persuasiva, pero también lo es que su amplitud generó un semillero de pleitos infundados y dio lugar a una forma de retaliación inversa mediante la cual muchas mujeres «cobraban venganza» por decisiones de empresa manifiestamente legítimas o aisladas de la conducta que nos ocupa</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote47sym" title="sdfootnote47anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote47anc"><sup>47</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>f) La doctrina de la Suprema Corte</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El 19 de Junio de 1986 la Suprema Corte de los Estados Unidos se pronunció por primera vez sobre el tema para aclarar que el texto utilizado en el Título VII del Acta de Derechos Civiles no limitaba la discriminación a lo <em>económico</em> o <em>tangible</em> y que la expresión empleada («términos, condiciones o privilegios») indicaba la voluntad inequívoca de <em>abolir el espectro de la diferencia de trato entre hombres y mujeres</em>, por lo que entonces también comprendía el acoso que propicia un medio laboral hostil. Y agregó: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«El acoso sexual que crea un ambiente ofensivo es una barrera arbitraria contra la igualdad de los sexos en el empleo, como el racial lo es para la igualdad predicable respecto de la raza. La exigencia sexual abusiva hecha por un hombre o mujer y compensada con privilegios en las condiciones de trabajo rebaja y desconcierta tanto como la agresión que se ejerce con epítetos raciales».</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte también precisó que para que el acoso sexual pueda fundar un proceso debe ser «suficientemente severo y contundente, al punto de que altere las condiciones laborales de la víctima o cree un medio de trabajo hostil». Los elementos de esta doctrina se pueden sintetizar así:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">i. El acoso sexual es una forma de discriminación ilegal porque pretermite el Título VII del Acta de los Derechos Civiles de 1964;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">ii. El acoso sexual es contrario a la ley porque hostiliza a la víctima. La retaliación es una consecuencia del acoso y no un elemento de la conducta;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iii. Los empleadores no son automáticamente responsables por el acoso sexual que puedan ejercer sus supervisores. Lo son en cuanto no adopten medidas eficaces para superar el evento una vez conocido;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iv. La ignorancia del empresario acerca del significado fáctico o jurídico de la figura no lo exime de responsabilidad;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">v. El consentimiento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote48sym" title="sdfootnote48anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote48anc"><sup>48</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> de la víctima no libera al empleador. El favoritismo es igualmente ilegal;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">vi. El comportamiento provocativo de la víctima tampoco exonera al empleador. La cuestión no involucra el concepto de «voluntad» sino el de <em>acoso indeseable</em> en el lugar de trabajo. La Corte admitió, sin embargo, que la incitación de la víctima (portes, ademanes, vocabulario, atuendo, etc.) debe ser atendida cuando se trata de establecer si existe oposición a la conducta del agresor.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>g) Hostigamiento visual</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mientras se empezaban a conocer los primeros resultados de las investigaciones adelantadas sobre el problema, divulgados por la prensa en sus primeras planas con gran alharaca, los jueces producían nuevas pautas en relación con el tema. En la causa de <em>Lois Robinson vs. Jacksonville Shipayards, Inc.</em>, la Corte de apelaciones del sexto Circuito de Florida determinó que la exhibición de desnudos en el sitio de trabajo (calendarios, cuadros, afiches, fotografías, etc.) constituye una forma de acoso sexual contra la mujer. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El juez Howell Melton consideró que la <em>empresa</em> mantenía una atmósfera de club masculino y asaltaba visualmente la sensibilidad de sus trabajadoras al colgar en las paredes almanaques que exhibían los genitales femeninos. Uno de ellos mostraba un tenedor dirigido hacia el pubis de la modelo, y otro a una mujer desnuda que «se ofrecía como un bocado de comida». </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los calendarios también fueron censurados por su contenido literal, que promocionaba productos de ferretería con <em>slogans</em> escritos sobre el busto y las nalgas de las modelos. Tales anuncios son «explícitamente eróticos y discriminatorios», concluyó el fallo, que además proscribió los comentarios que se habían escrito alrededor de ellos: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«La pornografía expuesta en las paredes y escritorios del empleador expresa su idea acerca de la mujer y riñe con la consideración que ella merece en el espacio del empleo. Una atmósfera semejante impide el trabajo de la mujer y es tan ilegal como colocar el letrero </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Hombres Solamente</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote49sym" title="sdfootnote49anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote49anc"><sup>49</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este caso es particularmente interesante porque enfrenta dos derechos de jerarquía similar: el de los hombres respecto del uso de material aparentemente pornográfico, y el de las mujeres en lo que hace a no ser afectadas con la exhibición pública del mismo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote50sym" title="sdfootnote50anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote50anc"><sup>50</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Cabe observar que en el momento de iniciarse esta causa la </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Shypyard</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> tenía 852 trabajadores y que de ellos solo 6 eran mujeres</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote51sym" title="sdfootnote51anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote51anc"><sup>51</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El proceso también es histórico por su sentencia, que aparte de ordenar la remoción de los calendarios presuntamente obscenos prescribió la obligación de educar a los trabajadores sobre los distintos tópicos de la materia. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«El Juez Melton entendió cómo es de dañino y de ilegal para las mujeres el mensaje que son bienvenidas al trabajo solo cuando aceptan su condición de objeto sexual estereotipado»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote52sym" title="sdfootnote52anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote52anc"><sup>52</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Servicio Forestal de los Estados Unidos se ha valido de este pronunciamiento para remover vallas publicitarias donde se utilizan desnudos y mensajes de contenido erótico. En 1993, por ejemplo, la agencia ordenó desmontar los avisos de propaganda de los hoteles de Utha que mostraban el cuerpo de sus instructoras de ski</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote53sym" title="sdfootnote53anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote53anc"><sup>53</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. También se ha invocado para cuestionar la exhibición de pornografía en el lugar de trabajo, aspecto sobre el que, sin embargo, subsisten algunas providencias encontradas: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Si el material erótico se muestra y difunde en los kioskos donde se adquiere el periódico, no se ve porqué deba prohibirse en el lugar de trabajo»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> (</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Rabidue vs. Osceola Refining Co.</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote54sym" title="sdfootnote54anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote54anc"><sup>54</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">).</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>h) Acciones colectivas</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hasta antes de 1991 las acciones judiciales fundadas en hostigamiento carnal no podían ser instauradas colectivamente. Pero a raíz del proceso promovido por algunas mineras de Duluth, Minnesota, las Cortes empezaron a reconocer que un mismo hecho podía afectar a un grupo de trabajadores y que en consecuencia debía aceptarse la integración consorcial activa.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las acciones colectivas se justifican por elementales razones de economía procesal y suelen estar asociadas a eventos de discriminación derivados de preferencias y a conductas que contaminan el ambiente de trabajo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>i) La decisión Ellison  </strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Otra sentencia trascendental fue producida por la Novena Corte de Apelaciones de San Francisco el 23 de enero de 1991 <em>(Ellison vs. Brady)</em>, no solo por los criterios que desarrolla para fijar los alcances de la protección debida en estos casos, sino por los singulares antecedentes del pleito, que hubieran podido conducir al rechazo de la demanda por estar ya de cierta forma resuelta.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando Kerry Ellison denunció al hostigador a fin de que se tomara alguna medida para resolver el conflicto, la empresa trasladó al empleado a otra dependencia ordenándole que se abstuviera de molestar a la quejosa so pena de ser despedido. La compañía se asesoró de la EEOC y de hecho cumplió todas sus recomendaciones, lo que le significó una declaratoria de no responsabilidad que agotó el trámite preliminar.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La querellante no se conformó con ese resultado y llevó el asunto ante los tribunales, que lo atendieron al considerar que el empleador debió haberla consultado acerca del retorno de su compañero de trabajo o al menos haberle aceptado la solicitud de transferencia que ella encontraba como única forma de evitar posteriores molestias. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La importancia de la que se conoce con el nombre de <em>decisión Ellison,</em> radica en la formulación de la regla del <em>criterio promedio</em> que sirve para calificar las conductas relacionadas con la materia. Para entender este específico aspecto de la sentencia hay que volver sobre los hechos:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sterling Gray invitó a salir a su compañera Kerry Ellison pues se sentía </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«irresistiblemente atraído hacia ella»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> según habría de confesarlo después. La Ellison rechazó la propuesta de manera enfática ya que no tenía interés en corresponder los avances de su colega, quien entonces optó por reducir gradualmente sus expectativas hasta llegar a pedirle que le aceptara una simple invitación a almorzar. Ella mantuvo su negativa e incluso le advirtió que se sentía presionada por su insistencia, pero Gray pareció no darse por aludido pues a partir de aquel momento le comenzó a enviar manuscritos (</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«lloré por usted toda la noche y ya no me queda una sola lágrima; yo sé que nosotros podríamos ser amigos con sexo o sin sexo»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">), y a pedirle «distintas cosas» cada vez que la veía</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote55sym" title="sdfootnote55anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote55anc"><sup>55</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Como ya se dijo, Gray fue amonestado por esa actitud y trasladado de oficina, y solo después de cuatro meses pudo retornar a su lugar habitual de trabajo. No obstante la declaratoria de la EEOC que eximía a la compañía, esta fue demandada por la trabajadora con miras a obtener una indemnización derivada del presunto acoso sexual ejercido por su compañero. La primera instancia denegó la pretensión considerando que los hechos denunciados no subsumían esa conducta pues habían sido aislados y <em>«genuinamente triviales»</em>. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta solución parece atinada cuando se considera que el señor Gray no fue jefe de la señorita Ellison y que en tales circunstancias su proceder carecería de eficacia para influir en las condiciones de empleo. También se llegaría a esa conclusión estudiando las características del caso, que reflejan el comportamiento de un individuo en trance de conquista y no el del típico hostigador descrito por la sicología.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sin embargo, la Corte de apelaciones revocó ese fallo al considerar que ignoraba la perspectiva de la víctima, es decir, <em>lo que experimenta una mujer de razonabilidad y criterio promedio</em> cuando es acosada sexualmente. <em>«Ese es el método que debe seguirse para examinar el ambiente de trabajo cuando se averigua si se ha deteriorado al grado de implicar discriminación»</em>, concluyó.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con esta doctrina, que ampara por igual a hombres y mujeres, la evaluación de los hechos debe incluir el análisis de las condiciones de la persona porque de ellas depende la «noción» de hostigamiento, que manifiesta diferentes alcances según el sexo de la víctima: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Algunas conductas que los hombres consideran inofensivas pueden agredir a muchas mujeres porque ellas son frecuentes víctimas de estupro y asalto sexual. Las mujeres que soportan formas sutiles de asedio pueden estar razonablemente preocupadas de que en realidad constituyan preludio de una violación. Los hombres, que raramente sufren estos ataques, pueden interpretar dichas conductas como insignificantes porque no ven el marco de violencia que las contiene y que en cambio las mujeres sí están en condición de percibir»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote56sym" title="sdfootnote56anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote56anc"><sup>56</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La <em>decisión Ellison</em> también es piedra angular del tema porque determina los procedimientos que deben seguir los supervisores para <em>protegerse ellos mismos, para defender a la organización y para salvaguardar la armonía en el ambiente de trabajo</em>. Este aspecto de la jurisprudencia se puede resumir así: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">i. Los empleadores deben implementar políticas para evitar episodios de acoso sexual y establecer procedimientos eficaces para remediarlos cuando ocurran porque constituyen una infracción grave a las leyes que proscriben la discriminación, y además porque comprometen la productividad de la empresa, su imagen y su confiabilidad</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote57sym" title="sdfootnote57anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote57anc"><sup>57</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">ii. Los empresarios están obligados a investigar los casos de hostigamiento sexual atendiendo el <em>punto de vista</em> de la víctima, que cobra distinta significación entre hombres y mujeres;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iii. Los supervisores o administradores están autorizados por la ley para adoptar correctivos eficaces contra el agresor, que van desde la amonestación simple hasta el despido;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iv. Las denuncias por acoso sexual no pueden contestarse con retaliación. Menoscabar las condiciones de empleo con ocasión de un reclamo de tal naturaleza es un acto censurable e igualmente discriminatorio.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El manejo de las categorías que desarrolla la </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>decisión Ellison</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> no ha estado exenta de dificultades. Especialmente en lo que hace al concepto de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>mujer razonable promedio</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> que es difícil de aplicar en sentido uniforme. El hecho es que no todos los magistrados lo acogen y que incluso algunos prefieren sus propias elaboraciones, aunque a veces, como en el caso del juez E.B. Haltom (quien desestimó cierta imputación al considerar que la esposa del inculpado era más atractiva que la demandante</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote58sym" title="sdfootnote58anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote58anc"><sup>58</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">), estas puedan resultar insólitas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote59sym" title="sdfootnote59anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote59anc"><sup>59</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">A pesar de tales vicisitudes, puede afirmarse que la doctrina sobre el tema ha ido progresando hasta adquirir su forma definitiva y que buena parte de las querellas siguen siendo resueltas desde la <em>perspectiva de la víctima</em>. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Una nueva cuestión para la justicia se desató a propósito del reciente caso develado por Teresa Harris, quien acusó al presidente de la empresa </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Forklift Systems</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Inc.</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> de costreñirla a pactar su salario en la habitación de un hotel. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Usted me gusta; vamos al Holiday Inn para negociar su aumento»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote60sym" title="sdfootnote60anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote60anc"><sup>60</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, habría dicho Charles Hardy, vencido en primera instancia por una Corte Federal que lo encontró responsable de presionar a su empleada para que le </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«metiera monedas entre los bolsillos de su pantalón»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La Suprema Corte resolvió el recurso interpuesto por la compañía declarando que la querellante </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«había sido ofendida por la conducta últimamente descrita pero que de ella no se infería ningún serio perjuicio psicológico»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote61sym" title="sdfootnote61anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote61anc"><sup>61</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Actualmente se discute si para ganar una acción de este género basta alegar que se ofendió a una «víctima razonable» o si se puede triunfar solo con aducir que se han recibido severos daños sicológicos. «Si la Corte adopta la primera tesis será muy fácil para las mujeres ganar todos los casos, que están creciendo preocupantemente»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote62sym" title="sdfootnote62anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote62anc"><sup>62</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>j) Contaminación del ambiente de trabajo</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ante la imposibilidad de analizar todas las controversias relacionadas con este aspecto del problema, reseñaremos las más ilustrativas.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Uno de las primeras querellas sobre el punto fue la promovida por Sthephanie Brown contra la ciudad de Gutherie, Oklahoma (1980). La trabajadora alegó que su renuncia se había producido como consecuencia del hostigamiento ejercido por el comandante del Departamento de Policía de la ciudad para el cual laboraba, quien a más de pedirle que se desnudara le hacía gestos insinuantes y la obligaba a ver revistas pornográficas. Esas actitudes, al decir de la señorita Brown, la afectaron emocional y psíquicamente a punto tal de forzarla a presentar su dimisión.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte consideró que el comportamiento del oficial encajaba en los códigos de la EEOC e implicaba discriminación, en especial por envilecer el ambiente de trabajo y afectar el derecho de intimidad de la víctima, que debió ser indemnizada tanto por el daño derivado del despido indirecto como por el originado en el hostigamiento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote63sym" title="sdfootnote63anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote63anc"><sup>63</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Un segundo y capital pronunciamiento se produjo a raíz del litigio <em>Bundy vs. Jackson</em> (1981). La querellante dijo haber recibido molestias sexuales de parte de dos supervisores y más adelante del propio director del establecimiento ante quien los había denunciado: <em>«Despreocúpese: cualquier hombre sano de mente querría su sexo. Yo también quiero llevarla a mi cama»</em>. Es importante observar que la queja se produjo dos años después de los incidentes y que la trabajadora laboró sin interrupción alguna durante todo ese lapso.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Uno de los inculpados admitió haber asediado a la víctima con <em>«bromas que alivian la necesidad sexual de los hombres pero que no tienen el propósito de ofender»</em>, y el otro que la había invitado a su apartamento pero solo con el fin de mostrarle documentos que probaban algunas diligencias relacionadas con sus reclamos. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte desatendió las pretensiones de la demandante al considerar que el hecho de haber dejado transcurrir dos años sin objetar la conducta significaba una cierta complacencia con ella. «Al menos es evidente ?dijo el fallo?, que la reclamante no la tomaba en serio, pues de otro modo es de suponer que hubiera reaccionado de inmediato». El juez también subrayó que la presunta víctima no había sido sujeto de retaliación como consecuencia del eventual rechazo de las proposiciones, lo que permitía inferir que no se estructuraba el hostigamiento.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte de Apelación del Circuito reversó la decisión con un argumento no menos razonable: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Dado que el hostigador avanzó  propuestas sin llegar a imponerlas por la fuerza, se pudo haber estimado que una &#8216;resistencia&#8217; frontal era innecesaria. Como el empleador no exigió una respuesta distinta a la de la simple tolerancia para sus gestos, la trabajadora no estaba obligada a expresar su inconformidad&#8230;Debe atenderse además que la perspectiva de iniciar una causa legal contra la empresa siempre pone a pensar a la persona sobre la posibilidad de ser despedida»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote64sym" title="sdfootnote64anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote64anc"><sup>64</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La importancia del fallo no deriva solo de la apreciación sobre la «realidad» de la víctima, sino también del precedente doctrinario que sienta cuando atribuye al hostigamiento una connotación discriminatoria: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Los insultos raciales dirigidos contra los individuos pueden expresarse con modos verbales que generan responsabilidad legal de acuerdo al Título VII. ¿Porqué el acoso sexual, que representa el más abyecto estereotipo contra el ambiente de trabajo y que es el asalto más profundo a la privacidad del individuo, no habría de ser ilegal?»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote65sym" title="sdfootnote65anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote65anc"><sup>65</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>k) Hostigamiento sexual proveniente de terceros</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La acción promovida por <em>EEOC (Equal Employment Opportunity Commission) vs. Sage Realty</em> (1981), permitió examinar por primera vez el problema del asedio ejercido por terceros no subordinados a la organización donde labora víctima. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En condición de ascensorista de un edificio de Nueva York, Margaret Hasselman se vio obligada a sustituir su tradicional uniforme por uno especialmente diseñado para conmemorar el Bicentenario de la independencia americana. Pero dos días después de haberlo comenzado a utilizar decidió despojarse del mismo afirmando que el público la asediaba por razón de esa indumentaria, a consecuencia de lo cual fue despedida.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La demanda se enderezó a demostrar que el uso del uniforme no resultaba esencial para la prestación del servicio y que además implicaba una condición discriminatoria respecto de los empleados varones que no estaban sometidos a reflejar con su vestuario un determinado arquetipo. La defensa, por su lado, se fundó en la prerrogativa empresarial de imponer reglamentos y en el hecho de que otras empleadas de la organización aceptaban el atuendo. Sin embargo, el aspecto que definió la controversia fue el relativo al diseño del uniforme, que aparte de haber sido confeccionado para una persona de talla inferior revelaba partes íntimas del cuerpo de la Hasselman: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«&#8230;la discreción del empresario no puede extenderse al grado de imponer a sus trabajadores que vistan uniformes sexualmente reveladores y provocativos&#8230; La querellante no tenía porqué ser obligada a desempeñar su trabajo&#8230; con un vestido que la hacía objeto de acoso sexual»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote66sym" title="sdfootnote66anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote66anc"><sup>66</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aunque este debate no resuelve el tema del hostigamiento proveniente de terceros pues en realidad expone un conflicto sobre discriminación, contiene argumentos que indirectamente contribuyen a la definición de ese punto.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Similar controversia fue planteada en el proceso de <em>Marentette vs. Michigan Host</em> (1980), que ventiló el reclamo de veinte meseras que alegaban ser perturbadas por razón de sus uniformes. Esta acción terminó por desistimiento, pero permitió volver a confrontar la tesis de la <em>decisión Hasselman</em> según la cual la exigencia de llevar ciertas prendas puede constituir hostigamiento sexual y por ende discriminación.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>l) Consentimiento aparente</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Suprema Corte de los Estados Unidos se ocupó del tema en 1986 a propósito de la demanda de <em>Michelle Vinson vs. Meritor Savings Bank.</em> El debate se centró en el aspecto del valor del consentimento de la víctima pues los involucrados admitieron la realidad de los hechos sin ningún escrúpulo. La cajera sostenía que las relaciones sexuales mantenidas con su jefe se explicaban por el miedo a perder su empleo. El banco alegaba, por su parte, que todo era producto de la maniobra urdida por una mujer que <em>«provocaba a todo el mundo con sus trajes vulgares y que construyó el novelón después de varios años a fin de objetar un licenciamiento legal»</em>.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La decisión de la Corte confirmó el criterio de segunda instancia que negaba relevancia al consentimiento derivado del temor a pesar del tiempo transcurrido, agregando que lo importante no era establecer si la señora Vinson había decidido tener relaciones sexuales con su supervisor o no (cuestión que estaba probada de antemano), sino constatar si el connubio era deseado por ella. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este fallo es significativo porque subraya que la empresa no puede <em>«hacerse la ciega»</em> en presencia de relaciones sexuales cimentadas sobre el temor a perder la fuente de subsistencia, así medie tiempo considerable entre el inicio del hostigamiento y el momento en el que se denuncia. Y también porque enseña que la responsabilidad del empleador habrá de ser evaluada «en concordancia con las particularidades de cada situación». </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>m) Favoritismo sexual</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte Federal de Delaware fue la primera en admitir una demanda por discriminación indirecta derivada del noviazgo entre un supervisor y su subordinada. La acción se enderezó a demostrar que la mujer había obtenido ventajas que rompían la regla de paridad por estar originadas en un vínculo amoroso, lo que en sentir de los trabajadores ubicados en un rango similar generaba el derecho de nivelación de condiciones. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El pronunciamiento judicial ?que acogió la tesis sentando un importante precedente en la materia? reivindica el principio de igualdad frente a conductas que hasta entonces y por efecto de la permisividad colectiva parecían no pretermitirlo. Pero también es interesante porque de alguna manera comprende la hipótesis del acoso sexual provocado o consentido con fines de lucro (prostitución en el empleo), que podría dar lugar a fundadas reclamaciones por parte de terceros. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El problema del favoritismo sexual también fue examinado al dirimir la querella de una joven abogada que alegó estar trabajando «no para una compañía sino para una especie de burdel». De acuerdo con su denuncia, solo las colegas que aceptaban tener relaciones sexuales con los directivos recibían bonificaciones y ascensos. Catherine A. Broderick venció a la </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Federal Securities and Exchange Commission</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> percibiendo los salarios dejados de percibir por efecto de la promoción de equivalencia ordenada por la Corte, y una indemnización de perjuicios tasada en US$ 128.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote67sym" title="sdfootnote67anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote67anc"><sup>67</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>n) Prescripción de acciones</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los Estados de la Unión Americana consagran en sus leyes diferentes términos de prescripción, por lo que es imposible hablar de uno genérico para las acciones derivadas de asedio sexual. La doctrina se ha preguntado, por otra parte, si estos términos deben contarse a partir del momento en que surjan los primeros actos de hostigamiento o si, en defensa del derecho a conservar el empleo, pueden contabilizarse desde cuando opere el finiquito contractual</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La causa <em>Vinson vs. Meritor Savings Bank</em>, a la cual ya se hizo referencia, sirvió para establecer que no siempre puede considerarse el tiempo transcurrido entre las agresiones y la fecha del correspondiente denuncio ya que «el temor a perder la fuente de sustento» generalmente retrae a la víctima respecto de la formulación de un reclamo oportuno. Esta tendencia interpretativa, fundada en la jurisprudencia que obliga a ponderar las particularidades de cada caso concreto, ha hecho carrera en los estrados de Norteamérica.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Otras sentencias posteriores parecen confirmar el mismo entendimiento: Paula Smith trabajó para la prestigiosa joyería </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Tiffany</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> de nueva York entre marzo de 1982 y diciembre de 1983, y solo diez años más tarde acusó a sus jefes Rymond Pottert y Keith Hall de haberla asediado durante ese lapso con apóstrofes de explícito contenido sexual. La condena para la compañia no se hizo esperar: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Tiffany</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> debió cubrir una jugosa indemnización (US$ 360.000.00) por la acción de sus agentes, que intimidaban a la trabajadora con frases de contenido discriminatorio</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote68sym" title="sdfootnote68anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote68anc"><sup>68</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.   </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>o) Hostigadores y víctimas</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El fenómeno del asedio sexual no siempre se manifiesta en la polaridad hombre ? mujer. Asediadores y asediados pueden ser, indistintamente, hombres o mujeres, homosexuales, bisexuales o hetersosexuales, y en ciertos casos personas de un mismo sexo que se involucran en una querella de hostigamiento por razones ajenas a las de su libido. Quien se burla de la configuración físico-sexual de un congénere, por ejemplo, está molestándolo sin que ello necesariamente signifique expresar una pretensión erótica.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aunque es una modalidad rara, se debe mencionar el asedio sexual que proviene de un subordinado. Las cortes americanas la censuran en el entendimiento de que viola el Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«El acoso de intercambio (</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>quid pro quo</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">) es ilegal cuando afecta las oportunidades de la víctima, cuando crea un hostil y ofensivo ambiente de trabajo, se ejerza por parte de un supervisor contra un subordinado, por este contra aquél, o por una persona que ocupa el mismo rango de la agredida. El </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>status</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> del trabajador subordinado es un aspecto relevante, pero no puede conducir a ignorar que los jefes también pueden ser víctimas de hostigamiento»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote69sym" title="sdfootnote69anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote69anc"><sup>69</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las mujeres, a su vez, también pueden ser hostigadoras sexuales. Aunque los guarismos de estadística que reflejan el fenómeno son irrelevantes (4.6%</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote70sym" title="sdfootnote70anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote70anc"><sup>70</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">) ya han merecido la atención de la jurisprudencia americana. Una corte de Michigan admitió la demanda de un trabajador que había recibido «caricias sexuales» de parte de sus compañeras de trabajo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote71sym" title="sdfootnote71anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote71anc"><sup>71</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, en tanto que otro en el Estado de California habría sido compensado con un millón de dólares por aceptar que su jefe lo besara</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote72sym" title="sdfootnote72anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote72anc"><sup>72</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Es indiscutible que el acoso ejercido por un homosexual produce las mismas consecuencias jurídicas que el realizado por un heterosexual, sea que afecte a una persona de igual o de distinta libido ? preferencia. Esta hipótesis se subsume en los parámetros aprobados por la EEOC pues implica discriminación evidente</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote73sym" title="sdfootnote73anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote73anc"><sup>73</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Sin embargo, conductas asociadas como la de perturbar a un individuo por razón de su orientación sexual, están excluidas de esa normativa. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Molestar a un </em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>gay</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>, imitarlo con gestos afeminados o adjudicarle remoquetes, lo mismo que burlarse de una empleada lesbiana, sea que la agresión provenga de un grupo de trabajadores o de un supervisor, son conductas no amparadas por el código de pautas de la EEOC»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote74sym" title="sdfootnote74anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote74anc"><sup>74</sup></a></em></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>.</em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>p) Indemnización de siete millones de dólares</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Una condena ciertamente ejemplarizante fue la proferida contra el estudio legal <em>Baker &amp; McKenzie</em>, el más grande del mundo, del cual hacen parte más de 1.700 abogados. De acuerdo con la Corte Superior del Estado de California, la firma quedó obligada a pagar una indemnización de siete millones cien mil dólares como resultado de su contumacia para contrarrestar la conducta del asociado Martin Greenstein, hallado responsable de acosar sexualmente a la secretaria Rena Weeks. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La señorita Weeks fué asumida por la sociedad en julio de 1991 e inmediatamente quedó asignada a la oficina del abogado Greenstein, quien según las pruebas recaudadas en juicio habría incurrido, al menos, en tres hechos de hostigamiento lúbrico: meter caramelos entre el escote de su subalterna, acariciarle los senos y «darle una nalgada». La víctima formalizó su reclamo después de las «primeras bromas» del jurista, pero fue ignorada por la empresa y dos meses más tarde despedida sin motivo alguno. Entonces vino la acción judicial. Greenstein negó los cargos aunque admitió haber tenido  comportamientos «no impecables» con otras seis secretarias del bufete, que corroboraron sus versiones y declararon contra él. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte decidió sancionar a la firma de asesores por no haber adoptado acciones eficaces para evitar la conducta de su asociado, quien también quedó obligado a pagar docientos mil dólares de multa. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Es de subrayar que los abogados de la Weeks habían pedido un resarcimiento de &#8216;solo&#8217; 3,5 millones de dólares. Los jueces -seis mujeres y seis hombres- con una votación de 10 contra 2 (mujeres), han más que duplicado la cifra»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote75sym" title="sdfootnote75anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote75anc"><sup>75</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>r) Indicadores del problema</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La magnitud del fenómeno ha sido medida con diferentes encuestas. Mencionamos el resultado de las más confiables: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El sondeo de opinión realizado por la revista Time</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote76sym" title="sdfootnote76anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote76anc"><sup>76</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> mostró que el 45 por ciento de las mujeres y el 19 por ciento de los hombres americanos ha padecido acoso sexual en el lugar de trabajo. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Las investigaciones indican que el 88 por ciento de todas las trabajadoras y un 15 por ciento de los trabajadores han tenido experiencias de acoso sexual</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote77sym" title="sdfootnote77anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote77anc"><sup>77</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. El problema no está limitado a un grupo pues sucede en todos los sectores del empleo, públicos o privados, en todos los niveles salariales, y en todos los grupos raciales y de edad»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote78sym" title="sdfootnote78anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote78anc"><sup>78</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El reporte de la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los Estados Unidos (EEOC) señala que los casos han crecido sustancialmente en los últimos años: 3.456 en 1981; 4.233 en 1982; 4.385 en 1983; 4.380 en 1984; 4.953 en 1985; 4.431 en 1986; 5.336 en 1987; 5.215 en 1988; 5.204 en 1989; 5.557 en 1990; 5.329 en 1991, y 5629 en 1992</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote79sym" title="sdfootnote79anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote79anc"><sup>79</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Otra fuente precisa que durante 1992 se dirimieron 10.532 querellas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote80sym" title="sdfootnote80anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote80anc"><sup>80</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. En 1993 se ventilaron 11.908 reclamos, y en 1994 14.000</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote81sym" title="sdfootnote81anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote81anc"><sup>81</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los estudios sectoriales arrojan guarismos similares: 49 por ciento de las profesoras y 34 por ciento de las estudiantes de la Universidad de Harvard han sido víctimas de acoso lúbrico</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote82sym" title="sdfootnote82anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote82anc"><sup>82</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. El 81 por ciento de las adolescentes está afectado por el mismo problema en las escuelas y colegios de EEUU</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote83sym" title="sdfootnote83anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote83anc"><sup>83</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. El 64 por ciento de las mujeres y el 17 por ciento de los hombres que trabajan en el ejército han padecido episodios de hostigamiento sexual.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>mariners</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> tampoco se han podido sustraer al fenómeno: el 75 por ciento de las mujeres y el 50 por ciento de los hombres que integran la fuerza naval americana han sido acosados</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote84sym" title="sdfootnote84anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote84anc"><sup>84</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. El 53 por ciento de las mujeres ejecutivas de Norteamérica ha sido molestada sexualmente</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote85sym" title="sdfootnote85anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote85anc"><sup>85</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Las abogadas, por su parte, dicen ser hostigadas en un 36 por ciento de los casos por sus propios jefes, en un 30 por ciento por sus colegas, y en un 32 por ciento por sus clientes</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote86sym" title="sdfootnote86anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote86anc"><sup>86</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. De acuerdo con las crónicas del </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Washington Post</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, las empleadas del Capitolio perderían rutinariamente sus pagos y promociones como consecuencia del acoso sexual a que son sometidas por parte de colegas, asesores, congresistas y senadores. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las cifras que reflejan la repercusión económica del problema son alarmantes: la investigación de la revista </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fortune</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> concluyó que el 90 por ciento de las 500 más poderosas compañías americanas había sido demandada por hostigamiento, y que el promedio de pérdidas asociadas al problema (descenso de la productividad, ausentismo laboral, etc.) afectará sus presupuestos en US$ 6.7 millones por año</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote87sym" title="sdfootnote87anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote87anc"><sup>87</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>s) Significación económica de las sentencias </strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Fuera de los costos indirectos (deterioro de la imagen, desprestigio entre potenciales clientes y consumidores, baja en las ventas, descenso de la productividad, incremento en el presupuesto para administrar conflictos, etc), las empresas americanas han tenido que destinar ingentes sumas para cumplir las sentencias derivadas de reclamos por hostigamiento sexual. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Después del proceso <em>Robinson-Jacksonville Shipyard,</em> concluído con una condena de un dólar por concepto de daños, se introdujeron sustanciales adiciones al Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964. Hasta ese momento la indemnización de perjuicios a cargo de los responsables estaba limitada al aspecto puramente teórico, de modo que si el hostigamiento no revertía en las condiciones de empleo (despido, denegación de promociones, traslados arbitrarios, etc.) la sentencia que lo «sancionaba» era una simple proscripción simbólica. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El escándalo </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Hill-Thomas</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> sirvió de coyuntura para aprobar  el Acta de Derechos Civiles de 1991 que entre otros aspectos adecuó el de compensación de perjuicios. Desde entonces, las víctimas de discriminación sexual, racial y religiosa son indemnizadas a plenitud. La Suprema Corte implementó este avance legislativo al declarar en 1992 que el Título IX de la Enmienda Educacional de 1972 también protege a los estudiantes respecto de la compensación ordinaria de perjuicios derivados de hostigamiento lúbrico</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote88sym" title="sdfootnote88anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote88anc"><sup>88</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Acta de Derechos Civiles de 1991 establece diferentes rangos indemnizatorios. En lo que hace a discriminación sexual señala los siguientes: US$ 50.000.oo para empresas que tengan menos de 101 trabajadores a su servicio; US$ 100.000.oo para las que tengan entre 101 y 200; US$ 200.000.oo para las que utilicen entre 201 y 500, y US$ 300.000.oo para las que excedan del último número</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote89sym" title="sdfootnote89anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote89anc"><sup>89</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La legislación americana parece singularmente drástica pues esta tabla es compatible con el resarcimiento originado en la violación de derechos constitucionales (libertad, igualdad), con los beneficios de desempleo estipulados por cada Estado</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote90sym" title="sdfootnote90anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote90anc"><sup>90</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, y con las multas acordadas en convenios colectivos. Y también con las indemnizaciones dirigidas a compensar estos daños: a) Ansiedad emocional; b) Perjuicios por asalto físico; c) Traumas de la libido; d) Inhabilidades para el consorcio sexual matrimonial; e) Cerco abusivo, y f) Invasión de la privacidad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Como lo indican las condenas que se mencionan en seguida, los límites del Acta de Derechos Civiles de 1991 se rebasan en la práctica por amplio margen. En parte porque la graduación del monto resarcitorio no está realizada por peritos sino por jurados, y en parte porque el cálculo del </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>pretio doloris</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> no admite parámetros. La disparidad de criterios sobre el punto se refleja relatando el caso de un abogado que aspiró a obtener US$ 100.000.oo para satisfacer a su cliente y que en cambio recibió US$ 265.000.oo por efecto de una decisión dividida del jurado: dos de sus integrantes, ambos varones, pretendían compensar a la víctima con US$ 1&#8217;000.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote91sym" title="sdfootnote91anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote91anc"><sup>91</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En adición a la carga resarcitoria los jueces suelen imponer obligaciones  de hacer (programas de formación y prevención) que se traducen en cantidades importantes de dinero y no pocas veces en la propia quiebra del establecimiento. Para dar una idea de la repercusión que tiene el problema en los Estados Unidos citamos estas condenas:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">i. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Rena Weeks vs. Baker y McKenzie</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte Superior del Estado de California (USA) decretó la condena más cuantiosa de que se tenga noticia hasta ahora: US$ 7.100.000.oo. La firma, dedicada a la asesoría jurídica en la ciudad de Palo Alto, debió cubrir la antedicha indemnización por no haber adoptado medidas eficaces para contrarrestar la conducta de su asociado Martin Greenstein, encontrado culpable de haber hostigado a su secretaria Rena Weeks</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote92sym" title="sdfootnote92anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote92anc"><sup>92</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">ii. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Moore vs. Cardinal Services, Inc</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El veredicto del jurado se tradujo en una condena de US$ 3&#8217;100.000.oo. Esta cifra </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>récord</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> se explica por los hechos que fundaron la acción: el supervisor de la sociedad demandada habría amenazado con despedir a la trabajadora a menos que ella «accediese a procurarle sexo oral»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote93sym" title="sdfootnote93anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote93anc"><sup>93</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">iii. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Bihun vs. AT&amp;T Information Systems</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La empresa se vio obligada a indemnizar a la demandante con US$ 2&#8217;000.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote94sym" title="sdfootnote94anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote94anc"><sup>94</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">iv. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Colline Paulin vs. Las Vegas Hilton.</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"> </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La conocida cadena hotelera fue condenada a pagar US$ 1&#8217;700.000 por su renuencia a impedir actos de hostigamiento sexual ocurridos durante la Convención anual de la Marina Americana</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote95sym" title="sdfootnote95anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote95anc"><sup>95</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">v. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Jean Jew vs. Universidad de Iowa</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La institución fue obligada a pagar US$ 1&#8217;070.000.oo discriminados así: US$ 50.000.oo por salarios dejados de percibir; US$ 125.000.oo por concepto de perjuicios, y US$ 895.000.oo por costas judiciales. La Universidad también debió publicar una disculpa oficial en beneficio de la profesora que instauró el proceso</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote96sym" title="sdfootnote96anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote96anc"><sup>96</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">vi. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Sabino Gutiérrez vs. Cal-Spas</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La Corte Superior del Condado de Los Ángeles condenó a la empresa a pagar al actor US$ 1&#8217;000.000.oo discriminados así: US$ 375.000.oo por </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>distress</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> emocional; US$ 82.000.oo por lucro cesante, y US$ 550.000.oo por sumatoria de perjuicios. La sentencia resulta de particular interés por incluir una condena contra la propia hostigadora, obligada a compensar los daños de su dependiente en cuantía de US$ 10.000.oo. El querellante afirmó haber sido perseguido por su jefe durante seis años y haberse visto obligado a procurarle caricias y besos indeseados</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote97sym" title="sdfootnote97anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote97anc"><sup>97</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Gloria Allred, apoderada del señor Gutiérrez, interpretó la sentencia diciendo que la justicia americana no es para unos sino para todos, «lo que por supuesto incluye a los hombres»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote98sym" title="sdfootnote98anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote98anc"><sup>98</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">vii. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Preston vs. Douglas</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La sentencia ordenó pagar US$ 900.000.oo para compensar el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>distress</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> emocional sufrido por una oficial de policía que rechazó las propuestas sexuales de su comandante</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote99sym" title="sdfootnote99anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote99anc"><sup>99</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">viii</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Connie Dias vs. Sky Chefs.</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"> </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Suprema Corte de Justicia condenó a la empresa a pagar US$ 625.000.oo para compensar los perjuicios de la víctima, derivados, según ella, de las sugerencias sexuales hechas por el administrador de la empresa</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote100sym" title="sdfootnote100anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote100anc"><sup>100</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">i</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">x. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Norma Paty vs. Puget Sound Bank</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El jurado impuso una condena de US$ 540.000.oo discriminados así: US$ 50.000.oo por difamación; US$ 450.000.oo por discriminación, y US$ 40.000.oo por concepto de diferencia salarial (promoción laboral denegada)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote101sym" title="sdfootnote101anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote101anc"><sup>101</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">x</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Plaintiff vs. Seattle City Light</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El juez condenó a la empresa a cancelar US$ 313,000.oo a modo de compensación de perjuicios, y US$ 172.000.oo a título de costas judiciales</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote102sym" title="sdfootnote102anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote102anc"><sup>102</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">xi. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Núñez vs. Eskanos &amp; Adler</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La empresa pagó US$ 480.000.oo a la promotora de la causa por concepto de indemnización personal. Las costas se tasaron por separado</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote103sym" title="sdfootnote103anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote103anc"><sup>103</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">xi</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">i. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Hanson vs. Southern Pacific Railroad</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este proceso es singular si se considera que las pretensiones de la agredida «solo» ascendían a US$ 100.000.oo, y que fueron avaluadas por el jurado en US$ 260.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote104sym" title="sdfootnote104anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote104anc"><sup>104</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, monto final de la condena.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">xiii</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Paula Smith vs. Tiffany</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La conocida casa de joyas debió pagar US$ 360.000.00 para resarcir los perjuicios de la actora, quien acusó a sus superiores Rymond Pottert y Keith Hall de haberla «humillado con frases de explícito contenido sexual»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote105sym" title="sdfootnote105anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote105anc"><sup>105</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">xiv. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Arnold vs. Ciudad de Seminole, Oklahoma</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La sentencia dispuso promover laboralmente a la víctima, eliminar algunas anotaciones de su hoja de vida e implementar políticas y procedimientos para prevenir los eventos de acoso sexual en el futuro. Además, la ciudad de Seminole debió pagar una condena de US$ 235.000.oo para resarcir los daños causados a la actora</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote106sym" title="sdfootnote106anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote106anc"><sup>106</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">xv</span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Catherine A. Broderik vs. Federal Securities and Exchange Commission</em></span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">. </span></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La sociedad demandada debió promover a la demandante, cubrir los salarios dejados de percibir con ocasión del cargo superior denegado y pagar una indemnización de US$ 128.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote107sym" title="sdfootnote107anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote107anc"><sup>107</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El impacto de una eventual condena va más allá del aspecto netamente económico. No se olvide que de por medio está el prestigio de las empresas e instituciones, y el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>good will</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> que constituye una premisa en la mente del consumidor americano. De ahí que en muchos casos resulte preferible conciliar este tipo de querellas sin que ello signifique una reducción notable de los costos. La Universidad de Washington, por ejemplo, se vio en la necesidad de transigir en el proceso instaurado por la ex-estudiante Teri Ard, y todo por desatender la queja formulada contra el profesor-hostigador Graham Allan. El acuerdo, suscrito en 1991, alcanzó la exorbitante cifra de US$ 347.500.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote108sym" title="sdfootnote108anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote108anc"><sup>108</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los honorarios de los abogados vinculados al tema también son ingentes. Robert S. Bennett, por ejemplo, cobró 475 dólares por hora para defender al presidente Clinton de los cargos que por asedio sexual le ha formulado su ex-colaboradora Paula Jones</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote109sym" title="sdfootnote109anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote109anc"><sup>109</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. «La representación judicial para un cargo de hostigamiento tiene costos que oscilan entre US$ 600.000.oo y US$ 700.000.oo»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote110sym" title="sdfootnote110anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote110anc"><sup>110</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, pero si el caso llega a la Suprema Corte esas expensas se pueden duplicar. Tanto es así que las empresas de seguros están comenzando a ofrecer pólizas especiales para cubrir la responsabilidad de los empleadores demandados por discriminación sexual, racial o de edad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Esta clase de procesos ha crecido en forma alarmante debido a las nuevas leyes (Acta de Derechos Civiles de 1991 y Acta para los americanos con incapacidades), pero también por efecto de la publicidad dada al tema a partir de la controversia </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Hill-Thomas</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Chubb Insurance Co</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. ha suscrito pólizas para aproximadamente doce compañías desde que esta garantía fué introducida en el pasado marzo (1993). La póliza protege a la empresa, a los directivos, a los oficinistas y en general a todos los empleados. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Lexington Insurance</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> ha vendido veinticinco pólizas que significan aproximadamente cincuenta millones de dólares en cobertura»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote111sym" title="sdfootnote111anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote111anc"><sup>111</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los críticos de este sistema proponen invertir los costos de las primas en programas educativos orientados hacia la prevención del problema, pero los accionistas de las empresas están convencidos de la desventaja de un método que ciertamente no ha demostrado mayor eficacia. Y aunque admiten que los eventos de acoso sexual en el empleo pueden ser minimizados mediante la implementación de políticas mejor definidas, siguen suscribiendo avales para evitar un desajuste repentino de sus presupuestos e incluso la eventual bancarrota originada en una decisión judicial de este género.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿Extravagancias de la justicia? La verdad es que el pueblo norteamericano no lo juzga así. Primero porque confía en la infalibilidad de sus jueces y magistrados, y luego porque comprende que el hostigamiento sexual a mas de ser contrario al principio de paridad de oportunidades disloca otros engranajes del sistema democrático. Los críticos que desconocen la dinámica de la vida americana suponen que la conquista amorosa está prácticamente proscrita entre compañeros de labor, y sugieren que condenas como las reseñadas debieran desaparecer en pro de la libertad, en beneficio de una relación menos tensa entre hombres y mujeres y, desde cierta perspectiva, también en defensa del ciclo reproductivo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Pero están equivocados en el manejo de su retórica. En realidad nadie puede prohibir los actos de cortejamiento en el lugar de trabajo, ni la libertad de expresión afectiva propia de la naturaleza humana. Lo que se censura es el acto abusivo, la presión indeseada, la agresión física y verbal y el asedio que gravita sobre la toma de una decisión tan importante como la de escoger compañero sexual</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote112sym" title="sdfootnote112anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote112anc"><sup>112</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">VI. El problema en Gran Bretaña</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) El acoso sexual y los medios de información</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las primeras noticias sobre acoso sexual fueron difundidas por la prensa británica en 1979 como eco de lo que por entonces ocurría en Estados Unidos. Dos años después, una asociación de funcionarios públicos <em>(National Association of Local Goverment Officers)</em> consideró que el tema podía ser de su resorte y se dio a la tarea de investigarlo mediante encuestas practicadas en Londres y Liverpool, gestión que originó una nueva oleada informativa y que constituye el primer antecedente en el estudio del problema en Inglaterra.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las recomendaciones de la mencionada asociación fueron asimiladas por la Campaña pro Igualdad de Remuneración y Oportunidades (EPOC) y presentadas en diversos foros como punto de partida para enfrentar el hostigamiento en fábricas y oficinas, y despertaron el interés del Consejo Nacional de las Libertades Civiles (NCCL) a punto de llevarlo a publicar el folleto escrito por Ann Sedley y Melissa Benn</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote113sym" title="sdfootnote113anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote113anc"><sup>113</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. De tal manera que ya en 1982 se contaba con un completo </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>dossier</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> sobre el tema, compilado con el concurso de importantes organismos y dirigido a formar conciencia sobre la necesidad de combatir el fenómeno. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El periodismo inglés informó seriamente hasta cuando descubrió que la materia podía ser explotada en diversa forma, lo que vino a ocurrir desde 1981. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Los Romeos de oficina que se dedican a pellizcar traseros&#8230;pronto podrían verse despedidos del trabajo a causa de sus travesuras»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote114sym" title="sdfootnote114anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote114anc"><sup>114</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Mujeres ávidas de sexo! Toda mi vida he tratado de quitármelas de encima. Pero yo no voy a quejarme al sindicato»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote115sym" title="sdfootnote115anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote115anc"><sup>115</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Aquí llegan las Julietas de oficina!&#8230;Cuando a las chicas se les despierta el instinto, más vale que tengamos cuidado»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote116sym" title="sdfootnote116anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote116anc"><sup>116</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Estas jocosas acotaciones tuvieron gran impacto en la opinión pública, pero sobre todo entre las propias víctimas que paradójicamente empezaron a creer que tal vez se estaba dando demasiada importancia a la más simple y natural expresión de la libido. De este modo, «&#8230;lo que era noticia se convirtió en </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>tema de interés humano</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, y de constituir un problema pasó a ser un placer&#8221;</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote117sym" title="sdfootnote117anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote117anc"><sup>117</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La ambición de la prensa es igual en todas partes, pero en Inglaterra se disfraza con un humor que la vuelve irreconocible y al cual difícilmente alguien se puede sustraer. Para probar cómo se manipuló el tema en favor de los propios intereses económicos basta leer este pasaje escrito por Sue Wise y Liz Stanley</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote118sym" title="sdfootnote118anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote118anc"><sup>118</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Por ejemplo, bajo el título &#8216;Suspirando por un poco de acoso sexual&#8217;, <em>The Guardian</em> publicó una carta firmada por &#8216;tres damas razonablemente atractivas que vivimos en Hertfordshire y a quienes nos encantaría ser sexualmente acosadas&#8230;Que nos tomen a la fuerza, con arrebatadora pasión, y luego nos ofrezcan un ascenso en el trabajo es nuestro mayor deseo&#8217; (24 de septiembre de 1981), mientras que un titular del <em>Daily Mail</em>, &#8216;Aquí estamos esperando&#8217;, se refería a &#8216;seis dactilógrafas&#8217; que escribían en respuesta a una historia de acoso sexual en una oficina diciendo que &#8216;agradeceríamos que nos informaran la dirección exacta de las oficinas mencionadas&#8230;para solicitar nuestro inmediato traslado a ellas&#8217; (18 de mayo de 1982). El <em>Sandwell Evening Mail</em> llegó incluso a publicar una historia titulada &#8216;Se advierte a los jefes que se cuiden del personal subalterno sexualmente voraz&#8217; (5 de octubre de 1981)». </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Después de algún tiempo la sátira empezó a ser reemplazada por crónicas de titular escabroso: «Guía para denunciar a decanos lujuriosos»; «Informe sobre catedráticos lascivos»; «¿Ministros obscenos?». Lo ocurrido de ahí en adelante es recurso conocido: opiniones recicladas con ocasión del día de las secretarias, picantes relatos de escritorio insertados en las revistas de corazón y resaltados con la fotografía de la modelo vigente, consejos para las actrices que se quieren iniciar, en fin, toda la miscelánea de frivolidades que entretiene a la masa y que le impide reflexionar seriamente sobre este problema.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) La estadística inglesa</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El primer estudio relacionado con la materia fue adelantado por el psicólogo S.M. Jourard a mediados de los años sesenta. Se trataba de establecer si el hecho de disponer de mayor espacio físico (amplios jardines entre edificaciones, propiedades cercadas, habitaciones personales, etc.) podría repercutir en la adopción de conductas que como la del tocamiento tienen un claro mensaje erótico. Los resultados fueron obvios: la frecuencia del palpamiento se incrementa en la medida en que se reduce el escenario de los individuos. La tabla conclusiva reveló esta inocultable realidad: Puerto Rico (180), París (110), Gainesville, USA (2), y Londres (0)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote119sym" title="sdfootnote119anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote119anc"><sup>119</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La cultura anglosajona, al parecer, estaría liberada de esa mala costumbre, y ello por virtud de un más amplio espacio físico vital.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El crecimiento de la población, los elevados costos de la vivienda, la contracción del espacio público y la inserción de la mujer en el aparato productivo, han transformado esa realidad mostrando que los súbditos británicos no son la excepción a la regla del hostigamiento. Las estadísticas obtenidas por Alfred Marks Bureau así lo confirman: el 51.0 por ciento de las damas inglesas declara haber recibido propuestas sexuales por parte de sus jefes o compañeros de trabajo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ni el respetable cuerpo de policía londinense está a salvo del fenómeno: «De acuerdo con el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>London Times</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, el prefecto Constables estima que el acoso sexual contra las oficiales está muy difundido en la institución y debe ser eliminado»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote120sym" title="sdfootnote120anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote120anc"><sup>120</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Los severos códigos de policía han sido insuficientes para detener el asedio erótico y han debido ser complementados con sesiones de consejería dirigidas a preservar la dignidad de la mujer en las siete fuerzas de policía esparcidas a lo largo del país.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Del reporte de Michael Rubinstein</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote121sym" title="sdfootnote121anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote121anc"><sup>121</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> se colige que por lo menos el 40 ciento de las inglesas habría estado sometido a algún tipo de hostigamiento en el lugar de trabajo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote122sym" title="sdfootnote122anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote122anc"><sup>122</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>c) Definición jurídica de la conducta</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La ley del Reino Unido comprende la molestia sexual como conducta típicamente discriminatoria, de modo que las controversias se resuelven según tal interpretación. Cabe subrayar, sin embargo, que los códigos sindicales de comportamiento suelen ser referencia obligada para la magistratura que construye sus providencias con base en las definiciones y pautas desarrolladas en dichos estatutos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote123sym" title="sdfootnote123anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote123anc"><sup>123</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La guía aprobada por el Congreso de los Sindicatos de Inglaterra dice que el «acoso sexual incluye miradas, bromas y ridiculizaciones, invitaciones comprometedoras, petición de favores sexuales, asalto sexual, burlas acerca del vestuario o apariencia, exhibición de pornografía, repetidos contactos físicos y gestos ofensivos»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote124sym" title="sdfootnote124anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote124anc"><sup>124</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La política de los sindicatos ha sido la de formular reglamentos tendientes a prevenir el problema en el lugar de trabajo y la de crear estructuras correctivas que permitan superar los eventos por la vía de la conciliación y el diálogo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los códigos sindicales de comportamiento están prácticamente aprobados en todos los sectores de la producción y han servido de modelo para redactar los de España, Francia e Italia</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote125sym" title="sdfootnote125anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote125anc"><sup>125</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"></h2>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">VII. La ley francesa</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El tema de la violencia sexual en el lugar de trabajo ha sido debatido en Francia desde el siglo ante pasado, y ha provocado toda suerte de protestas y manifestaciones en el pasado y en el presente. Pero solo hasta 1980 empezó a ser considerado con insistencia por los medios de comunicación, el movimiento feminista francés y los sindicatos.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En 1985 se constituyó la AVFT (Asociación contra la violencia a la mujer en el lugar de trabajo), entidad que está encargada de administrar las políticas relacionadas con el problema y que es subvencionada por la Comunidad Europea. El organismo publica una revista (</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Esta violencia que no queremos más</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">) donde se reproduce material relacionado con los reclamos en curso, las decisiones de los jueces y los planes de acción afirmativa, y tiene la principal función de coordinar distintas actividades con los sindicatos y agencias gubernamentales que trabajan sobre el fenómeno. «Nuestra asociación es menos fuerte que los sindicatos. Sin embargo, tiene una fuerza que ellos no poseen: es externa a la empresa y, de consiguiente, puede moverse más libremente. Pero estamos siempre en contacto con los sindicatos. No podría ser de otra manera visto que nos anima la afirmación de principios que ninguno puede negar porque refieren el derecho a la dignidad para todos los seres humanos»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote126sym" title="sdfootnote126anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote126anc"><sup>126</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) ¿Qué piensan las francesas?</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">A pesar del despliegue de información y del creciente interés del público femenino sobre el problema, hay que decir que las francesas no tienen un criterio muy formado cuando se trata de examinar la casuística del mismo. Así lo reflejan los estudios de estadística mencionados por Susan Webb</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote127sym" title="sdfootnote127anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote127anc"><sup>127</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">: 20 por ciento de las encuestadas dijo no ofenderse si en el curso de una entrevista de trabajo se le sugiriera que se despojara de su ropa. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La respuesta a otras preguntas es aún más diciente: 45 por ciento de las mujeres sostuvo que no se sentiría acosada si su jefe le pidiera pasar con él un <em>week-wend</em> a fín de discutir su promoción en el empleo. El parecer de los Romeos de oficina es concordante: 51 por ciento considera que esta última hipótesis no constituye hostigamiento sexual.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) Datos estadísticos</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El primer estudio sobre el problema fue comisionado por el propio gobierno francés. He aquí algunos de sus resultados:</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El 22 por ciento de las trabajadoras encuestadas afirmó haber sido objeto de agresión sexual en el empleo. El 14 por ciento del total de víctimas se ha visto obligado a renunciar como consecuencia del hecho, y el restante 8 por ciento a solicitar un traslado para eludir la acción del acosador.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La calidad del hostigador se distribuye porcentualmente así: empresarios y propietarios del negocio (30%); supervisores y jefes inmediatos de la víctima (30%); colegas y compañeros de trabajo (25%); agentes externos, proveedores y clientes (25%).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La actividad del comercio reporta el mayor número de casos: 32 por ciento. Le sigue la pequeña y mediana industria (15%) y el sector de servicios (13%).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) Abuso de autoridad</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La magistratura francesa ha enseñado que cuando el acoso erótico deriva de un acto de poder institucional (vocablo que alude tanto al sector público como al privado), la conducta ya no es intermedia sino delictiva. El hostigamiento, pues, se subsume en la figura de abuso de poder, y no en la de molestia atípica. Esta es la interpretación que se desprende de las normas que enunciaremos más adelante, aprobadas por la Asamblea Nacional Francesa en 1992.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Una de las primeras sentencias fundadas en la figura se produjo 1992, cuando un supervisor fue arrestado por haber sido encontrado culpable de hostigar a una subalterna.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando el agresor tiene el mismo nivel jerárquico de la víctima (o uno inferior), la conducta no constituye delito, y ni siquiera es censurable. Tanto por no encajar en la hipótesis de extorsión sexual, como porque el Código de Trabajo Francés no prohíbe esa práctica. La desigualdad de tratamiento ha dado lugar a nuevas propuestas en la Asamblea Francesa sin que hasta ahora se haya introducido alguna reforma a la ley que gobierna la materia.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>c) Código Penal Francés</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La norma aplicable a las controversias sobre acoso sexual derivado de abuso de poder es la contemplada en el artículo 222 del Código Penal, que explícitamente consagra que esa conducta es delictiva. El precepto comprende a los empleadores y a sus representantes (jefes, administradores, supervisores); pero excluye a los compañeros de trabajo de la víctima que no tengan superioridad jerárquica y que entonces podrían perturbarla sin consecuencia alguna.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las penas para el infractor son dos: reclusión hasta por un año y/o multa de 100.000 francos (aprox.: 15 millones de pesos colombianos).</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">VIII. Acciones en la Unión Europea</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Comunidad Europea se vienen ocupando de la igualdad entre hombres y mujeres prácticamente desde su constitución, y es el legislador internacional más activo en esa materia. Su primer resultado importante se refleja en la Directiva adoptada en 1976 por el Consejo de Ministros para afirmar la paridad de trato en aspectos tales como acceso al empleo, formación y promoción profesional y condiciones de trabajo. Los doce países de la Comunidad han procedido a incorporarla en su legislación interna.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Su siguiente logro se concretó en la Resolución aprobada en 1984 por el Consejo de Ministros para promover acciones positivas en favor de las trabajadoras, eliminar el tratamiento sexuado en el medio productivo y asegurar el respeto a la dignidad de la mujer. Este documento marcó un hito en la historia del problema y sentó las bases de la discusión que hoy lo rige.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Parlamento Europeo se volvió a ocupar del tema en 1986 al suscribir una Resolución para censurar la violencia contra la mujer, pronunciamiento que también fue de capital importancia dado el espacio que se concedió al problema del hostigamiento en el ámbito del empleo. El Consejo de Ministros de la Comunidad enfatizó su voluntad integrando una comisión de expertos encargada de estudiar el fenómeno y de formular propuestas legislativas dirigidas a remediarlo. La comisión dio a conocer sus conclusiones en 1987 a través del informe presentado por Michael Rubenstein y titulado </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Dignidad de la Mujer en el Trabajo: Reporte sobre el Problema del Acoso Sexual en los Estados Miembros de la Comunidad Europea</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote128sym" title="sdfootnote128anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote128anc"><sup>128</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El <em>Reporte Rubinstein</em> es el primer estudio serio sobre el asedio sexual que afecta a las trabajadoras europeas. Tanto porque mide el problema en cada uno de los países que integran la comunidad, como porque define soluciones concretas alrededor del mismo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En 1989 se adoptó la Carta Comunitaria de Derechos Fundamentales de los Trabajadores, estatuto que recalcó la importancia de iniciativas tendientes a promocionar la paridad de oportunidades entre los dos sexos y que se vino a complementar un año después con la Resolución relativa a la protección de la dignidad de la mujer y del hombre en el lugar de trabajo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Resolución, aprobada el 29 de mayo de 1990, establece que todo comportamiento de connotación sexual que afecte la dignidad de la mujer y del hombre en el puesto de labor y que provenga de los superiores jerárquicos o de los compañeros de trabajo constituye una intolerable violación de la dignidad, contraria al principio de paridad de trato consagrado en sus Directivas anteriores y censurable de conformidad con la ley. Esta normativa también contempla las nociones de <em>clima intimidatorio</em> y de <em>contaminación del ambiente laboral</em>, asimiladas de la jurisprudencia norteamericana y claves en la solución de los litigios sobre la materia. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El comprensión jurídica de la conducta está limitada en Europa por dos elementos: la intencionalidad (preferentemente masculina) y la no aceptación (mayormente) femenina. «La definición que se recomienda ?se lee en el informe Rubinstein? es la siguiente: «El acoso sexual es un comportamiento verbal o físico de naturaleza sexual que el autor sabe o debe saber que es ofensivo para la víctima». Se observa que de acuerdo con las directrices del Parlamento Europeo (Strassburgo, Febrero de 1994), la molestia sexual debe tipificarse como una conducta antijurídica que asume diversas expresiones (comportamiento, ofensa, delito). </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La más reciente gestión de la Comunidad está plasmada en la Recomendación de 27 de noviembre de 1991, dirigida a los distintos Estados en procura de obtener nuevos y mejores estatutos para controlar la molestia sexual en el ámbito del empleo, acto que a pesar de carecer de la fuerza legal de una Directiva representa un paso trascendental en la solución del problema</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote129sym" title="sdfootnote129anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote129anc"><sup>129</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta normativa es clave por incluir una clara definición de la conducta: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Cualquier comportamiento de connotación sexual u otro tipo de comportamiento basado en el sexo&#8230;que ofenda la dignidad de las mujeres o de los hombres en el trabajo es inadmisible si&#8230;es indeseado, inconveniente u ofensivo para la persona que lo padece». Pero además lo es por el código de comportamiento que la implementa y que contiene prescripciones igualmente explícitas sobre la naturaleza del fenómeno: «La característica esencial del acoso de orden sexual está en el hecho que se trata de un acto no deseado por quien lo padece&#8230; El ser indeseado lo distingue del comportamiento amigable, que en cambio es bien recibido y recíproco»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote130sym" title="sdfootnote130anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote130anc"><sup>130</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hay que anotar, empero, que la complejidad de la normativa comunitaria plantea dificultades de carácter práctico que la están convirtiendo en un acervo de aplicación subsidiaria, vale decir, en un marco de referencia que servirá para reordenar la legislación interna de cada país y que mantendrá vigencia solo ante los vacíos de la ley nacional. </font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">IX. Acción de los organismos internacionales</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) Organización de Naciones Unidas</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La acción de Naciones Unidas ha sido gobernada en este campo por la Convención relativa a la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de 1979 y por las Estrategias de control y monitoreo de Nairobi de 1985. El primer protocolo desarrolla el principio de igualdad de oportunidades en el empleo y ratifica los derechos de salud y de seguridad, y el segundo traza directrices para mejorar la condición laboral de la mujer y reglas para defenderla del asedio sexual en el lugar de trabajo. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La O.N.U. también ha conformado un Comité permanente encargado de fiscalizar el avance de los programas de acción afirmativa y de formular recomendaciones en el área de su especialidad. Por su parte, la Comisión de <em>status</em> de la Mujer se encarga de proponer estrategias destinadas a prevenir y controlar los actos de hostigamiento y de discriminación que según conclusiones publicadas en 1992 pueden bajar el promedio de salud y de seguridad ocupacional.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) Organización Internacional del Trabajo</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La O.I.T.  tampoco ha sido ajena al problema. En 1985 adoptó la Resolución sobre Igualdad de Oportunidades y Trato Paritario entre Hombres y Mujeres en el Empleo incluyendo comentarios sobre la necesidad de combatir el acoso sexual en el sitio de trabajo. Y en las dos sesiones oficiales del Encuentro Tripartito de Expertos en Medidas Protectivas para la Mujer y en Paridad de Tratamiento (1989) y del Simposio Tripartito de Igualdad de Oportunidades en el Empleo en los Países Industrializados (1990), volvió a insistir sobre el imperativo de adoptar planes concretos para prevenir esta clase de hostigamiento.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Para conocer la magnitud del fenómeno examinemos algunos indicadores obtenidos por la propia organización a través del </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Informe Rubisntein</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote131sym" title="sdfootnote131anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote131anc"><sup>131</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Alemania</em>.- Según las periodistas Kathloen y Sybille Plogstedt, el 59.0 por ciento de las alemanas ha experimentado eventos de acoso sexual en el lugar de trabajo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Austria</em>.- Estudios adelantados en 1986 mostraron que el 30.5 por ciento de las mujeres reporta serios incidentes de hostigamiento sexual.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Bélgica.-</em> Las encuestas oficiales concluyen que el 34.0 por ciento de las belgas es objeto del mismo problema.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Checoeslovaquia.-</em> Investigaciones recientes afirman que el 17.5 por ciento de las mujeres experimenta acoso de carácter psicológico, y el 35.8 por ciento asedio sexual con distintas expresiones.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Dinamarca.-</em> El 11 por ciento de las encuestadas reportó episodios de acoso sexual durante 1991, y otro 8.0 por ciento dijo haber perdido el empleo como consecuencia del mismo fenómeno.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>España.-</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> La estadística de la Unión General de Trabajadores establece que el 84 por ciento de las españolas ha sido asediada sexualmente</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote132sym" title="sdfootnote132anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote132anc"><sup>132</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Holanda.-</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> La Universidad de Gruninghen concluyó que las trabajadoras holandesas padecen el fenómeno en rata del 58 por ciento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote133sym" title="sdfootnote133anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote133anc"><sup>133</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Irlanda del Norte.-</em> De acuerdo al reporte emitido por la Comisión para la Igualdad de Oportunidades, 22.2 por ciento de las mujeres irlandesas declara haber recibido propuestas de carácter sexual en el sitio de trabajo (idem).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El trabajo del profesor James Gruber de la Universidad de Michigan, reveló que el 50 por ciento de las trabajadoras de Estonia, Finlandia, Suiza y la Unión Soviética también está sometido al abuso sexual de sus jefes y compañeros de labor.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las distintas investigaciones adelantadas por la O.I.T. coinciden en afirmar que la única solución idónea contra la molestia sexual es la aprobación de normas especializadas que tipifiquen y sancionen la conducta. El organismo formuló esa recomendación después de encontrar que entre los 23 países  estudiados solo siete (Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Nueva Zelandia y Suecia) disponen de leyes que aluden a la figura, y que otros muy pocos (Inglaterra</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote134sym" title="sdfootnote134anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote134anc"><sup>134</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, Irlanda y Suiza) la definen mediante la doctrina de sus jueces.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En su Conferencia Internacional de 1991, la O.I.T. aprobó la Resolución relativa a la Mujer Trabajadora en el Mundo y recalcó la urgencia de establecer guías de comportamiento y manuales de prevención para detener la molestia sexual. Su labor fue patrocinada por el Proyecto Interdepartamental de Igualdad para la Mujer en el Empleo y concluyó en 1992 con el más reciente y completo estudio sobre el problema: <em>Compendio sobre Condiciones de Empleo: Combate contra el Hostigamiento Sexual en el Lugar de Trabajo</em>. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta sinopsis constituye el mayor esfuerzo hecho hasta ahora para difundir información calificada sobre el tema. La Organización Internacional del Trabajo sigue interesada en sensibilizar a la opinión pública mundial y actualmente adelanta seminarios en distintos países como preámbulo del Código de Prácticas. </font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">X. La cortina de hierro</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La vida sexual de los «camaradas» nunca escapó a los rígidos controles del partido comunista si bien experimentó algunos cambios dependiendo de la «tendencia» ideológica de cada nuevo Zar que llegaba al poder. Durante los primeros tiempos del comunismo se dio gran libertad sexual a las personas. El matrimonio se convirtió en una institución «burguesa», el divorcio en un instrumento de «superación», y el «amor libre» en una práctica «progresista»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote135sym" title="sdfootnote135anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote135anc"><sup>135</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Este periodo de libertinaje fue, sin embargo, muy corto. Los prototipos del «nuevo hombre» se encontraron de un día para otro con el nacimiento de una sociedad farisea que censuraba los más simples actos de cortejamiento. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«No confío en los hombres que corren detrás de cualquier mujer: no es el camino para ganar revoluciones. La revolución requiere concentración, un reagrupamiento de las fuerzas. Los excesos salvajes de la vida sexual son síntomas reaccionarios. Necesitamos sanidad, sanidad y sanidad; no podemos permitirnos el debilitamiento, el derroche y destrucción de nuestra energía»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, pregonaba Lenin.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta «línea de partido» también fue abanderada por Stalin,  pero solo en teoría, pues él mismo se encargó de romperla con sus abusos. «Stalin tenía su burdel personal dentro de las murallas del Kremlin: una multitud de secretarias a las que podía arrastrar a voluntad a su lecho. Hubo (y todavía hay) millares de pequeños Stalins en Rusia, y tienen sus similares en todos los países comunistas»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote136sym" title="sdfootnote136anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote136anc"><sup>136</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los sucesores de Stalin no han tenido mejor reputación en lo que hace al manejo de sus apremios eróticos. Ni siquiera se salvan los padres de la <em>perestroika</em>. Todos, de alguna manera, han utilizado su infinito poder, ora para satisfacerse a sí mismos, ora para pagar servicios prestados a sus causas políticas. Pero con el agravante de que las «razones de Estado» siempre están de por medio, como lo demuestra la anécdota que, parafraseando al autor antes citado, pasamos a relatar.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) La importancia de Ivan Ivanovich</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El camarada Ivan Ivanovich ha sido ascendido al cargo de subdirector del <em>Komsomol</em>, lo que significa obtener ciertos privilegios como el de recibir un mayor salario y un automóvil oficial. ?Siempre supe que llegarías muy lejos, Iván Ivanovich ?exclama su esposa?. Ahora quizá podamos comprar la nevera que tanto necesitamos e incluso conocer el extranjero; ¿no crees?</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Solamente existe un pequeño problema ?confiesa el funcionario?. ¡Debo tener una amante!</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿Que debes tener una&#8230;qué?</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Una amante ?confirma el hombre sin titubeos?. Se supone que todo el mundo debe tenerla cuando desempeña cualquier cargo de subdirector hacia arriba. Ese es un requisito inherente a la posición.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿De modo que el director tiene una?</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Pues sí. Y el subdirector anterior también&#8230; ¿Recuerdas a la mujer pecosa del archivo? ¿Y a la secretaria del comité de relaciones internacionales? Ellas son sus amantes. Por mi parte estoy pensando en la jóven recepcionista&#8230; Pronto conocerás su decisión.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Entonces no me preocuparé de lo que diga la gente ?repone la mujer de Ivan Ivanovich?: ¡tendremos la amante más bonita de todo el <em>Komsomol</em>!</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este no es un lance eufemístico sino un episodio frecuente en la realidad rusa, así como en la vida política de todas las sociedades que marchan bajo la férula del totalitarismo, donde hombres y hombres son tratados como simples enseres susceptibles de «adjudicación». Así como se adjudica una <em>dacha</em> al funcionario ejemplar, también se le «adjudica» una amante, y a veces dos o tres dependiendo de su jerarquía dentro del partido.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En semejantes condiciones resultaría inadecuado emplear el término «asedio sexual» para calificar los abusos cometidos en la ex ? Unión Soviética y en sus países ex satélites, y esto por la muy elemental razón de que el concepto supone una oposición de conductas. Parecería más apropiado hablar de «esclavitud sexual», y en un sentido más amplio de «prostitución política», fenómenos que no analizamos en detalle por escapar a la órbita de nuestro ensayo.   </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) Del totalitarismo al capitalismo salvaje</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Si alguna nación empieza a practicar un capitalismo salvaje esa es precisamente Rusia. A juzgar por los hechos que se describen a continuación, los ex comunistas no solo han desechado las pocas virtudes del Marxismo sino adherido a las extravagancias y vicios del modelo de libre mercado. Y en lo que hace a discriminación contra la mujer no están muy lejos de sus antecesores bolcheviques.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las solicitudes que los empresarios rusos colocan en los periódicos son del siguiente tenor: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Necesitamos secretaria con conocimientos de Inglés y Alemán. Las aplicantes deberan tener entre 18 y 25 años, 5 a 7 pies de estatura y cabellos largos. Habrá un concurso de belleza»</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote137sym" title="sdfootnote137anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote137anc"><sup>137</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Juventud y </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>sex appeal</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> son, pues, dos condiciones sin las cuales ninguna mujer rusa puede aspirar a un empleo, vale decir, dos motivos de trato desigual.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Algunos empleadores han llegado al descaro de exigir que la aspirante «no tenga inhibiciones», que «discuta sus aumentos de salario en un cuarto de hotel» y que «permanezca soltera durante la vigencia del contrato»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote138sym" title="sdfootnote138anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote138anc"><sup>138</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Esto acontece, según las pocas feministas rusas, gracias a la permisividad de las leyes impuestas por el mundo de los negocios. Las mujeres se aprovechan de esta realidad, afirma Igor Bunin, autor de un estudio sobre el perfil del nuevo </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>businessman</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> soviético: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Ellas ven sus cuerpos como un medio para consolidar sus carreras. El acoso sexual no plantea ningún conflicto aquí. Puedo asegurar que ninguna mujer se opone a él»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El fenómeno del asedio sexual en Rusia está asociado al problema del desempleo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote139sym" title="sdfootnote139anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote139anc"><sup>139</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Muchas mujeres se ven forzadas a soportar insinuaciones y proposiciones ofensivas en aras de obtener un trabajo. Y es probable que luego se vean obligadas a corresponderlas para mantenerlo. Pero eso no legitima la conducta de los hostigadores, que es censurable justamente porque viola el principio de igualdad de trato, cimiento de la democracia y base del progreso en cualquier sociedad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>c) Un insólito caso de amnistía</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El primer proceso judicial por hostigamiento tuvo lugar en Barnaul, ciudad ubicada al sur de Siberia. Tatyana Smyshlayeva, practicante de una clínica municipal, habría sido repetidamente manoseada por su médico jefe y luego amenazada con un despido por resistirse a aceptar sus avances. La trabajadora presentó un video y la versión de varios testigos ante la administración del centro de salud, pero esta desestimó su queja calificándola de «infundada». </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las pruebas fueron llevadas ante un fiscal que las ponderó para abrir una causa contra el galeno. El juicio se inició en Enero de 1994 y siguió su curso hasta cuando se aprobó la Ley de Amnistía General dictada para liberar a Alexander Rutskoi, líder de la Insurreción de Octubre contra el presidente Boris Yeltsin. Entonces se archivó el caso, «amnistiado» como tantos otros procesos judiciales por virtud de un acto político.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La señorita Smyshlayeva conservó su empleo en la clínica y hasta ahora continúa laborando bajo la supervisión del médico manilargo, que sin embargo perdió su posición de Jefe.     </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">XI. El acoso sexual en Asia, África y</font></font></h2>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>América Latina</strong></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La necesidad de afrontar y resolver problemas sin duda más graves explica el desinterés de las tres regiones por el tema que nos ocupa, y en el caso de ciertos países la tendencia a desestimar lo que se considera bagatela originada en la extrema susceptibilidad de algunas mujeres. El poco desarrollo de la cultura democrática y la ignorancia de los líderes y asesores sindicales en materia de discriminación acaban de completar este cuadro de apatía, que por otra parte se ensombrece con los matices de nuestra secular idiosincrasia sexista.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Cristianismo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote140sym" title="sdfootnote140anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote140anc"><sup>140</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, el judaísmo, el musulmanismo, el Budismo, y en general todas las religiones, han rebajado la dignidad de la mujer convirtiéndola en perenne esclava del hombre, realidad que alcanza expresiones inauditas en África y Asia. Los países de Mahoma han llegado al extremo de nivelar a la mujer con los animales. En Arabia Saudita, por ejemplo, se le excluye del censo de población pues simplemente se considera que no hace parte de la sociedad humana. Se sabe, por lo demás, que ninguno de ellos le otorga derechos políticos, que no tiene libertad de movilización</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote141sym" title="sdfootnote141anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote141anc"><sup>141</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> y que permanece subyugada por los severos y discriminatorios preceptos del Corán. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En algunas zonas del África y del Asia todavía se permite el apareamiento impuesto por el hombre a través de la selección arbitraria, como en los primeros estadios de la historia de la humanidad. Esto demuestra que la lucha por la igualdad es un problema de segundo orden en esa parte del planeta pues ante todo se impone resolver el de la violencia contra la mujer, cuyos índices son verdaderamente aterradores. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>a) El Seminario de Manila</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Organización Internacional del Trabajo desarrolló el Seminario Tripartito de Manila (Noviembre de 1993) para sentar las bases de discusión sobre el acoso sexual en los países de la zona, propósito que se alcanzó a partir de estas premisas: el problema se asocia a la violación de los derechos humanos; es una forma de violencia contra la mujer; configura un acto de discriminación sexual; es una seria amenaza para la salud y la seguridad individual, y constituye una inaceptable condición de empleo. Desde el punto de vista social, el abuso tipifica una afrenta contra la dignidad humana, y desde el punto de vista jurídico una violación al postulado de la dignidad en el lugar de trabajo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Entre las conclusiones de este Seminario se destacan las siguientes:</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las empresas de Korea, India, Malasia, Filipinas, Singapur y Sri Lanka se abstendrán de diseñar políticas o programas para combatir el asedio sexual mientras no existan leyes específicas sobre la materia.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La victimización de la mujer en Filipinas obedece a las mismas razones que la condicionan en casi todos los países del orbe (estereotipos y roles tradicionales, dominación política del hombre, exiguas condiciones salariales, pobreza endémica de la población, etc.), y presenta sus expresiones más ofensivas en hoteles, restaurantes, bancos, medios de información y lugares de entretenimiento.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En la región asiática la mujer ha consolidado notables progresos en educación, formación profesional y participación en la fuerza de trabajo, pero está en seria desventaja respecto del hombre en términos de posición, representación y salario. «En Japón, por ejemplo, las mujeres trabajadoras ocupan solo el 8 por ciento de los cargos administrativos y gerenciales;  Korea, 4 por ciento; Malasia 11.5 por ciento; Singapur 15.7 por ciento; Tailandia, 12.5 por ciento. El ingreso promedio de la mujer que labora en la industria manufacturera arroja estos porcentajes en relación con el del hombre: Hong Kong, 69.5 por ciento; Japón, 42.9 por ciento; Corea, 50.8 por ciento; Singapur, 55.7 por ciento, y Sri Lanka, 87.8 por ciento»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote142sym" title="sdfootnote142anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote142anc"><sup>142</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La mano de obra que sale de los países asiáticos con destino a Europa y Estados Unidos está conformada en su mayor parte por mujeres. Ese vasto grupo de trabajadoras migrantes es especialmente vulnerable debido a las limitaciones propias del empleo informal y al aislamiento que surge de su condición de extranjeras.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> • <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los grupos de trabajo de Manila identificaron algunos de los hechos que connotan acoso sexual: «Actos como Pellizcar, rozar el cuerpo ajeno, poner los brazos sobre los hombros, exhibir material de explícito contenido erótico, mirar con morbo o insistencia, discutir sobre pornografía y comentar la vida sexual de las personas; hacer chistes o requerimientos de doble sentido (&#8230;) Los participantes estudiaron el problema a través de casos de frecuente ocurrencia en su países: mujeres obligadas a desnudarse durante el curso de una entrevista de empleo; besadas en la boca por entrenadores deportivos que pretextaban felicitarlas; inducidas a vestir prendas transparentes en almacenes de departamentos o a observar objetos obscenos en el lugar de trabajo»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote143sym" title="sdfootnote143anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote143anc"><sup>143</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">No se conocen estudios completos sobre el problema del acoso sexual en los países de la región, pero sí algunos datos que dan idea sobre la magnitud del fenómeno. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>b) China continental</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con Peter Stafford, no existiría diferencia alguna entre los actuales burócratas chinos y los mandarines del pasado: «Cuando un viejo y antipático jefe del partido cortejaba en vano a una joven bonita comunista, la completa organización del partido acudía a convencerla. Apareció un relato sobre un incidente de tal clase en el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Periódico del Pueblo</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, de Pekín. Una joven fue severamente reprendida por su &#8216;burguesa concepción del amor&#8217;, a causa de que prefirió casarse con un joven, atrayente muchacho, mas bien que con uno que la doblaba en edad. El 16 de noviembre, </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Joven China</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> publicó un artículo con carácter de mandato con éste título: &#8216;¡No se hagan ofertas amorosas a las jóvenes!&#8217;. El artículo describió con algún detalle la nueva costumbre de los dirigentes de alta categoría del partido y de los oficiales del gobierno, de visitar escuelas con la excusa de &#8216;inspeccionar el progreso de las clases&#8217; y recoger tempranas bellezas, llevárselas a sus oficinas, forzarlas mediante halagos o amenazas para que se casaran con ellos; todo para rechazarlas un año o dos más tarde y buscar compañeras nuevas más jóvenes</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote144sym" title="sdfootnote144anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote144anc"><sup>144</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">». </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La conducta de Mao Tse Tung también fue «ejemplar». Por su médico de cabecera se sabe que era un Calígula de insaciable apetito sexual, un depravado que cada noche tenía una, dos, tres y hasta cuatro jovencitas en su lecho, seleccionadas por su belleza y «confiabilidad política», y que se rehusaban a tomar antibióticos para curarse de las venéreas que el «Gran Timonel» les trasmitía considerando que eran algo así como «una medalla» ganada en un acto patriótico</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote145sym" title="sdfootnote145anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote145anc"><sup>145</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Comparados, pues, con los que Lenin llamó «ingenieros del espíritu humano», los asediadores americanos serían apenas unos niños ingenuos.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se sabe también que los centros educativos dedicados a formar secretarias en la China de hoy se han visto obligados a institucionalizar una «cátedra» de defensa personal dada la frecuencia con que se producen los episodios de hostigamiento sexual</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote146sym" title="sdfootnote146anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote146anc"><sup>146</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>c) India</strong></em> </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las organizaciones de empleadores y trabajadores de la India parecen ignorar que el asedio sexual constituye un grave problema para el sector productivo. Es una práctica soportada históricamente por la mujer, condonada por la administración de las empresas y siempre tratada como «secreto muy bien guardado» por parte de sus protagonistas. Los esfuerzos para controlar el hostigamiento se han visto obstaculizados por un marco jurídico que impide adoptar sanciones judiciales contra los agresores. Por estas razones tampoco existen encuestas que permitan medir la magnitud del fenómeno en este país.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>d) República de Corea</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La república de Corea define el acoso genésico como una expresión de violencia física, verbal o comportamental contra la persona, y lo sanciona a través del artículo 303 del Código Penal. Los programas para abolir las desigualdades de género comenzaron con la ratificación de la Convención de Naciones Unidas sobre eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer en 1984, y han proseguido con acciones tales como la revisión de textos escolares, el establecimiento de consejerías en los lugares de trabajo que tengan más de 100 trabajadoras, y la promoción de campañas informativas. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Durante los tres últimos años se han adelantado estudios para establecer la dimensión del problema. El </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Korean Sexual Violence Reliefe Center</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> encontró que de todas las agresiones reportadas en el período 1991-1992, 11 por ciento se cometieron en lugar de trabajo. Del número de asaltos sexuales cometidos en el escenario del empleo, 83 por ciento refieren violaciones y 17 por ciento episodios de molestia. «La edad de las víctimas osciló entre 20-29 años; los asaltantes fueron empleadores en un 30.8 por ciento, supervisores en un 35 por ciento, y compañeros de la víctima en un 24.8 por ciento.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote147sym" title="sdfootnote147anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote147anc"><sup>147</sup></a></font></font></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>e) Malasia</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	 </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los índices de violencia contra la mujer han crecido en forma indiscriminada en Malasia. Hasta las mujeres con altos niveles de educación, ingresos elevados y estatus profesional, son víctimas de violaciones, maltrato conyugal y hostigamiento.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Algunas agresiones de este tipo han culminado con trágicos desenlaces. En 1995, por ejemplo, se acusó al entrenador oficial de atletismo de Malasia de haber ejercido acoso sexual sobre la deportista Rabia Abdul Salam, de apenas 21 años, a tal grado de haberla llevado al suicidio</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote148sym" title="sdfootnote148anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote148anc"><sup>148</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Código Penal prevé sanciones para los casos de ultraje mayor, y aunque la acción judicial está contemplada son pocos los casos que se denuncian ante los tribunales. La legislación laboral no establece sanciones contra el asedio en el lugar de trabajo, que por lo común se «resuelve» con la renuncia de la ofendida.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>f) Filipinas</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En Filipinas tampoco existen normas especializadas para combatir el asedio sexual en el empleo. El Código Penal, sin embargo, tipifica los delitos de coerción sexual, actos de lascivia consentidos y no consentidos por la víctima, y abusos contra la castidad. La conducta de los empleadores del sector oficial está regulada por el Código Administrativo de 1978 que establece sanciones disciplinarias para quienes incurran en procederes semejantes. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Actualmente se estudia una enmienda a la Ley del Trabajo que probablemente comprenderá la discusión del problema y la aprobación de un capítulo destinado a contrarrestarlo. También se adelantan campañas de información particularmente dirigidas hacia los jóvenes. Con esto se espera no solo sensibilizar a la población sobre la injusticia de los abusos que se cometen contra la mujer, sino formar una nueva concepción que modifique las actitudes y las ideas hacia ella.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>g) Singapur</strong></em>  </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La sección 354 del Código Criminal de Singapur estatuye que el asalto o uso de la fuerza encaminado a ultrajar el pudor de una persona implica prisión mínima de 2 años y el pago de una multa. Los sindicatos de Singapur han afrontado el fenómeno del asedio con determinación. Los casos son denunciados con prontitud y se estudian bajo severas pautas de confidencialidad y seriedad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Observa la señora Seetoh Siew Ping, representante de los empleadores en el seminario promovido por la O.I.T., que «se reportan pocos casos debido a la idiosincrasia conservadora que considera el hostigamiento como una experiencia embarazante. El trabajador ofendido prefiere dejar su empleo antes de promover una causa. Más aún: los patronos de Singapur consideran que el acoso sexual es un infracción aceptable en el trabajo.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote149sym" title="sdfootnote149anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote149anc"><sup>149</sup></a></font></font></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>h) Sri Lanka</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El gobierno de Sri Lanka ha emitido una declaración que institucionaliza los derechos políticos y sociales de la mujer en igualdad de condiciones con el hombre. Pero en el tema que nos ocupa todavía está muy rezagado respecto de otros países de la zona. El problema es muy frecuente en las plantaciones, donde ataca a mujeres de oficios de bajo nivel. Las víctimas no denuncian a sus agresores por considerar que el asedio sexual es un hecho cumplido que hace parte de sus vidas. Sin embargo, las mujeres que han denunciado los abusos en otros sectores de la producción, han obtenido resultados favorables.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>i) América Latina</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En Latinoamérica se observa una relativa evolución en el tratamiento del problema sin que ello indique que se ha logrado el nivel de conciencia necesario para aceptar que identifica una inequívoca violación de la regla de trato paritario. Y aunque algunos países ya le han otorgado tipicidad jurídica, pasará mucho tiempo antes de que empiece a ser tomado como un hecho discriminatorio que atenta contra la democracia. Entre las legislaciones que se ocupan del tema se puede mencionar la laboral peruana, que estatuye que el acoso sexual en el lugar de trabajo faculta a la víctima para rescindir el contrato. Los contratos colectivos de las minas de Chuquicamata, en Chile, contemplan similar solución.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">  <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Organización Internacional del Trabajo ha realizado foros para establecer las causas de la discriminación de la mujer en América Latina (Montevideo, 1991), pero ha ignorado la necesidad de estudiar ese problema en conexión con el del hostigamiento sexual. Por lo demás, fuera de las siempre sospechosas estadísticas de prensa, no se conocen datos que permitan medir el fenómeno, vacío que se debiera superar como primer paso hacia su comprensión.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">No sobra advertir que mientras subsistan los gravísimos conflictos generados por la desigualdad, la concepción clasista del poder y la cultura antidemocrática en estas tres regiones, será imposible sentar las bases de una discusión seria sobre la materia.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>j) Colombia</strong></em></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Es explicable que una nación conmocionada por tantos problemas esté muy ocupada para afrontar un debate sobre acoso sexual, y parece razonable que lo aplace en beneficio de sus cuestiones prioritarias. Pero lo que no puede hacer es ignorarlo indefinidamente, y esto porque se trata de un tema asociado a la desigualdad, al desequilibrio en el reparto de oportunidades y al flagelo de la discriminación, causas todas que interactúan para desembocar en violencia y en inestabilidad institucional.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hacer una reseña sobre el curso del problema en el país sería tanto como reconstruir buena parte de nuestra historia. Basta revisar algunos documentos de la campaña libertaria para constatar que sus personajes más ilustres solo lo fueron por el particular estilo de conducir sus líos de faldas, ligados siempre a la conspiración política y al manejo de los asuntos de Estado. La memoria de tiempos más recientes también cuenta con ejemplos de sobra para concluir que la conducta sexual de ciertos dignatarios ha dejado mucho que desear. Esto no prueba, desde luego, que algunos estadistas hubieran sido libidinosos hostigadores, sino algo mucho más grave: que utilizaron la suprema investidura para resolver apremios de carácter sexual. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Si esto ha sucedido en las altas esferas del poder ni para qué hablar de lo que ha podido ocurrir en otros escenarios de la vida pública y privada. Los abusos cometidos contra las empleadas domésticas constituyen un ejemplo clamoroso. Aunque no existen estudios sobre este particular es un hecho notorio que durante los primeros sesenta años del presente siglo un buén número de estas servidoras también lo fue de sus amos y señores en el sentido sexual de la palabra, práctica que deterioró su dignidad y que las llevó casi a la condición de esclavas.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">  <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los acosadores de alcurnia han contado hasta ahora con la buena suerte de tener una oposición desinformada y una prensa que hecha mano del tema solo cuando debe llenar una página de frivolidad. Es sintomático que el problema ocupe las primeras planas de los periódicos de Norteamérica y de Europa y que en Colombia esté relegado a secciones de miscelánea y a los mediocres suplementos que aparecen con ocasión de los festejos femeninos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote150sym" title="sdfootnote150anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote150anc"><sup>150</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Los periodistas que cubren este frente están movidos por el propósito de distraer y jamás por el de formar opinión, y en no pocas ocasiones suministran datos que riñen con la realidad:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Una breve búsqueda, informal y limitada, no encontró ninguna secretaria con argumentos de peso para acusar a un jefe deshonesto. Para empezar, dividimos a las entrevistadas en dos grupos. El primero fue con mujeres que llenan el perfil de ser eficientes, bien informadas, profesionales y orgullosas de su trabajo. El 90 por ciento de ellas jamás se han visto sometida a propuestas deshonestas&#8230; En el segundo grupo con perfil de secretarias bonitas, superficiales y aburridas de su situación laboral, con otras aspiraciones (?), aunque para lograrlas no recurren a la superación personal (!), encontramos varios ejemplos»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote151sym" title="sdfootnote151anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote151anc"><sup>151</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aparte de la crítica sintáctica y gramatical que reclama el texto (dobles negaciones, contraposición de conceptos, inconcordancias de número, aseveraciones gratuitas, etc.), hay una proposición que parece insostenible: aquella según la cual en nuestro país los eventos de acoso erótico o no existen o son excepcionales</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote152sym" title="sdfootnote152anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote152anc"><sup>152</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta inferencia contrasta con los indicadores que miden el fenómeno en otras naciones (Alemania: 59%; EEUU: 60%; España: 84%; Italia: 56.2%), comprueba la falta de objetividad de la prensa colombiana, minimiza la connotación social del problema e indirectamente puede haber confundido a las autoridades del alto gobierno que recientemente definieron el hostigamiento como «acto que indigna a algunas mujeres»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote153sym" title="sdfootnote153anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote153anc"><sup>153</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«No sólo pedía renuncias»</em>: Con este título, el periodista Daniel Samper Pizano abrió el primer debate sobre acoso sexual en Colombia. De acuerdo con las denuncias del columnista, el señor Enrique Roldán Lemos, a la sazón presidente de la Comisión Nacional de Valores, habría asediado a algunas subalternas suyas con el fin de obtener sus favores amorosos. El hecho parecía probado por la consecuencia: cuatro empleadas habrían sido destituidas de la entidad como efecto de su negativa para aceptar los requerimientos de Roldán Lemos.   </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El hasta entonces ejemplar funcionario se vio en la picota pública de la noche a la mañana. Los medios de comunicación se negaron a publicar sus explicaciones dando, en cambio, gran despliegue a las de sus detractoras, que afirmaban haber sido costreñidas por él. Los titulares de los periódicos fueron lo suficientemente perversos como para acabar con la vida pública, social y familiar del encartado: </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«Destituyó a 10 secretarias por no hacer el amor. El seductor ocupa jefatura en la comisión de valores. Les prometía a sus colaboradoras mejor sueldo y viajes de placer en el exterior</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote154sym" title="sdfootnote154anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote154anc"><sup>154</sup></a></em></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>.»</em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Procuraduría tomó cartas en el asunto por solicitud del propio señor Roldán, quien se empecinó en ser juzgado por una mujer luego de conocer la absolución decretada en su favor. El expediente fue revisado por una Procuradora Regional que lo encontró ajustado a la ley y que ordenó su archivo por falta de mérito. Y aquí volvió a repetirse la historia de siempre: «Por cuenta de los medios masivos de comunicación me convertí en el primer colombiano denunciado por acoso sexual. Todas las acusaciones contra mí se publicaron a ocho columnas, en primera plana. Todas las absoluciones se publicaron en letra diminuta en página interna</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote155sym" title="sdfootnote155anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote155anc"><sup>155</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.» </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La víctima del burdo montaje demostró su hidalguía al declarar que no guardaba ningún recelo contra Daniel Samper Pizano. Pero es claro que su gallarda demostración no puede justificar la brutalidad de la prensa colombiana, empeñada desde siempre en el fabuloso negocio de la difamación pública. El señor Roldán Lemos perdió su honra, su buen nombre y su credibilidad de funcionario impoluto. La justicia también sufrió un duro revés al ser instrumentalizada por los medios de información que, en cambio, se lucraron ilícitamente al obtener utilidades derivadas del delito de calumnia. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El segundo debate legal sobre el tema se presentó a raíz de las acusaciones formuladas contra el señor Miguel Ángel Bermúdez, director General de Coldeportes, quien según informaciones de prensa habría aprovechado su jerarquía para asediar sexualmente a su subalterna María del Pilar Flórez Schneider</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote156sym" title="sdfootnote156anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote156anc"><sup>156</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La resonancia de la noticia que a la postre se convertiría en  escándalo nacional no se debió solo a la morbosa manipulación de los medios. Fue causada, ante todo, por la desafortunada intromisión del gobierno, enfrascado, sin saberse porqué, en una polémica interna que lo dejó muy mal parado ante la opinión pública y que demostró la incoherencia de su gestión. Pero además, obedeció a la actitud de un inculpado que no estaba llamado a descalificar a la presunta hostigada por el hecho de tener 35 años de edad sino a rendir una explicación sobre sus actos, a la grave denuncia de una modelo que trabajaba para la entidad y que habría sido golpeada por el mismo protagonista al resistirse a tener relaciones sexuales con él</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote157sym" title="sdfootnote157anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote157anc"><sup>157</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, a la tardía intervención de la Procuraduría, movida también en este caso como una pieza más del ajedrez político, y finalmente a la categórica reacción de las organizaciones que representan a la mujer colombiana y que por primera vez en su historia se pronunciaron sobre el tema.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La controversia permitió confirmar el poco desarrollo de la cultura democrática en nuestro país, limitada por precarios conceptos sobre el problema del acoso sexual («conducta que indigna a algunas mujeres») y por la parcialidad del propio presidente de la república, empeñado en absolver al director de Coldeportes sin que se hubiera surtido la debida investigación y en desautorizar las medidas propuestas por una ministra para aclarar el caso, proceder que atizó un acalorado debate en la Cámara de Representantes y que culminó con la solicitud de destitución inmediata del funcionario</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote158sym" title="sdfootnote158anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote158anc"><sup>158</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">  <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La censura publicada por la </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Red Nacional de Mujeres</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> fue importante porque midió la capacidad de respuesta de las organizaciones femeninas y porque movió a la opinión pública a reflexionar sobre los derechos de las colombianas, pero reveló una inexcusable falta de preparación sobre la materia. Aparte de la paráfrasis irregular</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote159sym" title="sdfootnote159anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote159anc"><sup>159</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, el documento suscrito por ese movimiento revela inconsistencias francamente ingenuas: «</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>A pesar de lo avanzado en el reconocimiento de nuestros derechos, la violencia sexual contra las mujeres sigue siendo un problema invisible y ante el cual la sociedad es permisiva&#8230;Si bien es cierto que el acoso sexual no está tipificado en la legislación colombiana&#8230;Así mismo, reiteramos nuestra preocupación por la falta de voluntad política y la desidia del Gobierno para dar cumplimiento al artículo 40 de la Constitución</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">&#8230;». Es apenas obvio que un país complaciente con la violencia y dirigido por un parlamento que no legisla sobre discriminación y por un gobierno que incumple los mandatos de la Carta Política, no puede estar «</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>avanzado en el reconocimiento</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">» de los derechos femeninos.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El manejo de la información relacionada con el incidente también demostró que los jueces de Colombia «están pintados en la pared», porque la prensa continúa en la práctica de hipotizar presuntas irregularidades en detrimento del derecho de defensa que merece todo ser humano sin que exista una sola autoridad capaz de impedirlo. El señor Bermúdez se vio obligado a renunciar a su cargo no solo por la apresurada y cuestionable decisión de la Procuraduría, que resolvió sancionarlo por hechos distintos de los que nos ocupan, sino por la coacción de los medios informativos que lo presionaron para adoptar esa resolución, no menos distorsionada por cierta revista</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote160sym" title="sdfootnote160anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote160anc"><sup>160</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Como la controversia no ha sido resuelta es imposible realizar el correspondiente análisis jurídico. Esperamos que la Procuraduría se pueda liberar de los Torquemadas que la han convertido en Tribunal de Santo Oficio y que entonces el señor Bermúdez tenga oportunidad de presentar descargos y de ser juzgado con imparcialidad. De otro modo, este caso, que serviría para definir el entendimiento que las autoridades tienen en materia de asedio lúbrico, no pasará de ser un episodio más del anecdotario tropical, instrumentalizado como siempre en favor de mezquinos intereses políticos. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sin estar en condición de rectificar las conclusiones que ahora reproducimos nos permitimos observar que confrontadas con los guarismos de estudios más completos (<em>Informe Rubinstein</em> / <em>Reporte O.I.T.</em>), parecerían sospechosas. Cuesta creer que un país como el nuestro, dominado por la cultura machista y azotado por la violencia, presente índices relativamente bajos y en todo caso inferiores a los que miden el problema en las naciones desarrolladas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las indagaciones realizadas por el Instituto de Opinión Nacional reflejan que «el 12.5 por ciento de los encuestados ha sido víctima del acoso sexual en el trabajo. Y más los hombres (14.6 por ciento) que las mujeres (10.7 por ciento)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote161sym" title="sdfootnote161anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote161anc"><sup>161</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Este fenómeno se presenta más en Cali y Medellín. Y las víctimas son de preferencia los casados que los solteros. Y más los solteros que los separados»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote162sym" title="sdfootnote162anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote162anc"><sup>162</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La encuesta de Profamilia, a su vez, señalaría que el grupo más expuesto dentro del ambiente universitario es el conformado por las adolescentes entre 16 y 19 años</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote163sym" title="sdfootnote163anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote163anc"><sup>163</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sin embargo, la llamada </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Gran Encuesta </em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">controvierte estos guarismos cuando afirma ser la primera en mensurar la materia: «Un 33% de las mujeres encuestadas está conformado por empleadas, y el 3% de ellas reconoce haber sido víctima de acoso sexual, un tema sobre el cual no hay encuestas en el pasado»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote164sym" title="sdfootnote164anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote164anc"><sup>164</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> (?!). De acuerdo con esta investigación, de ochenta colombianas que trabajan 63 jamás habrían sido objeto de asedio sexual.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los «informes especiales» de otras publicaciones parecen influenciados por los chistes callejeros que el propio Presidente de la República se encarga de recliclar</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote165sym" title="sdfootnote165anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote165anc"><sup>165</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> y no son menos contradictorios: «En un país donde la palabra acoso se ha convertido en objeto de chistes, interpretaciones y rumores, esta situación vivida actualmente en las universidades públicas y privadas ha sido denunciada en todos los tonos por las víctimas, sus parientes y funcionarios de la educación superior, para quienes el fenómeno ha aumentado de manera desproporcionada, a medida que disminuye la edad de los estudiantes. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Aló</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> consultó fuentes autorizadas de diversas universidades del país&#8230;Se abstuvieron de hacerlo la Católica, la Javeriana, la Gran Colombia, la Libre y los Libertadores. Este silencio institucional se suma al silencio de la víctima, quien inmersa en un sentimiento culposo generado por el acosador, se siente copartícipe, según el estudio de casos que adelanta Arango»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote166sym" title="sdfootnote166anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote166anc"><sup>166</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las deducciones de la prensa, obtenidas a partir de ligeros sondeos de opinión, tampoco resultan confiables. Los textos que se transcriben en seguida evidencian esta aseveración: «Una breve búsqueda, informal y limitada, no encontró ninguna secretaria con argumentos de peso para acusar a un jefe deshonesto»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote167sym" title="sdfootnote167anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote167anc"><sup>167</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. «Las denuncias por acoso sexual -cuyo reporte de casos ocupa el tercer puesto en la fiscalía-&#8230;»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote168sym" title="sdfootnote168anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote168anc"><sup>168</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se debe anotar, para concluir, que las organizaciones de mujeres no han adelantado algún estudio dirigido a establecer la dimensión de un problema que seguirá siendo «invisible»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote169sym" title="sdfootnote169anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote169anc"><sup>169</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> mientras ellas, que al fin de cuentas son las más afectadas por él, se abstengan de investigarlo con seriedad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Salvo por el artículo 125 de la Ley 115 de 1994, se puede decir que Colombia carece de estatutos específicos sobre la materia. Dispone, sin embargo, de instrumentos constitucionales suficientes para resolver querellas fundadas en hostigamiento según se explicará luego. La falta de desarrollo de algunos preceptos de la Carta Política no equivale a autorizar una conducta que contraría al menos cuatro derechos fundamentales (libertad, igualdad, dignidad, autonomía personal, sexual y reproductiva) y que desafía la regla de trato paritario. La ley internacional también está de por medio. No se pueden ignorar los tratados aprobados en materia de discriminación, y en particular el Convenio 111 adoptado por la Conferencia General de la O.I.T. en 1958 y ratificado por nuestro parlamento mediante la Ley 22 de 1967. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La primera disposición positiva sobre asedio genésico fue integrada a la Ley 115 de 1994:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Artículo 125. <em>Acoso Sexual</em>. Se adiciona a las causales de mala conducta establecidas en el artículo 46 del Decreto 2277 de 1979, el acoso sexual y, en consecuencia, a quien incurra en ella se le aplicará lo previsto en el artículo 53 del mencionado Decreto y la sanción definitiva de exclusión del escalafón, de conformidad con el Estauto Docente.» </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sobra cualquier comentario para admitir la manifiesta precariedad del precepto, a pesar de lo cual se subraya que es importante porque refleja un incipiente interés del Congreso en la materia, que deberá evolucionar hasta posibilitar la aprobación de una ley que la regule en forma completa y definitiva. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Conviene aclarar, finalmente, que las disposiciones del Código Penal no pueden ser aplicadas para dirimir conflictos de hostigamiento basados en hechos ocurridos en el lugar de trabajo a menos que las conductas objeto de examen tipifiquen una modalidad delictiva, supuesto ajeno al tema que nos ocupa.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>k) Perú</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La legislación latinoamericana está preocupantemente retrasada en el control de los problemas que aquejan al mundo contemporáneo. Los vacíos son notables en casi todas las áreas del derecho: ninguna ley que permita individualizar la responsabilidad patrimonial de los fiscales, jueces y magistrados que incurren en error y arbitrariedad; ninguna otra para regular el uso de la información contenida en bases de datos; menos alguna que se ocupe de la manipulación genética, la discriminación en el empleo o los daños causados por la defectuosa fabricación de bienes y la inapropiada prestación de servicios. No es de extrañar, entonces, que tampoco existan normas concretas en materia de acoso sexual, paridad de derechos entre hombres y mujeres y dignificación del trabajo en fábricas y oficinas, categorías todas que de alguna manera se siguen mirando con reserva y en ciertos casos con hilaridad, debido, como ya se observó, al poco desarrollo de nuestra cultura democrática, fundada sobre conceptos anacrónicos y renuente a practicar el más valioso de sus postulados: el de igualdad.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La sociedad civil de algunos pocos países ha empezado a reaccionar contra la secular apatía del legislador a punto de forzarlo a dictar medidas contra abusos como el del asedio erótico en el lugar de trabajo. Este es el caso del Perú, donde se ha aprobado una legislación sobre el fenómeno, que si bien por algunos aspectos resulta incompleta significa un gran paso en la tarea de alcanzar la paridad de trato en el empleo. Las características de esta normativa se sintetizan así:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">i. De acuerdo con el artículo 25 de la Ley 24514 de 1986, el hostigamiento sexual ejercido por el empresario o por sus representantes constituye un <em>acto de hostilidad</em> que autoriza al trabajador afectado para solicitar protección de la autoridad administrativa o para terminar el contrato;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">ii. El precepto tipifica la figura del acoso sexual independizándola de otras conductas que atentan contra la dignidad del trabajador</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote170sym" title="sdfootnote170anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote170anc"><sup>170</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, principalmente con el objeto de unificar interpretaciones en materia de competencia judicial; </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iii. Cuando la víctima opta por exigir el cumplimiento del contrato la autoridad administrativa impone una multa al responsable, pena que se tasa según la gravedad del hecho; </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iv. Si el trabajador agredido lo prefiere, puede rescindir la relación laboral, caso en el cual recibe la indemnización fijada por el artículo 14 del mismo Estatuto</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote171sym" title="sdfootnote171anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote171anc"><sup>171</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Los perjuicios del trabajador están, pues, graduados y limitados de antemano por la ley.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se considera que esta legislación es incompleta porque excluye la hipótesis del hostigamiento proveniente de colegas ubicados en el mismo nivel jerárquico de la víctima y/o de terceros vinculados a los negocios del empleador, y también porque, consecuencialmente, impide derivar responsabilidad por fallas en el deber de protección que incumbe al patrono en aspectos tales como la dignidad y seguridad en el lugar de trabajo. La principal glosa, sin embargo, recae sobre la tipicidad de la figura: la conducta en cuestión compromete un conjunto de derechos fundamentales de la persona y en esa medida no puede estar asociada a una simple causa o modo de rescisión contractual. Por lo demás, se ignora la gravedad de los perjuicios que sufre la víctima en el campo moral, material y biológico, que no podrían quedar debidamente resarcidos a través de la indemnización común de despido.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>l) Argentina</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mientras el parlamento argentino estudia la tipificación del «delito» de acoso sexual por virtud de un proyecto de ley presentado por el poder ejecutivo, se ha expedido un decreto presidencial que aclara la hermenéutica del artículo 28 del <em>Régimen Jurídico Básico de la Función Pública</em> (Ley 22.140) y que a la vez define la conducta del hostigamiento en ese ámbito. La nueva norma reclama nuestra atención por varios motivos, pero especialmente por constituir antecedente inmediato de la «criminalización» del comportamiento que nos ocupa, fin con el que en manera alguna podemos estar de acuerdo. Exceptuados los casos de verdadero <em>chantaje sexual</em> y por supuesto también aquellos donde se coarta la libertad y el pudor sexuales (acceso carnal violento, acto sexual en persona puesta en incapacidad de resistir, acceso carnal mediante engaño, etc.), no se ve cómo el acoso lúbrico, que desde cierta perspectiva es un impulso instintivo y natural, pueda configurar un delito.   </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se puede agregar, por otra parte, que el texto aclaratorio (Decreto 2.385 de 1993) presenta vacíos e inconsistencias que reflejan un pobre conocimiento del tema y que hacia el futuro habrán de ser superados con reglas adicionales:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Artículo 1o. Incorpórase (sic) como segundo párrafo del inciso e) del artículo 28 de la reglamentación del Régimen Jurídico Básico de la Función Pública aprobado por Decreto No. 1797/80, el siguiente:  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Aclárase (sic) por coacción de otra naturaleza, entre otros, el acoso sexual, entendiéndose por tal el accionar del funcionario que con motivo o en ejercicio de sus funciones se aprovechare de una relación jerárquica induciendo a otro a acceder a sus requerimientos sexuales, haya o no acceso carnal. Las denuncias o acciones que corresponda ejercer con motivo de la presunta configuración de la conducta antes descripta -sic- podrán ejercitarse conforme el procedimiento general vigente o, a opción del agente, ante el responsable del área recursos humanos de la jurisdicción respectiva.»</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Fuera de las glosas de carácter semántico y gramatical, cabe observar que la disposición margina la hipótesis del asedio proveniente de funcionarios que tuvieren el mismo escalafón de la víctima y/o de terceros ligados a la gestión pública por razón de ciertas calidades (asesores, contratistas, proveedores, etc.). Otros supuestos, como el del favoritismo que compensa servicios sexuales y que constituye práctica secular en el sector público, quedan igual e inexplicablemente exceptuados de la preceptiva. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sin demeritar la valiosa tradición jurídica del pueblo argentino y la inteligencia y originalidad de sus pensadores, parecería que en esta materia falta mucho camino por recorrer.        </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>m) Méjico</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Ley Federal del Trabajo no contiene disposiciones específicas sobre la materia a pesar de los varios proyectos de ley concebidos para tipificar la conducta del hostigamiento como causa de rescisión del contrato. El retraso normativo tiene la misma causa que en los otros países de Latinoamérica: la tendencia a considerar que este tipo de acoso identifica un problema menor, un conflicto banal asociado a la extrema susceptibilidad de ciertas mujeres, sobre el cual, incluso, resulta innecesario legislar habida cuenta de los estatutos que se ocupan de los delitos contra el pudor y la libertad sexuales. De aquí que el único precepto sobre el tema se haya incorporado en el Código Penal:  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Artículo 250 bis.- El que con fines lascivos asedie reiteradamente a persona de cualquier sexo, valiéndose de su posición jerárquica, derivada de sus relaciones laborales, se le impondrá sanción hasta de 40 días de multa. Si el hostigador fuera servidor público y utilizara los medios o circunstancias que el cargo le proporcione, se le destituirá del cargo.»</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las mismas observaciones hechas al comentar la legislación argentina valen para la mejicana, pero subrayando que en este segundo caso se impone una crítica adicional: a juzgar por las «sanciones» que consagra la norma, se estaría comprendiendo que el acoso sexual es una infracción de carácter menor. Más aún: menos grave que algunas de las que instituye la legislación de tránsito, que para ciertos eventos contempla consecuencias mucho más drásticas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con la norma, un hostigador lo sería solo en el supuesto de que ejerciera permanente presión sobre la víctima valiéndose de su posición jerárquica. Este entendimiento deja por fuera los episodios de acoso lúbrico ocurridos entre trabajadores de rango similar, que son, por cierto, los de mayor frecuencia. También excluye los causados por terceros, particularmente significativos en ciertos ambientes de trabajo, así como la hipótesis del favoritismo sexual</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote172sym" title="sdfootnote172anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote172anc"><sup>172</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Estos vacíos no tienen importancia cuando se repara en el aspecto de la responsabilidad, que la norma hace recaer solo en el jefe morboso. De alguna manera, pues, se descarta el tema de la solidaridad patronal, con la consiguiente minimización de las consecuencias resarcitorias. Es inaceptable que una conducta capaz de lesionar derechos fundamentales de la persona pueda ser sancionada, a lo sumo, con 40 días de «multa». Ni la misma destitución del funcionario público es suficiente para reparar los agravios ocasionados a la víctima, que debiera ser indemnizada en consonancia con la magnitud del perjuicio.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sobre la dimensión del problema del asedio sexual en Méjico, el tratadista Teodosio A. Palomino reproduce estos indicadores: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«Un estudio de la Universidad Mérida, de 1986, señaló que el 95% de las mujeres trabajadoras eran agredidas sexualmente por sus superiores, ya sea explícita o implícitamente, pasando en numerosos casos del acoso a la violación. Muchas de estas mujeres, consideraban esto un mal necesario para tener derecho a sus empleos. Del total de hostigadores sexuales el 78% eran hombres casados. Las mujeres trabajadoras tenían entre 20 y 30 años, eran solteras o divorciadas, y tenían menor jerarquía que su agresor.</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote173sym" title="sdfootnote173anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote173anc"><sup>173</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">»</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este cuadro refleja la sociedad sexista propia del ámbito latino, y desde cierta perspectiva la inexplicable inercia de la mujer frente al fenómeno que nos ocupa. No debe sorprender, de consiguiente, el porcentaje de trabajadoras sometidas al asedio sexual en Méjico (95%), que de esta manera ocupa un deshonroso primer puesto en el mundo.     </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em><strong>n) Costa Rica</strong></em></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El sistema jurídico costarricense tampoco contiene normas concretas para sancionar el asedio lúbrico, carencia que se ha suplido con una rica jurisprudencia elaborada a partir de los principios de carácter constitucional. La iniciativa de las organizaciones de mujeres y de ciertas empresas privadas, por su parte, ha permitido consolidar una conciencia pública que si bien incipiente se reconoce determinante en el propósito de realizar el principio de igualdad de condiciones en el empleo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«En nuestro medio no existe una definición legislativa del acoso sexual; sin embargo, varias asociaciones femeninas han elaborado la siguiente: &#8220;Hostigamiento sexual es una conducta mediante la cual una persona ubicada en una especial situación de poder, utiliza esta posición para asediar, perseguir con insistencia a otra persona, acosándola, causándole molestias en forma violenta, ya sea a nivel físico o psicológico, expresada en diferentes grados de intensidad. Se trata de un comportamiento que incluye toda una práctica o acción de cariz sexual, sea ésta verbal o física, manifestada en forma sutil o evidente, que se percibe como abusiva o indeseada&#8230;»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote174sym" title="sdfootnote174anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote174anc"><sup>174</sup></a></font></font></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El sector privado también se ha anticipado a la acción de un parlamento que a pesar de haber considerado varios proyectos sobre el tema hasta ahora se ha guardado muy bien de expedir la ley correspondiente. El Reglamento de la multinacional </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Baxter Healthcare Corporation</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> es un ejemplo: «Por hostigamiento sexual en el trabajo se entiende cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, requerimiento no deseado de favores sexuales y cualquier otra conducta no deseada -verbal o física- de naturaleza sexual cuando: a) el someterse a dicha conducta se convierte en forma implícita o explícita en un término o condición del empleo de una persona; o cuando b) el sometimiento o rechazo a dicha conducta por parte de la persona se convierte en fundamento para la toma de decisiones en el empleo que afectan a esa persona; o cuando c) esa conducta tiene el efecto o propósito de interferir de manera irrazonable con el desempeño del trabajo de esa persona, o cuando crea un ambiente de trabajo intimidante, hostil u ofensivo.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote175sym" title="sdfootnote175anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote175anc"><sup>175</sup></a></font></font></sup></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El Congreso de Costa Rica, como ya se dijo, ha estudiado distintos proyectos para regular la materia sin que hasta el momento haya aprobado alguno. Actualmente se discute una nueva idea que incluye la modalidad del hostigamiento derivado de la jerarquía académico-institucional: «Se entiende por acoso u hostigamiento sexual toda conducta sexual no deseada, ya sea que ocurra en forma reiterada o única, que provoca un efecto perjudicial en las condiciones de empleo <em>o de docencia</em>, en el desempeño laboral <em>o educativo</em>, o en el estado de bienestar de quien la recibe. Esta conducta se puede manifestar a través de los siguientes comportamientos: 1.- Todo requerimiento de favores sexuales que implique: a) una promesa implícita o expresa de un trato preferencial en relación con la situación de empleo <em>o de estudio</em> actual o futura de quien la recibe; b) amenazas implícitas o expresas, ya sean físicas o morales, de daños o castigos en relación con la situación de empleo <em>o de estudio</em> actual o futura de quien las recibe; c) que la sujeción o rechazo de dicha conducta se convierta, en forma implícita o explícita, en una condición de empleo <em>o de estudio</em>&#8230;»</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta definición involucra las expresiones de asedio que despiertan el mayor grado de sensibilidad en la opinión y que explicablemente también causan el más grave detrimento a los derechos esenciales de la persona: el hostigamiento en el ámbito del empleo y el asedio sexual en el entorno docente, que en Costa Rica presenta, al parecer, índices preocupantes</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote176sym" title="sdfootnote176anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote176anc"><sup>176</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. No es casual, entonces, que la jurisprudencia de ese país se haya desarrollado a propósito de episodios ocurridos en las aulas universitarias, y que sus decisiones más significativas hayan comprometido la imagen de quienes hasta hace poco tiempo eran depositarios de un decoro incuestionable: los maestros del </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Alma Mater</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las doctrinas de la Corte Suprema de Costa Rica tienen valor por varias razones, pero ante todo porque demuestran que los principios de la Carta Política no son una mera proclama simbólica, sino que tienen vida y generan protección para los ciudadanos al margen de la existencia de una ley que los desarrolle. Esta concepción práctica del derecho ha permitido establecer que la acción del hostigador configura una falta grave que precipita el despido, y también consolidar una jurisprudencia dirigida a establecer parámetros de ponderación probatoria para rechazar ese tipo de conducta. Y es justamente en este aspecto donde se advierte otro aporte significativo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La prueba del hostigamiento lúbrico suele estar limitada a la versión de la víctima y en ciertos casos a los indicios sobre la conducta social del agresor, y esto plantea un serio escollo en el terreno procesal, que apunta hacia la formación de sentencias basadas en un contradictorio objetivo y sujeto a las premisas del régimen probatorio. Para superar esta realidad se ha sugerido una presunción de crédito para la declaración de cargo, propuesta que por obvias razones ha sido desestimada. No se puede sustituir el método científico de apreciación probatoria por una presunción generalizada de credibilidad en favor de la mujer so pretexto de protegerla, pues tal sistema, si así se pudiera denominar, fuera de contrariar el principio de imparcialidad, conduciría a abolir la fase probatoria por innecesaria y por ende a vulnerar la garantía fundamental del debido proceso. En otras palabras: si la simple declaración de la víctima tuviera virtualidad para infirmar las pruebas del inculpado, es claro que el debate carecería de sentido. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La versión de la víctima -hombre o mujer- genera un problema semejante cuando se le sopesa en forma aislada. Es evidente que los actos del hostigador rara vez se producen en público, por lo que resulta muy difícil acopiar testimonios que los corroboren. Una solución mecánica del problema llevaría al juez a descalificar la denuncia del ofendido por falta de soporte, pues no existiría razón para aceptarla en presencia de la negación del supuesto agresor. Más aún cuando se repara en las reglas distributivas de la carga probatoria en materia de afirmaciones. ¿Cómo, pues, dar valor a una prueba que desde cierta perspectiva resulta <em>diabólica</em>? La solución se encuentra en las inferencias derivadas de la prueba indirecta, y de modo especial en aquellas que fluyen de los indicios y de otras huellas dejadas por el infractor, como lo ha subrayado la Corte costarricense: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«I. El recurrente se muestra inconforme con la sentencia del Tribunal Superior de Trabajo, que deniega la acción, por incurrir el actor en falta grave, argumentando, en primer término, que la conducta que se le atribuye tiene como real &#8220;el dicho unipersonal sobre un hecho íntimo y que como tal nadie presenció ni escuchó&#8221;. Sobre este extremo, cabe señalar que la conducta señalada -sic- de la accionante, está relacionada con las proposiciones que de connotación sexual le hacía a sus alumnas. A la testigo V.V., le manifestó que quería acostarse con ella, y a M.L.V.V., intentó besarla, y la cogió por los hombros, según lo afirman ellas. Por la naturaleza de ese comportamiento, lo usual es que se produzca de manera privada, sin público que lo escuche, de tal forma que el testimonio de las involucradas, no puede ser cuestionado únicamente porque careció de respaldo de otras personas que lo avalaran. Lo importante es analizar, si existen elementos que puedan constituir un móvil en los testigos, para perjudicar a quien fue su profesor, con una acusación de tanta gravedad, pero no se aprecia en el expediente prueba alguna para arribar a esa conclusión. Ninguno de los testigos dice que las señoritas V.V. y V.V., tuvieran enemistad con el actor, fueran pésimas estudiantes y mediante la imputación que hacen mejoraran sus notas, o bien tuvieren un acuerdo con la demandada para provocar un despido, posibilidad difícil porque el mismo actor afirma que se le tenía alta consideración a sus servicios. Por otra parte, no se trata de hechos que deban analizarse de manera aislada, sino en forma conjunta pudiéndose extraer similitudes. Los testigos Ch.A., V.V. y V.V., son coincidentes al manifestar que el actor en el ejercicio de sus funciones como profesor, contaba chistes vulgares, se salía del tema y hacía bromas personales a las alumnas, comportamiento irrespetuoso para ellas, que en su condición de estudiantes estaban en la obligación de escucharlo todo, por venir de quien ejercía una posición de mando, e iría a determinar la aprobación de un curso. Interesa destacar que también la testigo Chávez Acuña dijo que el actor, en varias oportunidades, en su clase, se refirió a la alumnma V.V. como pola, atrasada, cavernaria y pueblerina, porque no aceptaba que le diera un beso de saludo, agregando que el señor V. S. aparentaba dar un beso en la mejilla, pero trataba de aprovecharse y darlo en la boca. Las manifestaciones de las declarantes en relación con lo que el actor hacía ante todo el grupo de sus discípulas, le otorga veracidad a la actuación que en forma privada se le ha atribuido&#8230;y entrañando la condición de profesor, responsabilidad no solo académica, sino de orden  moral, su actuación respecto de las alumnas, constituye una falta grave que ameritó su despido con causa legal.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote177sym" title="sdfootnote177anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote177anc"><sup>177</sup></a></font></font></sup></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cabe observar que este proceso no se promovió para tutelar los derechos de la víctima sino para reintegrar al catedrático-hostigador, circunstancia que impidió un pronunciamiento específico sobre el alcance de la conducta. Se puede destacar, empero, que la Corte la censuró drásticamente al subrayar que los maestros no solo tienen una responsabilidad académica sino moral para con sus alumnos, fundamento que volvería a considerar para resolver el caso de otro educador que valiéndose de su condición e intimidando a sus discípulas les pedía que se relacionaran sexualmente con él: «&#8230;al actor no se le despidió porque tuviera un deficiente desempeño, ni por razones de carácter estrictamente académico, sino que se le destituyó por haber incurrido en gravísimas faltas contrarias al decoro, a la moral y a las buenas costumbres, siendo un profesor que irrespetó a sus alumnas, lo cual se ha evidenciado con los elementos de convicción que devienen del mérito de los autos.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote178sym" title="sdfootnote178anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote178anc"><sup>178</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">  </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La Corte Suprema de Costa Rica también ha sentado valiosas enseñanzas sobre el imperativo de sancionar procederes que atentan contra los derechos fundamentales de las personas: </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-left: 0.5cm; margin-right: 0.5cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">«La conducta del señor G.J. de requerirle a su subalterna un comportamiento sexual con un revólver, o una determinada manera de vestir, para garantizarle el nombramiento, resulta inaceptable, no solo por el poder jerárquico que ostentaba sino porque significa una violación a los derechos humanos. Toda persona, por esa condición, tiene, desde su nacimiento, derecho a la seguridad, a la igualdad y a la libertad, y en lo que respecta a la seguridad, implica el respeto a la integridad física, mental y moral en todos los ámbitos -en la familia, en la calle y en el trabajo-, medios en los cuales no debe ser sometida a ningún trato degradante o inhumano. El hostigamiento sexual ejercido por el accionante, alteraba la armonía laboral que debe imperar en la institución demandada, pero sobre todo, limitaba las oportunidades reales de una persona para desempeñarse en el trabajo, y desarrollar sus potencialidades, incidiendo también en el rendimiento general. Significaba un trato discriminatorio -de distinción- para una persona, en razón de su sexo, y como tal, violenta los instrumentos legales que garantizan el respeto a la dignidad humana, calificaciones que no las puede desvirtuar el argumento de que eran bromas, porque aún de esa forma, son inaceptables y tienen la trascendencia de constituir falta grave por sí solas.»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote179sym" title="sdfootnote179anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote179anc"><sup>179</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">XII. Comprensión jurídica del concepto</font></font></h2>
<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> “<font face="Times New Roman, serif"><font size="3">acoso sexual en el lugar de trabajo”</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este capítulo está escrito con el propósito de sintetizar la teoría que explica el problema del acoso sexual en el ámbito específico del empleo. Por tal razón, se limitará a suministrar  los elementos de juicio que se consideran indispensables en la solución de las controversias relacionadas con el punto y a estudiar las repercusiones jurídicas de un fenómeno que está en mora de ser tipificado por nuestra legislación. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Como buena parte del tema ya ha sido desarrollado en  capítulos precedentes, ahora nos empeñaremos en definir los  lineamientos que permiten interpretarlo en consonancia con el ordenamiento jurídico de nuestro país. La propuesta se basa en la vigencia de los derechos fundamentales y en la censura que por oposición merecen los eventos discriminatorios, y se completa con el acopio de la doctrina extranjera que se ha producido alrededor de este asunto y que constituye herramienta conceptual de la materia.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los tratadistas ocupados en estructurar una definición han encontrado dos obstáculos al parecer insalvables. De una parte está la multiplicidad de expresiones que debieran ser integradas para derivar una comprensión relativamente uniforme, capaz de recoger todas las hipótesis que surgen de la materia y admisible desde el punto de vista jurídico, y de otra la imposibilidad de asociar elementos que permitan descubrir el móvil de una conducta y ubicar la sutileza que la distingue de otras. El deseo de superar estas dificultades se ha convertido en un verdadero reto para los estudiosos del derecho interesados en sintetizar una fórmula que resuelva la subjetividad que entraña la cuestión. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El trabajo de autores ajenos a la disciplina jurídica ha producido una extensa gama de interpretaciones sobre acoso sexual, desde la ambigua que lo vincula a la «extrema susceptibilidad de ciertas mujeres» y que al parecer es la que comparten nuestras autoridades de gobierno, hasta la extravagante que lo confunde con una modalidad delictiva que debiera ser castigada con prisión. Lo único cierto es que todos los discursos se condensan en proposiciones insuficientes para construir un entendimiento universal. Y esto porque es imposible determinar linderos entre los actos de cortejamiento social o culturalmente «admisibles» y aquellos que configuran un asedio abusivo. Pero además, porque al medio está la compleja dinámica de la comunicación entre los sexos y el intrincado proceso de su interrelación erótica, que involucra imponderables extraños a las reglas de método que debe seguir cualquier definición.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina estadounidense ha implementado la definición adoptada por la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo sin que eso signifique que haya podido recoger la inagotable casuística propia del fenómeno</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote180sym" title="sdfootnote180anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote180anc"><sup>180</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Y aunque tiene el mérito de ubicar la figura en el justo lugar que le corresponde independizándola tanto de los comportamientos inocuos como de los delictivos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote181sym" title="sdfootnote181anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote181anc"><sup>181</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, no basta para identificar todos los supuestos de la conducta censurable. Otro tanto ha ocurrido con la teoría jurídica europea, en particular con la italiana, que ha preferido estudiar el problema a través de algunas expresiones concretas antes de comprometerse con una definición.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Nosotros optamos por identificar los elementos que permiten establecer la ocurrencia del hostigamiento y que nos relevan de más digresiones: de una parte el asedio sexual no provocado por la víctima y que asume diversas expresiones según el agresor, y de otra la actitud contrapuesta y razonable de la persona intimidada, al margen de las consecuencias que se desprendan del conflicto y de la repercusión que tengan en el ámbito del empleo. La calificación del hecho (acoso sexual) debe surgir del inequívoco antagonismo entre dos conductas, pues es claro que cuando media la aquiescencia del destinatario se estará en presencia de un proceder legitimado por su acuerdo y por ende no censurable</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote182sym" title="sdfootnote182anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote182anc"><sup>182</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Los otros componentes considerados por la doctrina (intencionalidad, jerarquía y autoridad del agente, subordinación laboral del hostigado, etc.) son todos adjetivos. Diríamos, mejor, «agravantes», y en modo alguno determinantes de la conducta que nos ocupa.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este entendimiento -coexistencia de conductas opuestas- tiene la ventaja de relacionar todas las hipótesis que surgen de la materia y permite explicar el problema de la responsabilidad en un contexto objetivo, minimizando el efecto de las sutilezas que afloran cuando se enjuician los actos humanos e integrando una comprensión abierta y compatible con todos los aspectos que convergen en el estudio de la figura. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se apreciará, en este orden de ideas, que el hecho es sancionable en la medida en que genere una reacción contraria por parte de la víctima y no solo en cuanto le acarree un perjuicio mensurable a simple vista. Lo que cuenta es la intromisión indeseada en un aspecto de la vida -sexualidad- que gravita sobre el fuero interior de la persona y que debe estar a salvo del arbitrio ajeno. Y también, por supuesto, la defensa de las garantías fundamentales que se amenazan o comprometen con la conducta: derecho al trabajo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote183sym" title="sdfootnote183anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote183anc"><sup>183</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, derecho a la igualdad</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote184sym" title="sdfootnote184anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote184anc"><sup>184</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, derecho a la integridad moral y física, derecho a la intimidad, derecho a no ser molestado, libertad para seleccionar pareja sexual y sentimental, y autonomía reproductiva, entre muchas otras. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El valor de este razonamiento se corrobora al examinar la figura del «acoso» sexual provocado: es evidente que nadie se puede sentir molesto por hechos que de alguna manera ha propiciado y espera. A menos que, desde luego, la respuesta rebase el marco implícito en el estímulo. Así como no se puede objetar la invitación a compartir un café con una acción judicial por hostigamiento, tampoco se puede responder un gesto de galantería con una solicitud para intimar sexualmente</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote185sym" title="sdfootnote185anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote185anc"><sup>185</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La provocación asume un significado cuando se evalúa en relación con la respuesta del hostigador, y dependiendo de su gravedad puede incluso llegar a purgarla. Más aún: se puede decir que en tal supuesto es imposible tipificar la figura por simple sustracción de materia, visto que no cabría alegar la propia culpa y que desde cierta perspectiva el «acosador» solo lo sería por su condición de víctima inicial. Se confirma, entonces, que la conducta es censurable por efecto de la razonable oposición del intimidado, cuando, desde luego, no media acción provocatoria de su parte.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El movimiento feminista ha afrontado el debate de la provocación anteponiendo el discurso de la libertad de atuendo, que autorizaría a la mujer para utilizar la vestimenta de su preferencia independientemente de que resulte adecuada para el empleo. Nosotros creemos que una cosa es expresar la propia personalidad y otra muy distinta incurrir en prácticas ligadas a la seducción erótica, que si bien se reconocen legítimas por pertenecer a la naturaleza humana pueden y deben ser cumplidas en un escenario distinto al del lugar de trabajo. El ejercicio de la libertad no puede tomarse de pretexto para convertir la oficina en una especie de balneario. Primero porque, aparte  las consideraciones de carácter jurídico laboral, resultaría imposible reprobar la actitud del hostigador si al mismo tiempo no se condena la de quien lo instiga, y luego porque el concepto de «comportamiento apropiado» va más allá del simple hecho de mantener una relación neutral con los jefes y compañeros de labor, involucrando expresiones que como la del vestuario son inherentes a la conducta debida en el ámbito del empleo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote186sym" title="sdfootnote186anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote186anc"><sup>186</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La existencia de vínculos sexuales y/o sentimentales que nacen del mutuo consentimiento entre personas que laboran para la misma empresa reclama una reflexión distinta. Cae de su peso que los trabajadores están en libertad de relacionarse entre sí con la sola condición de que sus manifestaciones afectivas no rebasen los límites impuestos por el derecho ajeno. Y también que los colegas y superiores de los individuos involucrados deben estar al margen de un enlace originado en decisiones que nadie está llamado a cuestionar, a menos que perturben la disciplina o los reglamentos del establecimiento o que constituyan un medio para burlar la regla de trato paritario en materia de condiciones y oportunidades.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este último supuesto viene al caso por identificar un evento de discriminación indirecta que altera el principio de neutralidad en el empleo al producir beneficios no causados por la actividad laboral de quien los recibe. Aquí no se alude solo al episodio que refleja el «pago» de un favor sexual, sino en general a toda situación que implique desventaja comparativa entre trabajadores que por guardar idéntica relación de equidistancia subordinativa deben estar sometidos a un mismo tratamiento. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina foránea subraya tres elementos en la configuración del hostigamiento: a) Connotación sexual; b) Deliberación y/o repetición del hecho por parte del agresor, y c) Razonable rechazo del asedio por parte de la víctima. Como ya se explicó, éste último elemento es el que virtualmente puede tipificar la conducta, que sin embargo también se estudiará respecto de los dos primeros, adjetivos en nuestra opinión según los argumentos que pasan a exponerse.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los prolegómenos expuestos para desarrollar el tema hacen pensar en una persona abusiva que ejecuta diversos hechos con el fin de entablar una relación de carácter afectivo y/o sexual, y en una víctima que los opugna o que en cualquier caso no se muestra dispuesta a corresponderlos. Este cuadro puede coincidir con algunos de los episodios descritos al estudiar el problema en los distintos países, pero es incompleto porque no contempla todas las expresiones que surgen de la figura y en especial porque descarta a los hostigadores que no tienen el propósito de beneficiarse sexualmente. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿Puede, acaso, hablarse de acosadores «sexuales» que no estén movidos por el deseo de satisfacer su libido? Con solo mencionar algunas frases se descubre una gama de actitudes que subsumen acoso «sexual» y que sin embargo carecen de significado lúbrico: «Usted debería estar en la casa cuidando niños»; «una mujer no debiera aceptar esta responsabilidad»; «este es un trabajo para hombres». No hay duda de que todas estas expresiones se basan en prejuicios de índole sexual y que conllevan un asedio tan intolerable como el que proviene de una insinuación erótica, y que en esa medida hacen parte de la categoría de género</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote187sym" title="sdfootnote187anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote187anc"><sup>187</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> que nos ocupa. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Es claro, entonces, que el entendimiento común (actos dirigidos a obtener el acceso carnal) es insuficiente para recoger la casuística que se desprende de la materia, que debe ser comprendida y estudiada en conexión con otras formas del fenómeno discriminatorio. No se puede negar que ciertas conductas asociadas (agredir al individuo por razón de su sexo o burlarse de su preferencia sexual) constituyen episodios de discriminación censurables jurídicamente. «Usted es demasiado agresiva para ser mujer», «debe tener problemas hormonales», «su verdadero deseo es ser un hombre»: estos apóstrofes se tradujeron en una cuantiosa indemnización en un reciente caso fallado por una corte de Nueva York</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote188sym" title="sdfootnote188anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote188anc"><sup>188</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina trata el segundo aspecto (actitud deliberada / repetida) para señalar que la conducta supone la clara intención del acosador, su voluntad inequívoca de presionar a la víctima o de agredirla, y en algunos casos la adopción previa de una estrategia. Es difícil controvertir una realidad que se advierte en el operar del clásico hostigador, usualmente ligados al cumplimiento de guiones concebidos a conciencia y ensayados de antemano. Pero ello no puede servir de prueba para inferir que la intención es factor de tipicidad en una figura que determina su ocurrencia por el antagonismo objetivo entre dos conductas. También y dejando de lado los eventos espontáneos que obviamente no están precedidos de deliberación, habría que pensar en la necesidad de constituir un elemento subjetivo que no en todos los casos se puede determinar. Por lo demás, bastaría alegar un simple yerro de apreciación («sentí que era correspondido») para admitir que la conducta se apoya en un móvil honesto y por tanto no condenable.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El asecho sexual, por otra parte, es una figura de caracterización progresiva compuesta por diversos actos que objetivizan la intención del hostigador, se perfeccionan a través del tiempo y se oponen a los de la víctima. Sin embargo, la particular conjugación de ciertas variables (jerarquía del agresor, escalafón laboral del intimidado, naturaleza del empleo, etc.), permitiría definir su perfil mediante el efecto de un solo hecho. Por esto se afirma que la reiteración del asedio es rasgo distintivo del fenómeno pero no elemento esencial del mismo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se debe aclarar, finalmente, que la estructuración de la conducta exige una valoración bipolar. Aparte de establecer la existencia de la acción abusiva se impone constatar la realidad de su opuesta, es decir, de la de defensa. No basta con probar el hecho que tipifica hostigamiento. También se debe acreditar la otra premisa del silogismo, esto es, la oposición de la víctima, en procura de conocer hasta qué punto ese rechazo es decidido, sincero, oportuno y jurídicamente relevante. En otras palabras: se deben calibrar y confrontar todos los elementos que componen la figura, tales como su severidad y gravedad, la frecuencia y el número de episodios que la expresan, la clase de relación existente entre las partes involucradas, la eventual provocación de la víctima, la eficacia de sus respuestas y actitudes, su vulnerabilidad y sensibilidad, etc.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿Cuál es la conducta que connota asedio sexual y que pretermite el orden jurídico? Este es un interrogante difícil de responder cuando se relaciona con los laberintos de la idiosincrasia y con el complejo problema de la sexualidad humana, pero en modo alguno cuando se armoniza con el concepto de derecho fundamental. Hay que colocarse en la posición de quien formula una propuesta para descubrir la diferencia entre un halago admisible</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote189sym" title="sdfootnote189anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote189anc"><sup>189</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> y una agresión que compromete la libertad y dignidad, el derecho a ser respetado por los demás, el principio de igualdad (cuando el hecho influye en las condiciones de empleo), y la autonomía sentimental, sexual y reproductiva. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este particular ha sido objeto de polémicas interminables debido al elemento subjetivo que encierra. La <em>apreciación</em> acerca de cuándo un piropo, por ejemplo, deja de serlo para convertirse en una ofensa al pudor constituye un problema imposible de resolver objetivamente. Esto lo «siente» cada individuo de acuerdo con la interacción de diversos factores (entorno socio-cultural, idiosincrasia, temperamento, etc.), y en esa medida representa un enorme reto para el juez empeñado en medir el impacto del virtual acto de hostigamiento. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Pero excluido el supuesto de patologías que afecten la conciencia del individuo que insidia, se podría sostener que en general todas las personas están en capacidad de discernir sobre el carácter de sus acciones a punto de establecer cuándo envuelven un mensaje erótico y cuando uno de amistad, fraternidad o simple colegaje. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Desde la perspectiva de la víctima ocurre otro tanto. Con excepción de los casos, por cierto raros, de susceptibilidad extrema, y de aquellos otros, no más frecuentes, de suposición infundada, provocación y coacción inversa, que como ya se dijo no subsumen la figura, se podría decir que los intimidados también están en grado de determinar la intención impresa en los actos del agresor y en aptitud de atemperar su respuesta en consonancia con ella. Si bien se reconoce que será imposible superar todas las dificultades que abonan el terreno probatorio y que incluso muchos incidentes pueden quedar cobijados por el manto de la duda, hay que admitir que las personas involucradas en este tipo de conflictos tienen plena conciencia sobre la magnitud de sus respectivos procederes, lo que de alguna forma contribuye al descubrimiento de la verdad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Dependiendo de la intención del acto, concepto que atiende al propósito y efecto de la conducta y a los medios empleados, se pueden clasificar tres niveles de hostigamiento sexual: (i) acoso socialmente admisible; (ii) acoso de carácter intermedio y (iii) acoso incuestionablemente ofensivo o severo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La primera categoría comprende aquellas actitudes que hacen parte de los procesos de comunicación entre los sexos y que se toleran por virtud de la idiosincrasia y los usos sociales. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En este rango también se ubican las expresiones sutiles que no permiten determinar la verdadera intención del promotor y que por ende impiden una clara reacción de la víctima, comúnmente costreñida a asimilar la agresión so pena de pasar por </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>susceptible</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> o </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>desadaptada</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote190sym" title="sdfootnote190anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote190anc"><sup>190</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">  <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los límites del acoso «inocente» están señalados por la interacción de distintas variables (medio socio-cultural; jerarquía intelectual, moral y ética de los interlocutores; intervalo de subordinación), y a veces por circunstancias de orden individual (grado de amistad y de confianza entre dos personas, nivel de su comunicabilidad, etc.). La frase que puede constituir un halago en determinado ambiente, puede ser una grave ofensa en otro. De este modo y para establecer hasta dónde resulta permisible una actitud, se considerará que la connotación de los actos humanos no es uniforme, y que cambia de significado según el tiempo, las personas, los lugares y las particularidades de cada situación.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La esfera del acoso socialmente admisible está compuesta por una extensa gama de manifestaciones verbales, no verbales y físicas que adquieren mayor o menor significación según la prevalencia de unos factores sobre otros. ¿Le gustaría que su esposa, hija o madre recibiera una lisonja semejante? ¿Le diría </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>«cariño»</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> a la señora del presidente de la empresa? ¿Le agradaría que un periódico reprodujera sus adjetivos? Estas son preguntas ideadas por el médico Kenneth Cooper</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote191sym" title="sdfootnote191anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote191anc"><sup>191</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> para confrontar a los hostigadores y para definir hasta qué punto sus actitudes pueden ser «socialmente» aceptadas. Se nos ocurre que, guardadas proporciones -o  desproporciones-, también servirían para orientar al juez que busca dirimir el mismo punto.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Debido a la subjetividad de los aspectos relativos a la materia (perceptibilidad, susceptibilidad, interpretación, idiosincrasia), es imposible estructurar un esquema absoluto para catalogar los diferentes grados de asedio sexual. Sin demeritar otras propuestas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote192sym" title="sdfootnote192anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote192anc"><sup>192</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> pensamos que la nuestra permite explicar aspectos que como el que se expone enseguida deben examinarse a la luz del método comparativo, y que en esa medida puede ser más útil que las demás.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Determinar si la versión de la víctima es atendible y con qué implicaciones, plantea un problema de apreciación que ha sido enfrentado por la doctrina mediante el criterio de <em>persona razonable promedio</em>. Este concepto, basado en el valor de los códigos de ética fundados en usos y costumbres, supone la existencia de una «media» de interpretación que sirve para calificar o reprobar conductas en una determinada sociedad, y se expresa en la práctica de confrontar la <em>perspectiva de la víctima</em> con la que en igualdad de condiciones debiera tener, al menos en teoría, un exponente «razonable». </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se habla, en consecuencia, de <em>acoso sexual moderado</em>, para aludir a conductas que perturban el sosiego de una persona razonable (o no hipersensible) a punto de hacerla tomar medidas dirigidas a frenar la actitud del hostigador. En esta franja se comprenden los procederes de significado inequívoco que no obstante estar desprovistos de connotación extrema serían detectados y objetados por una individuo de razonabilidad <em>standard</em> en cualquier circunstancia.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El concepto de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>mujer razonable promedio</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> se utiliza para calificar la susceptibilidad de la persona y no para asumir que todas las mujeres se sienten necesariamente agredidas por una misma conducta. Este es el correcto entendimiento de dicha abstracción, que sirve para proteger a las víctimas reales y para desenmascarar a las simuladas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote193sym" title="sdfootnote193anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote193anc"><sup>193</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La jurisprudencia también se vale del criterio de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>persona razonable</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> para establecer la eventual responsabilidad del empresario que a pesar de conocer el problema no adopta las providencias necesarias para resolverlo. La doctrina de las cortes americanas impone el empleador la obligación de ejecutar acciones convenientes para superar cualquier episodio de hostigamiento por inofensivo que pueda parecer a simple vista, y la carga adicional de examinarlo desde la perspectiva de la víctima: «Algunas conductas que los hombres consideran inofensivas pueden agredir a muchas mujeres porque ellas son frecuentes víctimas de estupro y asalto sexual. Las mujeres que soportan formas sutiles de asedio pueden estar razonablemente preocupadas de que en realidad constituyan preludio de una violación. Los hombres, que raramente sufren estos ataques, pueden interpretar dichas conductas como insignificantes porque no ven el marco de violencia que las contiene y que en cambio las mujeres sí están en condición de percibir»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote194sym" title="sdfootnote194anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote194anc"><sup>194</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cabe observar que buen número de las controversias que llegan a estrados se hubieran podido resolver al interior de las propias organizaciones. Ello no ha sido posible por la manifiesta desidia de los administradores de personal, que aparte de no tomar en serio las querellas conectadas con el tema carecen de formación suficiente para afrontarlas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote195sym" title="sdfootnote195anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote195anc"><sup>195</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se considera que el acoso sexual es <em>severo</em> cuando implica una grave violación a los derechos fundamentales de la persona, al margen de que se exprese con una agresión física, verbal o psicológica. En este nivel se encuentran aquellas conductas que constituyen la antesala del delito: intimidación psíquica o física encaminada a obtener un favor sexual, manifestaciones de aproximación erótica desautorizadas por la víctima, intrusiones de naturaleza abusiva, en fin, actos que vulneran la autonomía sexual del individuo y que no alcanzan a ser sancionados por la jurisdicción penal solo porque gravitan en la órbita de la conducta ambigua, lo que ciertamente dificulta la adecuación de tipo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los episodios de acoso sexual severo suelen estar precedidos de una serie de agresiones que colocan a la víctima en estado de indefensión y que la llevan a reaccionar solo hasta último momento. Pero también pueden surgir como consecuencia de un solo hecho, especialmente en las relaciones que reflejan un amplio intervalo en la escala de jerarquía que relaciona a los protagonistas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El acoso sexual se expresa en actos de diversa naturaleza logrados a través de formas y medios capaces de trasmitir el propósito del hostigador. En realidad, se puede decir que todas las formas, medios e instrumentos que permiten la comunicación entre los hombres son potencialmente aptos para emitir mensajes de contenido sexual. El lenguaje corpóreo, las señales, las palabras, los gestos, los sonidos, los gráficos, son medios idóneos para difundir ideas, proyectos, deseos, y en esa medida integran el inventario de recursos a disposición del agresor. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ante la imposibilidad de relacionar todas las formas susceptibles de utilización, subrayamos que el catálogo está compuesto por una extensa gama de manifestaciones físicas, psíquicas, verbales y no verbales que tienen un significante que cambia según la modalidad del acoso, el entorno socio-cultural de las partes y las variables de orden individual enunciadas en el acápite anterior. Comentarios, sugerencias, propuestas, juegos linguísticos, sarcasmos, palabras emitidas con determinado tono de voz, epigramas, sátiras, observaciones, bromas, miradas, gestos, señas, expresiones faciales y corporales, exhibición de gráficos y videos, recados telefónicos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote196sym" title="sdfootnote196anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote196anc"><sup>196</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, tocamientos de interrelación, aproximaciones de índole erótica, contactos intencionales con el cuerpo ajeno, son algunas de las formas utilizadas para asechar eróticamente a un individuo. Lo cierto es que resulta muy difícil enunciar todas las conductas y expresiones que denotan acoso genésico ante la ilimitada osadía de ciertos hostigadores</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote197sym" title="sdfootnote197anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote197anc"><sup>197</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina clasifica los medios de muy distintas maneras. La italiana, por ejemplo, engloba formas y categorías bajo una misma comprensión</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote198sym" title="sdfootnote198anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote198anc"><sup>198</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, al paso que la estadounidense opta por enlistarlas: juegos de explícito contenido sexual; porno-fotografías; declaraciones vulgares; comentarios abusivos; insinuaciones libidinosas; burlas referidas a la preferencia sexual de la persona; grafitis; bromas; gracejos; miradas ávidas e insistentes; exhibición de caricaturas; pellizcos; roces «accidentales» en ciertas partes del cuerpo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La formulación del tratadista Kenneth Cooper</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote199sym" title="sdfootnote199anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote199anc"><sup>199</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> es similar: comentarios que implican apreciación estética (me gusta ese vestido porque realza su figura); actitudes y disquisiciones mentales (miradas persistentes, observaciones de doble sentido, bromas); contactos físicos de aceptación social (saludos, abrazos, besos); actos ofensivos (roses accidentales de tipo erótico, invasión del propio espacio); abuso sexual (manoseos indeseados, proposiciones de explícito contenido lúbrico); asalto sexual propiamente dicho (tocamiento de genitales ajenos, forcejeos dirigidos a obtener contacto con otra persona), y amenazas de carácter físico o psicológico.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El término </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>acoso</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> es usado en el contexto legal americano para recoger palabras, gestos y acciones dirigidas a fastidiar, alarmar o abusar de otra persona</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote200sym" title="sdfootnote200anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote200anc"><sup>200</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. «La molestia se materializa con hechos tales como hacer llamadas telefónicas en forma anónima o en horas inconvenientes, mofarse del prójimo o someterlo a tocamientos ofensivos y, en general, incurrir en conductas que sirvan al propósito ilegítimo del hostigador»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote201sym" title="sdfootnote201anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote201anc"><sup>201</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La dinámica del asedio también ha sido estudiada desde la óptica feminista: «En un extremo del espectro están los criminales sexuales, con sus intrusiones violentas y sanguinarias en las vidas de las mujeres, pero en el otro extremo se encuentran la totalidad de los numerosos hombres amados y amorosos que imponen exigencias mucho más ambiguas, pero aún así indeseadas, a sus poco dispuestas amigas, colegas, hermanas, hijas, esposas y madres&#8230;el acoso sexual no consiste necesariamente en una conducta sexual, sino en cualquier conducta indeseada e intrusiva, del tipo que sea, que los hombres imponen a las mujeres (o los niños a las niñas, o los hombres a las niñas, o los niños a las mujeres)»</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote202sym" title="sdfootnote202anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote202anc"><sup>202</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Hasta aquí se han mencionado las formas de asecho que se concretan mediante una acción. Toca hablar ahora del asedio derivado de omisión, que tiene lugar cuando el patrono o sus representantes toleran actitudes de índole sexual que degradan el ambiente de trabajo a punto de traumatizar la convivencia productiva. Este supuesto usualmente se refiere al denominado <em>acoso gráfico y visual</em> ligado a mensajes discriminatorios, pornográficos u ofensivos. Pero también a conductas tales como corresponder manoseos y contactos físicos distintos de los socialmente admisibles, retornar bromas o gracejos de contenido lúbrico, participar en conversaciones dirigidas a ridiculizar la preferencia sexual de la persona, adherir a observaciones ofensivas sobre el vestuario o el físico de compañeros de trabajo y, en fín, propiciar el nacimiento de una atmósfera tensa y hostil que perturba la tranquilidad de un individuo o de un grupo dentro del establecimiento, fábrica, oficina o taller, o que interfiere en su desempeño laboral. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se debe observar que no es necesario que el comportamiento se exprese en formas de explícita connotación erótica. Basta que los vocablos vulgares, las alusiones inapropiadas y todas aquellas prácticas que riñen con la noción común de respeto estén «orientadas» en sentido sexual. Las manifestaciones de contenido implícito quedan, pues, comprendidas en la censura, que pretende defender la dignidad de todos los trabajadores y salvaguardar el sosiego del ambiente productivo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Considerando la dinámica del problema y los intereses que entran en conflicto, se pueden individuar tres expresiones de hostigamiento lúbrico y una figura discriminatoria (favoritismo) relacionada con la materia:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Con la expresión <em>quid pro quo</em> (<em>esto por eso</em>) se alude al típico caso del hostigador que promete u otorga determinadas ventajas (admisión en el empleo, promociones, mejoras retributivas, traslados, etc.) a condición de recibir una contraprestación de carácter afectivo y/o sexual, y en un sentido inverso a las represalias que se ejercen contra el trabajador que rechaza la presión (selección arbitraria, intensificación en la carga de trabajo, despido, etc.). </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta forma de asedio constituye una conducta grave pues aparte de afectar garantías inalienables (libertad, dignidad, igualdad, derecho al trabajo, autonomía sexual y reproductiva, etc.) compromete el principio de paridad de trato para terceros cuando la víctima está forzada a aceptar el intercambio. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La responsabilidad del empleador que conoce los hechos y no procura remediarlos es indiscutible. No solo porque en tal hipótesis estaría prohijando una actitud ilegal, vale decir, ejerciéndola a través de uno de sus agentes, sino porque al medio están las reglas de representación que lo harían inequívocamente responsable ( Decreto 2351 de 1965, art. 1o). </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La modalidad del deterioro del ambiente de trabajo supone la preexistencia de una determinada atmósfera de trabajo que se degrada intempestiva o progresivamente por efecto de comportamientos individuales o colectivos atinentes al tema sexual.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La situación plantea el enfrentamiento entre grupos o personas que expresan una actitud distinta alrededor de las conductas, activas o pasivas, a las que se atribuye esta especie de «contaminación». Por una parte están los promotores u hostigadores -directos o indirectos- que cometen los hechos censurables, que los aplauden por considerarlos afines a sus prácticas y convicciones o que los aprovechan para mortificar a alguien; y por otra los afectados, que los interpretan y reciben como una agresión contra sus garantías esenciales (libertad, dignidad, igualdad de oportunidades en el empleo, etc.) y como un obstáculo para el cumplimiento de la labor.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El daño ocasionado por el comportamiento ilegítimo no se traduce en consecuencias tangibles como la pérdida del empleo o la denegación de promociones (aunque mediatamente llegue a causar esos efectos), sino en la interferencia en el desempeño del trabajador y en el menoscabo de la tranquilidad personal y ambiental que necesita para producir. Las consideraciones que cuentan cuando se evalúan episodios del género son básicamente dos: el enrarecimiento de la atmósfera laborativa y el desasosiego en el ejercicio de la actividad individual.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El ambiente se torna hostil, intimidatorio u ofensivo por la interacción de diversas prácticas que obscenizan la relación entre trabajadores y degradan las normales condiciones del clima laboral. Este problema suele ser tratado en conexión con el de la pornografía</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote203sym" title="sdfootnote203anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote203anc"><sup>203</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, que de alguna manera le sirve de causa, y salvo por las explicables reservas de concepto que giran alrededor del punto (qué se considera pornográfico y qué no) estaría parcialmente resuelto por la jurisprudencia americana que proscribe la exhibición pública de desnudos</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote204sym" title="sdfootnote204anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote204anc"><sup>204</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Parece meridianamente claro que una cosa es el derecho a adquirir material pornográfico (inobjetable en defensa de la libertad), y otra distinta el hecho de difundirlo en el lugar de trabajo. Sin embargo, no todos los tribunales piensan lo mismo. La Corte de Apelaciones de Cincinnati, por ejemplo, ha sentado una posición distinta al considerar que «si las publicaciones eróticas están exhibidas en los kioskos y en otros lugares públicos no se vé porqué deban vetarse en el ámbito del empleo» (</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Rabudie vs. Osceola Refininig, Co</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">)</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote205sym" title="sdfootnote205anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote205anc"><sup>205</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina también se ha ocupado del tema para subrayar que la preservación del orden y la paz en el lugar de trabajo constituye prioritaria obligación del patrono, y que este puede ser llamado en causa cuando no adopta provisiones eficaces para lograr ese fín. Y con mayor razón, por supuesto, cuando conoce las causas que envilecen esa atmósfera y se muestra contumaz para superarlas. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El hostigamiento proveniente de terceros o personas no subordinadas a la organización (clientes, proveedores, vendedores autónomos, intermediarios, contratistas) interesa a la materia en cuanto plantea un discutible caso de responsabilidad patronal. ¿Puede hablarse de «culpa» cuando se interponen actos de terceros que escapan al control del empleador? La doctrina extranjera ha sostenido dicha tesis con base en los principios protectorios que imponen la carga de prevenir toda conducta que atente contra la salubridad física o psíquica del trabajador o que deteriore la atmósfera laboral.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este lineamiento cobra fuerza cuando se examina el riesgo que surge de ciertas condiciones de empleo, pero la pierde definitivamente cuando se aplica a hipótesis que escapan al control empresarial. Es innegable, por ejemplo, que quienes trabajan en el campo de las relaciones públicas pueden estar más expuestos al hostigamiento de terceros que quienes laboran en las plantas de producción, pero al mismo tiempo lo es que quizás estos últimos necesiten más defensa que los primeros, presumiblemente acostumbrados a manejar incidentes de tal clase.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Basta atender las circunstancias del pleito que permitió sentar la doctrina de la responsabilidad patronal derivada de actos de terceros para convenir con nosotros en que está lejos de ser un postulado absoluto. El proceso debatió el despido de una ascensorista que se había negado a vestir el uniforme por considerar que su diseño la convertía en víctima de propuestas obscenas. El falló favoreció a la querellante al estimar que la prenda podía constituir factor de asedio, con lo cual se sentó, creemos, un precedente gratuito. Primero porque habría que reparar en la imposibilidad práctica de cambiar la compleja dinámica que refleja el episodio y admitir en que no por usar distinta indumentaria la mujer hubiera podido quedar a salvo del abordaje de terceros. Y luego porque resultaría extremo sancionar al empleador por efecto de la actitud de desconocidos sobre los que no se podía ejercer algún control y respecto de los cuales hubiera sido improbable tipificar la conducta abusiva.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Diferente discurso merece la hipótesis del empresario que no toma medidas adecuadas estando en condición de aislar al hostigador y de amparar a la víctima, porque en tal supuesto se desconocen los principios de la legislación del trabajo que prescriben el deber de protección. Desde luego, cuando los hechos denunciados subsumen la figura, que debe excluir los conflictos que surgen de relaciones originalmente consentidas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Todas las teorías concebidas para proscribir el vínculo sentimental que nace entre personas que laboran para una misma empresa, así como las políticas de recursos humanos dirigidas a implantar ese veto, han fracasado rotundamente. Y esto porque, aparte de los razonamientos jurídicos (libertad, autonomía) y biológicos (sociabilidad, instinto de interrelación sexual) que prevalecen sobre ese discurso, se impone considerar el influjo de las circunstancias que acercan a hombres y mujeres y que los inducen a desarrollar relaciones afectivas en el entorno del empleo. El hecho de compartir el lugar de trabajo y de empeñar esfuerzos en un proyecto común, sería suficiente para explicar la ocurrencia de un fenómeno que cada día está más extendido y que se consolida gracias a los mismos factores que constituyen la razón de ser de toda organización: productividad, emulación, competitividad, reconocimiento del mérito personal, etc</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote206sym" title="sdfootnote206anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote206anc"><sup>206</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Admitir esta realidad no significa ignorar los resultados que genera en el contexto del empleo. ¿Cuáles, pues, serían las repercusiones de los nexos afectivos que surgen entre personas que laboran para la misma compañía? La respuesta depende de dos aspectos, a saber: del modo en que se ejerza el poder institucional que administra uno de individuos involucrados, y del eventual desconocimiento de los principios igualitarios cuando la situación refleja un favoritismo capaz de lesionar intereses de terceros. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Como ya se dijo, La Corte Federal de Delaware fue la primera en admitir una demanda por discriminación indirecta derivada del noviazgo entre un supervisor y su subordinada. La acción se enderezó a demostrar que la mujer había obtenido ventajas que rompían la regla de paridad por estar originadas en un vínculo amoroso, lo que en sentir de los trabajadores ubicados en un rango similar generaba el derecho de nivelación de condiciones. El pronunciamiento judicial, que acogió la tesis sentando un importante precedente en la materia, reivindica el principio de igualdad frente a conductas que hasta entonces y por efecto de la permisividad colectiva parecían no pretermitirlo. Pero también es interesante porque de alguna manera comprende la hipótesis del acoso sexual provocado o consentido con fines de lucro (prostitución en el empleo), que podría dar lugar a fundadas reclamaciones por parte de terceros. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Otro importante antecedente judicial sobre el tema fue originado por la querella de una joven abogada que alegó estar trabajando «no para una compañía sino para una especie de burdel». De acuerdo con su denuncia, solo las colegas que aceptaban mantener relaciones sexuales con los directivos recibían bonificaciones y ascensos. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Catherine A. Broderick</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> venció a la </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Federal Securities and Exchange Commission</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> percibiendo los salarios dejados de percibir por efecto de la promoción de equivalencia ordenada por la Corte y una indemización de perjuicios de US$ 128.000.oo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote207sym" title="sdfootnote207anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote207anc"><sup>207</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La facultad subordinante del patrono y de los agentes que lo representan debe ejercerse con neutralidad y transparencia para garantizar el derecho de paridad de condiciones y asegurar el respeto a las justas expectativas de todo trabajador. Es evidente que estos cometidos se distorsionan cuando se anteponen «razones» afectivas que ilegitiman el manejo del poder al convertirse en preferencias, discriminación y concesiones gratuitas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El caso del gerente que «premia» a una secretaria como consecuencia del romance que mantiene con ella es emblemático. Fuera de los inevitables daños que causa en la estructura de la empresa (colisión de intereses, baja en la moral productiva, fomento de celos y rivalidades, degradación del ambiente por efecto de bisbiseos, etc.), es claro que esa actitud también compromete el ordenamiento jurídico al significar un privilegio contrario a la regla de trato paritario. Basta ponerse en el lugar de la persona que no recibe la promoción solo porque se le ha asignado arbitrariamente a la «novia» del gerente, para admitir que las relaciones afectivas en el campo del empleo pueden ser aceptadas pero a condición de que no interfieran el derecho ajeno. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De las apreciaciones anteriores se sigue:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">a) Los lazos sentimentales y/o sexuales entre trabajadores de la misma empresa originan acción legal cuando conllevan favoritismo en la toma de decisiones relativas a condiciones de empleo;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">b) Los vínculos afectivos entre personas ubicadas en el mismo nivel de jerarquía no pueden fundar acción judicial alguna a menos que cambie la estructura y que una de ellas se surbordine a la otra y comience a ser favorecida en modo de lesionar la expectativa de trabajadores de rango similar;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">c) La responsabilidad del empleador que abusa del poder, al igual que la de sus representantes en el mismo supuesto, surge de la violación a la regla de paridad de oportunidades en el empleo y subsiste al margen de la consideración sobre la persona que haya promovido el nexo y del carácter que este tenga (sentimental, sexual, afectivo, consentido, provocado, circunstancial, permanente, temporal, etc.);</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">d) La graduación del resarcimiento depende de la gravedad y naturaleza del daño recibido por los afectados (inmediato, mediato, directo, indirecto, individual, colectivo), y supone el restablecimiento subsiguiente de la paridad de condiciones. La reversión del privilegio injustamente concedido no constituye compensación ni se puede tener como atenuante de la responsabilidad jurídica;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">e) Las partes envueltas en este tipo de conflictos son básicamente tres: la persona que tiene poder para tomar decisiones relacionadas con el empleo y que las adopta con violación de los postulados igualitarios, el subordinado que se beneficia de las decisiones espurias, y el individuo o grupo afectado por el nexo sentimental que une a los dos primeros. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los intereses de los accionistas también cuentan, pues aparte del desgaste en imagen y en credibilidad comercial hay que contar con las eventuales bajas de producción y con las dificultades en la gestión del recurso humano, hechos que repercuten en la estructura de costos de cualquier empresa. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Desde otra perspectiva, es claro que también se afectan los intereses familiares de las personas involucradas en un «romance de oficina», frecuentemente sujeto a una dinámica hostil que termina por convertirlo en verdadera pesadilla. </font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">XIII. Responsabilidad del empleador</font></font></h2>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La doctrina extranjera ha estudiado el problema de la  responsabilidad derivada del hostigamiento omitiendo la necesaria referencia al concepto procesal de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>parte</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. La estadounidense, por ejemplo, ha resuelto el punto con un razonamiento sencillo: el patrono que incurra en asedio sexual o que no adopte medidas efectivas para contrarrestarlo está patrocinando la violación del principio de igualdad de oportunidades en el empleo, entronizando un sistema arbitrario de fijación de condiciones y propiciando el degrado del ambiente de trabajo, por lo cual es responsable ante las víctimas y/o los terceros afectados</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote208sym" title="sdfootnote208anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote208anc"><sup>208</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Basta que se haya producido el daño para aceptar que se está obligado al resarcimiento</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote209sym" title="sdfootnote209anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote209anc"><sup>209</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. Las cortes americanas tienen sentado que en materia de deberes de protección no cabe hablar de solidaridad. La carga de cumplirlos constituye obligación principal, personal e inderogable. El empresario tiene calidad de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>parte</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> por el simple hecho de asumir al trabajador y como tal responde, ya por sus acciones u omisiones, ora por las de sus representantes.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El facilismo de esta solución está avalado por el discurso de la responsabilidad objetiva que se limita al examen de las consecuencias producidas por el hecho. Pero además, por el rango supremo que se otorga al postulado de igualdad de oportunidades dentro de la ley americana. Una simple amenaza es suficiente para activar el sistema de tutela sin que para ello sean necesarias mayores formalidades. La defensa del principio de igualdad se logra mediante un elemental razonamiento que permite resolver el problema en diversos escenarios</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote210sym" title="sdfootnote210anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote210anc"><sup>210</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Creemos que la practicidad de estas reflexiones también vale en nuestro sistema jurídico, aunque a través de distinta presentación. Hasta dónde se puede aceptar que una persona que no comete la conducta censurada pueda tener calidad de <em>parte,</em> es cuestión que debe estudiarse a la luz de los fundamentos de derecho del trabajo. Desde el punto de vista procesal sería <em>parte</em> en cuanto puede ser demandada, lo que no necesariamente indica estar legitimada como tal. ¿De dónde, pues, deriva la titularidad para ser <em>parte</em>? </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Proviene, esencialmente, de los principios que definen la naturaleza de la actividad subordinada, los límites del poder patronal y la inalterabilidad de ciertos derechos. Por virtud de la relación de trabajo se acuerda la venta de algunos bienes personales (fuerza laboral, tiempo, creatividad), y la defensa  simultánea de otros (vida, libertad, dignidad, seguridad, salud). Pues bien, la noción de <em>parte</em> se origina en dicha convención y en las obligaciones correlativas que la integran y que a su vez son fuente de responsabilidad patronal. El concepto cobra significado en la hipótesis que nos ocupa cuando quien se ha obligado a ejecutar una determinada conducta (protección), incurre en una distinta (desprotección), dando lugar al desconocimiento de un derecho. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Esta ecuación jurídica se desarrolla mediante un conjunto armónico de reglas dirigidas a asegurar el amparo de la parte débil. Cuando el Derecho del Trabajo impone la obligación genérica de proteger a los trabajadores, está prescribiendo un mandato referido a garantías de carácter superior que resulta preciso defender independientemente del carácter del sujeto que atente contra ellas. El acoso sexual constituye una práctica que afecta la obligación de resguardo que compete al empleador y que lo hace responsable aún cuando la ejecución material de la conducta no le resulte atribuible.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El concepto de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>parte</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> se subsume en el de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>responsabilidad objetiva</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> y no exclusivamente en el de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>conducta personal</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. De tal manera que el patrono puede ser </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>parte</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> no solo al cometer la conducta ilegítima (asedio sexual contra dependientes), sino al permitir que sus representantes la realicen. Como ya se anotó, la responsabilidad del empleador que conoce los hechos y no procura remediarlos mediante acción apropiada es indiscutible</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote211sym" title="sdfootnote211anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote211anc"><sup>211</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. No solo porque en tal hipótesis estaría prohijando una actitud ilegal, vale decir, ejerciéndola a través de uno de sus agentes, sino porque al medio están las reglas de representación que lo harían culpable de las consecuencias.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Estas observaciones parecen suficientes, de otro lado, para descartar la hipótesis del litisconsorcio pasivo. Visto que se antepone la responsabilidad objetiva del empresario (persona natural o jurídica), resultaría impráctico exigir la convocatoria consorcial de los autores materiales de la conducta</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote212sym" title="sdfootnote212anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote212anc"><sup>212</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La parte demandante, en cambio, puede ser pluripersonal, supuesto que ocurre con ocasión de hechos que deterioran el ambiente de trabajo y que lesionan intereses o derechos de varios individuos. Y también, por supuesto, en el caso antes estudiado de favoritismo sexual, figura que se vincula al problema de la discriminación indirecta y no propiamente al  del acoso lúbrico.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Conviene aclarar que el concepto procesal de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>parte</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> no tiene entidad porque refleje cierta relevancia estadística. </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Partes</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, demandante o demandada, pueden ser, indistintamente, hombres o mujeres, sin considerar sus preferencias sexuales o el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>status</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> jerárquico que tengan en la organización</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote213sym" title="sdfootnote213anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote213anc"><sup>213</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. El criterio que identifica a los hombres como hostigadores y a las mujeres como víctimas es maniqueísta y envuelve un prejuicio que debe desecharse en beneficio de la objetividad.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">También se debe advertir que este concepto no está referido necesariamente a la oposición entre sujetos de  diverso sexo o de distinta inclinación sexual, ya que los episodios de hostigamiento podrían comprometer a bisexuales u homosexuales, o involucrar simultáneamente a un heterosexual y a un homosexual como cuando se perturba al sujeto por razón de su libido-preferencia</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote214sym" title="sdfootnote214anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote214anc"><sup>214</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.</font></font></p>
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<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">XIII. Indemnización derivada de los </font></font></h2>
<h2 class="western" style="line-height: 100%; page-break-after: avoid" align="center"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">conflictos relacionados con la materia</font></font></h2>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Este aparte está concebido con el objeto de presentar algunas apreciaciones sobre el problema de la compensación del daño derivado de conductas discriminatorias, y se sintetiza en una formulación común para las distintas expresiones de dicho fenómeno. En consecuencia y salvando las particularidades de la figura, habrá de entenderse aplicable a la materia del asedio sexual ocurrido en el lugar de trabajo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La filosofía que consideraba el derecho de trato paritario como un principio ético dirigido a enriquecer el espíritu ha sido superada por el entendimiento que lo traduce en niveles de satisfacción material, es decir, en la posibilidad de adquirir bienes y servicios. Este concepto supone un orden jurídico que se sostiene mediante consecuencias disuasivas: gravosas sanciones pecuniarias, prohibiciones y limitaciones en el ejercicio de ciertas actividades, fallos judiciales compuestos que imponen obligaciones de dar, de hacer y de no hacer, y en algunos casos penas privativas de la libertad. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">¿Por qué todo esto? Simplemente porque está visto que la persuasión racional no funciona. La discriminación es parecida al delito de calumnia pública: las leyes que «disciplinan» el periodismo son demasiado blandas para ser atendidas. Mientras subsistan sanciones simbólicas como la de rectificación voluntaria el abuso campeará a sus anchas. De ahí que interese conocer cómo opera el resarcimiento de perjuicios originados en la disparidad de trato, qué métodos permiten su establecimiento y cuáles sirven para calcular la reparación justa. En otras palabras: cuál es el estatuto legal aplicable para calcular el monto dinerario que indemniza a la víctima de discriminación.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El concepto moderno de discriminación nos lleva a su vez a relacionarla con restricciones en el uso y goce de bienes y servicios disponibles, lo que no significa desconocer las graves repercusiones que produce en el campo de lo inmaterial. La debida compensación de las secuelas que genera también ha de comprender el resarcimiento del dolor espiritual, que no es adehala que pueda pagarse con plegarias. El impacto que produce el evento discriminatorio se traduce en complejos y frustraciones, en sentimientos de resentimiento y animadversión, y a veces en patologías clínicas que sería iluso tratar de remediar con las condenas simbólicas que ha resuelto acordar para casos semejantes nuestra coloquial jurisprudencia.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Se entiende que la tasación de perjuicios ordenada por la ley es aquella capaz de resarcir totalmente al agraviado, por lo que habrán de considerarse todas las consecuencias que surgen del acto discriminatorio y no solo las aparentes. Esto significa que no basta con cuantificar, por ejemplo, los salarios dejados de percibir por la persona que teniendo derecho a ocupar un empleo oficial no fue admitida por efecto de una selección arbitraria. Aparte de la remoción del acto ilegal y de la orden para que cesen sus efectos (que según proposición anterior acarrearía la admisión obligada), es obvio que la debida reparación de perjuicios (que estará sometida a la prueba correspondiente, por supuesto) en este caso debería comprender:</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">i. La suma de los <em>créditos laborales</em> que se hubieren causado de no haber existido el acto discriminatorio (lucro cesante), y la ponderación del perjuicio acumulado por el incumplimiento de la obligación de restaurar los derechos del trabajador;</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">ii. La ponderación de los <em>perjuicios</em> que sufre la víctima como consecuencia, inmediata o mediata, de no haber recibido las acreencias antes indicadas (daño emergente);</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iii. La valoración del <em>daño moral</em> que se deriva del hecho discriminatorio y de sus consecuencias materiales;</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">iv. El resarcimiento del </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>daño biológico o daño a la vida de relación</em></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, que debe medirse independientemente del perjuicio patrimonial propiamente dicho. A este propósito valen las conclusiones del profesor Michael Rubenstein relativas a las secuelas dejadas por el acoso sexual: ansias, tensiones emotivas, irritabilidad, insomnio, depresión, neuralgias y otras manifestaciones de </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>stress</em></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote215sym" title="sdfootnote215anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote215anc"><sup>215</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El impacto del hostigamiento no solo compromete la afirmación profesional, la carrera y el prestigio de la víctima. También produce una grave somatización biológica que debe ser reparada en consonancia con las elaboraciones jurisprudenciales que indican cómo se compensa al agraviado (reparación integral del daño). Igual predicado vale para las otras hipótesis de discriminación. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">v. La cuantificación de las <em>expensas y gastos del proceso</em>.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Debemos recordar que la liquidación de perjuicios será <em>indexada</em> de acuerdo con el índice de inflación acumulado hasta el momento en que su acreedor la reciba, pues sin dicha corrección quedaría burlada la carga de reparar los perjuicios en forma <em>íntegra</em>: no se cumple la obligación entregando una suma igual a la cantidad de dinero debido sino pagando su equivalente.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La providencia que resuelve un evento discriminatorio suele estar implementada en otros países con la obligación de adelantar planes de prevención. De modo que no solo comprende la orden para cesar el comportamiento abusivo, remover sus efectos e indemnizar el daño sino, además, la de ejecutar programas (educativos, informativos) dirigidos a evitar la repetición del hecho, propósito que se suelen reflejar en los ordenamientos. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">La compensación de perjuicios derivados de acoso sexual depende de la modalidad de la conducta. Se aceptará que la sentencia que tutela los derechos fundamentales de la víctima no puede limitarse a proscribir el hostigamiento pues es claro que debe imponer el resarcimiento del daño causado por él, es decir, el que corresponde a las consecuencias sufridas en los órdenes material e inmaterial. De modo que a las satisfacciones debidas en el ámbito del empleo deberán agregarse las que pertenecen al patrimonio moral del individuo, lo mismo que las dirigidas a resarcir efectos emocionales y eventuales patologías clínicas</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote216sym" title="sdfootnote216anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote216anc"><sup>216</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Remover la causa discriminatoria significa ponderar las repercusiones del hostigamiento a fin de indemnizarlas en consonancia con su gravedad. Tanto en lo que hace al entorno del empleo como en lo referente a las garantías fundamentales de la persona. Es obvio que la restricción de los derechos de libertad, dignidad, igualdad, intimidad, trabajo, autonomía, etc., no se supera con solo ordenar el cese de la conducta abusiva. Se impone, además, la condena pertinente en materia de perjuicios</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote217sym" title="sdfootnote217anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote217anc"><sup>217</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">. De no ser así, el derecho se convertiría en una proclamación simbólica de propósitos; la institución de la justicia en un hazmerreír, y la sociedad entera en una jungla sembrada de impunidad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cuando se busca reparar el daño causado por las relaciones afectivas que desequilibran el derecho de terceros, es de suponer que la sentencia también exprese medidas enderezadas a restaurar el principio de paridad de trato frente a los afectados. Lo mismo que cuando se trata de reivindicar la condición de trabajadores perjudicados por el envilecimiento de la atmósfera laboral. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>	</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	BIBLIOGRAFIA CONSULTADA</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Agenda Ottomarzo</em>, Roma, Arnoldo Mondadori Editore, 1993-1994.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Alba, Víctor, <em>Historia social de la mujer</em>, Barcelona, Plaza &amp; Janes, S.A., 1974.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Allegreti, Joseph G., &#8220;Sexual Harassment of Female Employees by Coworkers: A Theory of Liability&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>Creighton Law Review</em></span><span lang="en-GB">, 1982.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Arjun, Aggarwal, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment on Campus: A Guide for Students and Teachers</em></span><span lang="en-GB">, Thunder Bay, Ontario, M.N. Publications, 1985.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Backhouse, Constance y Cohen, Leah, </span><span lang="en-GB"><em>The Secret Oppresion: Sexual Harassment of Working Women</em></span><span lang="en-GB">, Toronto, McMillan of Canadá, 1978.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Black, Henry Campbell, </span><span lang="en-GB"><em>Black&#8217;s Law Dictionary</em></span><span lang="en-GB">, St. Paul, Minn., West Publishing Co., 1979.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ballestrero, María Vittoria, <em>Dalla tutela alla paritá: la legislazione italiana sul lavoro delle done</em>, Bologna, Il Mulino, 1979.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ballestrero, María Vittoria, <em>Oltre la paritá: donne, lavoro e pari opportunitá</em>, Roma, Ediesse, 1985.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Barbera, Marzia, &#8220;Molestia sessuali: la tutela della dignitá&#8221;, <em>Diritto &amp; Pratica del Lavoro</em>, No. 21, maggio, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Baxter, Ralph, &#8220;Sexual Harassment Claims&#8221;, <em>Legal Economics</em>, noviembre-diciembre de 1982.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Baxter, Ralph, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment in the Workplace. A Guide to the Law</em></span><span lang="en-GB">, New York, Executive Enterprises Publications, 1981.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="pl-PL">Bimbi, F., </span><span lang="pl-PL"><em>Specchio delle mie Brame. </em></span><em>Immagini e rifflessioni sulle transformazioni della comunicazione erotica</em>, en Aa, II Filo di Arianna. <span lang="en-GB">Letture della differenza sessuale, Roma, Utopía, 1987.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Bravo Ellen y Ellen Cassedy, </span><span lang="en-GB"><em>The 9 to 5. Guide to Combating Sexual Harassment</em></span><span lang="en-GB">, New York, John Wiley &amp; Sons, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Brown, Helen Gurley, </span><span lang="en-GB"><em>Sex and the Office</em></span><span lang="en-GB">, London, Four Square Books, 1964.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Carro Hernández María del Rocío y Sonia Rodríguez Rodríguez,&#8221;El hostigamiento sexual en las relaciones laborales&#8221;, San José de Costa Rica, 1994.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Cepeda, Manuel José, <em>Los Derechos Fundamentales en la Constitución de 1991</em>, Bogotá, Editorial Temis, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Chiavassa Alba y Laura Hoesch, &#8220;Lavoro femminile: normativa antidiscriminatoria e molestie sessuali&#8221;, <em>Rivista &amp; Critica di Diritto del Lavoro</em>, No. 3, luglio-settembre, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Collins, Eliza y Blodsett, Timothy, &#8220;Sexual Harassment&#8230;Some See It&#8230;Some Won&#8217;t&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>Harvard Business Review</em></span><span lang="en-GB">, No. 59, 1981.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">&#8220;Combating Sexual Harassment at Work&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>Conditions of Work Digest</em></span><span lang="en-GB">, Vol. I, O.I.T., Geneve, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Cooper, Kenneth C., </span><span lang="en-GB"><em>Stop It Now</em></span><span lang="en-GB">, St. Louis, Missouri, Total Communications Press, 1985.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De angelis, Luigi, &#8220;Considerazioni in materia di decisione della causa promossa contro le discriminazioni sessuali colletive&#8221;, <em>Rivista &amp; Critica di Diritto del Lavoro</em>, No. 4, ottobre-dicembre, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De Beavuoir, Simone, <em>El Segundo Sexo</em>, Buenos Aires, Ediciones Siglo Veinte,1977.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Eduards, Susan, </span><span lang="en-GB"><em>Women on Trial</em></span><span lang="en-GB">, Manchester, University Press, 1984.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Eisenstein, Zilla R., </span><span lang="en-GB"><em>The Female Body and the Law</em></span><span lang="en-GB">, Los Angeles, Ca., University of California Press, 1988.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Farley, Lin, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Shakedown: The Sexual Harassment of Womeen on the Job</em></span><span lang="en-GB">, New York, MacGraw Hill, 1978.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Foucault, Michel, </span><span lang="en-GB"><em>The History of Sexuality</em></span><span lang="en-GB">, vol. 1, Harmondsworth, Penguin, 1976.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Friedan, Betty, </span><span lang="en-GB"><em>The Feminine Mystique</em></span><span lang="en-GB">, Harmondsworth, Penguin, 1963.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Gandus, Nicoletta y Laura Hoesch, &#8220;Molestie sessuali, diritto e proceso penale&#8221;, <em>Rivista &amp; Critica di Diritto del Lavoro</em>, No. 4, ottobre-decembre, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Gates, Michael, </span><span lang="en-GB"><em>Women and the Workplace</em></span><span lang="en-GB">, Chicago, Blaxal and Reagan, University of Chicago Press, 1976.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Grisendi, Adele, <em>Giú le mani. Storie di donne (e di uomini): le molestie sessuale sul lavoro</em>, Milano, Arnoldo Mondadori Editore, 1992. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Hadjifotiou, Nathalie, </span><span lang="en-GB"><em>Women and Harassment at Work</em></span><span lang="en-GB">, Londres, Pluto Press, 1983. </span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Husband, Robert, &#8220;Análisis internacional de las leyes que sancionan el acoso sexual&#8221;, <em>Revista Internacional del Trabajo</em>, Volúmen 112, No. 1, Ginebra, 1993.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Kohen, A, </span><span lang="en-GB"><em>Woman and the Economy</em></span><span lang="en-GB">, Ohio, College of Administrative Science, Ohio State University, 1975.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Lamarche, Leon, &#8220;Définition du Harcélement Sexuel Prohibe sur les Lieu de Travail&#8221;, <em>Droit Canadien</em>, Le Femme et le Droit, Vol. 2, No. 1, 1986.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">London Rape Crisis Centre, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Violence: The Reality for Women</em></span><span lang="en-GB">, Londres, The Women&#8217;s Press, 1984.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Lupo, Roberta, <em>Il Lavoro Femminile: Dalla Tutela alla Paritá Sostanziale</em>, Universitá Degli Studi Di Milano, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Mainiero, Lisa A., <em>El amor en la oficina</em>, Barcelona, ediciones Paidos, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">MacKinnon, Catherine A., </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment of Working Women: A Case of Sex Discrimination</em></span><span lang="en-GB">, New Haven, Yale University Press, 1979.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">MacKinnon, Catherine A., </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment of Working Women</em></span><span lang="en-GB">, New Haven and London, Yale University Press, 1987.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Marcuzzo, Rossie Doria, <em>La Ricerca delle Donne</em>, Torino, Rosemberg e Lelier, 1987.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Palomino, Teodosio A., <em>Hostigamiento sexual</em>, Lima, Juris Laboral, 1993.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Petrocelli, William &amp; Barbara Kate Repa, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment on the Job</em></span><span lang="en-GB">, Berkeley, Nolo-Press, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Read, Sue, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment at Work</em></span><span lang="en-GB">, Londres, Hamlyn, 1982.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ruspini, Elisabetta y Francesca Zajczyk, &#8220;Omosessuali e discriminazione sul lavoro&#8221;, <em>Rivista y Critica di Diritto del Lavoro</em>, No. 2, aprile-giugno, 1993.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Revista <em>Semana</em>, Bogotá, artículos y colaboraciones diversas aparecidos en las ediciones números 366, 443, 463, 470, 479, 843 y 496 de 1981; 545, 549, 551 y 552 de 1992; 610 y 613 de 1994.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Rowe, Mary P., &#8220;Dealing with Sexual Harassment&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>Harvard Business Riview</em></span><span lang="en-GB">, mayo-junio de 1981.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Rubinstein, Michel, <em>La Dignidad de la Mujer en el Trabajo: Reporte sobre el problema del acoso sexual en los Estados de las Comunidades Europeas</em>, Bruselas, O.I.T., 1987.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Sedley, Ann, y Benn, Melisa, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment at Work</em></span><span lang="en-GB">, Londres, National Council for Civil Liberties, 1982.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Serna Calvo, Ma. del Mar, &#8220;Acoso sexual en las relaciones laborales&#8221;, <em>Relasur</em>, Montevideo, O.I.T., 1994.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Schmidt, Peggy, &#8220;How to Handle Sexual Harassment on Campus&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>Glamour</em></span><span lang="en-GB">, noviembre de 1981.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Sherman Thomas, Claire, </span><span lang="en-GB"><em>Sex Discrimination</em></span><span lang="en-GB">, St. Paul, MN, West Publishing Company, 1991.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Solano, Marta Eugenia y Ana Elena Badilla, &#8220;El hostigamiento sexual en el empleo. ¿Qué se ha hecho hasta ahora en Costa Rica?&#8221;, San José, 1993.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Stafford, Peter, <em>La vida sexual en el mundo comunista</em>, Barcelona, Luis de Caralt, 1970.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Stanley, Alessandra, &#8220;Russian workplace feminists&#8217; nightmare&#8221;, </span><span lang="en-GB"><em>The New York Times</em></span><span lang="en-GB">, 11.12.1994.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Sumrall Amber Coverdale &amp; Dana Taylor, </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment &#8211; Women Speak Out</em></span><span lang="en-GB">, San Diego, The Crossing Press Freedom&#8221;, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>The Webb Report</em></span><span lang="en-GB">, Seattle, Premire Publishing, Ltd., Nos. 1, 2, 3 y 4 de 1993.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB"><em>Tripartite Regional Seminar on Combating Sexual Harassment at Work (Manila, 22-26 Novembrer 1993)</em></span><span lang="en-GB"> , O.I.T., Ginebra, 1994.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ventemiglia, Carmine, <em>Donna Delle Mie Brame. Molestie Sessuale nel luogo di Lavoro</em>, Milano, Franco Angelli, 1991.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Wagner, Ellen J., </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment in the Workplace</em></span><span lang="en-GB">, New York, AMACOM, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Webb, Susan L., </span><span lang="en-GB"><em>Sexual Harassment in the workplace</em></span><span lang="en-GB">, New York, Mastermedia Limited, 1991.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Weeb, Susan L., </span><span lang="en-GB"><em>Step Forward sexual harassment in the workplace</em></span><span lang="en-GB">, New York, Mastermedia limited, 1992.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="en-GB">Weeb, Susan L., </span><span lang="en-GB"><em>Shock Waves</em></span><span lang="en-GB">, New York, MasterMedia Limited, 1994.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="en-GB">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Wise, Sue and Liz Stanley, <em>El acoso sexual en la vida cotidiana</em>, Barcelona, Ediciones Paidos, 1992.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote1">&nbsp;</p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote1anc" title="sdfootnote1sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym">1</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"> 	Rojas Lugo, Osvaldino: El Desarrollo del Derecho Laboral en Puerto 	Rico e Iberoamérica y su Interrelación con del 	Desarrollo Político, San Juan, Puerto Rico, Ramallo Bross, 	Printing, 1997, pág. 167. </font></font></p>
<p id="sdfootnote2">&nbsp;</p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote2anc" title="sdfootnote2sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym">2</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"> 	Op, cit, págs. 168 a 183.</font></font></p>
<p id="sdfootnote3">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote3anc" title="sdfootnote3sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote3sym">3</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Reinas 	Isabel II de Inglaterra, Margarita de Dinamarca y Beatriz de 	Holanda. Solo Vigdis Finnbogadottir, Presidente de Islandia, llegó 	al poder por elección popular.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote4">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify"> 	<a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote4anc" title="sdfootnote4sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote4sym">4</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1">Wise, 	Sue and Liz Stanley, </font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><em>El 	acoso sexual en la vida cotidiana</em></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1">, 	Barcelona, Ediciones Paidos, 1992, pag. 92</font></font></p>
<p id="sdfootnote5">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote5anc" title="sdfootnote5sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote5sym">5</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Giuria, 	Blanca, &#8220;Aún hoy es mejor nacer hombre&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiempo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.9.1995, p. 10A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote6">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote6anc" title="sdfootnote6sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote6sym">6</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Organización 	de Naciones Unidas, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Las 	mujeres en el mundo 1970-1990, Stadísticas e ideas</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	en Natali, Daniela, &#8220;Si fa presto a dire donna&#8221;, 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>L&#8217;Espresso</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.2.1995, pp. 100 y ss.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote7">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote7anc" title="sdfootnote7sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote7sym">7</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Organización 	Internacional del Trabajo, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>La 	discriminación de la mujer</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	Ginebra, 1983.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote8">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote8anc" title="sdfootnote8sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote8sym">8</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	tasa de desocupación femenina también refleja la 	desigualdad en ese país. Según los últimos 	informes superaría el 70 por ciento (&#8220;Ne salario ne 	potere con gli auguri di Eltsin&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>L&#8217;únitá</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	8.3.1994, p. 14).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote9">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote9anc" title="sdfootnote9sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote9sym">9</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Chen, 	Kathy, &#8220;La Batalla de la mujer en China&#8221;, The Wall Street 	Journal Americas, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiempo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	29.8.1995, p. 4B.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote10">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote10anc" title="sdfootnote10sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote10sym">10</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Panorama 	en las Américas&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiempo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.9.1995, p. 10A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote11">&nbsp;</p>
<p style="margin-right: 0.46cm; margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote11anc" title="sdfootnote11sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote11sym">11</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Kahan, 	Joseph, y Myriam Jordan, &#8220;La pobreza, muchas veces, es 	femenina&#8221;, The Wall Street Journal Americas, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiempo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	31.8.1995., p. 11B.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote12">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote12anc" title="sdfootnote12sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote12sym">12</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">Alaton, 	Salem, &#8220;Distressing International News&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB"><em>The 	Webb Report</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">, 	January 1993, pp. 1 y 2.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote13">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote13anc" title="sdfootnote13sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote13sym">13</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Noticiero 	24 Horas, 22.2.1995.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote14">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote14anc" title="sdfootnote14sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote14sym">14</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>L&#8217;Unitá</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	8.3.1994, p. 14.</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1">	 	</font></font></p>
<p id="sdfootnote15">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote15anc" title="sdfootnote15sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote15sym">15</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Violencia 	conyugal en Estados Unidos&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiempo,</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	3.7.1994, p. 11-A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote16">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote16anc" title="sdfootnote16sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote16sym">16</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Newsweek</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	enero de 1993, p. 14.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote17">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote17anc" title="sdfootnote17sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote17sym">17</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Hemos 	citado el caso de los «cristianos» servios para subrayar 	hasta qué punto puede llegar el fanatismo. Pero es claro que 	el delirio de otras religiones no se queda atrás. Para 	aceptarlo basta mirar la situación de los cristianos en los 	países musulmanes, como en el Sudán, donde se consuma 	con la más ecuménica indiferencia un genocido de 	sesenta mil muertos (muchos torturados y luego sepultados vivos). 	También es conocida la persecución en el Líbano, 	Libia, Qatar y Arabia Saudita, donde los cristianos que escapan a la 	masacre se ven obligados a entregar sus bienes a los </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Nababbi</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	de la media luna (</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Newsweek</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	mayo de 1991).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote18">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote18anc" title="sdfootnote18sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote18sym">18</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Giuria, 	Blanca, &#8220;Aún hoy es mejor nacer hombre&#8221;, El </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Tiempo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.9.1995, p. 10A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote19">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote19anc" title="sdfootnote19sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote19sym">19</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Cipriani, 	Franca, &#8220;Il valore nascosto della casalinghitudine&#8221;, 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Agenda 	Ottomarzo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	p. 17.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote20">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote20anc" title="sdfootnote20sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote20sym">20</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">He 	aquí algunas cifras sobre la desigualdad comparativa derivada 	del trabajo doméstico: el más alto número de 	horas trabajadas pertenece a las mujeres de la Ex-Unión 	Soviética, que laboran 70 a la semana contra 63 de los 	hombres. La mayor diferencia se registra, sin embargo, en Africa: 	las mujeres trabajan 67 horas semanales y los hombres 54. Este 	intervalo solo se invierte en Estados Unidos y  Australia. Los 	hombres de ambos países trabajan una hora más que sus 	mujeres (50-49).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote21">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote21anc" title="sdfootnote21sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote21sym">21</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>L&#8217;Unitá</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	8.3.1994, p. 14.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote22">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote22anc" title="sdfootnote22sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote22sym">22</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Agenda 	Ottomarzo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	1994, p. 28.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote23">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote23anc" title="sdfootnote23sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote23sym">23</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Para 	superar esta inequitativa distribución de curules las 	organizaciones feministas han promovido campañas con 	ingeniosos </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>slogans</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">: 	¿Le gustaría vivir en un mundo compuesto de 81% de 	Romeos y de 19% de Julietas? ¿Puede imaginar una sociedad en 	la cual el 81% corresponde a padres y solo un 19% a madres? ¿Cómo 	es posible que el 81% del parlamento deba afeitarse la barba todos 	los días?» (</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Agenda 	Ottomarzo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	1994, p. 30).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote24">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote24anc" title="sdfootnote24sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote24sym">24</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	presencia femenina en los parlamentos del mundo ha descendido a 	nivel global: del 12.5 por ciento de 1975 se ha pasado al 10.1 por 	ciento de 1993 (ONU, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	p. 104).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote25">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote25anc" title="sdfootnote25sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote25sym">25</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>U.S. 	Merit Systems Protection Board</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	agencia del gobierno americano encargada de estudiar el fenómeno, 	reportó que las pérdidas derivadas del problema 	ascendieron en solo dos años (1978-1980) a la suma de 189 	millones de dólares. Las cifras que reflejan su repercusión 	económica en años más recientes también 	son fabulosas: la investigación de la revista </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Fortune</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	reveló que el 90% de las 500 más poderosas compañías 	de Norteamérica está demandada por hostigamiento, lo 	que significa afectar el presupuesto de cada una de ellas en US$ 6.7 	millones por año, suma que solo pondera costos indirectos y 	no valor de condenas judiciales. Ni las congregaciones religiosas 	están a salvo del problema: la iglesia católica 	americana ha debido pagar resarcimientos derivados del acoso sexual 	ejercido por sus sacerdotes (principalmente contra niños) por 	más de 500 millones de dólares (&#8220;Molestie, mea 	culpa dei vescovi&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	18.11.1994, p. 9). </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote26">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote26anc" title="sdfootnote26sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote26sym">26</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Pero 	claro, los noticieros no se han convertido en frívolos 	episodios de telenovela solo por casualidad. El denominado 	«periodismo de denuncia» se mueve con la intención 	de manipular un público igualmente morboso y adicto al 	sistema de consolar sus frustraciones a costa del prójimo, lo 	que ciertamente es contrario a la idea de formar opinión 	objetiva sobre los problemas.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote27">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote27anc" title="sdfootnote27sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote27sym">27</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Acoso 	sexual indeseado, rechazado o no correspondido.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote28">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote28anc" title="sdfootnote28sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote28sym">28</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	El Antiguo Testamento (Génesis 39) denuncia el acoso ejercido 	por la mujer de Beholdo contra el hebreo José.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote29">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote29anc" title="sdfootnote29sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote29sym">29</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	MacKinnon, Catherine A., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Sexual 	Harassment of Working Wome</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">n, 	New Haven and London, Yale University Press, 1977.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote30">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote30anc" title="sdfootnote30sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote30sym">30</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Nominado 	por el presidente de Estados Unidos para ocupar una plaza en la 	Corte Suprema de ese país y cuestionado por la opinión 	pública mundial con base en las acusaciones  de su 	ex-secretaria Anita Hill.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote31">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote31anc" title="sdfootnote31sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote31sym">31</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Jane 	Corne y Geneva De Vane vs. Baush &amp; Lom</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">b; 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Margaret 	Miller vs. Bank of Americ</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">a; 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Diane 	Williams vs. Saxb</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">e; 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Paulette 	Barnes vs. Train (Costle</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">); 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Adrienne 	Tumkins vs. Public Service Electric &amp; Ga</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">s.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote32">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote32anc" title="sdfootnote32sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote32sym">32</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	Weeb, Susan L., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Sexual 	Harassment in the workplac</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">e, 	New York, Master Media Limited, p. 5.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote33">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote33anc" title="sdfootnote33sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote33sym">33</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Stop 	It No</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">w, 	St. Louis, Missouri, Total Communication Press, 1985, p. 25.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote34">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote34anc" title="sdfootnote34sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote34sym">34</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	Webb, Susan, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Sexual 	Harassment in the Workplace</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	op. cit., p. 6.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote35">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote35anc" title="sdfootnote35sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote35sym">35</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Algún 	tiempo después las Cortes empezarían a admitir 	reclamaciones por acoso de tipo homosexual.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote36">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote36anc" title="sdfootnote36sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote36sym">36</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote37">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote37anc" title="sdfootnote37sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote37sym">37</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote38">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote38anc" title="sdfootnote38sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote38sym">38</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Las estudiantes universitarias se declaran víctimas de acoso 	sexual en un porcentaje muy elevado -70%- (Webb L, Susan, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Sexual 	Harassment in the Workplac</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	op. cit., p. 12).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote39">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote39anc" title="sdfootnote39sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote39sym">39</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	Linch Jane and Sara Lyn Smith, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	Women&#8217;s Guide to Legal Righgt</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">s, 	Chicago, Contemporary Books, 1979, pp. 58, 59.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote40">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote40anc" title="sdfootnote40sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote40sym">40</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	causa fué iniciada por </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>N. 	Alexander</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	y luego coadyuvada por otras cuatro estudiantes, y quedó 	concluída por desistimiento en 1980, después de que 	todas obtuvieran su grado universitario.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote41">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote41anc" title="sdfootnote41sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote41sym">41</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Bravo 	Ellen y Ellen Cassedy, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	9 to 5. Guide to Combating Sexual Harassmen</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	New York, John Wiley &amp; Sons, INC, 1992, p. 22.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote42">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote42anc" title="sdfootnote42sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote42sym">42</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«En 	Estados Unidos las políticas universitarias apuntan al 	fomento de un sexo cien por ciento consensual, es decir, cada paso 	de la relación debe ser consultado, lo cual, obviamente, 	acabaría con la espontaneidad y la emoción del 	encuentro sexual» (Llano Restrepo, Adriana y Eccehomo Cetina, 	&#8220;Acoso sexual en las universidades&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Al</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">ó, 	edic. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">147, 	Bogotá, 10 de febrero de 1994, p. 79).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote43">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote43anc" title="sdfootnote43sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote43sym">43</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">La 	Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) 	define el hostigamiento de carácter sexual en los siguientes 	términos: </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>&#8220;Unwelcome 	sexual advances, requests for sexual favors, and other verbal or 	physical conduct of a sexual nature constitute sexual harassment 	when (1) submission to such conduct is made either explicity or 	implicitly a term of condition of an individual&#8217;s employment; (2) 	submission to or rejection of such conduct by an individual is used 	as the basis for employment decisions affecting such individual; or 	(3) such conduct has the purpose or effect of unreasonably 	interfering with an individual&#8217;s work performance or creating an 	intimidating, hostile, or offensive working environment&#8221;.</em></span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="en-US">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote44">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote44anc" title="sdfootnote44sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote44sym">44</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Clarence 	Thomas, protagonista del mayor escándalo de acoso sexual en 	los Estados Unidos y futuro magistrado de su Suprema Corte, 	paradójicamente integraba dicho comité.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote45">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote45anc" title="sdfootnote45sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote45sym">45</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Relación 	de causa-efecto entre el hecho censurado (acoso sexual) y los 	perjuicios para la víctima (denegación de promociones, 	reducción de jornada, menoscabo de condiciones, etc.).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote46">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote46anc" title="sdfootnote46sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote46sym">46</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Henson 	vs. City of Dundee; Katz vs. Dole</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote47">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote47anc" title="sdfootnote47sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote47sym">47</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><sub><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Esta 	realidad no puede ser conjurada pues gravita sobre la órbita 	del fuero interior, y por eso mismo es la principal fisura en la 	teoría de la materia. Cabe decir, sin embargo, que el abuso 	en el derecho de acción es un riesgo que se corre en 	cualquier proceso.</span></font></font></sub></font></font></p>
<p id="sdfootnote48">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote48anc" title="sdfootnote48sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote48sym">48</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	En nuestra opinión, ha debido hablarse de «aparente 	consentimiento» para deslindar los casos de provocación 	donde la culpa quedaría recíprocamente purgada.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote49">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote49anc" title="sdfootnote49sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote49sym">49</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Bravo 	Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., p. 33.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote50">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote50anc" title="sdfootnote50sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote50sym">50</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Este 	debate también ha sido planteado en relación con los 	museos que exhiben desnudos, pero por involucrar conceptos 	subjetivos (arte, pornografía, indecencia, obscenidad, 	erotismo, procacidad, etc.) no se ha podido definir.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote51">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote51anc" title="sdfootnote51sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote51sym">51</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	Webb, Susan L., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Sexual 	Harassment in the Workplac</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">e, 	op. cit., p. 15.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote52">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote52anc" title="sdfootnote52sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote52sym">52</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Wetherfield, 	Alison, en Webb, Susan L., op. cit., pp. 14-15.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote53">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote53anc" title="sdfootnote53sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote53sym">53</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	Webb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	Seattle, Premiere Publishing, Ltd., febrero de 1993, p. 2.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote54">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote54anc" title="sdfootnote54sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote54sym">54</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Bravo 	Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., p. 30.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote55">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote55anc" title="sdfootnote55sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote55sym">55</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., op. cit., p. 18.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote56">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote56anc" title="sdfootnote56sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote56sym">56</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Ellison 	vs. Brady</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	Novena Corte de Apelaciones de San Francisco, 23.1.1991.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote57">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote57anc" title="sdfootnote57sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote57sym">57</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Buena 	parte de las empresas americanas desarrolla programas de diversa 	índole para prevenir la ocurrencia del fenómeno. 	Asesoría especializada, difusión de instrucciones 	escritas, adopción de procedimientos de reclamo, seminarios 	obligatorios de inducción, entrenamiento para administradores 	de personal y programas de monitoreo progresivo, se cuentan entre 	los sistemas más utilizados.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote58">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote58anc" title="sdfootnote58sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote58sym">58</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Katherine 	Young es menos atractiva que la esposa del presunto acosador, no usa 	maquillaje y sus cabellos están desteñidos» 	(Bravo Ellen &amp; Cassedy Ellen, op, cit., p. 37).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote59">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote59anc" title="sdfootnote59sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote59sym">59</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	cara de la justicia americana también tiene otros lunares: el 	Juez James C. Cacheris valoró la conducta de un supervisor 	que asediaba constantemente a su trabajadora a punto de seguirla 	hasta el baño, de manosearla y de dejarle 37 notas 	insinuantes en el curso de quince días, afirmando que no se 	configuraba hostigamiento sexual en cuanto la actitud del jefe había 	sido la de un «perro fiel y protectivo&#8230;que constantemente 	expresa su afecto» (Bravo Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., 	p. 37). Las maldades cometidas por «personalidades múltiples» 	también ocupan a los tribunales. La prensa ha denunciado el 	caso de un juez de Arizona que decidió procesar ocho de las 	once personalidades de un imputado (Dell&#8217;Arti, Giorgio, &#8220;Scusi, 	dov&#8217;é la Cecenia?&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>L&#8217;Espresso</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.2.1995, p. 114).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote60">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote60anc" title="sdfootnote60sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote60sym">60</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;Sexual 	Harrasment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Washington 	Pos</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	ed. 1.3.1993, p. A-3.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote61">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote61anc" title="sdfootnote61sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote61sym">61</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Suprema 	Corte de Justicia de EEUU, sentencia, 25.2.1993.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote62">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote62anc" title="sdfootnote62sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote62sym">62</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;Sexual 	Harrasment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Anchorage 	Daily New</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">s, 	ed. 2.3.1993, p. A-3.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote63">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote63anc" title="sdfootnote63sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote63sym">63</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Coetáneamente, 	sin embargo, se desestimó la demanda formulada por una 	vendedora que dijo haber sido obligada a ver la película 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Garganta 	Profund</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	considerada el </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>summun</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	de la pornografía de las últimas décadas (Corte 	de Missouri. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Olivia 	Young vs. St. Louis Hospital</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote64">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote64anc" title="sdfootnote64sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote64sym">64</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth C., Ph.D., op. cit., p. 33.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote65">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote65anc" title="sdfootnote65sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote65sym">65</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Idem, 	p. 34.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote66">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote66anc" title="sdfootnote66sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote66sym">66</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth, Ph.D., op. cit., p. 35.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote67">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote67anc" title="sdfootnote67sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote67sym">67</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Bravo 	Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote68">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote68anc" title="sdfootnote68sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote68sym">68</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;Colazione 	(a luci rosse) da Tiffany&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Il 	Giornale</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	30.11.1994, p. 13.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote69">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote69anc" title="sdfootnote69sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote69sym">69</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Cronin 	vs. United Service Stations</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">. 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">USDC, 	Mala, 92 &#8211; T604.-N, 17.12.1992.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote70">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote70anc" title="sdfootnote70sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote70sym">70</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Ciarrocca, 	Luca, &#8220;Ora gli Stati Uniti scoprono le molestie sessuali tra 	gay&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Il 	Giornale</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	19.11.1994, p. 12.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote71">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote71anc" title="sdfootnote71sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote71sym">71</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Bravo 	Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote72">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote72anc" title="sdfootnote72sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote72sym">72</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;Headlines 	News&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Cable 	Network News</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	20.5.1993.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote73">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote73anc" title="sdfootnote73sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote73sym">73</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cfr. 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Warren 	Swage vs. The Inn-Spike</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	Corte de Filadelfia (Ciarrocca, Luca, op. cit., p. 12).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote74">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote74anc" title="sdfootnote74sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote74sym">74</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote75">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote75anc" title="sdfootnote75sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote75sym">75</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Masini 	Giancarlo, &#8220;Molestata dal principale: 11 miliardi di 	risarcimento&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.9.1994, p. 7.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote76">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote76anc" title="sdfootnote76sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote76sym">76</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Citada </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	No. 569, Bogotá, abril de 1993, p. 88.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote77">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote77anc" title="sdfootnote77sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote77sym">77</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Las 	querellas promovidas por víctimas masculinas se han 	incrementado durante los últimos dos años. En 1993 las 	Cortes ventilaron 12 procesos contra mujeres hostigadoras, número 	que se elevó a 1.786 durante los primeros ocho meses de 1994 	(Grassi, Giovanna, &#8220;Attenti, é il dollaro il vero 	molestatore&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	14.1.995, p.31).</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote78">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote78anc" title="sdfootnote78sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote78sym">78</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., op. cit., p. 87.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote79">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote79anc" title="sdfootnote79sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote79sym">79</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	Biskupic, Joan, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	Washington Pos</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	ed. 1.3.1993, p. 3A. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Estadística 	similar se advierte en Webb, Susan L., op. cit., p. 12.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote80">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote80anc" title="sdfootnote80sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote80sym">80</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Fisher, 	Ann B., &#8220;Sexual Harassment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Fortun</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	agosto 23 de 1993, p. 60.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote81">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote81anc" title="sdfootnote81sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote81sym">81</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Ciarrocca, 	Luca, op. cit., p. 12.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote82">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote82anc" title="sdfootnote82sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote82sym">82</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Ventemiglia, 	Carmine, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Donna 	Delle Mie Brame. Molestia Sessuale nel luogo di Lavor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">o, 	Milano, Franco Angelli, 1991, p. 18.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote83">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote83anc" title="sdfootnote83sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote83sym">83</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Kelly, 	Dennis, &#8220;81% of teens report sexual harassment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>USA 	Toda</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">y, 	ed. 26.1993, p. 1a.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote84">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote84anc" title="sdfootnote84sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote84sym">84</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., op. cit., p. 12.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote85">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote85anc" title="sdfootnote85sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote85sym">85</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Idem, 	p. 14.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote86">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote86anc" title="sdfootnote86sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote86sym">86</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>National 	Law Journa</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">l, 	Washington DC, 2.5.1989.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote87">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote87anc" title="sdfootnote87sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote87sym">87</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Esta 	cifra no incluye el valor de condenas judiciales.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote88">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote88anc" title="sdfootnote88sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote88sym">88</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Esta 	doctrina se desarrolla en la sentencia producida para resolver el 	caso de la estudiante </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Christine 	Franklin</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	quien no fué escuchada por los directivos de su colegio 	después de haber denunciado el acoso sexual ejercido por un 	profesor. La escuela </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Gwinett 	County</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	fué condenada a pagar US$ 300.000.oo por concepto de 	perjuicios y las costas del proceso (&#8220;More problems in the 	U.S.&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>The 	Webb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">t, 	Seattle, abril, 1993, p. 7).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote89">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote89anc" title="sdfootnote89sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote89sym">89</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Ahora 	se discute si el Acta de Derechos Civiles de 1991 puede ser aplicada 	retroactivamente. Los tribunales de algunas ciudades (San Francisco, 	Nueva York, Pennsylvania, Puerto Rico) lo han entendido así 	al «revivir» contiendas surgidas con anterioridad a la 	aprobación de las tablas indemnizatorias, dando lugar a una 	fogosa polémica que deberá ser resuelta por la Suprema 	Corte.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote90">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote90anc" title="sdfootnote90sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote90sym">90</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Las 	leyes antidiscriminatorias varían según el Estado, por 	lo que en algunos casos comprenden obligaciones adicionales a las 	establecidas en la ley federal. El Estado de Maine, por ejemplo, 	exige  la adopción de políticas dirigidas a prevenir 	el fenómeno y cursos de prevención para todo nuevo 	trabajador que se vincule a una empresa. Otros Estados liberan las 	escalas fijadas por el Acta de Derechos Civiles de 1991, que 	entonces se interpreta como estatuto indemnizatorio de base.</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote91">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote91anc" title="sdfootnote91sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote91sym">91</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Pleito 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Hanson-Southern 	Pacific Railroad</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">. 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Corte 	Superior del Condado de Los Angeles (Webb, Susan L., op. cit., p. 	3).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote92">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote92anc" title="sdfootnote92sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote92sym">92</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Masini, 	Giancarlo, &#8220;Molestata dal principale: 11 miliardi di 	risarcimento&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.9.1994, p. 7.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote93">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote93anc" title="sdfootnote93sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote93sym">93</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Bravo 	Ellen y Cassedy Ellen, op. cit., p. 36.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote94">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote94anc" title="sdfootnote94sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote94sym">94</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote95">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote95anc" title="sdfootnote95sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote95sym">95</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Cadena 	Caracol, programa 6 a.m.- 9 a.m., edic. 1.11.1994.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote96">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote96anc" title="sdfootnote96sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote96sym">96</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Sentencia proferida por la Corte Distrital de Iowa el 15 de agosto 	de 1990.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote97">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote97anc" title="sdfootnote97sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote97sym">97</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Headlines 	News, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Cable 	Network New</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">s, 	ed. de 20 de mayo de 1993. Esta referencia también puede 	confrontarse en  Fisher, Anne B., &#8220;Sexual Harassment&#8221;, 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Fortun</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	agosto 23 de 1993, p. 60. </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote98">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote98anc" title="sdfootnote98sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote98sym">98</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Shock 	Waves,</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	New York, MasterMedia Limited, 1994, p. 204.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote99">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote99anc" title="sdfootnote99sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote99sym">99</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Bravo 	Ellen y Ellen Cassedy, op. cit., p. 36.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote100">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote100anc" title="sdfootnote100sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote100sym">100</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., op. cit. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">(</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>iv</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">i), 	p. 213.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote101">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote101anc" title="sdfootnote101sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote101sym">101</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Corte 	Federal del Distrito de Washington, 1984.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote102">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote102anc" title="sdfootnote102sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote102sym">102</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Providencia 	dictada por la Corte Superior del Estado de Washington en julio de 	1989.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote103">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote103anc" title="sdfootnote103sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote103sym">103</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Sentencia 	dictada por la Corte del Condado Superior de Alameda, California, en 	octubre de 1990.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote104">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote104anc" title="sdfootnote104sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote104sym">104</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Fallo de la Corte Superior del Condado de Los Angeles, 1988.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote105">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote105anc" title="sdfootnote105sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote105sym">105</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Colazione 	(a luci rosse) da Tiffany&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><u>Il 	Giornale</u></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	30.11.1994, p. 15.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote106">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote106anc" title="sdfootnote106sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote106sym">106</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Corte Federal del Circuito, febrero de 1986.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote107">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote107anc" title="sdfootnote107sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote107sym">107</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Bravo 	Ellen y Ellen Cassedy, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote108">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote108anc" title="sdfootnote108sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote108sym">108</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., op. cit. (</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>iv</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">i), 	1994, p. 308.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote109">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote109anc" title="sdfootnote109sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote109sym">109</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;Maxi-colletta 	a favore di Bill e Hillary&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Corriere 	della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	22.6.1994, p. 9.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote110">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote110anc" title="sdfootnote110sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote110sym">110</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;New 	Insurance Against Lawsuits&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	Webb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	January 1993, p. 3.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote111">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote111anc" title="sdfootnote111sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote111sym">111</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote112">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote112anc" title="sdfootnote112sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote112sym">112</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	interés por el problema del acoso sexual ha alcanzado tal 	grado que incluso es posible encontrar notas sobre el tema en las 	guias de turismo. La Guía Rough, por ejemplo, describe la 	idiosincrasia y los usos de cada país con miras a evitar los 	episodios de hostigamiento que suelen afectar a las turistas (Salten 	Mark and Gordon McLachlan, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>The 	Rough Guide</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	London, Penguin Books, 1994, p. 43). Más aún: la 	propia narrativa (Crichton, Michael, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Acoso</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">) 	ha explotado el argumento en demostración de su carácter 	universal. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote113">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote113anc" title="sdfootnote113sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote113sym">113</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Sedley, 	Ann y Melissa Ben, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	acoso sexual en el lugar de trabaj</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">o, 	Londres, Consejo Nacional de Libertades Civiles, 1982.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote114">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote114anc" title="sdfootnote114sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote114sym">114</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Shropshire 	Star</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	21 de octubre de 1981.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote115">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote115anc" title="sdfootnote115sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote115sym">115</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Daily 	Express</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	23 de octubre de 1981.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote116">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote116anc" title="sdfootnote116sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote116sym">116</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Sun</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	11 de diciembre de 1981.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote117">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote117anc" title="sdfootnote117sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote117sym">117</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Wise, 	Sue y Liz Stanley, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	acoso sexual en la vida cotidian</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	Barcelona, Edit. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Paidós, 	1991, p. 46.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote118">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote118anc" title="sdfootnote118sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote118sym">118</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Op. 	cit., pp. 46 y 47.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote119">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote119anc" title="sdfootnote119sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote119sym">119</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth C., op. cit., p. 42.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote120">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote120anc" title="sdfootnote120sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote120sym">120</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;UK 	Police Chiefs Launch Drive Against Harassment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Webb 	Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	February 1993, p. 5.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote121">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote121anc" title="sdfootnote121sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote121sym">121</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Rubinstein, 	Michael, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>La 	Dignidad de la Mujer en el Trabajo: Reporte sobre el problema del 	Acoso Sexual en los Estados de las Comunidades Europea</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">s, 	Bruselas, 1987.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote122">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote122anc" title="sdfootnote122sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote122sym">122</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Entre 	los recientes casos denunciados por la prensa se cuenta el de dos 	italianos que «apostrofaban con todo género de 	obscenidades» a la jóven Julie Bennett, dependiente de 	una pizzería de Swindon, y que ahora serán severamente 	procesados ante una corte londinense. (&#8220;Italiani accusati per 	molestie&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	1.12.1994, p. 13)</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote123">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote123anc" title="sdfootnote123sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote123sym">123</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«La 	definición sindical compuesta del acoso sexual es la 	siguiente: El acoso sexual consiste en actos, comentarios y miradas 	de carácter sexual, reiterados y no correspondidos, por los 	que se trata a la persona destinataria como a un mero objeto sexual. 	Este acoso perjudica la seguridad laboral o las perspectivas de 	ascenso de la persona destinataria y/o crea una atmósfera de 	tensión en el trabajo. El acoso sexual se puede distinguir de 	otras formas más generales de sexismo en virtud de las clases 	de conducta que incluye. Es tarea de los sindicatos controlar el 	acoso sexual utilizando leyes protectoras cuando las haya y 	formulando acuerdos en el lugar de trabajo cuando no los haya. Por 	lo general, la persona destinataria es una mujer y el acosador es un 	hombre, aunque hay antecedentes de hombres acosados; debido a esto 	las mismas estructuras correctivas que protegen a las mujeres pueden 	y deben usarse para proteger a los hombres» (Wise Sue y Liz 	Stanley, op. cit., pp. 49 y 50).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote124">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote124anc" title="sdfootnote124sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote124sym">124</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Sexual 	Harassment in the Workplac</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">e, 	op. cit., p. 16.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote125">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote125anc" title="sdfootnote125sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote125sym">125</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	Convenio Colectivo Nacional de Trabajadores del sector metalmecánico 	de Italia, suscrito el 14 de diciembre de 1990, constituye un 	ejemplo de aproximación al punto: «Se prohíben 	los comportamientos ofensivos e insistentes deliberadamente 	referidos a la condición sexual que incomoden a la persona 	contra la cual se dirigen, o que subordinen a su aceptación  	o rechazo la modificación de sus condiciones de trabajo».</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote126">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote126anc" title="sdfootnote126sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote126sym">126</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Luis, 	Maríe Victoire (citada por Adele Grisendi, op. cit., p. 182).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote127">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote127anc" title="sdfootnote127sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote127sym">127</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Webb, 	Susan L., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Shock 	Waves</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	op. cit. p. 122.  </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote128">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote128anc" title="sdfootnote128sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote128sym">128</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Michael 	Rubenstein, op. cit.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote129">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote129anc" title="sdfootnote129sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote129sym">129</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Hay 	que advertir, sin embargo, que la Corte de Justicia de las 	Comunidades Europeas ha relievado el valor jurídico de estos 	actos de gobierno (Recomendaciones) sosteniendo que los jueces de 	cada país deben tenerlos en cuenta al interpretar los códigos 	nacionales o comunitarios referentes a la misma materia. (Corte de 	Justicia, sentencia, 13.12.1989, causa No. 322/88, Grimaldi vs. 	Fondo de Enfermedades Profesionales de Bélgica, en 	Compilación 1989, p. 4407)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote130">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote130anc" title="sdfootnote130sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote130sym">130</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	Parlamento Europeo también ha dictado un reglamento interno 	para prevenir y sancionar episodios de hostigamiento entre sus 	propios funcionarios: «El asedio sexual es nocivo para la 	atmósfera de trabajo y puede producir consecuencias 	desvastantes para la salud, la seguridad en sí mismo, la 	productividad y la moral de las víctimas». (R.E., 	&#8220;Funzionario italiano l&#8217;«euro-molestatore», 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.3.1995, p. 21)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote131">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote131anc" title="sdfootnote131sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote131sym">131</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Op. 	cit., pp. 16 y 17. Cfr. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Webb 	Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">t, 	op. cit., enero 1993, p. 3.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote132">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote132anc" title="sdfootnote132sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote132sym">132</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Grisendi, 	Adele, op. cit., p. 177.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote133">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote133anc" title="sdfootnote133sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote133sym">133</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem, 	p. 177.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote134">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote134anc" title="sdfootnote134sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote134sym">134</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Esta 	aseveración estaría infirmada por la tratadista Adele 	Grisendi (Cfr. op, cit., p. 184): «&#8230;en Irlanda y en el Reino 	Unido existe una ley que reconoce la molestia sexual como causa de 	discriminación y que como tal es punible en las aulas 	judiciales». </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote135">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote135anc" title="sdfootnote135sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote135sym">135</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Denles 	abundancia de erotismo: les hará olvidar la política». 	Este consejo de Matías Rakosi, dictador comunista húngaro, 	permitió consolidar la nueva estructura de poder en muchos 	países de la Europa Oriental.</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	   </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote136">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote136anc" title="sdfootnote136sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote136sym">136</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Stafford, 	Peter, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>La 	vida sexual en el mundo comunista</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	Barcelona, Luis de Caralat Editor, 1.970, p. 12.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote137">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote137anc" title="sdfootnote137sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote137sym">137</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Stanley, 	Alessandra, &#8220;Russian workplace feminists&#8217; nightmare&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	New York Times</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	12.11.1994, p. A-1.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote138">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote138anc" title="sdfootnote138sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote138sym">138</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Idem, 	p. A-10.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote139">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote139anc" title="sdfootnote139sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote139sym">139</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	tasa de desempleo femenino triplica la del masculino. La 	discriminación de género es particularmente notoria en 	materia de salarios: las rusas devengan un 60 por ciento menos que 	sus colegas varones. (Stanley, Alessandra, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	p. A-10)  </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote140">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote140anc" title="sdfootnote140sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote140sym">140</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	intemperancia de la iglesia católica no solo se refleja en la 	prohibición que afecta a las mujeres respecto del ejercicio 	sacerdotal. La carta apostólica </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Mulieris 	dignitem</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	(1988), escrita por el papa Wojtyla para defender los derechos 	femeninos, se contradice con una práctica discriminatoria que 	llega al extremo de comprender actividades ajenas al culto 	apostólico. No se tiene noticia, por ejemplo, de una 	religiosa que haya desempeñado dignidades administrativas en 	el Vaticano, ni de la primera jurista llamada a ocupar una silla en 	la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Sacra 	Rota Romana</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote141">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote141anc" title="sdfootnote141sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote141sym">141</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Las 	musulmanas no pueden salir del país sin el expreso 	consentimiento del padre o marido, y cuando retornan están en 	obligación de consignar sus pasaportes a la autoridad del 	puerto, quien a su vez los confia solo al correspondiente jefe de 	familia.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote142">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote142anc" title="sdfootnote142sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote142sym">142</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Tripartite 	Regional Seminar on Combating Sexual Harassment at Work</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	International Labour Organization, Manila, 1993, pp. 7 y 8.</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="en-US">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote143">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote143anc" title="sdfootnote143sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote143sym">143</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	p. 15.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote144">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote144anc" title="sdfootnote144sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote144sym">144</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Stafford, 	Peter, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Op. 	cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	p. 41 y 42.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote145">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote145anc" title="sdfootnote145sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote145sym">145</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">E.C., 	&#8220;Ritratto a «luci rosse» di Mao. Il medico 	personale rivela glia amori del Grande Timoniere&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	3.10.1994, p. 7.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote146">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote146anc" title="sdfootnote146sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote146sym">146</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">&#8220;From 	China&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>The 	Webb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">t, 	April 1993, p. 5.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote147">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote147anc" title="sdfootnote147sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote147sym">147</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Tripartite 	Regional Seminar on Comabting Sexual Harrassment at Work</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	International Labour Organization, Geneva, 1993, p. 38.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote148">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote148anc" title="sdfootnote148sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote148sym">148</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Un&#8217;atleta 	violentata si suicida. Tenico accusato in Malasya&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Corriere 	Della Sera</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	17.1.1995, p. 36.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote149">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote149anc" title="sdfootnote149sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote149sym">149</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	p. 40.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote150">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote150anc" title="sdfootnote150sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote150sym">150</a></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">	    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Para 	la muestra este «botón», escrito para celebrar el 	día internacional de la mujer: «Igualmente, las mujeres 	han tenido su propio espacio en otros ámbitos de la vida, 	pues ellas se han preocupado porque las naciones estén a la 	vanguardia de los adelantos tecnológicos, científicos, 	culturales, políticos y económicos; se han hecho 	presentes en cada uno de los capítulos tanto del pasado como 	del presente y han aportado inmensos logros para el futuro, lo cual 	se puede palpar con tan solo recordar a personajes como Manuela 	Sáenz, Manuela Beltrán, Josefina en la vida de 	Napoleón, Noemí Sanín de Rubio, Antonia Santos, 	Gabriela Mistral, Valentina Tereshkova, María Magdalena, la 	Vírgen María&#8230;» (Leguizamo Serna, Ramiro, 	&#8220;Mujeres que han dejado huella&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Espectador</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	8.3.1995, p. 4-D)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote151">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote151anc" title="sdfootnote151sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote151sym">151</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Acoso 	Sexual Patronal. Una verdad a medias&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Carruse</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">l, 	No. 747, 23.4.1993, p. 17.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote152">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote152anc" title="sdfootnote152sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote152sym">152</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«El 	papel que hasta ahora han jugado los medios de comunicación 	de masas en relación con el hostigamiento sexual en el 	empleo, sin lugar a dudas, ha sido el de invisibilizar el problema.» 	(Solano, Marta Eugenia y Ana Elena Badilla, &#8220;El hostigamiento 	sexual en el empleo. ¿Qué se ha hecho hasta ahora en 	Costa Rica?&#8221;, San José, 1993, p. 25.)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote153">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote153anc" title="sdfootnote153sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote153sym">153</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Carta 	Abierta dirigida por la Red Nacional de Mujeres al Presidente de la 	República, en </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Tiemp</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">o, 	ed. de 13.11.1993.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote154">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote154anc" title="sdfootnote154sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote154sym">154</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Roldan 	Lemos, Enrique, &#8220;Acabaron con mi vida&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Semana</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	9.11.1993, p. 44.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote155">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote155anc" title="sdfootnote155sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote155sym">155</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Roldán 	Lemos, Enrique, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">., 	p. 45.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote156">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote156anc" title="sdfootnote156sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote156sym">156</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Renunció 	Miguel Angel Bermúdez a Coldeportes&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Espectado</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">r, 	12.11.1993, p. 13-A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote157">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote157anc" title="sdfootnote157sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote157sym">157</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Bermúdez, 	llamado al orden&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	Espectado</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">r, 	5.11.1993, p. 9-A.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote158">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote158anc" title="sdfootnote158sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote158sym">158</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Cuando 	Maruja Pachón de Villamizar, la ministra de educación, 	lo llamó para decirle que tenía que regresar 	inmediatamente de París, Miguel Angel Bermúdez imploró 	que no le hiciera ese daño. Su argumento era que esa medida 	acabaría con su carrera política. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>&#8220;Usted 	está caído</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	-le contestó la ministra-. </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Tiene 	que regresar ya&#8221;</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">.» 	(&#8220;Yo acuso, tú acosas, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Semana</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	9.11.1993, p. 38)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote159">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote159anc" title="sdfootnote159sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote159sym">159</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Cfr. 	el 3o inciso de la Carta Abierta de la Red Nacional de Mujeres con 	el 1o párrafo, renglones 8 y ss., del comentario suscrito por 	Sue Wise Sue y Liz Stanley en </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>El 	acoso sexual en la vida cotidian</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	Barcelona, Edit. Paidos, 1a. edic., p. 81.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote160">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote160anc" title="sdfootnote160sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote160sym">160</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">De 	acuerdo con la revista </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	el señor Bermúdez no habría renunciado: «Baja 	el Presidente César Gaviria&#8230; Las declaraciones del director 	de Coldeportes en las que se rebeló contra su superior, 	Maruja Pachón de Villamizar, e insulto a los medios de 	comunicación y a la mujer colombiana, eran motivo suficiente 	para retirarlo del cargo, lo que finalmente se produjo el jueves a 	instancia de la Procuraduría General de la Nación» 	(Op. cit., edic. No. 602 de 16 de noviembre de 1993, p. 61).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote161">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote161anc" title="sdfootnote161sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote161sym">161</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	contraste con las cifras de la estadística americana es 	sorprendente (o sospechoso). Para comprobarlo basta considerar el 	guarismo de las «asediadoras»: «El acoso sexual 	ejercido por mujeres representa el 1 por ciento de los casos» 	(Webb, Susan L., op. cit., p. 64).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote162">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote162anc" title="sdfootnote162sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote162sym">162</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Instituto 	de Opinión Nacional, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	No. 569, abril de 1993, p. 88.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote163">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote163anc" title="sdfootnote163sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote163sym">163</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Llano 	Restrepo, Adriana y Eccehomo Cetina, &#8220;Acoso Sexual en las 	Universidades&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Al</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">ó, 	No. 147, Bogotá, 10 de febrero de 1994, p. 75.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote164">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote164anc" title="sdfootnote164sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote164sym">164</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Gallup 	de Colombia, &#8220;Gran Encuesta&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	No. 610, enero 11-18 de 1994, p. 49.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote165">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote165anc" title="sdfootnote165sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote165sym">165</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>«No 	se debe confundir el acoso sexual con el derecho de petición.»</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Esta ocurrencia popular, reiterada por el Presidente Ernesto Samper 	Pizano en entrevista concedida a la reportera Amparo Peláez, 	no mereció, a pesar de su inequívoca connotación 	machista, la menor protesta de las organizaciones femeninas, que 	antes bién parecieron aplaudirla como si el problema del 	asedio sexual no las tocara.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote166">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote166anc" title="sdfootnote166sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote166sym">166</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Llano 	Restrepo, Adriana y Eccehomo Cetina, op. cit., pp. 74 y 77.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote167">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote167anc" title="sdfootnote167sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote167sym">167</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;Acoso 	sexual patronal. Una verdad a medias&#8221;, op. cit., p. 16.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote168">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote168anc" title="sdfootnote168sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote168sym">168</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">&#8220;El 	ángel de Bermúdez&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Cromos</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	15.11.1993, p. 23.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote169">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote169anc" title="sdfootnote169sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote169sym">169</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Carta 	abierta de la Red Nacional de Mujeres, op. cit.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote170">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote170anc" title="sdfootnote170sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote170sym">170</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Artículo 	25.- Se considera como actos de hostilidad del empleador o sus 	representantes en contra del trabajador, los siguientes: &#8230;h) Los 	actos contra la moral, el hostigamiento sexual y todos aquellos que 	constituyan actitudes deshonestas que afecten la dignidad del 	trabajador». (Ley 24514 de 1986)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote171">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote171anc" title="sdfootnote171sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote171sym">171</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Artículo 	14.- En el caso que el trabajador opte por la terminación del 	contrato de trabajo, el juez ordenará el pago de una 	indemnización especial por despido, según la siguiente 	escala: a) El equivalente a tres remuneraciones mensuales si el 	trabajador tiene una antiguedad mayor a tres meses pero menor a un 	año; b) El equivalente a seis remuneraciones mensuales si el 	trabajador tiene una antiguedad igual o superior a un año, 	pero menor de tres; y, c) El equivalente a doce remuneraciones 	mensuales si el trabajador tuviera una antiguedad mayor a tres años. 	El Juez ordenará, asímismo -sic- el pago de las 	remuneraciones devengadas desde la fecha de la interposición 	de la demanda hasta la fecha de expedición de la resolución 	que pone fín al procedimiento». (Ley 24514 de 1986)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote172">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote172anc" title="sdfootnote172sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote172sym">172</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Resulta 	paradójico que pueblos con poca tradición jurídica 	se hayan decidido a legislar en forma más completa. Puerto 	Rico, por ejemplo, ha incorporado normas muy avanzadas en esta 	materia: «Artículo 6.- Un patrono será 	responsable por los actos de hostigamiento sexual entre empleados, 	en el lugar de trabajo, si el patrono o sus agentes o sus 	supervisores sabían o debían estar enterados de dicha 	conducta, a menos que el patrono pruebe que tomó una acción 	inmediata y apropiada para corregir la situación. Artículo 	7.- Un patrono será responsable de los actos de hostigamiento 	sexual en el empleo hacia sus empleados en el lugar de trabajo, por 	parte de personas no empleadas por él, si el patrono o sus 	agentes o supervisores sabían o debían estar enterados 	de dicha conducta y no tomaron una acción inmediata y 	apropiada para corregir la situación. A los fines de este 	artículo se considerará el alcance del control del 	patrono y cualquiera otra responsabilidad legal que el patrono pueda 	tener con respecto a la conducta de personas no empleadas por él. 	Artículo 8.- Cuando el patrono conceda oportunidades o 	beneficios de empleo como resultado de la sumisión de una 	persona a los acercamientos o requerimientos sexuales del patrono o 	de sus agentes o sus supervidores, el primero será 	responsable de hostigamiento sexual en el empleo ante las personas a 	quienes les negó tal oportunidad o beneficio.» Ley 17 	de 22 de Abril de 1988.</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote173">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote173anc" title="sdfootnote173sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote173sym">173</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Palomino, 	Teodosio A., </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">., 	p. 162.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote174">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote174anc" title="sdfootnote174sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote174sym">174</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Carro 	Hernández, María del Rocío y Sonia Rodríguez 	Rodríguez, &#8220;El hostigamiento sexual en las relaciones 	laborales&#8221;, San José de Costa Rica, 1994, pp. 3 y 4.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote175">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote175anc" title="sdfootnote175sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote175sym">175</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Otros 	ejemplos lo constituyen en nuestro país las regulaciones de 	la Corporación Wackenhut que define el hostigamiento sexual 	como sigue: &#8220;Las insinuaciones sexuales inaceptables, la 	petición de favores sexuales y cualquier otra conducta física 	o verbal de naturaleza sexual, constituye vejación sexual 	cuando (1) sometimiento a tal conducta se hace explícita o 	implícitamente una condición del empleo del individuo 	(2) el sometimiento o rechazo de tal conducta por un individuo, se 	utiliza como base para decisiones de empleo que afectan a tal 	individuo y (3) tal conducta tenga el propósito o efecto de 	interferir sustancialmente con el desempeño del trabajo de un 	individuo o cree un ambiente de intimidación, hostil u 	ofensivo.&#8221; Carro Hernández, María del Rocío 	y Sonia Rodríguez Rodríguez, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	pp. 13 y 14.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote176">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote176anc" title="sdfootnote176sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote176sym">176</a><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Encontramos 	algunas investigaciones realizadas en el ámbito académico. 	La primera que se conoce fué realizada en la Universidad de 	Costa Rica y en ella se demostró que para un alto porcentaje 	de las y los estudiantes, el hostigamiento constituía un 	problema dentro del campus universitario. Sus resultados fueron 	presentados a las autoridades correspondientes, sin embargo, por el 	temor de que los resultados afectaran negativamente la imágen 	de la Universidad, estos no fueron divulgados.» (Solano, Marta 	Eugenia y Ana Elena Badilla, &#8220;El hostigamiento sexual en el 	empleo. ¿Qué se ha hecho hasta ahora en Costa Rica?, 	San José, 1993, p. 23)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote177">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote177anc" title="sdfootnote177sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote177sym">177</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Corte 	Suprema de Justicia, Sala Segunda, Sentencia No. 41, 18.4.1990. 	(Extracto tomado de Carro Hernández, María del Rocío 	y Sonia Rodríguez Rodríguez, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">., 	p. 15)</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote178">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote178anc" title="sdfootnote178sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote178sym">178</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Corte 	Suprema de Costa Rica, Sala Segunda, Sentencia No. 102, 18.7.1990. 	(Extracto tomado de Carro Hernández, María del Rocío 	y Sonia Rodríguez Rodríguez, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">., 	p. 15)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote179">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote179anc" title="sdfootnote179sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote179sym">179</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Corte 	Suprema de Justicia, Sala Segunda, Sentencia No. 158, 21.7.1993. 	(Extracto tomado de Carro Hernández, María del Rocío 	y Sonia Rodríguez Rodríguez, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Op. 	Cit.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	pp. 15 y 16)</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote180">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote180anc" title="sdfootnote180sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote180sym">180</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Los 	avances sexuales indeseados, las peticiones de favor sexual, y las 	conductas verbales o físicas de carácter sexual 	configuran hostigamiento cuando: a) La sumisión se propone 	explícita o implícitamente como término o 	condición para el empleo; b) La sumisión o rechazo se 	considera para adoptar decisiones de índole laboral que 	afectan al individuo; c) La conducta tiene el propósito o 	efecto de interferir sustancialmente en el desempeño del 	trabajador o cuando crea un intimidatorio, hostil u ofensivo 	ambiente de trabajo» (&#8220;Sexual Harassment&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Equal 	Rights Commissio</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">n, 	1993). </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote181">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote181anc" title="sdfootnote181sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote181sym">181</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Algunos 	autores (Susan L. Weeb -entre otros- Op. cit., p. 26) incluyen el 	asalto físico-sexual y la violencia carnal dentro de las 	expresiones de la figura. Nostros, en cambio, consideramos que esas 	son conductas típicamente delictivas.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote182">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote182anc" title="sdfootnote182sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote182sym">182</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Aludimos 	a las relaciones sentimentales y/o sexuales que se fundan en el 	pleno consentimiento y en la libertad de las partes, y no a las que 	surgen de la imposición unilateral del hostigador y que la 	víctima se vé obligada a tolerar o corresponder por 	razones contrarias a su voluntad (miedo a perder el empleo, por 	ejemplo).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote183">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote183anc" title="sdfootnote183sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote183sym">183</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	número de casos en que la admisión al empleo está 	condicionada a un favor sexual es directamente proporcional al nivel 	de desocupación. Los países con alto índice de 	desempleo registran un alarmante número de eventos 	discriminatorios fundados en asedio erótico.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote184">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote184anc" title="sdfootnote184sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote184sym">184</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	principio de igualdad en materia de oportunidades de desconoce 	cuando la promoción en el empleo o la fijación de 	condiciones quedan sometidas a la aceptación de la conducta o 	propuesta abusiva.</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote185">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote185anc" title="sdfootnote185sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote185sym">185</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	doctrina se ocupa de estos extremos mediante el concepto de </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>opositor 	razonabl</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	aplicado para localizar un punto de inflexión entre los 	interlocutores y para contrarrestar la creencia de que la atracción 	física entre individuos que laboran para una misma empresa 	debe quedar sujeta a proscripción jurídica.</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote186">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote186anc" title="sdfootnote186sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote186sym">186</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Es 	cierto que algunas actividades (arte, cine y televisión, 	moda, publicidad) se pueden apartar de esta regla. Pero ello obedece 	a su misma naturaleza, por lo que entonces de algún modo 	también participan de ella.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote187">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote187anc" title="sdfootnote187sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote187sym">187</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	término «discriminación de género» 	sirve para aludir a las diversas manifestaciones de desigualdad que 	afectan a la mujer, y se usa en este caso específico para 	distinguir entre acoso sexual propiamente dicho y asedio de 	connotación no lúbrica.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote188">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote188anc" title="sdfootnote188sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote188sym">188</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Paula 	Smith vs. Tiffany</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	(Cfr. &#8220;Colazione -a luci rosse- da Tiffany&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Il 	Giornale</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">, 	30.11.1994, p. 13).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote189">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote189anc" title="sdfootnote189sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote189sym">189</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Nuestro 	ejemplo, apenas ilustrativo, no equivale a entender que cuando los 	requiebros son «poéticos» desaparece la 	ilegitimidad de la conducta, que es censurable porque perturba al 	destinatario independientemente de la calidad de los términos 	o formas en que se exprese.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote190">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote190anc" title="sdfootnote190sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote190sym">190</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«La 	mayor parte de estas conductas intrusivas no son extremas y 	terribles, sino menores, prosaicas y acumulativas» (Wise Sue y 	Liz Stanley, op. cit., p. 109).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote191">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote191anc" title="sdfootnote191sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote191sym">191</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper, 	Kenneth C., op. cit., p. 38.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote192">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote192anc" title="sdfootnote192sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote192sym">192</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	doctrina estadounidense es particularmente copiosa en materia de 	clasificaciones. Para la muestra:</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">	«El 	acoso sexual ilegal se presenta en cuatro situaciones: </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Quid 	pro quo</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	contaminación del ambiente de trabajo, favoritismo sexual y 	hostigamiento causado por terceras personas» (Bravo Ellen y 	Cassedy, op. cit., p. 24).</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1">	«El 	hostigamiento puede ser: ocasional, sutil, moderado y severo» 	(Webb, Susan L., op. cit., pp. 29 y 30).</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1">	«Los 	seis niveles del asedio erótico son: apreciación 	estética, intención mental, tocamiento social, 	manoseo, abuso sexual y dilema acerca del objetivo» (?) 	(Cooper, Kenneth C., Ph.D., op. cit., pp. 36 a 47).</font></font></p>
<p id="sdfootnote193">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote193anc" title="sdfootnote193sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote193sym">193</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	Corte de Apelaciones de Cincinnati rechazó la pretensión 	de una querellante que denunciaba la vulgaridad linguística 	de su supervisor al considerar que «ella no era la clase de 	persona que se pudiera sentir ofendida por tal conducta» 	(</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Rabidue 	vs. Osceola Refining Co.</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote194">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote194anc" title="sdfootnote194sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote194sym">194</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Decisión 	Ellison</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de San Francisco, 	California, 23.1.1991.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote195">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote195anc" title="sdfootnote195sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote195sym">195</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">De 	acuerdo con investigaciones adelantadas por la revista </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Fortune</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	los reportes falsos son irrelevantes en términos de 	estadística. El trabajo, desarrollado con el concurso de 500 	administradores de personal, concluyó que «más 	del 95 por ciento de los reclamos sobre asedio lúbrico son 	fundados» (&#8220;Working Woman&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Fortun</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	diciembre de 1989).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote196">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote196anc" title="sdfootnote196sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote196sym">196</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Programa 	de Cambio Positiv</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">o, 	empleado para evitar el acoso sexual entre adolescentes en las 	escuelas públicas de Estados Unidos, incluye previsiones como 	ésta: «Está prohibído dejar mensajes 	sexuales en el computador o utilizarlo para jugar con sexo-videos» 	(&#8220;More Problems in the U.S.&#8221;, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>The 	Weeb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">t, 	April 1993, p. 7).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote197">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote197anc" title="sdfootnote197sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote197sym">197</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Para 	probar esta afirmación mencionamos el caso de un conocido 	empresario bogotano que sortea prendas íntimas entre sus 	secretarias con el pretexto de propiciar lo que él denomina 	un «ambiente de camaradería».</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote198">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote198anc" title="sdfootnote198sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote198sym">198</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">La 	doctrina italiana sigue esta clasificación: molestia verbal; 	requerimiento sexual; molestia visiva; molestia física; 	contacto del cuerpo ajeno; oferta explícita o implícita 	de intercambio; promesa de carrera o privilegio en el puesto de 	trabajo a cambio de la prestación sexual, e intimidación 	y amenaza para obtener una relación erótica o para 	vengar la negativa a tenerla ( Ventemiglia, Carmen, op. cit., pp. 7 	y 8).</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote199">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote199anc" title="sdfootnote199sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote199sym">199</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Cooper 	Kenneth, op. cit., pp. 36 a 48.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote200">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote200anc" title="sdfootnote200sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote200sym">200</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Los 	verbos </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>acosar</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	y </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>hostigar</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	tienen acepciones equivalentes en el idioma español: 	«Perseguir, sin darle tregua ni reposo, a un animal o a una 	persona&#8230;fatigar, importunar a alguno con molestias o trabajos»; 	«Perseguir, molestar a uno, ya burlándose de él, 	ya contradiciéndole, o de otro modo.» (</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Diccionario 	de la Lengua Española</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">, 	Real Academia Española, decimoséptima ed., 	Espasa-Calpe, Madrid, 1947. pp. 19 y 699, respectivamente)</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote201">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote201anc" title="sdfootnote201sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote201sym">201</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">Black, 	Henry Campbell, </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"><em>Black&#8217;s 	Law Dictionar</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US">y, 	St. Paul, Minn., West Publishing Co, 1979, p. 645, c. 2.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote202">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote202anc" title="sdfootnote202sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote202sym">202</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-US"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Wise, 	Sue y Liz Stanley, op. cit., pp. 17 y 18.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote203">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote203anc" title="sdfootnote203sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote203sym">203</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	Y, desde luego, también en relación con los medios y 	formas comúnmente empleados para trasmitir mensajes de 	contenido sexual (expresiones vulgares, alusiones abusivas, burlas 	hacia la preferencia sexual de las personas, comentarios indecentes 	y procaces, etc).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote204">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote204anc" title="sdfootnote204sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote204sym">204</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Los 	tribunales de Estados Unidos han determinado que la exhibición 	de desnudos en el sitio de trabajo constituye una forma de acoso 	sexual contra la mujer. La Shipyard «mantenía una 	atomósfera de club masculino y asaltaba visualmente la 	sensibilidad de sus trabajadoras» al colgar en sus paredes 	almanaques que mostraban en detalle los genitales femeninos, 	concluyó una corte americana (Robinson vs. Jacksonville 	Shipard, Ind.). Cabe observar que en el momento de iniciarse esta 	causa la empresa contaba con 852 trabajadores de los cuales solo 6 	eran mujeres.</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote205">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote205anc" title="sdfootnote205sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote205sym">205</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Bravo 	Ellen y Cassedy Ellen, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote206">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote206anc" title="sdfootnote206sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote206sym">206</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«El 	trabajador moderno gasta más tiempo con sus colegas que con 	su esposa o compañera. El lugar de trabajo es más 	estimulante y gratificante que el hogar. Es como hacer parte de un 	juego en la escuela o integrar el equipo de una campaña 	política. Los componentes de reto, logro y realización 	son emocionantes. La casa está hecha por lágrimas de 	niños, platos sucios, obligación de ordenar el garaje 	y limpiar. La oficina, en cambio, es el mundo de las finanzas, la 	producción, las ventas&#8230;y de otras cosas. El inviduo 	comienza a ser una persona distinta en el trabajo. Tiene oportunidad 	de ser más dinámico y agresivo que cuidando niños 	o arreglando el jardín. Hombres y mujeres empiezan a ser 	reconocidos como personas inteligentes y atractivas en la oficina. 	Emplean excelentes modales. Cuidan su apariencia. Siempre están 	arreglados como para una cita de amor. Se saben controlar 	emocionalmente. Sus opiniones son valoradas y reciben premios y 	bonos por buén desempeño. No es de maravillarse que 	semejante ambiente esté cargado por una fuerte atmósfera 	de sexualidad. Surtir jornadas prolongadas en compañía 	de personas atractivas que se esfuerzan en alcanzar una meta es muy 	seductivo. La recíproca cooperación facilita el 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>affair</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">. 	Además los amantes frecuentemente sienten que su relación 	funciona mucho mejor que su matrimonio&#8230;» </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">(Cooper, 	Kenneth C., op. cit., pp. 82-83).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote207">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote207anc" title="sdfootnote207sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote207sym">207</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB"> 	    </span></font></font></sup><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"></span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="en-GB">Bravo 	Ellen &amp; Ellen Cassedy, op. cit., p. 27.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote208">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote208anc" title="sdfootnote208sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote208sym">208</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	concepto </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>terceros 	afectado</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">s 	comprende a la persona o grupo perjudicado por la relación 	afectiva que rompe la regla de paridad de trato (favoritismo 	sexual).</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote209">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote209anc" title="sdfootnote209sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote209sym">209</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Esta 	inferencia está circunscrita al punto en cuestión 	-concepto de parte- y no a la totalidad del derecho procesal. Es 	obvio que el empleador goza del derecho de defensa y de todas las 	demás garantías establecidas por la ley americana. </span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">	Las 	normas que regulan la materia en nuestro país conducen a la 	misma conclusión. Los empresarios están facultados 	para interponer los medios de defensa establecidos en la ley y para 	cuestionar la responsabilidad a través del debate probatorio 	pertinente. No basta «alegar» la ocurrencia del acoso 	sexual. Las partes tienen la carga de probar sus aseveraciones y 	excepciones como en cualquier otro proceso. De otro modo sería 	imposible alegar hechos como el de la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>provocació</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">n, 	que tienen enorme significado en esta materia.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote210">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote210anc" title="sdfootnote210sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote210sym">210</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Las 	escuelas y colegios que no adopten acciones eficaces contra el acoso 	sexual están favoreciendo la discriminación y quedan 	obligadas a resarcir al alumno». Esta sentencia (1992) marcó 	un hito en la jurisprudencia de la materia. Primero por razón 	de la instancia que la produjo (Suprema Corte de los Estados 	Unidos); luego por implicar una «nivelación» 	entre dos instituciones distintas (empresas &#8211; colegios) para efectos 	de responsabilidad derivada de hostigamiento lúbrico, y 	finalmente por el monto indemnizatorio recibido por la estudiante 	que formuló el reclamo: US $ 300.000.00 más las costas 	del proceso (Christine Franklin contra Gwinett County, Georgia, en 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>The 	Webb Repor</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">t, 	April 1993, p. 7).</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	 </span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote211">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote211anc" title="sdfootnote211sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote211sym">211</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	concepto de </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>acción 	apropiada</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	atiende a la eficacia y oportunidad de la medida. Y depende, 	naturalmente, de la modalidad y gravedad del hostigamiento. Se 	entenderá, en todo caso, que las acciones disciplinarias que 	relevan al empresario de responsabilidad son aquellas capaces de 	detener al acosador y de restaurar el derecho de la víctima. 	La </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>mínima</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	disciplina incluye la discusión del hecho con el resposable y 	la prevención sobre la ilicitud de su conducta; la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>intermedia</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	un requerimiento con anotación en su hoja de vida y el 	sometimiento a un período de prueba y rehabilitación; 	y la </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>severa</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	medidas tales como su transferencia provisional o definitiva y la 	suspensión y terminación de su contrato. La </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>acción 	adecuada</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	para la víctima, a su turno, consistirá en reivindicar 	el ejercicio de sus derechos fundamentales y en hacerle recobrar las 	condiciones de empleo que se menoscabaron o denegaron por efecto del 	acoso sexual. </span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote212">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote212anc" title="sdfootnote212sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote212sym">212</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">El 	asedio sexual puede estar provocado por terceros (clientes, 	proveedores, contratistas, agencias de empleo y de intermediación, 	etc.). La responsabilidad del empleador y su condición de 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>part</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e 	derivan  de su complacencia con los hechos y/o de su contumacia para 	intervenir y remediarlos una vez conocidos.  </span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote213">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote213anc" title="sdfootnote213sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote213sym">213</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Este 	juicio tiene connotación jurídico procesal y no 	sociológica. No se puede ignorar que en un significativo 	número de casos el hostigador es un directivo que abusa de su 	poder institucional para obtener el favor sexual de la persona 	subordinada.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote214">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote214anc" title="sdfootnote214sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote214sym">214</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Los 	estudios sobre índice de homosexualidad son contradictorios. 	Según el reporte Kinsey (1984) el 10 por ciento de los 	hombres estadounidenses es homosexual. Pero de acuerdo con el 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Instituto 	Allan Guttmacher</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	solo el 1 por ciento tendría esa preferencia. La revista 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Tim</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">e, 	por su parte, asegura que el 22 por ciento de los americanos y el 17 	por ciento de las americanas ha tenido experiencias homosexuales. 	Estos guarismos tienen consecuencias importantes en un país 	donde los homosexuales constituyen un grupo de presión muy 	fuerte. La revista </span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a 	afirma que esa misma tendencia presenta en Colombia indicadores del 	7% y del 10%, respectivamente (</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"><em>Seman</em></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">a, 	Nos. 569 y 572, Bogotá, abril 9-20 de 1993, pp. 88 y 69, 	rpc.).</span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote215">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote215anc" title="sdfootnote215sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote215sym">215</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Chiavassa 	Alba y Laura Hoesch, op, cit., p. 546.</span></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote216">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote216anc" title="sdfootnote216sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote216sym">216</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">Las 	sanciones impuestas por la legislación extranjera son 	singularmente drásticas. La tabla resarcitoria establecida en 	el Acta de Derechos Civiles de Norteamérica (1991), por 	ejemplo, es compatible con las indemnizaciones originadas en 	violación de derechos constitucionales (libertad, igualdad), 	con los beneficios de desempleo estipulados por cada Estado, y con 	las multas acordadas en convenios colectivos. Y también con 	las regulaciones dirigidas a compensar estos daños: a) 	Ansiedad emocional; b) Perjuicios por asalto físico; c) 	Traumas de la líbido; d) inhabilidades para el consorcio 	sexual matrimonial; e) Cerco abusivo, y f) Invasión de la 	privacidad. </span></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote217">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0.42cm; line-height: 0.42cm" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Courier New, monospace"><font size="2"><a href="file:///D:/html/Discriminaci%C3%B3n%20de%20G%C3%A9nero,%20Acoso%20Sexual%20en%20el%20Lugar%20de%20Trabaj.html#sdfootnote217anc" title="sdfootnote217sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote217sym">217</a><sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	    </span></font></font></sup><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 8pt" size="1"><span lang="es-ES">«Los 	daños derivados del acoso sexual son semejantes a los que 	origina una casa que se está incendiando en medio de un 	barrio populoso. No controlar el fuero significa permitir que se 	expanda y que destruya otras casas. Más aún: el 	vecindario siempre resulta afectado por el humo y el agua. Se 	necesita mucho tiempo para volver a la normalidad» (Bravo 	Ellen y Ellen Cassedy, op. cit., p. 40).</span></font></font></font></font></p>
]]></content:encoded>
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		<title>De la Europa de los mercaderes a la Europa social: los aspectos sociales de la Constitución Europea de 2004</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:52:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Francisco Pérez Amorós &#160; I. INTRODUCCIÓN &#160; El 29 de octubre de 2004, los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea firmaron en Roma el “Tratado por el que se instituye una &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/de-la-europa-de-los-mercaderes-a-la-europa-social-los-aspectos-sociales-de-la-constitucion-europea-de-2004-2/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dr. Francisco Pérez Amorós</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" lang="es-ES"> <strong>I. INTRODUCCIÓN</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El 29 de </span><span lang="es-ES"><strong>octubre de 2004</strong></span><span lang="es-ES">, los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea firmaron en </span><span lang="es-ES"><strong>Roma</strong></span><span lang="es-ES"> el “Tratado por el que se instituye una Constitución para Europa” (en adelante la Constitución Europea o la CE). La Constitución Europea de 2004, cuyo estudio constituye el objeto de esta Ponencia representa, es, de momento, el final de un largo y titubeante trayecto, iniciado con ocasión de la firma de los </span><span lang="es-ES"><strong>Tratados Constitutivos de las Comunidades Europeas</strong></span><span lang="es-ES">, que como se sabe dieron lugar a una compleja estructura que integraba a tres organizaciones independientes entre si y dotadas cada una de ellas de personalidad jurídica. Tales Tratados y consiguientes organizaciones eran las siguientes: La Comunidad Económica del Carbón y del acero (</span><span lang="es-ES"><strong>CECA</strong></span><span lang="es-ES">), instaurada por el Tratado de París de 18 de abril de 1951, la Comunidad Económica Europea (</span><span lang="es-ES"><strong>CEE</strong></span><span lang="es-ES">), creada por el Tratado de Roma de 15 de marzo de 1957, y la Comunidad Europea de Energía Atómica (</span><span lang="es-ES"><strong>CEEA</strong></span><span lang="es-ES">) que también tuvo su origen en el Trato de Roma de 15 de marzo de 1958. La existencia de tres comunidades, como resulta fácil advertir, generó una complejidad orgánica que representaba una pesada losa que dificultaba el logro de los objetivos comunes perseguidos en orden a una integración política, económica y social de Europa. Con ocasión del </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Bruselas de 8 de abril de 1965 </strong></span><span lang="es-ES">(Tratado de Fusión</span><span lang="es-ES"><strong>),</strong></span><span lang="es-ES"> se creó un único Consejo y Comisión para las tres organizaciones, iniciándose así tímidamente un proceso de unificación que damos aquí por conocido. Este fue el primer Tratado que modificó el Tratado de Roma y cuyo objetivo principal consistió en simplificar la estructura orgánica de la Comunidades, labor que, en parte fue continuada por otros Tratados adoptados en la década de los sesenta y setenta. La CECA dejó de existir el 23 de julio de 2002 al expirar su Tratado constitutivo.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span id="more-77"></span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">Por lo que en esta Ponencia interesa, centraremos nuestra atención, de forma especial en el una de las tres organizaciones europeas precitadas, la originariamente denominada Comunicad Económica Europea (CEE), que como su propio nombre indica era antes “económica” que “europea” al estar impregnada por un objetivo básico: la configuración de un mercado único. La originaria CEE de 1958 agrupó a los seis Estados firmantes del referido Tratado de Roma de 1958: Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y Países Bajos. Eran los tiempos de la Europa “de los seis” y cuyos objetivos, como hemos adelantado, eran más económicos que sociales: era una “pequeña” Europa pero era la “Europa de los mercaderes”, dicho sea en expresión gráfica.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Con el paso del tiempo la originaria CEE devino, en la actual Unión Europea (UE), que integra a </span><span lang="es-ES"><strong>25 Estados</strong></span><span lang="es-ES"> (</span><span lang="es-ES"><u>Alemania</u></span><span lang="es-ES">, Austria –incorporada en 1995- </span><span lang="es-ES"><u>Bélgica</u></span><span lang="es-ES">, Chipre-2003-, Dinamarca-1973-, España –1986-, Eslovaquia, Estonia-2003-, </span><span lang="es-ES"><u>Francia</u></span><span lang="es-ES">, Grecia-1981-, Hungría-2003-, Irlanda –1973-, </span><span lang="es-ES"><u>Italia</u></span><span lang="es-ES">, Letonia-2003-, Lituania-2003-, </span><span lang="es-ES"><u>Luxemburgo</u></span><span lang="es-ES">; Malta-2003-, </span><span lang="es-ES"><u>Países Bajos</u></span><span lang="es-ES">, Polonia-2003-, Portugal-1986-, Cecha-2003-, Reino Unido-1973, Rumanía, Eslovenia-2003-, Eslovaquia-2003-, y Suecia). </span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Ni que decir tiene que la progresiva ampliación geográfica de la CEE, tuvo, su explicación, entre otras razones, en la necesidad de dar satisfacciones la nuevas exigencia de una economía cada vez más internacionalizada y globalizada. Proceso de expansión territorial, que se ha estado acompañado por la profundización de otra idea y objetivo: la necesidad de que la Europa económica, resultara también ser una Europa política y una Europa social, pues se ha entendido, con acierto, que ni resultaba posible ni justo que la dimensión económica predominara sobre la vertiente política y social de la Europa que se pretendía y persigue construir (LLUIS Y NAVAS, J., 2005). La Unión Europea será una Europa social, o no será nada. En este contexto socio-económico tiene perfecta cabida la dogmática constitucionalista, pues de todos es conocido el papel que una Constitución juega en punto a la suprema ordenación de los intereses económicos </span><span lang="es-ES"><em>versus </em></span><span lang="es-ES">los sociales (CRAIG, P., 2002).</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> De las tres columnas que vertebran el tridimensioalismo de la nueva Europa, la economía, la política, y lo social, en esta Ponencia, como reza su título, dedicaremos nuestra atención al último referente del tridente, es decir a todo aquello que hace referencia a nuestra Europa Social en general, pero centrando nuestros mayores esfuerzos a tratar del contenido social de la Constitución Europea de 2004, Tratado que sin duda alguna resulta ser un hito en la historia de la Europa Social con el que cierra una etapa de la misma; proceso de avance social, que por le demás, deberá continuar. La CE, cierto es, resulta el final de una etapa, pero, más lo es que, la CE no es el final del proceso de avance que los derechos sociales deben seguir en el futuro sino se quiere avocar al fracaso el proyecto de la nueva Europa.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Con la finalidad de exponer después con mayor claridad el contenido social de la Constitución Europea de 2004, y teniendo presente que dicho texto comunitario y el tratamiento que el mismo brinda a la referida materia es resultado de un proceso, bueno será que a continuación, se resuman, muy brevemente, cuales son los antecedentes de la cuestión, y así lo hagamos siguiendo el camino trazado por los principales Tratados que han precedido en el tiempo a la referida CE, “</span><span lang="es-ES"><em>pues el proceso constituyente Europea”</em></span><span lang="es-ES">, se ha desarrollado teniendo presente “</span><span lang="es-ES"><em>el sustrato constitucional interno”</em></span><span lang="es-ES"> (CARTABIA, M., DE WITTE, B. Y PÉREZ TREMPS, P &lt;Directores&gt;, 2005).</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <strong>II. DE ROMA A MAASTRICHT: DE LA DE LA COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA A LA UNIÓN EUROPEA PASANDO POR LA COMUNIDAD EUROPEA.</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>1. El Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Del </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado constitutivo De la CEE (Tratado de Roma) de 1957</strong></span><span lang="es-ES">, por ser el más estudiado y consiguientemente el modificado, sólo nos merece una referencia breve. Su versión originaria concedió una clara preeminencia a los aspectos económicos en detrimento de los sociales, a los que dedicó escasos pasajes. Estas insuficiencias se deben a que el Tratado estaba inspirado en unos principios extremadamente liberales, pues parecía confiar más en el simple funcionamiento del mercado que en la intervención de la propia Comunidad para alcanzar los endebles objetivos sociales que se marcó el referido texto. Lo que posteriormente se denominaría el “espacio social” comunitario, tenía escasísima cobertura en la versión originaria de dicho texto constitutivo.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>2. El Acta Única.</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">El </span><span lang="es-ES"><strong>Acta Única</strong></span><span lang="es-ES"> firmada en Luxemburgo el 17 de febrero de 1986 (ratificada por España</span><span lang="es-ES"><strong>,</strong></span><span lang="es-ES"> mediante la Ley Orgánica 4/1986, de 26 de noviembre) modificadora de los Tratados Constitutivos y entre tales el de Roma, introdujo ciertas novedades en el área social del Tratado de Roma. Representó principalmente el logro de la unidad económica de Europa, pero a la vez inició tímidamente la profundización de la abandonada dimensión social comunitaria (PARDELL VEÀ, 1992). Ya en su propio Preámbulo se relanzó la idea de una libertad y justicia que diera cabida a la justicia social y a la defensa de los derechos fundamentales, entre otros, a los de condición social preceptuados en la Carta Social Europea aprobada por el Consejo de Europa en 1961. Esta práctica consistente en incorporar a los textos fundamentales comunitarios planteamientos sociales ya realizados en otros fuentes internacionales también ha sido una práctica constante en la UE, cuestión distinta es la intensidad y acierto con que en cada momento se haya conseguido. Es más, como se advertirá, este instrumento denominado “Carta”, y varias de sus manifestaciones concretas, serán uno de los instrumentos utilizados para incorporar los derechos sociales en varios Tratados y en la propia Constitución Europea de 2004.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Las principales aportaciones del Acta Única y consiguientes modificaciones el Tratado de Roma en materia social pueden resumirse así: la sustitución, aunque parcial y ambiguamente formulada, de la regla de la unanimidad por la de mayoría cualificada en la adopción de acuerdos en el seno del Consejo y la intervención en tal proceso de producción normativa del Parlamento y del Comité económico y Social, favoreciendo así la intervención directa de la Comunidad en la ordenación social (art. 18 de dicha Acta); potenció el “</span><span lang="es-ES"><strong>diálogo social</strong></span><span lang="es-ES">”, indicando expresamente que el mismo “</span><span lang="es-ES"><em>podrá dar lugar, se estas </em></span><span lang="es-ES">(las partes) </span><span lang="es-ES"><em>o consideran deseable, al establecimiento de relaciones basadas en un acuerdo entre las partes”</em></span><span lang="es-ES"> (art. 22), indicación que como resulta obvio favorece la intervención de los propios sindicatos y asociaciones empresariales (VOGEL-POLSKY, 1990); y por último cabe recordar que el Acta Única incorporó al Tratado de Roma un nuevo Título rubricado como “</span><span lang="es-ES"><em>Cohesión económica y social”</em></span><span lang="es-ES"> (art. 23). Novedades todas ellas, insuficientes en cantidad y ambiguas en cuanto al contenido de la misma, no obstante, se debe valorar positivamente que la mismas se refieran a cuestiones de interés en materia social, pues favorecen el intervencionismo de la Comunidad a la vez que la actividad normativa de los agentes sociolaborales comunitarios. Como resultado de tal planteamiento la “Comunidad Económica Europea” pasaría a ser y denominarse “Comunidad Europea”; apréciese pues el sentido de la simbología consistente en la supresión del término “Económica” </span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>3. La Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Al margen de los Tratados constitutivos, el Consejo Europeo de Estrasburgo de 9 de diciembre de 1989, aprobó la </span><span lang="es-ES"><strong>Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores, </strong></span><span lang="es-ES">de la que ya desde un principio queremos manifestar que, por lo que se advertirá a continuación, bien puede considerarse una buena ocasión perdida en orden al avance de la Europa social (RODRÍGUEZ-PIÑERO, 1989 [a] y ROJO TORRECILLA, E, 1989). Para alcanzar un acuerdo, hubo que recorrer un largo </span><span lang="es-ES"><em>iter,</em></span><span lang="es-ES"> pues recuérdese ahora que el Proyecto de la Carta Comunitaria fue presentado por la Comisión mucho antes (27 septiembre de 1989).</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">Por lo que el título de estas páginas nos obliga, de dicho texto comunitario interesa resumir aquí dos tipos de cuestiones: primero, ciertas circunstancias sobre su naturaleza jurídica y otras en orden a su contenido.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">El texto aprobado no lo fue con el consenso de todos los Jefes de Estado o Gobierno Estados miembros reunidos en le susodicho Consejo Europeo. De entre los doce Estados que por aquel entonces formaban parte de la Comunidad, Gran Bretaña no aprobó la Carta, es por ello que la aportación de la Carta fue sólo un titubeante inicio de lo que después –con el Tratado de Masstricht de 1994- se convertiría en la denominada “política social de los once”, expresión que por gráfica, entendemos, nos excusa ahora de un largo discurso sobre los que tal circunstancia comportó. Pero es que además se debe recordar que la opinión sindical de la CES y la de la patronal UNICE estaban muy lejos de ser coincidentes con el texto de la Carta, discordia, que por le demás, también mantuvieron, incluso, los diferentes órganos comunitarios.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">En cuanto a la naturaleza jurídica de la Carta digamos que, según su Título II (“</span><span lang="es-ES"><em>aplicación de la Carta”</em></span><span lang="es-ES">), la misma no es un texto de carácter dispositivo o de aplicación inmediata y directa, sino simplemente una declaración de principios; así pues se requería la posterior aprobación de instrumentos jurídicos comunitarios –que respetando el principio de subsidiaridad- permitieran su aplicación. Esta exigencia es sin duda, un elemento negativo de la Carta, pues la sitúa en un escenario iluminado por la incertidumbre, es decir: entre la aplicabilidad jurídica indirecta y la voluntad, meramente, política (LANDA ZAPIRAIN, JP., 1992). El extremado respeto al principio de subsidiaridad y la no aplicación directa de la Carta, fueron aspectos justamente criticados por quienes desde el propio seno de la Comunidad más pretendían agudizar el orden social de la misma, es por ello que el propio Secretario de la CES, denunció que: “</span><span lang="es-ES"><em>nosotros no queremos regularlo y armonizarlo todo a nivel comunitario, pero opinamos que debe haber un código fundamental que englobe a todos los trabajadores”</em></span><span lang="es-ES"> (RHAT, 1989, 40). </span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">En relación al contenido de dicha Carta –ambiguo, sin duda-, debe ya señalarse que en el propio Preámbulo se excita el celo de la Comunidad y de los propios interlocutores sociales comunitarios con el objetivo de alcanzar una Europa en la cual su vertiente social también sea una identidad de la misma. La Carta contempla una acertada lista de derechos individuales y colectivos a promocionar desde la Comunidad. Entre los primeros cabe citar, entre otros, los siguientes: derecho de elección de profesión (art. 4); remuneración justa (art.4); servicios de colocación públicos y gratuitos (art. 6); y la </span><span lang="es-ES"><em>mejora de las condiciones de trabajo” </em></span><span lang="es-ES">(arts. 7 a 9) en punto a tiempo de trabajo, modalidades contractuales por su jornada o duración , descanso semanal y vacaciones; derecho de formación, inicial y permanente (art. 15); igualdad de trato entre hombres y mujeres (art. 16); y seguridad e higiene en el trabajo. En punto a los derechos colectivos, la Carta, bajo la genérica expresión </span><span lang="es-ES"><em>Libertad de asociación y negociación colectiva”</em></span><span lang="es-ES"> (arts. 11 a 14), trata de los derechos clásicos de: sindicación, asociación empresarial, negociación colectiva y conflictos laborales, mientras que al tema de la “</span><span lang="es-ES"><em>información, consulta y participación de los trabajadores”</em></span><span lang="es-ES"> le dicha una atención particular (arts. 17 a 18). De entre los derechos colectivos, uno, merece una puntualización propia: trata de cómo el diálogo social europeo entre los interlocutores sociales comunitarios puede materializarse, también, por medio de acuerdos colectivos interprofesionales y sectoriales de aplicación incluso comunitaria (art. 12, segundo párrafo) (PÉREZ AMORÓS, F., 1990). Recuérdese el listado de los derechos laborales contenido en esta Carta a los efectos de, posteriormente, poder establecer las oportunas comparaciones con los referenciados en la Constitución Europea de 2004, y en especial en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión que se incluye en misma.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Salvando cualquier mejor opinión, la nuestra es, tal y como hemos sugerido, que la Carta resultó una ocasión perdida para avanzar en la materia social comunitaria. Y así es por las dos siguientes razones: primero, porque el contenido de la Carta Comunitaria de 1989, no conlleva avances significativos en relación a la Carta Social Europea adoptada por el </span><span lang="es-ES"><strong>Consejo de Europa de 1961</strong></span><span lang="es-ES"> (completada por su Primer Protocolo Adicional aprobado pro el Comité de Ministros de 26 de noviembre de 1986); y segundo, por cuanto que dicho texto no resulta de aplicación directa. No es pues extraño que cierto sector doctrinal, al cual nos sumamos, haya afirmado que la Carta Comunitaria de 1989 mira al pasado, en vez de al futuro (PETTITI, 1990, 388). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Ciertas y altas autoridades comunitarias, plenamente conscientes de que el resultado obtenido no era ni el deseado ni el más acorde con los tiempos presentes y futuros de la historia de la Comunidad, y muy especialmente concienciados que la falta de vinculabilidad de la Carta le restaba mucho –demasiado, diríamos nosotros- crédito, programaron una serie de planes de acción que permitiera corregir, en la medida de lo posible, la situación generada. Prueba de que la discusión y aprobación de la Carta se realizó en un contexto falto de consenso, es que desde le momento que la Comisión presentó el Proyecto del Carta (27 de septiembre de 1989), y desde que el Consejo Europeo presentó su Informe (9 de diciembre de 1989), la propia Presidencia puso de manifiesto, tras la celebración del Consejo de Trabajo y Asuntos Sociales de 30 de octubre de 1989, la intención de que la misma Comisión elaborase un Programa de Acción para aplicar los derechos definidos el la Carta; “Programa de acción para la aplicación de la Carta Comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores” (COM-89-568, final. Bruselas 5 de diciembre de 1989) que la Comisión presentó incluso antes (el precitado 5 de diciembre de 1989) de adoptada la Carta, evento que como hemos señalado se produjo en el Consejo Europeo de Estrasburgo de 9 de diciembre 1989 ((JONCKHEER y POCHET, 1990). A la vista del texto de la Carta y del citado Programa de acción, ya algunos opinaron, que, en la práctica, éste tendría más trascendencia que aquélla, pues la Carta no fue “</span><span lang="es-ES"><em>un proyecto de ruptura sino de </em></span><span lang="es-ES">conformación” y “no </span><span lang="es-ES"><em>significó cambio alguno en los modelos de relaciones sociolaborales de los países comunitarios” </em></span><span lang="es-ES">(CHAVES, 1989, )</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">El hecho de que nuestra opinión sobre la repetida Carta Comunitaria de 1989 no sea todo lo positiva que nos gustaría, no es óbice para que la tengamos muy y muy presente, tanto a los efectos de conocer la paulatina –pero innegable- progresión de la dimensión social de nuestra Europa comunitaria. La función principal de la referida Cartay de su consiguientes Planes de Acción fue ofrecer un punto de partida casi común, a la vez que considerarse como un antecedente de parte de la Constitución Europa de 2004. Esta es precisamente la razón por la cual hemos detenido nuestra atención en dicho instrumento a pesar de sus limitaciones. En su momento comprobaremos como la propia CE de 2004 se refiere expresamente a la Carta en cuestión, y como en alguna ocasión se remite a la misma de manera expresa.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES"><strong>4. El Tratado de la Unión y su “ Protocolo</strong></span><span lang="es-ES"> </span><span lang="es-ES"><strong>sobre Política Social”</strong></span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Después ímprobos esfuerzos y superados demasiados problemas, los Estados miembros de la Comunidad adoptaron el día de 7 de febrero de 1992 el </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Maastricht</strong></span><span lang="es-ES">, que tomó el significativo nombre de </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de la Unión y </strong></span><span lang="es-ES">fue autorizado por España por medio de la Ley Orgánica 19/1992, de 28 de diciembre (PÉREZ DE LOS COBOS ORIHUEL, 1994).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">En materia social sus aportaciones pueden calificarse de escasas. Tal como se comprobará, siguiendo la línea iniciada con ocasión de la oposición de Gran Bretaña a la Carta Comunitaria de 1989, el Tratado de la Unión se vió obligado a materializar la denominada “política social de los once”, que sin duda es una etapa negra de la Europa social. Sus aportaciones más positivas deben situarse en cuestiones de carácter institucional, creando un nuevo marco al respecto, resultado que gráficamente se puede resumir así: la Comunidad Europea pasó a denominarse Unión Europea, cambio de nomenclatura que rezuma un nuevo planteamiento político de la Europa comunitaria. Con acierto se ha dicho que “</span><span lang="es-ES"><em>el Tratado de la Unión , es posiblemente, junto con la Constitución Europea, el intento más serio de modificar en profundidad las estructuras políticas públicas de la Unión”</em></span><span lang="es-ES"> (ÁLVAREZ CONDE, 2005, 14). En conclusión, con ocasión del Tratado de la Unión, ciertas lógicas –compartidas o no, no importa ahora- impusieron un avance político,, mientras que los contenidos sociales quedaron en un segundo plano.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Los desacuerdos en materia de política social, y de forma especial por el persistente desacuerdo británico, obligaron a que los aspectos sociales novedosos no pudieran incluirse en el Capítulo correspondiente del Tratado de la Unión, sino que tuvieran que relegarse en un simple Protocolo anexo al mismo: </span><span lang="es-ES"><strong>el Protocolo XIV</strong></span><span lang="es-ES">, sobre “</span><span lang="es-ES"><em>Protocolo sobre Política Social”, </em></span><span lang="es-ES">en el que se recoge el correspondiente “Acuerdo sobre Política Social” celebrado entre los miembros de la Comunidad Europea con excepción del Reino de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Obvio aquí todo comentario sobre lo que, en todos los sentidos políticos, jurídicos y prácticos, representó tal falta de acuerdo y la consiguiente desubicación de los aspectos sociales más novedosos, pero era, sin duda el precio que se debió satisfacer si se quería que, cuando menos, el Tratado se aprobara: en el texto del Tratado se omiten las novedades sociales, y así Gran Bretaña se aviene a firmarlo, y en un Protocolo Anexo, once de los doce Estados miembros (todos menos, lógicamente Gran Bretaña), formalizan una simple manifestación de voluntad, pues no otra condición se puede atribuir al Protocolo en cuestión.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">De todo ello resultó un escenario paradójico: frente a la política social de los “doce” recogida en el propio cuerpo del Tratado de la Unión (</span><span lang="es-ES"><em>vid. </em></span><span lang="es-ES">sus arts. 117 a 122, ubicados en el Capítulo Primero del Título III bajo la rúbrica “</span><span lang="es-ES"><em>Disposiciones sociales”</em></span><span lang="es-ES">), existía otra política social comunitaria, la de los “once”, es decir la recogida, no en el Tratado, sino en el referido “Protocolo sobre Política Social”. Ni que decir que, como hemos adelantado, esta situación no puede ni debe calificarse más que como muy negativa. Es por ello que si con ocasión de la aprobación de la Carta Comunitaria, VOGEL-POLSKY (1990), ya se interrogó, con cierta dosis de pesimismo poco oculto, “</span><span lang="es-ES"><em>¿Cuál es el futuro de la Europa Social después de la cumbre de Estrasburgo?</em></span><span lang="es-ES">, después, con ocasión de la aprobación del Tratado de la Unión en las condiciones descritas, la pregunta tendría renovada actualidad, y la respuesta, quizás hubiera tenido que estar todavía más alejada del optimismo y necesariamente más aferrada a la utopía siempre oportuna y necesaria que a la propia realidad. </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">A los efectos de claridad en la exposición que seguimos, resulta conveniente anticipar que esta situación anómala provocada por existencia de una doble vía de política social comunitaria sería corregida con ocasión de la firma del Tratado de Ámsterdam (1997) en lo términos que relataremos, y de los que ahora sólo resulta necesario citar el siguiente: El Protocolo de Política Social, como tal fue derogado, e incorporado al texto del nuevo Tratado de Ámsterdam.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">La política social comunitaria, hasta la fecha, había recibido dos duros golpes: la falta de unanimidad con ocasión de la adopción de la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales y con motivo de la firma del Tratado de la Unión, todo ello en los términos relatados.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">Con la finalidad de reflexionar en su momento sobre las aportaciones sociales de la Constitución Europea de 2004, resulta lógico y pausible dedicar ahora unas sucintas líneas a tratar del contenido del susodicho </span><span lang="es-ES"><strong>Protocolo de Política Social</strong></span><span lang="es-ES"> para destacar del mismo las siguientes cuestiones (</span><span lang="es-ES"><em>vid </em></span><span lang="es-ES">PÉREZ AMORÓS, F, 1999). Primero, el compromiso de los “once” firmantes en consolidar la Europa Social a partir de los objetivos marcado en la Carta Comunitaria de 1989 Segundo, acentuar la intervención directa comunitaria en la ordenación de la política social dictando “disposiciones mínimas” a la vez que respetando tanto la competencias compartidas entre los Estados y la Comunidad como el principio de subsidiaridad. En tercer lugar, cabe apuntar que el Protocolo de referencia, insistió en la bondad del diálogo social (información, consulta, participación y negociación), dotando por ello de mayores atribuciones a los sindicatos y asociaciones patronales tanto estatales como comunitarias, insistiendo en particular en que el referido diálogo pudiera dar lugar a acuerdos (convenios, diríamos nosotros) de ámbito comunitario, a la vez que reservando a tales agentes sociales un mayor papel institucional comunitario (participación institucional en el organigrama de la Unión Europea). Si nos olvidáramos que nos estamos refiriendo a un simple Protocolo, podríamos apuntar que, tan cierto es que persiste el déficit social comunitario –y no precisamente poco-, como que, aunque despacio, se avanza. Progreso, que pierde parte de su valor, si recordamos lo que antes simulábamos dejar en el olvido: que no estamos ante un Tratado, sino simplemente ante un Protocolo anexo al mismo, y que en consecuencia la vinculabilidad del mismo es prácticamente nula. En todo caso, como apuntábamos al principio de este párrafo, tanto la ocasión perdida que representó el Tratado de Maastricht o de la Unión, como la experiencia de la Carta Comunitaria de 1989, sirvió de antecedente para lo que después sería la Constitución Europea en orden a insistir en la dimensión social de la Europa comunitaria. </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>III. DE MAASTRICHT A NIZA: DELA POLÍTICA SOCIAL DE LOS “ONCE” AL LA POLÍTICA SOCIAL DE LOS “DOCE”.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <strong>1. El Tratado de Amsterdam: “Preconstitucioanlización” figurada de los derechos sociales comunitarios.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Ámsterdam</strong></span><span lang="es-ES"> de 2 de octubre de </span><span lang="es-ES"><strong>1997</strong></span><span lang="es-ES">, que entró en vigor el 14 de mayo de 1999 (ratificado por España por la Ley Orgánica 9/1998, de 2 de octubre de 1997), modificó el Tratado de la Unión y el Tratado de la y el Tratado de la Comunidad Europea (TCE) y representó un relanzamiento de la política social comunitaria. Los cambios más significativos son los dos siguientes: la nueva redacción del articulado (arts. 136 a 145 del texto consolidado) que configura el Capítulo I (“</span><span lang="es-ES"><em>Disposiciones Sociales”</em></span><span lang="es-ES">) del Título XI (</span><span lang="es-ES"><em>Política social, de educación, de formación profesional y de juventud”</em></span><span lang="es-ES">), novedad que ha comportado lo que denominaremos la constitucionalización de la política social comunitaria en el sentido de que lo social accedió a una norma con naturaleza de Tratado; y el segundo dato novedoso a tener en cuenta, especialmente para el posterior estudio de la Constitución Europea de 2004, es que el Tratado ahora considerado incluye un nuevo Título dedicado en particular a la política de empleo (arts. 125 a 130) (GALIANA, 1998, y RODRÍGUEZ-PIÑERO BRAVO Y FERRER,, 1998). puede observase como las acciones comunitarias en materia de empleo empiezan adquirir cierta personalidad propia, y así quizás, después, se entenderá mejor parte de la Constitución Europea de 2004.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Sin duda alguna una de las principales aportaciones del Tratado de Ámsterdam en materia social fue la referida “(pre)constitucionalización” dicho sea en sentido figurado, es decir por haber incorporado a un a norma comunitaria con naturaleza de Tratado las pautas de política social comunitaria. “(Pre)constitucionalización” que, principalmente, se produjo mediante la siguiente operación: derogando el Protocolo XIV del Tratado de la Unión de 1992, en el que como ya hemos comentado se recogía el “Acuerdo de Política Social”, y haciendo que su contenido se incorpore en el propio texto del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea sustituyendo a la vez lo que en el mismo se recogía en materia de política social, surgiendo así en la nueva versión del referido Tratado, un nuevo Capítulo I en el Título XI con el contenido y los términos antedichos. Adviértase una cuestión que, por su interés en punto al objeto de estudio en estas páginas, ya habíamos anunciado: se suprimió la anómala doble vía de posible desarrollo de la política social comunitaria (“política social de los doce” </span><span lang="es-ES"><em>versus </em></span><span lang="es-ES">“política social de los once”) originada por el Tratado de la Unión de 1992.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">La incorporación del referido Protocolo XIV al Tratado de la Comunidad Europea comportó que en el mismo se tratara de, entre otras cuestiones sociales, las siguientes: entre los objetivos de la Comunidad se incluye alcanzar “</span><span lang="es-ES"><em>un alto nivel de empleo y protección social, la igualdad entre el hombre y la mujer&#8230;(art 2 TCE), </em></span><span lang="es-ES">fines comunitarios que, precisamente, deben alcanzarse, también mediante “</span><span lang="es-ES"><em>el fomento de la coordinación entre las políticas en materia de empleo de los Estados miembros </em></span><span lang="es-ES">(art. 3.1-i TCE, y por medio de “</span><span lang="es-ES"><em>una política en el ámbito social&#8230;” </em></span><span lang="es-ES">(art. 3.1-j TCE), y para todo ello resulta necesario “</span><span lang="es-ES"><em>El fomento del empleo, la mejora delas condiciones de vida y trabajo, a fin de conseguir su equiparación por la vía del, una protección social adecuada, el diálogo social, el desarrollo de los recursos humanos para conseguir un nivel de empleo elevado y duradero y la lucha contra las exclusiones (art. 136 TCE), </em></span><span lang="es-ES">el Consejo adopte mediante directivas “</span><span lang="es-ES"><em>las disposiciones mínimas”</em></span><span lang="es-ES"> que habrán de aplicarse progresivamente (art. 137.2 TCE). Así mismo se recogen otras cuestiones novedosas que dan prueba del avance social que comportó el Tratado de Ámsterdam, tales como: garantías contra la discriminación entre hombres y mujeres (arts. 2, 12, 13 y 137.1 TCE), especialmente, en materia de retribuciones, oportunidades y de trato en general (art. 141 TCE); y, la lucha contra la exclusión social (art. 137.2 TCE). Y desde la óptica colectiva, el Tratado de Ámsterdam también obligó a modificar el Tratado de la Comunidad Europea en punto al diálogo social de acuerdo con las previsiones que en su momento estableció el referido Protocolo XIV anejo al Tratado de la Unión, y así queda expresamente recogido que dicho diálogo mantenido entre los interlocutores sociales podrá materializarse, si aso lo convienen los mismos, por medio del “e</span><span lang="es-ES"><em>stablecimiento de las relaciones convencionales, acuerdos incluidos”</em></span><span lang="es-ES"> (art. 139 TCE). Adviértase pues como el contenido del nuevo Capítulo del Tratado en cuestión esta claramente influenciado por la Carta Social Europea de 1961 y por la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores de 1989, texto este último del cual incluso se toman, literalmente, algunos párrafos.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En punto al nuevo Título VIII sobre “</span><span lang="es-ES"><em>Política de empleo</em></span><span lang="es-ES">” (arts. 125 a 130) que el Tratado de Ámsterdam incorporó al Tratado de la Comunidad Europea, en principio cabe señalar la siguiente cuestión de orden general: como hemos adelantado el empleo suficiente –“</span><span lang="es-ES"><em>un alto nivel de empleo”, </em></span><span lang="es-ES">en dicción del Tratado (arts. 2, 125 y 127.2 TCE)- pasa a ser uno más de objetivos de la Comunidad, y las acciones para fomentar el empleo alcanzan la condición de “política” comunitaria; y, quizás por ello, erróneamente en nuestra opinión, la materia de empleo consta en el Tratado de la Comunidad en un Título propio y diferenciado del que, como hemos explicitado, se refiera a la “política social”. Y de forma más particular merecen cita propia las siguientes cuestiones: la estrecha relación entre el empleo y la formación de los trabajadores; la necesidad de una acción y estrategia compartida entre la Comunidad y los Estados” (art. 125 TCE sometida a cierto tipo de control comunitario (art. 128 TCE) en el cual no sólo participarán las mas altas autoridades comunitarias (Consejo y Comisión) sino también el Parlamento, el Comité Económico y Social y el Comité de Empleo; la escasa participación que se reserva a los interlocutores sociales en materia de empleo salvo en punto a su participación institucional al respecto y a tales efectos, como por ejemplo su presencia en el Comité.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> Aunque, por razones obvias, haya sido breve el comentario realizado, somos de la opinión que el paso de Maastricht a Ámsterdam significó un avance en la consolidación de la dimensión social de la Europa comunitaria, progreso que de alguna manera también (GÓMEZ MUÑOZ, 1998), facilitó que, su momento se abriera camino la preparación y discusión de lo que posteriormente sería la Constitución Europea. En todo caso, resulta de interés retener el contenido de este Tratado en materia de empleo y de política social, para, después, poder compararlo con el de la Constitución Europea en la mismas materias.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES"><strong>2. El Tratado de Niza y la Carta</strong></span><span lang="es-ES"> </span><span lang="es-ES"><strong>de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Las nuevas instituciones políticas comunitarias y la ampliación de la Unión Europea: de la Europa de los 15 a la Europa de los 25.</strong></span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">De acuerdo a lo programado en la </span><span lang="es-ES"><strong>Conferencia Intergubernamental de los representantes de los Gobiernos de las Estados miembros convocada en Bruselas el 14 de febrero de 2001,</strong></span><span lang="es-ES"> en la </span><span lang="es-ES"><strong>cumbre de Niza</strong></span><span lang="es-ES">, y con fecha de </span><span lang="es-ES"><strong>26 de enero de 2001</strong></span><span lang="es-ES">, se aprobó el </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Niza </strong></span><span lang="es-ES">(“Tratado de Niza”.-Versión consolidada- publicado en DO serie C. núm. 325 de 24 de diciembre de 2002; ratificado por España por medio de la Ley Orgánica 3/2001, de 6 de noviembre), que, modificó los Tratados constitutivos de las Comunidades, que entró en vigor el 1 de febrero de 2003 y que estará vigente hasta la entrada en vigor de la Constitución Europea con ocasión de que todos los Estados miembros la haya ratificado. </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> Este Tratado de Niza, continuador de la línea abierta por el de Ámsterdam, persiste en la idea de adecuar el marco institucional de la Unión Europea para atender las nuevas necesidades comunitarias, pero en especial la ampliación de la misma, como así mismo el citado Tratado centró su atención en materia las cooperaciones reforzadas. (ALONSO GARCIA, 2201). Como resulta conocido, el Tratado de Niza más que novedades en materia social -a las que nos referiremos posteriormente-, centró sus esfuerzos en cuestiones político institucionales, y en concreto en ubicar el umbral de la mayoría cualificada necesaria para adoptar acuerdos y en el cálculo de la minoría que los podía bloquear (ponderación de votos por Estados), cuestión que sabemos resultó tremendamente difícil de consensuar por el reparto de cuotas de poder que tal operación comportaba; problemática, que por lo demás, también tenía su proyección directa en la cuantificación de la mayoría cualificada, que en detrimento de la regla de la unanimidad, resultaba necesaria para agilizar la adopción de decisiones en el seno del Consejo (GUTIÉRREZ ESPADA, C.: , 2001).</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Niza</strong></span><span lang="es-ES">, -aunque pobre en contenido social-, por medio de sus puntos 2.9 a 2.15 modificó los artículos 137, 139.2, 144, 157, 159, 161 y 175 del Tratado de la Unión en los que se trata de </span><span lang="es-ES"><strong>cuestiones sociales</strong></span><span lang="es-ES">, estableciendo así, que para alcanzar los objetivos laborales señalados en el pasaje 136 del Tratado de la Unión, “</span><span lang="es-ES"><em>La Comunidad apoyará y complementará la acción de los Estados miembros en los siguientes ámbito&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> (sigue lista de unas serie de materias laborales y de protección social) (punto 2.9.1 del Tratado de Niza), profundizando en la preeminencia de la regla de la mayoría cualificada para adoptar acuerdos en tal ámbito, a la vez que estableciendo que “</span><span lang="es-ES"><em>Todo Estado miembro podrá confiar en los interlocutores sociales, a petición conjunta de estos&#8230;la aplicación de </em></span><span lang="es-ES">(ciertas) </span><span lang="es-ES"><em>directivas&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> (art. 2.9.3 ), e incrementado el contenido operativo del diálogo social y la participación institucional comunitaria de dichos agentes sociales. Las acciones de “apoyo” y de “complementación” atribuidas a la Unión con ocasión del Tratado de Niza, como comprobaremos, fueron respetadas por la Constitución Europea, permitiendo así que la Unión tuviera cierto tipo de intervencionismo en la modelación de la política social.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">De acuerdo con las conclusiones del </span><span lang="es-ES"><strong>Consejo Europeo de Colonia</strong></span><span lang="es-ES"> celebrado los días 3 y 4 de junio de 1999 y con el beneplácito del </span><span lang="es-ES"><strong>Consejo Europeo de Biarritz</strong></span><span lang="es-ES"> desarrollado los días 13 y 14 de octubre de 2000 y el consiguiente acuerdo del Parlamento Europeo de 14 de noviembre de 2000 y de la Comisión el 6 de diciembre de 2000, durante las sesiones de Trabajo del susodicho Consejo de Niza, también se firmó y proclamó con fecha de 7 de diciembre de 2000, una Declaración sobre “</span><span lang="es-ES"><strong>La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea” </strong></span><span lang="es-ES">(Diario Oficial de las Comunidades Europeas, 18.12.2000 C 364/1 [2000/C 364/01]). Pero no fue posible, que dicha Carta se incluyera en el Tratado de Niza, por falta del suficiente consenso. Así pues, el texto de la Carta resultó carente de vinculabilidad, y poco aportó a lo ya establecido en varios convenios (v.gr. Convenio Universal de los Derecho Humanos de 1948 y Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos), pero tiene el valor de sistematizarlos por primera vez en el ámbito comunitario y concluir así, de momento, un compromiso que de menos a más intensidad habían abrazado los diferentes Tratados comunitarios que desde 1957 se habían venido sucedido en el tiempo. Por todo ello y a pesar de ello, se ha afirmado, con acierto en nuestra opinión, que tal exclusión de la Carta del Tratado “</span><span lang="es-ES"><em>no excluye su importante papel&#8230;a los efectos de ser utilizada como esencial &lt;&lt;fuente de inspiración&gt;&#8230;</em></span><span lang="es-ES"> (ALONSO GARCÍA, 2001, págs. XIII y XIV). Dicha Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, recoge un texto único, por primera vez en la historia de la Europa comunitaria el conjunto de derechos políticos, económicos, civiles, y sociales de los ciudadanos europeos y de los que viven en tal ámbito territorial. No es lo que gráficamente podríamos decir “nuestra Carta”, pero somos de la opinión que su probación –aunque sin fuerza jurídica vinculante- constituyó un pequeño paso hacia adelante en el camino que conduce a una Europa más social. Como bien dijo Romano Prodi –Presidente de la Comisión- “</span><span lang="es-ES"><em>Para la Comisión, la proclamación maraca el momento en el que las instituciones se comprometen a respetar la Carta en todas las acciones políticas de la Unión&#8230;” </em></span><span lang="es-ES">(Niza, 7 diciembre de 2003) (htp://europarl.eu.int/charter/default_es.htm, 11/10/2005).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> No haber podido incluir la referida Carta de los Derechos Fundamentales en el seno del Tratado de Niza, nos recuerda un par de cuestiones: una en clara referencia al pasado, para sacar a colación de nuevo que ni la Carta de los Derechos Sociales Fundamentales pudo incorporarse a Tratado alguno, ni el Tratado de la Unión o de Maastricht pudo integrar los avances sociales que por ello debieron relegarse al comentado Protocolo XIV adjunto al mismo; y otra en orden de futuro para anticipar que la Constitución Europea de 2004, en cambio, si podrá incluir en su propio texto una “Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea”. En estas “pequeñas” diferencias es donde debemos empezar a observar lo que de positivo que pueda tener el `recitado texto constitucional europeo.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Aunque sea de forma muy resumida por razones obvias, queremos de dejar constancia que la Carta de referencia, entre otros derechos fundamentales de diferente naturaleza por su contenido material, también reconoció algunos de condición social, y entre éstos, </span><span lang="es-ES"><em>el derecho al trabajo y los derechos colectivos básicos. </em></span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Y por último en relación la Conferencia de Niza, queremos apuntar que en la misma también se aprobaron varios </span><span lang="es-ES"><strong>Protocolos o Declaraciones </strong></span><span lang="es-ES">como simples anexos al Tratado D Niza, y como tales carentes de fuerza vinculante alguna; </span><span lang="es-ES"><strong>y entre éllas, la número 23</strong></span><span lang="es-ES"> era la “</span><span lang="es-ES"><strong>Declaración relativa al futuro de la Unión</strong></span><span lang="es-ES">”, en cuyo punto 4, se preveía que el próximo Consejo Europeo a celebrar en </span><span lang="es-ES"><strong>Laëken en diciembre de 2001</strong></span><span lang="es-ES">, se debía progresar en la concreción diversas previsiones adoptadas por medio el Tratado de Niza, y en esta línea se mandataba a dicho Consejo a tratar en particular, entre otras cuestiones: “</span><span lang="es-ES"><strong>El </strong></span><span lang="es-ES"><em><strong>Estatuto</strong></em></span><span lang="es-ES"><strong> de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea</strong></span><span lang="es-ES">” (La cursiva, es nuestra por las razones que después se advertirán) (LÓPEZ GARRIDO, L., 2003). Este y los restantes protocolos del Tratado de Niza, dan, indirectamente cuenta a la vez que son prueba, de lo que gráficamente se denominó “el fracaso de Niza”, pues la existencia de tales anexos y el contenido de los mismos, representaron una autoinculpación de las deficiencias del propio Tratado. Así, por ejemplo, como que la Carta no había podido incluirse en el propio Tratado, se concitaba a corregir tal déficit, cuestión que en su momento comentaremos como se resolvió. De lo que hemos anticipado estimamos oportuno enfatizar la significación que tiene el siguiente dato: aprobada que fue la referida Carta en la Conferencia de Niza sin fuerza vinculante, es la propia Conferencia de Niza la que encarga al próximo Consejo Europeo a celebrar –el de Laëken en diciembre de 2001- que trate, del “</span><span lang="es-ES"><em>Estatuto de la Carta&#8230;”</em></span><span lang="es-ES">, queriendo con ello decir –pues en ese sentido entendemos debe interpretarse el término “Estatuto” referido a la Carta en cuestión- que se revise la posibilidad de otorgar a dicho texto fuerza vinculante. El </span><span lang="es-ES"><em>desideratum </em></span><span lang="es-ES">“de Niza”, fue precisamente que “Laëken”, consiguiera revisar “</span><span lang="es-ES"><em>El Estatuto”</em></span><span lang="es-ES"> de la carta en el sentido de que la Carta resultara vinculante mediante su incorporación a un Tratado.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <strong>III. LA CONSTITUCIÓN EUROPA DE 2004.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Partiendo de la voluntad política expresada en la antedicha “Declaración relativa al futuro de la Unión” (Niza, 2001), si inició la elaboración de la Constitución Europea que como hemos anticipado se aprobó en el pasado año 2004, texto que es el resultado de un largo recorrido que pasamos a puntear en las líneas siguientes </span><span lang="es-ES"><em>(vid</em></span><span lang="es-ES">. PÉREZ BUSTAMANTE, R. y ÁLVAREZ CONDE, E., 2004). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>1. El Consejo Europea de Laëken.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Durante el Consejo Europeo de Laëken, desarrollado los días 14 y 15 de diciembre de 2001,, lo Jefes de Estado O Gobierno de los Estados Miembros de la Unión (15 por entonces), adoptaron una nueva “</span><span lang="es-ES"><strong>Declaración sobre el futuro de la Unión</strong></span><span lang="es-ES">” (Laëken, 2001) con la finalidad de modificar y racionalizar los Tratados constitutivos, y para mejor alcanzar los objetivos previstos en la misma decidieron convocar una </span><span lang="es-ES"><strong>Convención Europea </strong></span><span lang="es-ES">en la que los principales participantes en el debate sobre el futuro de Europa pudieran preparar y aligerar el trabajo de la próxima Conferencia intergubernamental (CIG). La necesidad de modificar los Tratados constitutivos, respondía, entre a otras necesidades, a la de atender la inminente ampliación de la Unión (el paso previsto de la “</span><span lang="es-ES"><strong>Europa de los 15” a la “Europa de los 25</strong></span><span lang="es-ES">”; hecho que se produjo con la firma en Atenas del </span><span lang="es-ES"><strong>Tratado de Adhesión &lt;16 de abril de 2003&gt;</strong></span><span lang="es-ES"> por parte de: Republica Checa, Estonia, Chipre, Letonia, Lituania, Hungría, Malta, Polonia, Eslovenia y Eslovaquia). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>2. La Convención Europea y la Conferencia Intergubernamental</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">La </span><span lang="es-ES"><strong>Convención Europea (denominada “Convención para el Futuro de Europa”),</strong></span><span lang="es-ES"> convocada por el Consejo Europeo de Laëken en los términos antedichos, reunió, bajo la presidencia de Giscard d’Estaing, a 105 representantes, y sus trabajos –siempre en sesiones públicas- duraron desde el 28 de febrero de 2002 al 18 de julio de 2003 (16 meses, pues), a partir de una propuesta presentada por el Presidente, elaboró y aprobó por consenso, entre otros documentos, </span><span lang="es-ES"><strong>el “Proyecto de Tratado por el que se instituye una Constitución para Europa”</strong></span><span lang="es-ES">(MARTÍN, Y PÉREZ DE NANCLARES, J., 2003)</span><span lang="es-ES"><strong>.</strong></span><span lang="es-ES"> Terminado el trabajo de la Convención, el día 18 de julio de 2003 el Presidente de la Comisión hizo entrega al Presidente en ejercicio (presidencia italiana) del Consejo Europeo del dicho Proyecto elaborado durante la Convención con la finalidad de que se negociara en el seno de la Conferencia Intergubernamental correspondiente. La aprobación de dicho Proyecto pudo calificarse de inesperado, por cuanto que la referida Convención, en principio, sólo tenía previsto, resolver un cuestionario con la finalidad de que posteriormente se redactara el referido proyecto. Este proyecto, estuvo precedido por ciertos anteproyectos ( v. gr. proyecto “Spinelli” y el “Proyecto &lt;o Informe&gt;Herman “) que después fueron prácticamente abandonados, antecedentes que si ahora recordamos es simplemente con la intención de demostrar que la Constitución de referencia era un objetivo comunitario que tenía cierta historia en dicha sede; cuestión distinta es que el camino que se ha debido recorrer para llegar a dicha meta haya sido más o menos tortuoso y que el resultado obtenido haya constituido más o menos un éxito o un fracaso (</span><span lang="es-ES"><em>vid. </em></span><span lang="es-ES">ALBERTÍ ROVIRA, E., 2004)</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES"><strong>La Conferencia Intergubernamental(CIG) </strong></span><span lang="es-ES">que siguió al Consejo Europeo de Laëken, compuesta por los Jefes de Gobierno de los Estados miembros actuales y futuros, inició sus trabajos con fecha de 4 de octubre de 2003, y tenía como objetivo principal la redacción y adopción de una versión final de la primera Constitución Europa. Tras arduos esfuerzos –y apremiados por la próxima celebración de la elecciones europeas del próximo junio 2004- la CIG se limitó a tratar de las cuestiones más significativas, evitando una renegociación cuasi-completa del proyecto, operación que había patrocinado alguna delegación. A fuer de ser breves, todos los problemas de mayor entidad que impedían un consenso se podían resumir en uno: la cuantificación del voto por mayoría cualificado en el Consejo (no se olviden los cambios que al respecto se habían introducido en el Tratado de Niza pero que se tendían readecuar en la Convención y Conferencia con ocasión de la reciente ampliación de la Unión con diez nuevos Estados Miembros a partir del Tratado de Adhesión de 2003 que entró en vigor el 1 de mayo de 2004). Como que las posturas resultaban irreconciliables, la Presidencia de la Conferencia advirtió que resultaba imposible elaborar una propuesta y presentó una Declaración en la que se hacía referencia expresa al fracaso y encargaba a la Presidencia irlandesa que prosiguiera el esfuerzo negociador. Con fecha de 12 de octubre del 2004 se aprobaron las Declaraciones Anexas al Acta final de la CIG y el Acta final de la misma (http://europa.eu.int/scadplus/cig2004/index_es.htm).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>3. El Consejo Europeo de Bruselas: a vueltas al Capitolio de Roma.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">En la Convención Europea, bajo la Presidencia irlandesa y en el marco del Consejo de Bruselas (17 y 18 de julio de 2004) se logró formalizar un consenso que, posteriormente, permitió el acuerdo unánime de los Jefes de Estado y Gobierno de los 25 Estados miembros el día 18 de junio de 2004. Era casi el final de de un largo recorrido en torno a la esperada Constitución Europea que daría paso a una nueva concepción de la ciudadanía europea que afectaría a más de 445 millones de habitantes de 25 Estados muy distintos entre sí.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Y por último el </span><span lang="es-ES"><strong>29 de</strong></span><span lang="es-ES"> </span><span lang="es-ES"><strong>octubre de 2004</strong></span><span lang="es-ES">, los 25 Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea y los3 de los pases candidatos firmaron en la sala del Capitolio de </span><span lang="es-ES"><strong>Roma –donde también se había firmado el Tratado de Roma de 1957- </strong></span><span lang="es-ES">el “</span><span lang="es-ES"><strong>Tratado por el que se establece una Constitución para Europa” </strong></span><span lang="es-ES">quedando abierto así el períodos </span><span lang="es-ES"><strong>de ratificaciones por parte de los Estados</strong></span><span lang="es-ES"> que en principio debía terminar el 1 de noviembre de 2996, resultando así que debidamente cumplimentado tal trámite, la Constitución Europea entraría en vigor y derogaría el Tratado de Niza (Su pág. wepp: http//europa.eu.int/constitución). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Mientras ciertos Estados ya han ratificado la Constitución Europea (entre ellos España), otros no han podido hacerlo por cuanto que los referendums a los que se sometió la cuestión a la ciudadanía dieron un resultado negativo; este es el caso de Francia (29 de mayo de 2005 y Holanda (1 de junio de 205). A la vista de estos resultados, el Consejo Europeo del 16 y 17 de junio de 2005 estimó que la fecha prevista para que entrara en vigor la Constitución Europea (1 de noviembre de 2006, según su art. IV-447) era prematura y nada realista, por lo que se estimó oportuno abrir un tiempo de reflexión, y en este sentido se ha encargado que el Consejo Europeo, a celebrar durante el primer semestre de 2006, bajo la Presidencia austríaca, que trate sobre el estado de la cuestión de los debates y resultados de las ratificaciones. Este período de </span><span lang="es-ES"><em>impasse</em></span><span lang="es-ES"> no significa bajo ningún concepto que se abandone la idea de la Constitución Europea, sino que sólo se trata de establecer un nuevo calendario al respecto. Mientras tanto continúa vigente el Tratado de Niza.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <strong>IV EL CONTENIDO SOCIAL DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA DE 2004: LA CONSTITUCIONALIZACIÓN DE LA EUROPA SOCIAL.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El denominado “Tratado por el que se establece una Constitución para Europa”, aprobado en la Conferencia de los Representantes de los Gobiernos de los Estados miembros (Bruselas, 29 de octubre de 2004), representa un paso en el proceso de </span><span lang="es-ES"><strong>constitucionalización del derecho europeo</strong></span><span lang="es-ES">, es pues un hito en la historia de la Unión Europea, que representa el final de un largo camino iniciado hace muchos años (</span><span lang="es-ES"><em>vid. </em></span><span lang="es-ES">ÁLVAREZ CONDE, E. y GARRIDO MAYOLL, V. &lt;directores&gt;, 2004). Si con ocasión del Tratado del Amsterdam, las cuestiones sociales ya quedaron incorporas a dicho texto (proceso que figuradamente hemos denominado “(pre)constitucionalición” ), con la aprobación del Tratado que instituye la Constitución de la Unión Europea, se logra la referida constitucionalización.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Dejando al margen la polémica abierta –y no cerrada- sobre si la </span><span lang="es-ES"><strong>naturaleza jurídica</strong></span><span lang="es-ES"> es la propia de un Tratado o bien es una auténtica Constitución en el sentido estricto del mismo, resulta pacífico afirmar que es un Tratado internacional que contiene e introduce por primera vez una Constitución para Europa (DÌEZ-PICAZO. LM., 2002), que por lo demás pretende hacer más comprensibles los Tratados constitutivos y en el que se aprovecha la ocasión para recoger las aportaciones de la doctrina jurisprudencial dictada hasta la fecha (ÁLVAREZ CONDE, 2005, 22 y 23). En todo caso, con la CE, se progresa en el sentido de reforzar la </span><span lang="es-ES"><strong>primacía del Derecho comunitario frente a los derechos estatales </strong></span><span lang="es-ES">(</span><span lang="es-ES"><em>vid</em></span><span lang="es-ES"> art. I-6 CE); debate este tan antiguo como actual, y que sin duda no podemos dar por cerrado sin más, pero que no obstante no podemos ni debemos tratarlo aquí y ahora so pena de extralimitarnos en la exposición, salvo citar que tal aportación constitucional no hace más que recoger la línea de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europea (</span><span lang="es-ES"><em>ad exemplum, </em></span><span lang="es-ES">recordar la “sentencia “Costa Enel”); cuestión esta muy relacionada, por cierto, con otro frente problemático que ha abierto la CE, cual es la necesidad o no de </span><span lang="es-ES"><strong>reformar ciertas Constituciones Europeas</strong></span><span lang="es-ES"> para dar la cabida y ubicación necesaria la Derecho comunitario entre las fuentes de derecho estatales. En el caso español, el Tribunal Constitucional en su Declaración de1/2004, de 13 diciembre, ha señalado la inexistencia de contradicción entre la Constitución española de 1978 y la Constitución Europea de 2004, señalando así que la ratificación de ésta no obliga la modificación de aquélla (art. I-6 y I-5 CE </span><span lang="es-ES"><em>versus </em></span><span lang="es-ES">art. 9.1 Constitución española) (PÉREZ TREMPS, P., 2004).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El Texto del Tratado o de la consiguiente Constitución, es sin duda muy complejo </span><span lang="es-ES"><strong>estructuralmente</strong></span><span lang="es-ES"> y de difícil manejo, pues la ordenación de las sus partes y la forma y manera con que se identifican los artículos de cada una de las mismas resultan susceptibles de facilísima mejora en punto a una mejor </span><span lang="es-ES"><strong>sistematización </strong></span><span lang="es-ES">del texto (ALONSO GARCÍA, R. y SARMIENTO, D., 2005).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Antes de la cita de las principales aportaciones de la Constitución en materia laboral, bueno será formular las siguientes </span><span lang="es-ES"><strong>consideraciones generales</strong></span><span lang="es-ES"> en las que aquellas se enmarcan, todo ello partiendo del conocimiento que dicho texto </span><span lang="es-ES"><strong>innova el sistema de actos jurídicos de la Unión (fuentes del derecho comunitario) </strong></span><span lang="es-ES">(arts. I-33 a I-39 CE) y persiste en una </span><span lang="es-ES"><strong>nueva configuración institucional </strong></span><span lang="es-ES">de la UE cuyas instituciones decisorias (Consejo de Europa y Consejo) adoptarán los acuerdos por mayoría cualificada y quedando delimitada la minoría de bloqueo (arts. I-19 a I-32 CE, y en especial art. I-25), todo ello tal y como ya se había pergeñado el anterior Tratado de Niza aún vigente (MARTÍN, Y PÉREZ DE NANCLARES, J, 2004). Las aportaciones político-institucionales incorporadas al Tratado de Niza, se han respetado con ocasión de la aprobación dela Constitución Europea de 2004.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Como primera consideración general cabe apuntar que, la Constitución </span><span lang="es-ES"><strong>no significa una ruptura</strong></span><span lang="es-ES"> con los planteamientos normativos anteriores; el </span><span lang="es-ES"><strong>continuismo</strong></span><span lang="es-ES"> resulta tan palpable por cuanto que en ocasiones, incluso, algunos de los pasajes de la misma son, literalmente, reproducción de alguno del los Tratados anteriores.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Los </span><span lang="es-ES"><strong>objetivos de la Unión Europea</strong></span><span lang="es-ES">, aunque no se han modificado sustancialmente, si se han reformulado con ocasión de la aprobación del texto constitucional. Como novedades al respecto, caben mencionar: el que la nueva Unión adquiera su legitimación en la voluntad de los Estado y de los pueblos; el nuevo papel institucional que se otorga a la Unión en punto a su política exterior; asi mismo, se pretende que “</span><span lang="es-ES"><em>la Unión Europea combatirá la exclusión social y la discriminación&#8230;”</em></span><span lang="es-ES">, que se requiere una “</span><span lang="es-ES"><em>solidaridad entre las generaciones&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> y que se potencia “</span><span lang="es-ES"><em>la economía social&#8230;</em></span><span lang="es-ES"> aunque sea de “</span><span lang="es-ES"><em>mercado altamente competitiva”</em></span><span lang="es-ES">; mientras que la llamada a “</span><span lang="es-ES"><em>la cohesión social&#8230;la tendencia al pleno empleo y al progreso social&#8230;</em></span><span lang="es-ES">) son objetivos que ya estaban fijados en los anteriores Tratados (arts I-1 a I-3 CE) aunque sea utilizando expresiones que se han venido modificando con el paso el tiempo y la consiguiente aprobación de nuevas normas comunitarias. </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En relación a aquellos Estado de estructura política descentralizada o de tendencia federal, resulta interesante desde la óptica laboral y social, el hecho que el texto constitucional, siguiendo una línea de tendencia ya observable en anteriores Tratados, revalorice las competencias de las “regiones” en orden a la aplicación de Derecho Social Comunitario en sus Estado, y así mismo en punto a la participación de tales </span><span lang="es-ES"><strong>entidades infraestatales</strong></span><span lang="es-ES"> en la adopción de acuerdos en sede comunitaria. Este dato, por ejemplo, puede resultar de sumo interés para España, que como se sabe es un Estado compuesto por 17 Comunidades Autónomas y dos ciudades de la misma condición administrativa. En el mismo sentido resulta de interés social el nuevo papel reservado a las </span><span lang="es-ES"><strong>euroregiones</strong></span><span lang="es-ES">, entidades a la vez </span><span lang="es-ES"><em>infre </em></span><span lang="es-ES">y </span><span lang="es-ES"><em>supra</em></span><span lang="es-ES"> estatales, que pueden convertirse motores de políticas industriales con clara proyección en las políticas sociolaborales comunitarias y estatales, entre la cuales, como es sabido, la Unión Europea exige una determinada coordinación (ESTEBAN, R. y PÉREZ AMORÓS, F. &lt;Directores&gt;, 2005). El Comité de las Regiones, previsto en la Constitución Europea, tiene atribuidas competencias de interés al respecto (art. I-32, y concordantes, CE).</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En el contexto general comentado en los párrafos inmediatamente anteriores, y, a su vez, en el </span><span lang="es-ES"><strong>nuevo marco de distribución de competencias entre la Unión y los Estados miembros, </strong></span><span lang="es-ES">y la consiguiente nueva proyección operativa que han adquirido los </span><span lang="es-ES"><strong>principios de atribución, subsidiaridad y proporcionalidad</strong></span><span lang="es-ES">, cambios todos ellos en los que la CE ha seguido insistiendo tomando como referencia lo establecido al respecto en anteriores Tratados, cabe señalar que las aportaciones del nuevo texto constitucional europeo en materia socio laboral pueden resumirse como después lo haremos, pero antes cabe recordar una vez más que la CE todavía no ha entrado en vigor por la razones ya comentadas (</span><span lang="es-ES"><em>Vid </em></span><span lang="es-ES">el Título III &lt;”</span><span lang="es-ES"><em>De las competencias de la Unión”&gt; de la Parte I, </em></span><span lang="es-ES">y en concreto arts. </span><span lang="en-US">I-11 a I-19). </span><span lang="es-ES">En este punto de la exposición, debe hacerse una referencia particulariza exigida por el objeto de este estudio: la </span><span lang="es-ES"><strong>política social</strong></span><span lang="es-ES"> comunitaria se incluye en el ámbito de las </span><span lang="es-ES"><strong>competencias compartidas</strong></span><span lang="es-ES"> entre la Unión y los Estados miembros (art. I-14.2.b), como así mismo debe ubicarse en este tipo de competencias todas aquellas actuaciones comunitarias desarrolladas en aras a la “</span><span lang="es-ES"><em><strong>cohesión&#8230;social</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> </span><span lang="en-US">(art. I-14.2.c). </span><span lang="es-ES">Estrechamente relacionado con la distribución de competencias, debemos tener presente que la Unión “</span><span lang="es-ES"><em>tomará” </em></span><span lang="es-ES">( en imperativo) medidas para coordinar las </span><span lang="es-ES"><strong>políticas de empleo</strong></span><span lang="es-ES"> de los Estados, “</span><span lang="es-ES"><em>definiendo las orientaciones de dichas políticas”</em></span><span lang="es-ES"> (art. I-15.2), mandato constitucional que da cuenta tanto de la importancia que concede la Unión a tal materia como el “intervencionismo” (por “</span><span lang="es-ES"><em>coordinación”</em></span><span lang="es-ES">) que al respecto se reserva la misma. Al tema del intervencionismo comunitario le volveremos a dedicar nuestra atención en páginas abajo al objeto de precisar la anterior afirmación.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">Los contenido sociales de mayor relevancia contemplados en la CE, son los siguientes.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">1º) Parece oportuno tener presente que, en el momento que nos hemos referido a los </span><span lang="es-ES"><strong>objetivos comunes</strong></span><span lang="es-ES"> de la Unión previstos en la CE se ha hecho referencia a los sociolaborales (principalmente, arts..I-2 y I-3), antecitadas que damos aquí por reproducidas. Merece pues nuestra mención positiva que la CE al referirse a los propios objetivos comunes de la UE,- es decir a su principios inspiradores en sentido finalista- incluya entre los mismos los de contenido social. Ya no es pues, como en los primeros Tratados constitutivos en los cuales se confiaba al supuesto buen funcionamiento del propio mercado el logro de objetivos sociales (liberalismo económico de la “Europa delos mercaderes”), sino que, se establece un intervencionismo de la Unión para alcanzar un objetivo con personalidad propia, el propio de la esperada Europa social por la que los anteriores Tratados también rompieron su lanza, unos con mayor y otros con menor empeño.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="es-ES">2º) Merece especial mención el que el Titulo VI de la Primera parte de la CE, que se intitula “</span><span lang="es-ES"><em>De la vida democrática de la Unión”,</em></span><span lang="es-ES"> incluya bajo la proyección del principio de democracia participativa un mandato cuyo tenor literal excusa cualquier explicación: “</span><span lang="es-ES"><em>La Unión reconocerá y promoverá</em></span><span lang="es-ES"> (adviértase el sentido intervensionista de este segundo verbo) </span><span lang="es-ES"><em>el papel de los interlocutores sociales en su ámbito&#8230;facilitará el diálogo entre ellos&#8230;La cumbre social tripartita para el crecimiento y el empleo </em></span><span lang="es-ES">(adviértase la estrecha interrelación que establece entre: lo económico y social) </span><span lang="es-ES"><em>contribuirá al dialogo social” </em></span><span lang="es-ES">(art. I-48). Ahora sólo pretendemos valorar positivamente el hecho de que a los interlocutores sociales -y al diálogo social consiguiente- se los califique como sujetos activos para el logro de la vida democrática de la Unión. Posteriormente nos referiremos a los mismos como titulares que los derechos laborales colectivos reconocidos en la propia CE. Si la ubicación y contenido literal del precitado artículo I-48 son datos que muestran la función política de tales actores sociales, más lo demuestra otro hecho: el que en el artículo inmediatamente anterior, la CE se refiera a los partidos políticos; citar, sin solución de continuidad, a los partidos y los sindicatos y asociaciones empresariales, no es más que una escenificación gráfica del planteamiento político- de la CE.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">3º) Si la extensión de este ensayo pudiera ser mayor, el tema que trataremos a ahora merecería un apartado propio, pues como bien se ha expresado gráficamente, tratar de tal tema (“La Carta de los Derechos Fundamentales dela Unión Europea”), es emprender “</span><span lang="es-ES"><em>un viaje al centro de la &lt;Constitución&gt;</em></span><span lang="es-ES"> “ (LÓPEZ CASTILLO, A.: 2005, 119). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">La CE dedica su Parte Segunda a tratar de “</span><span lang="es-ES"><em>La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión”</em></span><span lang="es-ES"> (la Carta, en adelante) [Antes de continuar, recuérdese aquí como, ese instrumento denominado “Carta” -sea cual sea el título concreto que haya venido recibiendo- ha sido el utilizado en el seno de la hoy denominada Unión Europea para introducir aspectos sociales en los textos con ocasión de la aprobación de Tratados que han modificado los constitutivos originarios comunitarios] (</span><span lang="es-ES"><em>vid.</em></span><span lang="es-ES"> MANGAS MARTÍN, . 2005, 165-224)..</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Dando por cierto que la ubicación de la Carta en la CE no puede calificarse más que como errónea por “asistemática”, que el tener un Preámbulo propio –suponemos que pretendiendo conferirle cierta personalidad “autónoma”- no se ajusta a la buena técnica legislativa ni a ninguna práctica que nos resulte conocida, y que el contenido de la misma resulta claramente limitado, no obstante todo ello, decimos, debe tenerse muy presente que ahora no sólo es una “Carta”, como había ocurrido en ocasiones precedentes con motivo de la aprobación de algunos de los sucesivos Tratados que han modificado los Tratados constitutivos, sino que en este caso lo es tanto “</span><span lang="es-ES"><em>de los derechos fundamentales”</em></span><span lang="es-ES"> como “</span><span lang="es-ES"><em>de la Unión”. </em></span><span lang="es-ES">Si antes apuntábamos que la aprobación de la CE comporta la materialización real del ideal constitucionalizador tanto tiempo perseguido por opiniones comunitarias expresadas –pero fracasadas- con ocasión de la aprobación de sucesivos Tratados, ahora podemos decir que, no sólo se ha conseguido tal Constitución, sino además que en la misma se hayan incluido los derechos fundamentales, confiriendo así el debido sustento y fundamento al nuevo concepto ded “</span><span lang="es-ES"><strong>ciudadanía europea”</strong></span><span lang="es-ES"> en sentido político y social del término. Reiteramos que ensalzar la operación que ha comportado la aprobación de la CE, no quiere expresar que su contenido y estructura sea el que creemos que podría y debería ser; ni siquiera queremos apuntar que se trata de una CE con un contenido social muy novedoso, pues como resulta sabido, que la Carta incluida en la CE tiene su origen en la Carta homónima que se aprobó en la cumbre de Niza en la que se adoptó el Tratado del mismo nombre, y si antes ya decíamos que aquella Carta de Niza tenía, entre otras carencias, la de un contenido que poco más aportaba que lo que ya estaba establecido en otros Tratados internacionales, ahora, por pura coherencia argumental, hemos de reiterar que la Carta de la CE, pocos derechos (políticos, económicos, y sociales) aporta más que los ya previstos en los clásicos y antiguos Tratados que tratan de los derechos humanos, sociales, políticos y económicos, normas internacionales estas, algunas de las cuales han sido motivo de cita en estas páginas (ROLDÁN BARBERO, J.: , 2003).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">De entre los “derechos fundamentales” incluidos CE, referenciamos a continuación los de condición social agrupándolos en tres grupos: derechos laborales individuales, derechos laborales colectivos y derechos de protección social. No sin antes advertir, como la mayoría de tales derechos sociales constitucionales europeos se ubican en la Segunda Parte de dicho texto, es decir en la “Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión”. De ello se deduce que: </span><span lang="es-ES"><strong>los derechos sociales comunitarios adquieren un nuevo y alto rango y condición jurídica, pues primero se califican de “derechos fundamentales” y después lo son de condición constitucional</strong></span><span lang="es-ES">. Desde un punto de vista formal, esta es la positiva aportación de la CE en materia de derechos sociales comunitarios; esta es la operación –reiteramos: aunque formal- positiva que leva a buen puerto CE en defensa y favor de la Europa social. Recuérdese aquí lo problemático a la vez que difícil que ha resultado a largo de la historia de la Unión Europea que la dimensión social de la misma, creciera más o menos pareja, a la económica (“Europa de los mercaderes” </span><span lang="es-ES"><em>ver</em></span><span lang="es-ES">sus “Europa Social”); pues bien, la CE, ha dado un paso seguro en aras al logro de ese necesario equilibrio incorporando a su texto la Carta de referencia, pero ello no ha sido una operación fácil, y para comprobarlo no es necesario ni siquiera acudir al estudio de la documentación (ingente, por cierto, </span><span lang="es-ES"><em>vid:</em></span><span lang="es-ES"> http//europa.eu.int/constitución) propia de la elaboración de la CE, sino que es suficiente con leer con atención las cautelas y procelosas preocupaciones con que se trata de </span><span lang="es-ES"><strong>regular la aplicación de la Carta </strong></span><span lang="es-ES">incluida en la CE ( vid arts. II-111.1 y II-111-2), cuestiones estas de aplicación de los derechos sociales que ya había sido objeto de atención y más de preocupación con ocasión de los textos comunitarios a los que nos hemos referido para otorgarles la condición de antecedentes e la “Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea”, incluida en la CE; de la misma manera que la importancia de tal problemática explica que varios conflictos al respecto se hayan tenido que solucionar ante los tribunales competentes. Y por último, debemos citar una nueva y positiva proyección de los derechos sociales contenidos en la Carta dela CE, pues en dicho texto se establece: “(Todos) </span><span lang="es-ES"><em>Los derechos </em></span><span lang="es-ES">(sociales para nosotros) </span><span lang="es-ES"><em>reconocidos en la presente carta que se mencionan en otras Partes de la Constitución se ejercerán en las condiciones y dentro de los límites definidos en ella” </em></span><span lang="es-ES">(art. II-112 CE). </span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En punto a los derechos </span><span lang="es-ES"><strong>individuales la CE incluye</strong></span><span lang="es-ES"> los siguientes: el “</span><span lang="es-ES"><em><strong>derecho a trabajar</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>”</em></span><span lang="es-ES">, como así mismo, el de libre elección de profesión (II-75 CE; el derecho de igualdad y </span><span lang="es-ES"><strong>no discriminación </strong></span><span lang="es-ES">(art. II-81 CE), derecho este que se enfatiza y concreta materialmente al tratar también de la igualdad entre mujeres y hombre “</span><span lang="es-ES"><em>en todos los ámbitos“, </em></span><span lang="es-ES">“</span><span lang="es-ES"><em>incluso” </em></span><span lang="es-ES">en las siguientes materias, “</span><span lang="es-ES"><em>empleo”,”trabajo” </em></span><span lang="es-ES">y “</span><span lang="es-ES"><em>retribución” </em></span><span lang="es-ES">(art. II-83), encadenado de sutiles palabras el que utiliza para configurar el derecho en cuestión , que no se puede más concluir que se trata de una redacción expansiva con vistasa a garantizarlo; el derecho a la </span><span lang="es-ES"><strong>integración de las personas discapacitadas </strong></span><span lang="es-ES">(art. II-86 CE ) que abarca la esfera social y “</span><span lang="es-ES"><em>profesional”</em></span><span lang="es-ES">; el derecho de acceso gratuito a los servicios de colocación (art. II-89 CE); un derecho de formulación ambigua en exceso y de contenido complejo, “</span><span lang="es-ES"><em>el de condiciones de trabajo justas y equitativas”, </em></span><span lang="es-ES">que no obstante contiene expresamente el respeto de la “</span><span lang="es-ES"><em><strong>salud, seguridad”</strong></em></span><span lang="es-ES"><strong> y de la “</strong></span><span lang="es-ES"><em><strong>dignidad</strong></em></span><span lang="es-ES">” en el trabajo (art. II-91 CE); la prohibición del </span><span lang="es-ES"><strong>trabajo infantil, sin que el </strong></span><span lang="es-ES">el límite se fije por edad, y la protección adecuada de los jóvenes en el trabajo (art. II-92 CE); en el marco de protección a la familia, se trata del derecho de “</span><span lang="es-ES"><em>conciliación de la vida familiar y vida profesional”</em></span><span lang="es-ES"> y de los correspondientes </span><span lang="es-ES"><strong>permisos maternales y parentales</strong></span><span lang="es-ES"> por maternidad y nacimiento o adopción, siendo el primero retribuido, mientras nada se concreta al respecto en torno al segundo (art. II-93 CE); de la </span><span lang="es-ES"><strong>protección ante el despido injustificado</strong></span><span lang="es-ES"> en general (art. II-90 CE), y en especial por causa relacionada con la maternidad (art. II.93.2 CE); en el marco del reconocimiento del derecho a la </span><span lang="es-ES"><strong>educación</strong></span><span lang="es-ES">, se particulariza el de acceder tanto “</span><span lang="es-ES"><em>a la“</em></span><span lang="es-ES"><em><strong>formación profesional” </strong></em></span><span lang="es-ES">como a la “</span><span lang="es-ES"><em>formación continua”</em></span><span lang="es-ES"> (art. II-74 CE). Todos los derechos precitados, y los que se referenciarán después, están formulados con cierta falta de precisión, pero en todo caso no hemos de olvidar que es una “Carta” incluida en una “Constitución”, y en consecuencia cierta “ambigüedad” resulta explicable si se quiere que sea eficazmente aplicable en distintos Estados de acuerdo con las dispares normativas laborales de cada uno de los mismos. Si una Ley de Leyes estatal siempre peca de imprecisa (y así es por propia definción), a una Constitución Europea, se la podrá criticar por muy diferentes motivos, pero en todo acaso su falta de precisión puede resultar comprensible.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En orden a los </span><span lang="es-ES"><strong>derechos colectivos o sindicales</strong></span><span lang="es-ES">, se debe recordar lo comentado a la luz de los pasajes I-48 y concordantes del texto constitucional y añadir las siguientes precisiones. Un buen número de estos derechos reconocidos en la Carta del texto constitucional”, como también algunos de los derechos laborales individuales ya citados, están agrupados en el Título IV que se rubrica “</span><span lang="es-ES"><em>Solidaridad”</em></span><span lang="es-ES">, ubicación pues cuya rubrica no deja de ser extraña o cuando menos muy distinta a como proceden al especto las Constituciones de los Estados. Cierto es que pueden relacionarse los derechos laborales colectivos o sindicales con la solidaridad, pero, en nuestra opinión este es un detalle que no deja de resultar, como decíamos, sorprendente, y más si se tiene en cuenta que, como hemos comentado, la propia CE reserva a los sindicatos y asociaciones empresariales unas funciones, incluso, de condición política. Dando por reconocida la </span><span lang="es-ES"><strong>libertad sindical y la libertad de asociación empresarial</strong></span><span lang="es-ES">, la CE, entre tales derechos sindicales hace mención expresa de un conjunto de los mismos que tratan de lo que podríamos denominar derechos de “acción social” (expresión que en nuestra opinión la utiliza incorrectamente la Carta al reservarla al contenido del artículo II-88), y que en expresión comunitaria bien podrían, globalmente, calificarse de derechos que conforman el “</span><span lang="es-ES"><em><strong>diálogo social” </strong></em></span><span lang="es-ES">que como sabemos es, precisamente, uno de los objetivos comunes de la Unión Europea (art. I-48 CE). Así, en concreto se reconocen: el “</span><span lang="es-ES"><em><strong>derecho la información y consulta</strong></em></span><span lang="es-ES">” de los trabajadores en la empresa (art. II-87) por medio de sus representantes sobre las cuestiones previstas en el propio Derecho Social Comunitario o en los derechos internos de los Estados, cuestión en la cual ya se han aprobado varias Directivas que en la mayoría de los casos ya han sido traspuestas a los ordenamientos de los Estado miembros, en todo caso parece bueno que la CE insiste en la cuestión pues sin duda alguna los derechos de información (y de consulta) de los trabajadores deben adquirir una nueva configuración adaptada a los nuevos retos a los que se enfrenta el nuevo Derecho del Trabajo del siglo XXI, retos entre los que debe citarse la profundización de la democratización de la empresa por medio de la participación de los trabajadores en la gestión de la misma, participación que para que resulte real y eficaz debe contar con el previo reconocimiento de los mencionados derechos de información; información, participación (reparto de poderes, eso es la participación) y democratización de la empresa, son partes imprescindibles de un todo que forma parte del núcleo duro del derecho de libertad sindical. Especial mención merece el hecho de que la CE, en su Parte II, es decir en la Carta, reconozca expresamente el “</span><span lang="es-ES"><em><strong>derecho de negociación colectiva</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>”</em></span><span lang="es-ES"> y lo haga en los siguietes términos: “</span><span lang="es-ES"><em>Los trabajadores y empresarios, o sus organizaciones respectivas, de conformidad con el Derecho de la Unión y de las legislaciones y las prácticas nacionales, tiene derecho a negociar y celebrar convenios colectivos, en los niveles adecuados, y a emprender, en caso de conflictos de intereses, acciones colectivas para la defensa de sus intereses, incluido la huelga” </em></span><span lang="es-ES">(art. II-88); siendo así que en realidad no sólo trata de la negociación colectiva y los consiguientes convenios colectivos, sino que además, ¿sorpresivamente?, se refiere al derecho a plantear </span><span lang="es-ES"><strong>conflictos colectivos</strong></span><span lang="es-ES"> “</span><span lang="es-ES"><em>de intereses”</em></span><span lang="es-ES"> (diferenciándolos, así de los jurídicos o de interpretación), entre los cuales se cita por su nombre el </span><span lang="es-ES"><strong>derecho a la huelga; </strong></span><span lang="es-ES">debiéndose precisar al respecto que la expresión “</span><span lang="es-ES"><em>en los niveles adecuados”</em></span><span lang="es-ES">, que en nuestra opinión tanto se refiere a la negociación de convenios colectivos como al ejercicio del derecho de huelga, podría considerarse una puerta abierta a los convenios colectivos y huelgas de ámbito comunitarios. Estos derechos colectivos cuyos titulares son los sindicaos y asociaciones empresariales, deben completarse con la cita del derecho de </span><span lang="es-ES"><strong>participación institucional</strong></span><span lang="es-ES"> que la CE les atribuye a los mismos, siguiendo así la línea de tendencia trazada por los últimos Tratados. Todos estos derechos colectivos (información, consulta, participación y conflictos), como decíamos, conforman la acción sindical comunitaria, es decir el denominado “diálogo social”, elevado, como hemos comprobado, al rango de objetivo común de la Unión Europea, ahora, incluso debidamente constitucionalizado. En relación a la forma y manera en que el texto constitucional europeo de 2004 reconoce estos derechos sindicales, cabe decir que resulta evidente que se siguen las pautas ya señaladas en la Carta social Europea (1961) y en la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores (1898), textos ambos a los que ya nos hemos referido en su momento.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En el orden previsto, ahora debemos mencionar los derechos que la CE reconoce en materia de </span><span lang="es-ES"><strong>Derecho de Protección Social,</strong></span><span lang="es-ES"> expresión comunitaria esta, a la que desde un principio se le debe otorgar un contenido material más amplio que el que le corresponde al Derecho de la Seguridad Social en un sentido más clásico La CE se suma así a las nuevas tendencias que amplían el ámbito de protección de la clásica Seguridad Social hasta acuñar un nuevo concepto: la Protección Social.. Son varios los pasajes constitucionales que contemplan referencia en materia de protección social, pero por razones de espacio en nuestra exposición, podemos decir que uno de ellos es el nuclear: el artículo II-94, en el que se refiere a que “</span><span lang="es-ES"><em>la Unión Europea reconoce y respeta&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> los derechos de los trabajadores a las prestaciones que conforman la acción protectora tanto de “</span><span lang="es-ES"><em>seguridad social”</em></span><span lang="es-ES">, como la que además se derive de “</span><span lang="es-ES"><em>los servicios sociales”</em></span><span lang="es-ES"> (en clara referencia a la asistencia social y servicios sociales externa a la seguridad social); haciendo además una referencia a ciertas situaciones de necesidad que, parece ser, merecen especial atención y que son, “</span><span lang="es-ES"><em>la maternidad&#8230;la dependencia&#8230;o la vejez&#8230;perdida de empleo&#8230;”.</em></span><span lang="es-ES"> La nueva CE, siguiendo las pautas comunitarias en materia de protección social, reitera el amplio margen de actuación que le corresponde a cada Estado en esta materia, en el que la Unión, como decíamos, sólo “</span><span lang="es-ES"><em>reconoce y respeta&#8230;.</em></span><span lang="es-ES">” y todo ello “</span><span lang="es-ES"><em>según las modalidades establecidas por el Derecho de la Unión y las legislaciones y prácticas nacionales”</em></span><span lang="es-ES">. No parece pues que el planteamiento constitucional de la cuestión exceda la función “armonizadora” que hasta ahora se venía realizando desde la sede comunitaria.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Estos son pues los derechos sociales “</span><span lang="es-ES"><em>fundamentales”</em></span><span lang="es-ES"> a los que se refiere la CE de 2004 de acuerdo con la Carta de referencia que se incluye en la misma Constitución y por ende con valor de tal.</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <strong>V. LAS ACCIONES DE EMPLEO Y LA POLÍTICA SOCIAL COMUNITARIA EN LA CONSTITUCIÓN EUROPEA.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">[Bien podría hacerse ahora un salto en la lectura e intercalar la de la conclusión general que formulamos como cierre en este ensayo, pues quizás resulte conveniente tener presente desde un primer momento que, nos sumamos a quien ha dicho, que la Constitución Europea ha dejado “Una Europa social a medio hacer” (DURÁN LÓPEZ, F., 2005).]</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>1. Las Disposiciones generales de las políticas comunitarias.</strong></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">La </span><span lang="es-ES"><strong>Parte III de la CE</strong></span><span lang="es-ES">, rubricada “</span><span lang="es-ES"><em>De las políticas y el funcionamiento de la Unión Europea”, </em></span><span lang="es-ES">se refiere a cada una de las políticas comunitarias y a las acciones adoptadas por la Unión para ponerlas en práctica. Todas las políticas comunitarias –no sólo la política social, a la que nos referiremos después en particular- , quedan sometidas a unas </span><span lang="es-ES"><strong>disposiciones generales</strong></span><span lang="es-ES">, y entre éstas, nos interesa particularizar las siguientes: se deberá tener en cuanta “</span><span lang="es-ES"><em>un nivel de empleo elevado”, </em></span><span lang="es-ES">garantizar “</span><span lang="es-ES"><em>la protección social adecuada”, </em></span><span lang="es-ES">luchar “</span><span lang="es-ES"><em>contra la exclusión social”</em></span><span lang="es-ES">, y alcanzar “</span><span lang="es-ES"><em>un nivel elevado de educación y formación”</em></span><span lang="es-ES"> (art. III-17 CE). De lo dicho, podemos concluir lo siguiente: ciertas reglas generales que debe tener presente la Unión cuando ponga en práctica cualquiera de sus políticas, son reglas de contenido social, resultando así que la dimensión social comunitaria se proyecta obligatoriamente en esferas no estrictamente laborales. Es más, adviértase como, algunas de dichas disposiciones generales de contenido social son a su vez –lógicamente- </span><span lang="es-ES"><strong>objetivos propios de la Unión Europea</strong></span><span lang="es-ES">, resultando así que la referida dimensión social comunitaria, formalmente, ocupa un lugar preferencial en el texto de la CE. Del puro y duro olvido de los social en los primeros textos comunitarios, se ha pasado a que tal materia se haya convertido en un principio co-inspirador de las políticas comunitarias; dicho sea todo ello, claro, está, desde un plano formal, pues también somos de la opinión que “</span><span lang="es-ES"><em>Lamentablemente, el tratado no dota a la Unión de los medios necesarios para realizar estos objetivos”.</em></span><span lang="es-ES"> </span><span lang="en-US">(DEHOUSSE, F. y COUSSENS, W., 2005, 62).</span></p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> La CE, después de tratar de la libre circulación de trabajadores, servicios y personas, siguiendo al respecto un planteamiento ya bastante consolidado en los Tratados comunitarios anteriores, y dentro del marco general de las diferentes políticas comunitarias, se refiere en particular a dos de ellas, que por razones obvias, merecen por nuestra parte un tratamiento más detenido: la política o acciones en materia de empleo ya la política sectorial denominada precisamente “política social”.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>2. Acciones comunitarias en materia de empleo.</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">El Capítulo III (“</span><span lang="es-ES"><em>Políticas en otros ámbitos”</em></span><span lang="es-ES">) de la susodicha Parte III de la CE, comienza dedicando su Sección 1ª al “</span><span lang="es-ES"><em>Empleo”</em></span><span lang="es-ES">, y sin solución de continuidad, la Sección 2ª trata en concreto de la “</span><span lang="es-ES"><em>Política Social”. </em></span><span lang="es-ES">Dejando al margen lo positivo que resulta el hecho de que la Política social se sitúe en la CE al principio de las políticas comunitarias –lo cual parece querer maximizar lo social de la Unión, a la vez que respetar sus objetivos propios-, interesa formular una consideración general: somos de la opinión que resulta criticable que una y única política que es (la política social) se presente fraccionada en dos en el texto constitucional europeo y así el mismo, primero se refiera al “</span><span lang="es-ES"><em>empleo”</em></span><span lang="es-ES"> y después a la “</span><span lang="es-ES"><em>política social”</em></span><span lang="es-ES">; es más, si difícil de comprender nos resulta tal subdivisión, más lo es llegar a entender el por qué, lo particular (el empleo) precede a lo general (la política social). Somos conscientes de dos cuestiones: primero, que no es, el empleo, sino el “ </span><span lang="es-ES"><em>empleo elevado”,</em></span><span lang="es-ES"> un principio inspirador de las todas la políticas comunitarias en general y de la social en particular, sino incluso uno de los objetivos propios de la Unión Europea, y que en consecuencia la materia de empleo es muy importante, segundo, que en ciertos Estados las políticas de empleo activas y pasivas se empiezan a presentar –erróneamente en nuestra opinión- como conformadoras de un supuesto “Derecho del Empleo” que tiene una existencia propia y al margen del Derecho del Trabajo; pero no obstante, reiteramos que el orden de presentación en la constitución del empleo y de la política social nos parece equivocado a la vez que promotor de cierta dosis de confusionismo. Quizás por ello, la misma CE cuando trata en particular del “</span><span lang="es-ES"><em>Empleo”,</em></span><span lang="es-ES"> no se atreve a referirse expresamente a una “política de empleo”, a pesar de que lo ubica en un a Capítulo que como hemos mencionado se refiere expresamente a “Políticas”.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Sea pues o no sea “</span><span lang="es-ES"><em><strong>el empleo</strong></em></span><span lang="es-ES">”una auténtica política comunitaria –nosotros son inclinamos por una respuesta negativa-, la CE al referirse a tal cuestión, lo relaciona de forma muy estrecha –y acertada- con la formación y cualificación de los trabajadores, por entender que así se podrán adaptar más a las nuevas formas de trabajar propias del nuevo mercado de trabajo actual y futuro y en definitiva no se incrementará la tasa de desempleo (art. III-203); y además no se refiere la Constitución a un simple empleo, sino en concreto a un nivel “</span><span lang="es-ES"><em>elevado de empleo”</em></span><span lang="es-ES">, expresión que como resulta fácil de advertir representa mantener un avance -¿ingenuo o utópico?- en el planteamiento de la cuestión que merece nuestro apoyo y cuyo origen se sitúa, como hemos comprobado, en anteriores Tratados constitutivos..</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><strong>3. Política Social comunitaria.</strong></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En materia de “</span><span lang="es-ES"><em><strong>Política social</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>”, </em></span><span lang="es-ES">la CE, comienza señalando que, tomando como referencia la Carta Social Europea (19761) y la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales (1989), los </span><span lang="es-ES"><strong>objetivos particulares de tal política social</strong></span><span lang="es-ES"> son los siguientes: el “</span><span lang="es-ES"><em>fomento del empleo”; </em></span><span lang="es-ES">la “</span><span lang="es-ES"><em>mejora de las condiciones de vida y de trabajo”, </em></span><span lang="es-ES">la “</span><span lang="es-ES"><em>protección social”</em></span><span lang="es-ES">; reiterando la necesidad de alcanzar un “</span><span lang="es-ES"><em>nivel de empleo elevado”, </em></span><span lang="es-ES">y añadiendo como objetivo, que dicho empleo también sea “</span><span lang="es-ES"><em>duradero”</em></span><span lang="es-ES">, expresión que entendemos se dirige potenciar el trabajo por tiempo indefinido frente a la contratación temporal, apreciación esta que también merece ser tildada de novedosa y progresiva si tomamos como referencia comparativa los Tratados anteriores; y por último, la CE atribuye a la política social el objetivo de luchar “</span><span lang="es-ES"><em>contra la exclusión social</em></span><span lang="es-ES">”, precisión esta, que a nivel constitucional, también es de agradecer pues los anteriores Tratados sólo se utilizaba la expresión “cohesión social” aunque de alguna manera también podía interpretarse esta terminología como contraria a tales exclusiones precisamente sociales (art. III-209 CE).</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Para conseguir tales objetivos, la CE preceptúa que corresponde a la Unión Europea “</span><span lang="es-ES"><em><strong>apoyar</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>”</em></span><span lang="es-ES"> a la vez que “</span><span lang="es-ES"><em><strong>completar</strong></em></span><span lang="es-ES"><em>” </em></span><span lang="es-ES">(art. III-210,1 </span><span lang="es-ES"><em>in prius</em></span><span lang="es-ES"> CE) la acción de los Estados miembros en ciertas materias de política social. Antes de precisar en que materias laborales en concreto establece la CE tales competencias a favor de la Unión, deberemos hacer una precisión previa que nos parece de interés: en dicho artículo constitucional </span><span lang="es-ES"><strong>no se atribuyen a la Unión Europea competencias de coordinación</strong></span><span lang="es-ES"> de las políticas sociales estatales –esas atribuciones se contemplan en otros artículos de la CE-, sino que se refiere a unas competencias formuladas en tono imperativo y que requieren una actuación activa o intervensionista por parte del Unión, pues en ningún otro sentido parece acertado interpretar la palabra “</span><span lang="es-ES"><em>completar”</em></span><span lang="es-ES">, que sin duda comporta que quien lo tenga que hacer (la Unión Europea) deberá adoptar una actuación intervensionista, claro está respetando los principios que inspiran el reparto de competencias entre la Unión Europea y los Estados miembros, principios y consiguiente distribución competencial a lo que ya nos hemos referido páginas arriba. Podemos aprovechar este punto de la exposición para recordar y anticipar algunas cuestiones. Recodar o insistir sobre el hecho de que precisamente ese “intervencionismo” es temido por ciertos Estados miembros –que como hemos advertido han rechazado ciertas propuestas de avance social en la Unión-, mientras que es más defendido por otros; problemática que lógicamente se ha producido desde siempre, pero con ocasión de la ampliación de la Unión ya planteada en la cumbre de Niza, se ha presentado con un formato distinto: la nueva cuantificación de la mayorías para adoptar a acuerdos y la de las minorías de bloqueo de los mismos. Y añadir que las funciones de coordinación en materia de política social atribuidas a la Unión son las que se especifican en le articulo III-213 CE, y que las mismas no son por si solas las que demuestran el intervencionismo que la Constitución Europea concede a la Unión Europea en materia de empleo y política social.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Señaladas las competencias de la Unión en materia de política social, bueno será qu volviendo al artículo III-210.1 CE, reseñemos en que </span><span lang="es-ES"><strong>ámbitos</strong></span><span lang="es-ES"> materiales laborales puede la Unión ejercerlas: protección de la “</span><span lang="es-ES"><em>salud y la seguridad</em></span><span lang="es-ES"> de los trabajadores; mejorar las “</span><span lang="es-ES"><em>condiciones de trabajo”; </em></span><span lang="es-ES">establecer </span><span lang="es-ES"><em>la </em></span><span lang="es-ES">“seguridad social” </span><span lang="es-ES"><em>y la protcción social”</em></span><span lang="es-ES"> a favor de los trabajadores”</span><span lang="es-ES"><em>; </em></span><span lang="es-ES">la protección de los trabajadores en los supuestos de “</span><span lang="es-ES"><em>resolución del contrato laboral”</em></span><span lang="es-ES">; en orden a la “</span><span lang="es-ES"><em>información y la consulta de los trabajadores”</em></span><span lang="es-ES">; en punto la “</span><span lang="es-ES"><em>representación”</em></span><span lang="es-ES"> (por participación) de los trabajadores, incluida “</span><span lang="es-ES"><em>la cogestión”</em></span><span lang="es-ES">; la mejora de la “</span><span lang="es-ES"><em>integración de las `personas excluidas del mercado laboral”</em></span><span lang="es-ES">; en materia de igualdad entre mujeres y hombres en el mundo del trabajo; en la lucha contra “</span><span lang="es-ES"><em>la exclusión social”</em></span><span lang="es-ES">; y por último, en materia de “</span><span lang="es-ES"><em>modernización de los sistemas de protección social”</em></span><span lang="es-ES">. Este largo listado de materias que como hemos apuntado delimitan el ámbito de actuación de la política social comunitaria, merece algún comentario. Desde la </span><span lang="es-ES"><strong>vertiente formal</strong></span><span lang="es-ES">, carece, en nuestra opinión, de sistematización alguna, crítica que adquiere su verdadera dimensión si se tiene presente que el tipo de listado es cuasi igual que el que constaba en Tratados anteriores, y en consecuencia tiempo ha habido para corregirlo; además se insiste en incluir expresiones que, si en Tratados anteriores ya resultaban ambiguas, ahora los resultan tanto más, que, quizás, lo más acertado sería suprimirlas, pues el interés que, a pesar de su ambigüedad, pudieran haber tenido en otros tiempos más nebulosos de la historia social de la Unión Europea, actualmente han desaparecido, es más, su inútil permanencia genera confusionismo en orden al buen entendimiento de la propia CE. Desde una óptica más de contenido, cabe advertir también en sentido constructivo, que la CE insiste en que sólo algunas (la menos) de las materias listadas disfruten de una explicación particulariza en un artículo propia ( v.gr. la no discriminación por razón de sexo en el orden laboral, art. III-214), mientras otras (las más, por cierto), sólo se benefician de su simple inclusión en una lista, trato diferenciado que puede hacer pensar que existen ámbitos en los que no la actuación de la política social comunitaria no sea tan necesaria como en otros, apreciación esta que no parece ser la que se deriva de una lectura “ordenada” del texto constitucional que nos ocupa en este ensayo. Falta de sistematicidad, ambigüedades y otras imprecisiones conceptuales, son razones que aconsejan una clarificación por parte de quien mejor proceda, exigencia que por lo demás resulta más palpable, si como hemos adelanto, tenemos presente que dichos desafueros no tienen su origen en la CE, sino en Tratados y normas anteriores a la misma.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En el marco de la política social de la Unión Europea merece, por su significación, cita propia una cuestión pasamos a resumir. Resaltar, positivamente, el empeño del constituyente en ordenar el marco de actuación de los interlocutores sociales, pues si bien es cierto que en lo principal sólo recoge lo ya anteriormente previsto, también lo es que además de ordenar el tema añade ciertas precisiones, a favor de los mismos: se predica, la posibilidad de que los Estados miembros podrán </span><span lang="es-ES"><em>confiar a los interlocutores sociales, a petición conjunta de éstos, la aplicación de las leyes marco europeas&#8230;</em></span><span lang="es-ES">y</span><span lang="es-ES"><em>&#8230;en su caso de los reglamentos o decisiones&#8230;”</em></span><span lang="es-ES"> (art. III-210.4, primer párrafo); se fomenta la “</span><span lang="es-ES"><em>consulta de los interlocutores sociales a escala de la Unión&#8230;“</em></span><span lang="es-ES"> por parte de la Comisión (arts. III-211.1 y III.211.2 CE), de la misma manera que establece la posibilidad que aquellos se dirijan de manera directa a ésta (art. III-121-4 CE); y por ultimo se preceptúa, en favor del diálogo social, se precisa que los “</span><span lang="es-ES"><em>interlocutores sociales a escala de la Unión podrá conducir, si éstos los desean, al establecimiento de relaciones convencionales, acuerdos incluidos” </em></span><span lang="es-ES">(III-212.1), preceptuación que sólo cabe interpretar en favor de la posibilidad de negociar y aprobar convenios colectivos europeos, posibilidad de extraordinaria significación, aunque la CE no precisa con claridad, sino con oscuridad y limitaciones, las cuestiones sobre cómo se puede articular la aplicación de tales convenios en los Estados miembros (art. III-212-2 CE).</span></p>
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<h1 class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES"><font size="6"><strong>VI. A MODO DE CONCLUSIÓN GENERAL.</strong></font></h1>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">Para concluir valga pues afirmar que, a pesar de las limitaciones de variado condición y naturaleza que desgraciadamente adornan la Constitución Europea de 2004 tanto en orden a cuestiones formales como en otras más profundas por ser de contenido, tenemos para nosotros que, con una lentitud, sin duda exagerada, dicho texto representa un avance hacia la Europa Social deseada, tanto por ser el rango constitucional del Tratado que la aprueba, como por el hecho de que por primera vez, se incluye en una norma de tal condición y rango un catálogo de derechos fundamentales de la Unión Europea y porque entre tales y con tal rango se incluyen los derechos sociales. Cuestión distinta es que, utilizando una expresión gráfica que ya hemos usado, podamos repetir decir en voz alta que: </span><span lang="es-ES"><em>¡esta no es “nuestra” Constitución¡</em></span><span lang="es-ES">; pero en todo también interesa decir con claridad que: es menos malo o incluso que es bueno, que al menos “todos” tengamos “una” Constitución. No se trata de decir que más vale poco que nada, sino que más interesa poco que menos, que es decir lo mismo que, debemos valorar más avanzar, aunque sea sólo un poco, que retroceder más. </span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">En conclusión, ¿Simple codificación o refundación? (</span><span lang="es-ES"><em>vid. </em></span><span lang="es-ES">BARQUERO CRUZ, J. y GIPPINI FOURNIER, E, 2002); en nuestra opinión más de lo primero que de los segundo, pero no obstante mantenemos al pié de letra tanto y cuanto hemos expuesto en el párrafo anterior, que hemos redactado a modo de conclusión general con la cual cerramos nuestra exposición.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font size="5"><strong>BIBLIOGRAFÍA CITADA</strong></font></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="left">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">ALBERTÍ ROVIRA, E.: El proyecto de una nueva Constitución europea: Balance de los trabajos de la Convención sobre el futuro de Europa. Valencia, 2004.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> ALONSO GARCÍA, R.: Estudio Preliminar de “Tratado de Niza”. Civitas. Madrid, 2001, págs. XIII A LXXIV.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> ALONSO GARCÍA, R. y SARMIENTO, D.: La Constitución Europea. Texto, antecedentes, explicaciones. Thomson-Civitas. Madrid, 2005).</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> ÁLVAREZ CONDE, D., su “Estudio Introductorio”, a “Constitución Europea”. Thomson-Aranzadi. Editorial Aranzadi. Cizur Menor (Navarra), 2005, págs. 13 a 41.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">ÁLVAREZ CONDE, E. y GARRIDO MAYOLL, V. &lt;directores&gt;.: Comentarios a la Constititución Europea. 3 Vols. Tirant lo Blanc. Valencia, 2004).</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">BARQUERO CRUZ, J. y GIPPINI FOURNIER, E.: La convención constitucional europea: ¿refundación o codificación?. Actualidad Jurídica Aranzadi, núm. 588/ 2002.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">(CARTABIA, M., DE WITTE, B. Y PÉREZ TREMPS, P &lt;Directores&gt;: Constitución europea y constituciones nacionales. Tirant lo Blanch. Valencia, 2005, y por lo que aquí interesa, pags. 27 a 190.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%"><span lang="en-US">DEHOUSSE, F. y COUSSENS, W.. </span><span lang="es-ES">El Tratado constitucional dela Convención para Europa: un texto demasiado convencional. En: “VIDAL-BENEYTO. J. (Coord.): El reto constitucional de Europa”. Dykinson. Madrid, 2005, págs. 39 a 72..</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">DURÁN LÓPEZ, F.: Una Europa social a medio hacer. En: AA.VV. Constititución Europea. Análisis y comentarios . La Let. Madrid, 2005, págs. 99 a 103.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">ESTEBAN, R. y PÉREZ AMORÓS, F. &lt;directores&gt;, 2005 “El marc autonòmic de relacions socials i de protecció social”. Generalitat de Catalunya, 2 Vols. Barcelona, 2005)</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> GÓMEZ MUÑOZ. Empleo, crecimiento y convergencia tras las reformas de Ámsterdam y la cumbre de Luxemburgo (Un análisis de la nueva Política Social Comunitaria en la Europa de la moneda única. Revista española de Derecho del Trabajo, núm. 88/1998..</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> LANDA ZAPIRAIN, JP.: La política social comunitaria entre vinculabilidad jurídica y volujtad política. Relaciones Laborales, T. I/1992.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> MARTÍN, Y PÉREZ DE NANCLARES, J.: El proyecto de constitución europea: reflexiones sobre los trabajos de la Convención. Revista de Derecho Comunitario Europeao, nú. 15/2003, págs. 235 y ss.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> PÉREZ BUSTAMANTE, R. y ÁLVAREZ CONDE, E., los “Estudios Introductorio” la “La Constitución Europea. Texto íntegro dela Convención Europea”. Tirant lo Blanc. Valencia, 2004, págs. 13 a 74.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> PÉREZ DE LOS COBOS ORIHUEL, F.: El Derecho social comunitario en el Tratado de la Unión Europea. Civitas. Madrid, 1994.</p>
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<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> PÉREZ TREMPS, P.: Constitución española y Unión Europea. Revista española de Derecho Constitucional, núm. 71/2004.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="es-ES">PETTITI, C.: La Charte communautaire des droits sociaux fondamentaux des travailleurs: un progès? </span><span lang="en-US">Droit Social, 4/10990, págs. </span><span lang="es-ES">387 a 389.</span></p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">RHAT, F.: de su intervención en “El espacio social europeo” XL Encuentro de empresarios, sindicalistas y laboralistas. Fundación Friedrich Ebert. Madrid, 1989, págs. 35 a 42.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> RODRÍGUEZ-PIÑERO, M.: La declaración de los derechos sociales comunitarios (I, II, III y IV). Relaciones Laborales, núms. 20. 21. 22. y 23 de 1989 [a], págs. 1-7. 1-7-, 1-7 y 1-7, respectivamente.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> RODRÍGUEZ-PIÑERO BRAVO- FERRER, M.: De Maastricht a Ámsterdam: Derechos sociales y empleo. Relaciones Laborales, núm. 4/1998).</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> ROJO TORRECILLA, E.: Tendencias de futuro del Estado del Bienestar. Los derechos sociales comunitarios. Ponencia presentada en las Jornadas “Catalunya dins l’espai social europeu”. Barcelona, 5 y 7 de octubre de 1989.</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> ROLDÁN BARBERO, J.: La Carta a de los Derechos Fundamentales de la UE: su estatuto constitucional. Revista de Derecho Comunitario Europeo, núm. 16/2003, págs. 943 y ss).</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="line-height: 100%" lang="es-ES">VOGEL-POLKY, E.: Quel futur pour l’Europe sociale après le sommet de Strasbourg? En: “Interrogants i realitats de l’Europa social”. Patronat Català pro Europa. Barcelona, 1992, págs. 51 a 61.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://aijdtssgc.org/2007/11/07/de-la-europa-de-los-mercaderes-a-la-europa-social-los-aspectos-sociales-de-la-constitucion-europea-de-2004-2/feed/</wfw:commentRss>
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		</item>
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		<title>La necesaria creación de un tribunal laboral para las fuerzas armadas mexicanas</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:51:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. León Magno Meléndez George En el presente trabajo de investigación abordamos las principales normas laborales de las Fuerzas Armadas Mexicanas: Ejército, Fuerza Aérea y Armada., cuyo contenido es bastante similar al de los Trabajadores al servicio del Estado. Ambos &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/la-necesaria-creacion-de-un-tribunal-laboral-para-las-fuerzas-armadas-mexicanas/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dr. León Magno Meléndez George</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify" lang="it-IT">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">En el presente trabajo de investigación abordamos las principales normas laborales de las Fuerzas Armadas Mexicanas: Ejército, Fuerza Aérea y Armada., cuyo contenido es bastante similar al de los Trabajadores al servicio del Estado. Ambos consagrados en el Apartado “B” del artículo 123 Constitucional, pero con la característica de que este es uno de los sectores laborales más privilegiados: “La Secretaría de la defensa Nacional y la de Marina han operado, más que como secretarías del despacho, como las jefaturas de los respectivos estados mayores y han contado con una autonomía mucho mayor que las del resto del gabinete.”<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote1sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><span id="more-95"></span></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Iniciamos dando un panorama general de dicho apartado y particularmente de la fracción XIII párrafo primero y segundo en donde nos percatamos que los derechos laborales de la milicia poseen carácter administrativo y no existe un cuerpo legal donde se reúnan todos sus derechos y obligaciones como trabajadores, ya que se encuentran diseminados en varias leyes y reglamentos militares. A ellos hay que sumarle la carencia de un tribunal encargado de dirimir los conflictos laborales.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">Posteriormente hacemos referencia a las normas clásicas del Derecho Militar: Administrativo y Penal, además de otras ramas no muy conocidas como el Derecho Social Militar, al cual destacamos porque gracias a su aparición se crea la Ley de Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas en 1976 en donde se preceptúan veintidós prestaciones del régimen de Seguridad Social Militar.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> También se presenta la clasificación de las leyes y reglamentos militares atendiendo a su índole, entre los cuales se observan los laborales y de seguridad social. Luego desglosamos los beneficios de la Seguridad Social en relación a la Ley del I.S.S.F.A.M. y el organigrama del mismo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Finalmente tocamos el tema de los ascensos y recompensas otorgadas a los miembros de las Fuerzas Armadas e incluimos dos Anexos: el primero con Jurisprudencia en relación al tema y el segundo con la Ley de I.S.S.F.A.M.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>1.-RÉGIMEN LABORAL DE LOS MILITARES</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>1.- La Socialización del Derecho Militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Retomando el criterio de que las fuerzas armadas mexicanas realizan fundamentalmente el servicio público de seguridad nacional, podría suponerse, que sus miembros se encuentran al margen de los principios que inspiran a las normas laborales y que aparecen contenidas en el artículo 123 Constitucional, tal concepto resulta equivocado, pues el Constituyente de 1917 simplemente hizo una diferenciación en cuanto a su relación laboral, pero no que fueran excluidos de la protección jurídica y social de nuestra normas, máxime hoy, en que estas instituciones aún cuando han conservado su peculiar fisonomía, también se han visto influenciadas por la doctrina o movimiento denominado de la socialización del derecho.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En efecto la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, como instituciones jurídico-sociales que son, no podrían permanecer ajenas a los cambios sufridos por la colectividad nacional en épocas recientes, así, han introducido en su legislación numerosas disposiciones en beneficio de sus integrantes, creándose con ellas el Derecho Social Militar, cuya finalidad es: <em>Asegurar un mínimo decoroso de bienestar, en condiciones de libertad y dignidad para los intrigantes de la comunidad (castrense).</em><sup><em><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote2sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc"><sup>2</sup></a></em></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En materia de relaciones laborales los militares cuentan con una normatividad autónoma en aras de la subsistencia de fuero de guerra por mandato expreso del artículo 13 Constitucional.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El derecho social militar, aparece contenido en el artículo 123 de la Constitución Apartado “B”, que a la letra dice:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 123, Apartado B</strong>.- Entre los Poderes de la Unión, el Gobierno del Distrito Federal y sus trabajadores:</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">  <strong>XIII</strong>. Los militares, marinos, personal del servicio exterior, agentes del Ministerio Público y los miembros de las instituciones policiales, se regirán por sus propias leyes<strong>.</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El estado proporcionará a los miembros en activo del Ejército, Fuerza Aérea y Armada, las prestaciones a que se refiere el inciso f) de la fracción XI de este apartado, en términos similares y a través del organismo encargado de la seguridad social de los componentes de dichas instituciones.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote3sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote3anc"><sup>3</sup></a></sup> En donde encontramos los diversos principios que regulan la actividad militar en su aspecto de trabajo (los llamados servicios de armas o económicos) y las normas referentes al régimen de Seguridad Social para el personal de las fuerzas armadas y sus derechohabientes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Tal disposición se encuentra regulada, aunque en forma dispersa por diversos ordenamientos castrenses, en los cuales de manera general, se dispone que las personas que pertenezcan a las fuerzas armadas no podrán elevar peticiones laborales conjuntas ante ningún organismo ajeno al fuero de guerra, pero podrán hacerlo dentro de la organización armada, tal y como lo dispone el artículo 32 del Reglamento General de Deberes Militares:</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.62cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 32</strong>.- Los militares respetarán el ejercicio de derecho de petición de sus inferiores, siempre que éstos, lo ejerzan de forma comedida y atenta. A toda petición deberá recaer un acuerdo de la persona a quien se haya dirigido, las cual tiene la obligación de comunicarlo en breve al solicitante.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ahora bien, se afirma que las relaciones que prevalecen entre las Fuerzas Armadas y sus miembros son de carácter administrativo y no laboral, al respecto hay tesis jurisprudenciales de las cuales puede desprenderse tal afirmación. Consultar el Anexo I en la página 34.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font color="#000080">Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito.- Época: Octava Época.- Fuente: Semanario Judicial de la Federación.- Parte: XV-II Febrero.- Tesis: IV.3º.187 L.-Página: 407.-Rubro:</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font color="#000080">MILITARES. LA RELACION DEL SERVICIO ES DE NATURALEZA ADMINISTRATIVA.-La relación entre un militar y autoridades militares se rige por sus propias leyes especiales y no tiene el carácter laboral, pues para los militares, marinos, miembros de los cuerpos de seguridad pública y el personal del servicio exterior, la relación es de orden administrativo, ya que dichos grupos se encuentran excluidos por la fracción XIII, del apartado B, del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de la determinación jurídica que considera la relación del servicio asimilada a la de trabajo, por lo que la relación que guardan con la administración pública es de naturaleza administrativa y se rige por las normas también administrativas, de ahí que la materia que los rige no es laboral sino administrativa. TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL CUARTO CIRCUITO. Precedentes:</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><font color="#000080">Amparo en Revisión 170/94. José Luis López Jamaica. 11 de octubre de 1994. Unanimidad de votos. Ponente: Juan Miguel García Salazar. Secretaria: Angélica Torres García.  </font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Sin embargo, no puede interpretarse de ningún modo que dichos miembros carecen de derechos laborales, la reglamentación expresa, regula las prestaciones laborales como: ascensos, vacaciones, jubilaciones y pensiones, entre otras, además de que el solado presta su servicio personal y subordinado a cambio de un salario; así las cosas el numeral 41 del aludido reglamento indica:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 41</strong>.- El militar que ocupa un lugar en el escalafón del Ejército y recibe como retribución un sueldo de la Nación, tiene la obligación estricta de poner toda su voluntad, toda su inteligencia y todo su esfuerzo al servicio del país.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los derechos laborales en el fuero de guerra son de carácter administrativo, ya que no existe un cuerpo legal militar donde se encuentren reunidos estos preceptos y menos aún un tribunal de naturaleza laboral que conozca de los conflictos que en la materia se susciten, los derechos laborales de los militares son reales, sin embrago el concepto de disciplina no coincide con los principios gremiales y de asociación, además de que el desempeño laboral del militar se encuentra a merced de las necesidades de servicio, como ejemplo, se cita lo dispuesto por el artículo 9° del Reglamento de Vacaciones y Licencias Menores para los miembros del ejército.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 9°.-</strong> Las vacaciones podrán ser suspendidas por necesidades del servicio a juicio del alto mando.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Desaparecida la causa que motivó la suspensión podrán ser disfrutadas.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los derechos y obligaciones laborales inherentes al militar se encuentran mezclados con disposiciones disciplinarias, características de la forma en que debe ser prestado el servicio, así como con los principios rectores de las Fuerzas Armadas. Los derechos y obligaciones del militar, en materia laboral, se encuentran diseminados en múltiples leyes, reglamentos, circulares y además ordenamientos, como la Ley de Ascensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales; Ley para la Comprobación, Ajuste y Cómputo de Servicios en el Ejército, Fuerza Aérea y Armada; Ley de retiros y pensiones militares; Reglamento General de Deberes Militares; Reglamento de Vacaciones para los miembros del Ejército y Armada Nacionales; por referir algunos.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Por otro lado, los familiares que dependen económicamente de los militares también se hacen acreedores de los derechos que derivan de la relación laboral y por lo tanto, los derechos derivados de las prestaciones militares son extensivos a sus familiares, así lo ha determinado nuestro más alto Tribunal Federal.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="556">
<tr>
<td width="312">
<h3 class="western"><strong>Instancia: Segunda Sala</strong></h3>
</td>
<td width="244">
<h3 class="western" align="right"><strong>Época: Sexta Época</strong></h3>
</td>
</tr>
</table>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">LOCALIZACION</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">Instancia: Segunda Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación<br />
Parte: L, Tercera Parte.- Tesis: Página: 134.</p>
<p style="margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm" align="justify"><strong>RUBRO:MILITARES. INTERES JURIDICO DE LOS FAMILIARES QUE TIENEN DERECHO A PENSION.TEXTO</strong>:Los artículos 30, 31, fracción I, y 35 de la Ley de Retiros y Pensiones Militares, otorgan a las viudas derecho a pensión, el cual &#8220;se origina para los familiares, al ocurrir la muerte del militar&#8221;, según lo dispone el artículo 47 de la Ley precitada, Más aun, cabe hacer notar que en el artículo 3o. declara que son sujetos de dicha ley &#8220;II. Los familiares de los militares en los casos y condiciones fijadas por este ordenamiento&#8221;. Pero todas esas disposiciones legales precisan, como supuesto imprescindible para que los familiares tengan derecho a pensión militar, que la persona con quien guardaban parentesco haya tenido personalidad militar. De tal suerte que si después de ocurrido el fallecimiento del esposo de la quejosa, la autoridad responsable decidió desconocer a aquél su calidad militar, existe un acto jurídico que le causa perjuicios a la agraviada, ya que le impide la pensión militar que alega corresponderle. Por tanto, resulta indudable el interés jurídico que le asiste para promover el juicio de amparo, a fin de que sea analizado si ese acto es o no contrario a la ley, y por ende, violatorio de sus garantías individuales.</p>
<p style="margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm">PRECEDENTES:</p>
<p style="margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm">Amparo en revisión 3154/58. Heriberto Bello Velázquez. (Sucesión) y coag. 25 de agosto de 1961. Unanimidad de 4 votos. Ponente: Octavio Mendoza González</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los derechos laborales de los militares sólo difieren de los que rigen el orden común en cuanto a que su regulación es de tipo administrativo, pero su contenido es similar, con la peculiaridad de que los procedimientos para hacerlos valer difieren por las características especiales de orden y disciplina que exige para su funcionamiento el Fuero Militar.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En la relación laboral de los militares, la hoja de servicios es el documento de mayor importancia en la carrera y el requisito fundamental para tramitar administrativamente toda clase de prestaciones a que tiene derecho por el desempeño de su función, las hojas de servicios deberán estar integradas con cuidado para que la información que en ellas conste concuerde con la realidad, para su integración, el artículo 21 del Código de Justicia Militar dispone que las hojas de servicios deberán tener una carátula y el numero de hojas necesarias para hacer constar la carrera militar de cada elemento, conteniendo: autobiografía, empleos y fechas en que los obtuvo, corporaciones en que ha servido, conocimientos que posee y calificaciones que ha obtenido, campañas y acciones de guerra, cargos y comisiones, hechos meritorios, permisos y recompensas, castigos (siempre que sean de ocho o más días), licencias disfrutadas y conceptos militares.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El desempeño  de alguna actividad militar es importante que se acredite como tal, las Fuerzas Armadas cuentan con la tarjeta de identificación personal, que es el documento que expide la dependencia correspondiente al militar y que lo acredita como miembro de las Fuerzas Armadas, los militares que causen baja porque concluyó su contrato, o por mala conducta, o por sentencia de tribunal, les será recogido dicho documento.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Al personal pensionado, también se le expide la tarjeta de identificación personal que los acredita como miembros de las Fuerzas Armadas, se trata de un documento con reconocimiento oficial, que acredita al personal como miembros de la Fuerzas Armadas, en activo o retirados.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>2).-Análisis de la Fracción XIII del Apartado “B” del artículo 123 Constitucional</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">La correcta interpretación de este precepto debe llevarnos a concluir que los miembros de las fuerzas armadas no obstante su peculiar fisonomía y actividad muy especial, como individuos que prestan sus servicios a las fuerzas armadas poseen diversos derechos relacionados con la materia laboral, aún cuando desde luego, se regirán por ordenamientos propios que necesariamente serán diferentes a los de los demás servidores del Estado o burócratas, como se les conoce comúnmente.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Resulta prudente asentar que la actividad del servicio público de seguridad del país, de las armas y servicio militar, no resulta ser tan diferente que lo pudiéramos señalar como un verdadero caso de excepción; por tal motivo, las normas militares comparándolas con las laborales consignadas en la Constitución presentan varios puntos de concordancia.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>2.-LAS NORMAS CLÁSICAS DEL DERECHO MILITAR</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Partiendo del principio de que la disciplina jurídica que nos ocupa está constituida fundamentalmente de preceptos legales que regulan la organización y funcionamiento de las Fuerzas Armadas, así como los que tienden a preservarlas para evitar su destrucción; debemos concluir que en una primera clasificación, tales ordenamientos pueden quedar agrupados en dos grandes ramas o grupos, el primero, contendrá las diferentes normas cuyo principal objetivo es la organización del Instituto Armado Mexicano (la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea); el segundo grupo, está constituido por todos los preceptos que tienen como función específica garantizar la existencia, así como la supervivencia de las multimencionadas instituciones castrenses.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>1.- Derecho Administrativo Militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La primera rama es la administrativa y está integrada por las distintas disposiciones jurídicas que regulan la organización y el funcionamiento, de las Fuerzas Armadas, éstas normas son divididas a su vez, por el tratadista De Querol y Durán, en dos subgrupos, a los cuales denomina: Derecho Militar Técnico, Orgánico y Funcional y Derecho Administrativo Militar <em>estricto-sensu</em>, al primero, continúa asentando el autor citado, pertenecen todas las disposiciones o leyes que se refieren a la constitución del Instituto Militar, así como aquellas otras que tienen relación con los preparativos bélicos, al segundo pertenecen las leyes referentes a la administración central, la división territorial, la administración y el funcionamiento del personal, el material y las actividades económicas de las Fuerzas Armadas.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Desde luego y conforme a los principios del sistema jurídico nacional, todas las leyes a que alude el distinguido autor español las podemos agrupar bajo el rubro de Derecho Administrativo Militar, definiéndolo como: <em>“es el conjunto de disposiciones dictadas por los órganos competentes del Estado, que tienen por objeto organizar y regular las diferentes actividades que realizan la fuerzas armadas para preservar la seguridad interior y exterior del Estado”.</em><sup><em><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote4sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote4anc"><sup>4</sup></a></em></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>2.- Derecho Penal Militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El Estado, dentro de las medidas legales que ha adoptado para preservar las instituciones castrenses y con el objeto de evitar que sean destruidas por el comportamiento ilícito de sus elementos, ha establecido diferentes sanciones que se impondrán a los miembros de las mismas que no cumplan con las obligaciones que les corresponden dentro de la milicia, tales preceptos, conforman la otra rama importante y además, la más conocida del Derecho Marcial, el llamado Derecho Penal Militar, cuyas normas tienen como objetivo preservar la existencia de las Fuerzas Armadas mediante la imposición de penas severas a sus integrantes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los miembros de la Fuerzas Armadas tienen obligaciones que deben cumplir para que el instituto militar, a su vez, esté en posibilidad de realizar el fin para el cual fue creado, partiendo de esta idea, cada uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas tienen determinadas responsabilidades a las cuales se les denomina en forma genérica, deberes u obligaciones, y que se manifiestan en sentido positivo realizando un acto obligatorio, o bien en sentido negativo absteniéndose de ejecutarlo, apercibidos, quien viole un mandato existente se hará acreedor a una sanción, a un castigo, a una pena, la cual se les impondrá, según la gravedad de la falta cometida y el daño sufrido, por la Institución Militar.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En tal concepto, las obligaciones, las responsabilidades, o los llamados simplemente deberes militares, constituyen el principio de modo de vivir y actuar dentro de la institución marcial, sujetándose a las diversas leyes que rigen la profesión militar, a su vez, este modo de vida y actuación dentro de la actividad cotidiana de la milicia, es lo que en sentido amplio se denomina <em>Disciplina Militar</em>, misma que se nos presenta siempre en una doble vertiente: Una de orden interno y otra de orden externo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La Disciplina Militar interna, esto es, hacia las propias Fuerzas Armadas y sus integrantes, se manifiesta en las diversas relaciones que existen entre los miembros que las constituyen, en tanto que en su aspecto exterior, se nos presenta cuando las Instituciones Militares se relacionan con la sociedad en general de un país, ya sean, los otros órganos del Estado, o bien, otras entidades de índole civil.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El Derecho Penal Militar <em>“es el conjunto de leyes reguladoras del poder punitivo, ejercido permanentemente dentro de los institutos armados por organismos propios y legítimos, con el objeto de amparar el bien jurídico militar contra violaciones lesivas de la existencia o intereses de las fuerzas armadas de un país”.</em><sup><em><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote5sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote5anc"><sup>5</sup></a></em></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>3.- Otras ramas del Derecho Militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Existen normas que conforman otras ramas de la disciplina jurídica marcial, desde luego, no menos importantes que el Administrativo y el Penal, pero si menos conocidas y que es necesario comentar.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Bajo criterio mencionado, el profesor Schroeder en su obra “Concepto y contenido del Derecho Militar”, asienta que el derecho castrense puede ser dividido para su estudio, además de las ramas tradicionales, en Procesal Militar, Social Militar, Internacional Militar, y Penal Militar Internacional, en tanto que el maestro Vejar Vázquez expresaba que también existe el Derecho Disciplinario Militar., mencionaremos algunas características solo de  algunas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Derecho Social Militar</strong>.- En relación al tema de Derecho Social Militar, conceptuado como una nueva rama de la disciplina jurídica marcial, el profesor Schroeder Cordero afirma que la Fuerzas Armadas Mexicanas influenciadas por la doctrina de Socialización del Derecho, han incorporado a su marco normativo numerosas disposiciones de índole social para beneficiar así al personal militar y sus familiares.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El mismo autor, acertadamente asienta que resultaba imposible para el Instituto Armado Nacional, el hecho de permanecer ajeno a la evolución jurídica y social sufrida por la colectividad nacional en los últimos tiempos; en los cuales, las normas de derecho han tendido primordialmente a lograr el beneficio de la sociedad, aún limitando el derecho de los individuos.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Tales ordenamientos jurídicos tienen como finalidad garantizar un mínimo decoroso de bienestar social para los miembros de la colectividad nacional, entre los cuales se encuentran los integrantes de la Fuerzas Armadas mexicanas y sus familiares o derechohabientes; estos ordenamientos se denominan en su aspecto general normas de Derecho Social, por lo cual, al referirse en forma particular al ámbito castrense el autor que citamos las designa como Derecho Social Militar, disciplina jurídica a la cual debemos considerar como una nueva rama que surge del Derecho Marcial.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Derecho Disciplinario Militar</strong>.- Resulta necesario analizar algunos conceptos generales sobre la falta militar, que es una de las formas como el personal militar comúnmente infringe la disciplina dentro de las Fuerzas Armadas, así, las llamadas faltas las podemos considerar como infracciones leves o relativamente graves a los diversos reglamentos que regulan la vida militar y que se sancionan, con un correctivo disciplinario, esta sanción se impone para evitar que su constante repetición afecte severamente la existencia misma de las instituciones marciales.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La falta o infracción a los reglamentos en la Fuerzas Armadas siempre ha tenido gran importancia, habiendo generado distintas doctrinas dentro de la literatura jurídica castrense, mismas que se pueden agrupar en dos áreas: la primera, la clásica, afirma que la falta militar, forma parte integrante del Derecho Penal Marcial, en tanto que la segunda, llamémosla moderna, sostiene que el análisis de la falta y sus sanciones, debe ser motivo de una materia especial dentro del Derecho Castrense y a la cual se le denomina, Derecho Disciplinario Militar.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Fue el profesor Vejar Vázquez, uno de los primeros autores nacionales que hizo alusión a este tema y así en su multimencionada obra, sostiene la existencia perfectamente diferenciados de un Derecho Penal y un Derecho Disciplinario en el ámbito castrense, toda vez que hasta ese momento, la falta en la milicia había sido considerada y estudiada siempre dentro del ámbito del Derecho Penal Marcial.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote6sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote6anc"><sup>6</sup></a></sup> Pero a partir de la aparición del texto de Vejar Vázquez, comenzó a estudiarse la falta militar, como un tema distinto y ajeno por completo al delito castrense, naciendo así la doctrina del Derecho Disciplinario Marcial al sostener que la falta militar o infracción a los reglamentos castrenses, así como su sanción o correctivo, deben ser una materia de estudio específico dentro del amplio campo del Derecho Marcial, ajena al Penal Militar, aún cuando encontramos que entre el correctivo y la pena castrense existen algunos puntos de concordancia, toda vez que ambas, son sanciones que se imponen a quien infringe la disciplina marcial y debe ser castigado para evitar que se lesione al instituto militar.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ésta rama del Derecho Militar nace del contenido mismo del artículo 13 Constitucional, el cual expresamente señala que el Fuero de Guerra o Jurisdicción Militar conocerá de delitos y faltas en contra de la disciplina castrense, aparte tenemos que el propio legislador nacional ha separado expresamente ambas materias, desde el momento en que se promulgó el Código de Justicia Militar que contempla a los delitos y a las penas por separado, dictó la Ley de Disciplina, ordenamiento legal en donde se establecen las obligaciones (deberes) que debe cumplir el personal militar así como sus sanciones, los correctivos disciplinarios, se imponen a los militares que dejan de cumplir con sus deberes, pero que no afectan severamente la disciplina castrense.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Derecho Internacional Militar</strong>.- Cuando nos referimos a la teoría de la autonomía del Derecho Militar, expresamos que esta disciplina jurídica contiene normas de muy distinta naturaleza, entre ellas las de índole internacional, con este criterio, Schroeder Cordero expresa que esta rama del Derecho Militar, la integran las normas que trascienden la esfera nacional para constituir un derecho supranacional al cual se le puede calificar como Derecho Militar Internacional, integrado parcialmente, por los diversos tratados y convenciones celebrados entre los Estados que conforman la colectividad universal y que tratan de los asuntos bélicos.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote7sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote7anc"><sup>7</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Estas normas jurídicas tradicionalmente han sido estudiadas por el Derecho Internacional Público, bajo la denominación del Derecho de Guerra; el cual persigue humanizar los terribles efectos de la lucha armada entre las naciones (Estados), para evitar al máximo los graves daños que toda contienda bélica produce, ya sea para el mismo vencedor o para el vencido, su inclusión, como una nueva Rama del Derecho Militar resulta ser un tema interesante y por lo tanto, motivo de un profundo estudio.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>3.-ANTECEDENTES DE LA SOCIALIZACIÓN DEL DERECHO</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El maestro Don Trinidad García expresa, que hacía los años treinta del presente siglo (hoy siglo pasado), existió una corriente de opiniones entre los jurisconsultos, que sostenían que era una imperiosa necesidad elaborar normas de derecho, obedeciendo más al principio de buscar el beneficio de la colectividad, aún por encima o sobre el derecho de las personas, el derecho individual, apoyado en este principio, el Estado no vaciló en considerarse como parte interesada en aquellas relaciones jurídicas, que conceptuó el beneficio colectivo y de protección para determinadas clases sociales; entre las cuales sobresalía la trabajadora, que presentaba una real y verdadera inferioridad frente al capital.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote8sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote8anc"><sup>8</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Estas ideas transformadas en acciones, dieron nacimiento primero a las instituciones del Seguro Social y posteriormente al régimen de Seguridad Social, concebido este último bajo el criterio de que es una obligación del Estado hacia la clase trabajadora en general, establecer un sistema de protección en el cual el hombre que trabaja para una empresa o para el Estado mismo, entregándole toda su energía laboral, tenga el derecho ineludible de obtener los medios necesarios para conducir su existencia en forma digna, durante en la época en que se trabaja, como cuando deja de hacerlo.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote9sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote9anc"><sup>9</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Estros mismos principios doctrinarios dieron nacimiento a la llamada Seguridad Social Militar y al Derecho Social Castrense para los miembros de las Fuerzas Armadas Mexicanas; concebidos estos como una responsabilidad, y como una respuesta justa y a la vez razonable que beneficiará a los integrantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Mexicanos, fundada en el más elevado concepto de solidaridad social; entendida como la interdependencia recíproca o vinculación de todos aquellos que integran una comunidad organizada.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote10sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote10anc"><sup>10</sup></a></sup>, de esta doctrina, fue de donde surgió el concepto de Derecho Social Militar conformado primordialmente por los preceptos contenidos en la Ley del Instituto de Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas, ordenamiento que contiene, las diversas prestaciones de índole social otorgadas al personal militar y sus familiares o derechohabientes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>4.-.-</strong><strong>LAS LEYES Y REGLAMENTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El conjunto de normas y ordenamientos legales que regulan el funcionamiento de la Fuerzas Armadas Mexicanas atendiendo a su origen, así como a la materia que se ocupan, se pueden agrupar en disposiciones del Congreso o leyes,  en este sentido, las clasificamos de la siguiente forma:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>1.-Leyes de índole administrativo u orgánico:</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley Orgánica de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Ascensos de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Ascensos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley del Servicio Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>2.-Leyes de índole penal y disciplinario:</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Código de Justicia Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Disciplina de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Disciplina del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>3.-Leyes de índole laboral y de seguridad social:</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Ascensos de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Ascensos y Recompensas de Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley de Recompensas de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley para la Comprobación, Ajuste y Cómputo de Servicios de la Armada de México</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley para la Comprobación, Ajuste y Cómputo de Servicios del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley del Instituto de Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> De los ordenamientos legales anteriormente enunciados, tres de ellos, resultan ser comunes para todas las Fuerzas Armadas:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Código de Justicia Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley del Servicio Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ley del Instituto de Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Las restantes son exclusivas del Ejército o Fuerza Aérea Mexicanos, o de la Armada de México. Esta situación obedece a que tanto la Armada como el Ejército y Fuerza Aérea, requieren de sus propias normas para regular mejor algunas materias y esto se presenta fundamentalmente, con las disposiciones que tienen por objeto organizar y regir su funcionamiento, ya que estas son diferentes para cada una de ellas, atendiendo al medio en el cual se desenvuelven.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Las normas de índole reglamentaria dictadas por el Presidente de la República y cuyo objetivo fundamental es precisar el alcance de las diversas leyes que conforman el estatuto jurídico militar, para su estudio pueden ser divididas de la siguiente forma:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Reglamentos para la Armada de México</strong>,  subdivididos en tres grupos.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol>
<li>
<ol>
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 		índole administrativo y orgánico:</strong></p>
</li>
</ol>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para la Organización y Funcionamiento del Estado Mayor Naval.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Ley del Servicio Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Reclutamiento de Personal de Tropa de la Armada.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Servicio Interior de los Cuerpos de Tropa.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de las Reservas de la Armada.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Zonas Navales y Estaciones de Aprovisionamiento.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Prácticas y Exámenes de los Guardiamarinas.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del  Centro de Estudios Superiores Navales.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Inspección General de Marina.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de las Comandancias de Guarnición y Servicio Militar de Plaza.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Centro de Capacitación de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol>
<li>
<ol start="2">
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 		índole penal y disciplinario:</strong></p>
</li>
</ol>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ordenanza General de la Armada.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento General de Deberes Militares.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Ceremonial Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Uniformes, Divisas y Distintivos de la Armada de México.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Junta de Almirantes, Consejos de Honor Superior y Ordinario.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol>
<li>
<ol start="3">
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 		índole laboral y de seguridad social:</strong></p>
</li>
</ol>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Vacaciones y Licencias Menores.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Pago de Haberes y Estancias de los Procesados y Sentenciados.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los reglamentos comunes para las Fuerzas Armadas Nacionales son:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Ley del Servicio Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Servicio Interior de los Cuerpos de Tropa.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de las Comandancias de Guarnición y Servicio Militar de Plaza.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento General de Deberes Militares</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Ceremonial Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Vacaciones y Licencias Menores.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Pago de Haberes y Estancias de los Procesados y Sentenciados.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">  <strong>Ordenamientos de carácter reglamentario del Ejército Mexicano</strong>. La Fuerza Armada terrestre conocida por su nombre oficial de Ejército Mexicano, cuenta con diversos reglamentos que rigen la organización y funcionamiento así como la disciplina, y tenemos la siguiente subclasificación:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol>
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 	índole administrativo y orgánico:</strong></p>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Dirección de Archivo.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de las Comandancias de Guarnición y Servicio Militar de Plaza.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para la Expedición de Tarjetas de Identidad a Miembros del Ejército.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento General de Regiones y Zonas Militares.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Servicio Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para el Servicio del Cuerpo de Ingenieros.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Escuela Médico Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Hospital de Sanidad.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de las Comisiones Inspectoras del Ejército</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Inspección General del Ejército.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol start="2">
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 	índole penal y disciplinario:</strong></p>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento General de Deberes Militares.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento del Ceremonial Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de Uniformes y Divisas.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento para la Organización y Funcionamiento de los Consejos de Honor. del Ejército y Armada Nacionales, vigente exclusivamente para las Fuerzas Armadas de aire y tierra.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Reglamento de la Policía Judicial Militar.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Ordenanza General del Ejército.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.88cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<ol start="3">
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>De 	índole laboral y de seguridad social</strong>. Respecto a la 	materia laboral y de seguridad social existen: el Reglamento de 	Vacaciones y Licencias, así como el que regula los pagos  	para el personal que se encuentre sujeto a proceso o sentenciado, el 	Reglamento para el Pago de Haberes y Estancias de los Procesados y 	Sentenciados.</p>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> De la enumeración de los ordenamientos mencionados, nos habremos percatado que la institución aérea castrense en el momento actual, carece de los suyos, respecto a tal situación, Villalpando César expresa: ”Como se observa la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en varios de sus artículos distingue nítidamente los tres Institutos Armados, razón por la cual, es de pensarse, merecerían cada uno de ellos su propia ley orgánica, mas sin embargo, la Fuerza Aérea materialmente carece de ella, aunque formalmente aparece inmersa en la del Ejército, institución que ocupa la mayor parte del contenido de la ley en cuestión”, por nuestra parte agregamos, que posiblemente la institución aérea militar, debiera contar en este momento por lo menos con sus propios ordenamientos legales secundarios, como los otros cuerpos de la armada.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>5.- LEGISLACIÓN DE SEGURIDAD SOCIAL MILITAR</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>1.- Análisis del  Sistema de Seguridad Social Militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El llamado Derecho Social Militar tiene su soporte en el Apartado “B” fracción XIII del artículo 123 de la Constitución Política que nos rige, misma que preceptúa en su primer párrafo, que el personal de las Fuerzas Armadas Nacionales en el aspecto laboral se regirá por sus propias leyes, las cuales poseen características especiales, pero desde luego no son de carácter excepcional.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Por otra parte, en el párrafo segundo de la misma fracción que comentamos, se establece que el Estado (patrón) proporcionará a los miembros de Instituto Armado, las prestaciones de seguridad social que otorga al personal civil que labora para el gobierno federal y que no son otras, que el derecho a la habitación en arrendamiento o venta a precios económicos mínimos. Asimismo, constituir un fondo con las aportaciones gubernamentales para establecer un sistema de financiamiento que permita otorgar al personal militar crédito para la adquisición de vivienda en propiedad, para su construcción, para su reparación o en su caso, para la rehabilitación del hogar, también para el pago de los pasivos adquiridos por los militares, por haber efectuado cualquiera de las acciones enunciadas de manera particular.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El régimen de Seguridad Social Militar se encuentra normado en la Ley del Instituto de Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas,  publicada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de junio de 1976; disposición legal que regula casi todas las prestaciones para el personal militar y sus familiares, llamados derechohabientes, esta ley agrupó en una sola a la derogada Ley del Seguro Social de 1961, así como al Decreto  que creo la Dirección de Pensiones Militares de 1955, ordenamientos jurídicos que con anterioridad regulaban el sistema de seguridad social castrense, tanto en el aspecto de las prestaciones, así como de la principal entidad administrativa encargada de proporcionarlas, en aquella época, inclusive de prestaciones vitalicias para los militares y sus familiares.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Época. Octava Época.- Fuente: Semanario Judicial de la Federación.- Parte: III Segunda Parte 2. Tesis: Página: 1011.-Rubro:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>INSTITUTO DE SEGURIDAD SOCIAL PARA LAS FUERZAS ARMADAS MEXICANAS, LEY DEL. ARTICULOS 49 Y 50 FRACCION II SON CONSTITUCIONALES.TEXTO:</strong> La disposición contenida en los mismos de que la baja en el ejército, fuerza aérea y armada de México, extingue todo derecho a reclamar haber de retiro, compensación o pensión que se hubieren generado durante la prestación de los servicios militares, no contraviene la medida de seguridad constitucional relativa a la libertad de trabajo contenida en el artículo 5o. constitucional porque no se priva al interesado de la retribución que le corresponde como contraprestación a sus servicios, en virtud de que el haber de retiro, la compensación y la pensión que establece el artículo 19 de la Ley de la materia, no tienen idéntica naturaleza que la retribución que le corresponde a una persona como la contraprestación a sus servicios, el salario definido por el artículo 82 de la Ley Federal del Trabajo. El haber de retiro es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los militares retirados en los casos y condiciones que fija la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas; la pensión es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los familiares de los militares en los casos y condiciones en que fija el ordenamiento indicado y la compensación es la prestación económica a que tienen derecho los militares retirados, en una sola erogación, cada vez que sean puestos en situación de retiro, en los casos y condiciones que fije la ley. El salario implica la prestación de un servicio mientras esté vigente la relación laboral, el haber de retiro, la pensión y la compensación presuponen una separación mientras esté en activo de su trabajo como militar; tales medidas se reciben sin la prestación de un trabajo y se originan por resolución definitiva dictada por el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas. TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER CIRCUITO.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">PRECEDENTES:Amparo directo 1333/88. Gustavo Gutiérrez Palma. 30 de agosto de 1988. Unanimidad de votos. Ponente: Carlos Alfredo Soto Villaseñor. Secretario: Juan Montes Cartas</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Las actividades o labores militares conocidas dentro del ámbito militar, bajo la denominación de servicios, así como las prestaciones sociales  que perciben los elementos de las Fuerzas Armadas Nacionales, son muy similares a las que realizan y se les confieren a los demás trabajadores del país, tanto a los que laboran para el Estado así como para los particulares.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Las actividades de las Fuerzas Armadas en tiempo de paz, esto es,  en situaciones normales para un país, se realizan en condiciones muy similares a la de los empleados civiles del Estado, y la normatividad que rige las labores cotidianas del personal militar, se inspira en los mismos principios doctrinales que rigen para toda la colectividad trabajadora del país, para corroborar nuestra afirmación, procedemos a analizar cuáles son estos principios laborales, comparándolos con los de los trabajadores al servicio del Estado y a los cuales conocemos como el personal burocrático.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Jornada laboral.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 		La norma constitucional previene que la jornada diaria máxima de trabajo diurna y nocturna será de ocho y siete horas respectivamente, las que excedan serán extraordinarias y se pagarán con un ciento por ciento más de la remuneración fijada para el servicio ordinario, y en ningún caso el trabajo extraordinario podrá exceder de tres horas diarias ni tres veces consecutivas.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote11sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote11anc"><sup>11</sup></a></sup>, los servicios o actividades que deben desarrollar el personal militar en oficinas (caso de excepción) normalmente se realizan de las siete de la mañana a las quince horas de lunes a sábado, a partir de esa hora, el servicio lo realiza otro personal, el de guardia, que diariamente va siendo relevado.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Cuando el personal militar se encuentra realizando su servicio en los cuarteles o en los buques, la actividad cotidiana se inicia a las seis de la mañana y concluye a las diecisiete horas, durante toda la semana, otorgándosele franquicias entre semana, atendiendo al número de elementos existentes, así como al comportamiento observado. cuando se encuentra el personal militar a son de mar o embarcado, o bien encuartelado (U. t. s. acuartelado) de las diez horas que normalmente se le asigna para realizar operaciones de mantenimiento y acondicionamiento físico, (que desde luego, debe ser la principal labor que realizan las Fuerzas Armadas) para que sus elementos posean la agilidad y destreza necesaria para su adiestramiento en el manejo de las armas, dicha actividad se interrumpe para el aseo personal, ingerir alimentos, recibir la instrucción o capacitación que se requiera, según la especialidad de cada uno de los elementos que integran las unidades de combate, buscando, que no desarrollen funciones por mayor tiempo que las ocho horas y desde luego, no serán continuas.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote12sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote12anc"><sup>12</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Día de Descanso.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Para los trabajadores al servicio del Estado por cada cinco días de trabajo, disfrutará el trabajador de dos días de descanso, cuando menos, con goce de salario íntegro<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote13sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote13anc"><sup>13</sup></a></sup>. Ya hemos asentado que normalmente el personal militar descansa un día a la semana, por lo general el día domingo, cuando se trata del personal que labora en oficinas, en tanto que el acuartelado o embarcado, cuando disfruta de franquicia; pero siempre se procura que tenga descanso un día a la semana, entendiendo por día, 24 horas de asueto.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Vacaciones de veinte días por año.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los trabajadores gozarán de vacaciones que nunca serán menores de veinte días al año.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote14sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote14anc"><sup>14</sup></a></sup> El personal de las Fuerzas Armadas disfrutará de veinte días de vacaciones al año, desde luego, atendiendo a las necesidades propias del servicio de armas; además, disfruta de las llamadas licencias menores (días económicos para la burocracia) y que en la Armada de México son de seis a doce días como máximo al año, esto es, por término medio disfrutarán de de veintiséis días de asueto, al año.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote15sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote15anc"><sup>15</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Haberes fijos.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">		Los salarios serán fijados en los presupuestos respectivos, sin que su cuantía pueda ser disminuida durante la vigencia de éstos.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote16sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote16anc"><sup>16</sup></a></sup> El personal militar percibe haberes (retribución o salario para los miembros de las Fuerzas Armadas), los cuales jamás son disminuidos en tanto se encuentra en vigor el presupuesto autorizado para el Ejército, la Armada de México y la Fuerza Aérea Mexicana, mismo que se establece actualmente, dentro del presupuesto general para el Poder Ejecutivo Federal.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Haberes iguales al salario mínimo.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">		En ningún caso los salarios podrán ser inferiores al mínimo para los trabajadores en general en el Distrito Federal y en las entidades de la República.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote17sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote17anc"><sup>17</sup></a></sup> Así los haberes del personal de las Fuerzas Armadas por lo que respecta a las jerarquías de soldado o marinero, respectivamente, y que es la última de la escala jerárquica militar, siempre es igual al salario mínimo vigente en el Distrito Federal.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote18sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote18anc"><sup>18</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>A trabajo igual corresponderá salario igual, sin tener en cuenta el sexo.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">		Para la burocracia a trabajo igual corresponderá salario igual, sin tener en cuenta el sexo.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote19sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote19anc"><sup>19</sup></a></sup> Dentro de las Fuerzas Armadas Mexicanas en la actualidad existe personal masculino y femenino de los servicios, quienes pueden ostentar jerarquías que van desde marinero o soldado, hasta Vicealmirante o General de Brigada, respectivamente; en consecuencia, el personal del sexo femenino que ostente una jerarquía determinada, percibe exactamente el mismo haber que el que recibe el personal del sexo masculino de igual grado, empleo o Jerarquía.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Descuentos legales.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">		Sólo podrán hacerse retenciones, descuentos, deducciones o embargos al salario, en los casos previstos en las leyes.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote20sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote20anc"><sup>20</sup></a></sup> El haber del personal militar, sólo sufre descuentos de índole fiscal, por concepto de pago de impuestos o por responsabilidades de esta índole, descuentos o embargos por concepto de pensión alimentaria, cuando así lo ordena la autoridad judicial competente, y descuentos administrativos, sólo por la pérdida de un arma o la destrucción del equipo, por negligencia demostrada en su conservación normal.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote21sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote21anc"><sup>21</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>Derechos escalafonarios.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">		La designación del personal se hará mediante sistemas que permitan apreciar los conocimientos y aptitudes de los aspirantes. El Estado organizará escuelas de administración pública. Los trabajadores gozarán de derechos de escalafón a fin de que los ascensos se otorguen en función de los conocimientos, aptitudes y antigüedad. En igualdad de condiciones, tendrá prioridad quien represente la única fuente de ingreso en su familia.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote22sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote22anc"><sup>22</sup></a></sup> En las Fuerzas Armadas Mexicanas los ascensos se confieren atendiendo la antigüedad, jerarquía y al resultado de rigurosos exámenes en donde se comprueban la aptitud física así como los conocimientos adquiridos en cada jerarquía, conocimientos que a la vez los capacitan para desempeñar el grado inmediato superior.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote23sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote23anc"><sup>23</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Como una conclusión derivada de lo anteriormente asentado, debemos afirmar que el personal militar disfruta de nueve de los derechos que la Constitución establece, de las normas mínimas laborales del personal burocrático, ya que lo único que está prohibido es el derecho de asociación, puesto que se ha considerado que resultaría absurda la existencia de sindicatos dentro de la Fuerzas Armadas.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote24sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote24anc"><sup>24</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>6.- LAS NORMAS DE SEGURIDAD CASTRENSE</strong></p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La política adoptada y seguida por el Ejecutivo Federal, y atendiendo a la influencia de la doctrina de la socialización del derecho mexicano, los miembros de las Fuerzas Armadas se encuentran amparados por el régimen de Seguridad Social imperante en el país para los trabajadores en lo general y para los empleados federales en lo particular, régimen que se encuentra organizado en base a las normas mínimas de protección laboral: Accidentes y enfermedades profesionales, las enfermedades no profesionales, la maternidad, la jubilación, la invalidez, la vejez, y la muerte, estos derechos están previstos y protegidos principalmente por la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, aún y cuando encontremos en otros ordenamientos legales, diversas normas sobre la materia castrense.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 	Con el objeto de tener una idea más amplia sobre la seguridad social militar, resulta conveniente examinar brevemente cómo se encuentran cubiertos los principales riesgos laborales para el personal de las Fuerzas Armadas</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> a).-El personal militar en caso de enfermedad o accidente, sufrido o adquirido en el servicio o fuera de él, conserva intactos sus derechos por el tiempo que determina la ley, percibiendo durante todo este lapso sus haberes íntegros.<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote25sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote25anc"><sup>25</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> b).-El personal femenino de las Fuerzas Armadas mexicanas (que generalmente desempeña labores de oficina o enfermería) durante el período de embarazo, no efectúa trabajos  que exijan un esfuerzo considerable y que signifique peligro para su salud en relación con la gestación, además, disfruta de un descanso antes y después del parto y durante todo este lapso conserva todos sus derechos: percibe haberes íntegros, recibe asistencia médico obstétrica, medicinas, ayudas para la lactancia y el servicio de guarderías.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> c).-Los miembros de las Fuerzas Armadas que queden impedidos (prestar servicio militar) por presentar invalidez o inutilidad, como se le denomina en el léxico castrense, reciben un beneficio económico por dicha situación. Dicho beneficio puede ser el pago de una compensación, la cual consiste en la entrega de una determinada suma de dinero en una sola exhibición y en efectivo o bien, el llamado haber de retiro, que es una renta vitalicia transmisible a los familiares, esta compensación varía en su importe, siendo de seis hasta treinta y dos meses de haberes, según se tengan de cinco a diecinueve años de servicios, el haber de retiro varía en su porcentaje, desde el sesenta hasta el cien por ciento, mismo que se paga al personal cuando tenga más de veinte años de servicios.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Cuando la inutilidad (invalidez) es consecuencia directa de los actos propios del servicio, entonces el militar tiene derecho al haber de retiro generalmente al ciento por ciento.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> a).-La vejez, considerada como la época en la cual las personas generalmente ya no pueden laborar con total eficiencia, en el ambiente militar se protege mediante el pago de una compensación o de haber de retiro, según el caso y los años de servicio contabilizados.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> b).-Finalmente, el riesgo de muerte queda debidamente protegido mediante el pago a los familiares del militar de un seguro de vida, de una pensión o compensación y del servicio funerario, así como de los pagos por defunción correspondientes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>7.-BENEFICIOS DE LA SEGURIDAD SOCIAL: LAS PRESTACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES PARA LOS MILITARES Y SUS DERECHOHABIENTES</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Las prestaciones que el Estado otorga a los militares y sus derechohabientes, aparecen consignados en el artículo 116 de la Ley del Instituto de Seguridad Social las Fuerzas Armadas Mexicanas y pueden quedar agrupadas atendiendo a sus beneficios directos, en la siguiente forma:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> a).- Para los militares: haber de retiro, compensaciones, ayuda para gastos de sepelio, fondo de trabajo y de ahorro, compra y arrendamiento de casa habitación, préstamos hipotecaros y a coto plazo, tiendas, granjas y centros de servicios, hoteles de tránsito, casa hogar para retirados, servicio funerario, centros deportivos y de recreo, orientación social y servicio médico integral.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> b).-Para los familiares del militar: pagos de defunción o de marcha, seguro de vida, escuelas e internados para hijos de los militares, centros de alfabetización, centros de adiestramiento y superación para esposas e hijos de militares, centros de bienestar infantil, orientación social y servicio médico integral.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En relación con las diversas prestaciones que se proporcionan a los militares y a sus familiares dentro del sistema de seguridad social castrense, merecen comentario especial las que a continuación se mencionan, aún y cuando sólo se hace de manera ejemplificativa:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	El personal de las Fuerzas Armadas tiene derecho a percibir créditos hipotecarios para adquirir casa habitación en propiedad; además y en la medida de las posibilidades económicas tanto de las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, así como del Instituto de Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas, se les proporciona casa habitación en arrendamiento, en lugares cercanos a las zonas militares, cuando son cambiados de adscripción a sitios distintos en donde esté su domicilio habitual.</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Los familiares del personal militar tienen derecho a  la asistencia médica y a las medicinas, en los casos y en la proporción que determina la ley de seguridad castrense.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	El personal militar y sus familiares tienen acceso a tiendas económicas, establecidas por las Secretarías de la Defensa Nacional y Marina.</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	El personal militar percibe en el momento actual, todas las prestaciones de seguridad social que el Estado otorga a sus trabajadores civiles. Las mismas son similares a las que se otorgan a todos los trabajadores del país.</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 	En este aspecto las Fuerzas Armadas se encuentran protegidas por el Derecho de Seguridad Social que surge de manera autónoma e independiente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE),<font color="#003366"> </font>cuyo funcionamiento, conformación y atribuciones se establece en la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (I.S.S.F.A.M) en vigor, en la cual se consagran  veintidós prestaciones a favor de todo miembro de las Fuerzas Armadas, que son las siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 	<strong>Haber de retiro</strong>. Nos encontramos frente a esta prestación cuando el militar se separa del activo y recibe una pensión vitalicia (artículo 19 al 27 y 29 al 34 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Pensiones</strong>. Son los beneficios económicos otorgados por ministerio de la ley a los derechohabientes, llámese esposa o en su caso hijos del militar al acaecimiento de éste (artículo 37 al 46 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Compensaciones.</strong> Es el otorgamiento de una determinada cantidad de dinero al militar, de conformidad con los tabuladores, atendiendo al grado del mismo después del 5° año hasta los 19 de servicio, en una sola erogación anual (artículo 34 al 36 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Pagas de defunción</strong>. Esta prestación se otorga cuando muere el militar, ya sea en su calidad de activo retirado y consiste en la entrega a sus deudos de la cantidad correspondiente a cuatro meses de su sueldo (artículo 54 y 55 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: -0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Ayuda para gastos de sepelio</strong>. Cuando un familiar del militar fallece, se le otorga una ayuda económica en los siguientes términos:</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> -Para el personal de tropa, un mes de sueldo.</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> -Par Oficiales y Jefes, quince días de sueldo (artículo 56 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Fondo de trabajo</strong>. Consiste en que el Gobierno Federal aporta 10% adicional mensual del haber para el militar de tropa (artículo 57 al 66 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Fondo de ahorro</strong>. Este beneficio es para Oficiales y Jefes consiste en que el militar aporta 5% de su haber y el Gobierno Federal otro 5%, lo que constituye una aportación mensual del 10% (artículo 68 al 72 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Seguro de vida militar</strong>. El personal del Ejército goza de este beneficio a través del I.S.S.F.A.M (artículo 73 al 98 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-left: 0.64cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">  <strong>	Vivienda y otras prestaciones</strong>.<strong> </strong>A través del crédito hipotecario, el I.S.S.F.A.M  compra el inmueble y el precio lo descuenta al militar a través de nomina según  el plan de crédito las unidades habitacionales se arriendan al 10% del haber del militar y en ocasiones las ponen a la venta (artículo 99 al 126 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Préstamo hipotecario a corto plazo</strong>. Es el préstamo hipotecario del I.S.S.F.A.M para la casa y se le descuenta al militar de su haber; los préstamos son en función de su antigüedad y grado de éste, en el préstamo de corto plazo o quirográfico el militar da una determinada cantidad de dinero y se le descuenta nominalmente de acuerdo al tabulador. (artículo 127 al 139 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Venta de artículos de consumo necesario y operación de granjas</strong>. Tiendas SEDENA Y SEDEMAR; granjas SEDENA Querétaro, SEDEMAR San Pedro Tepetlapa, Distrito Federal; Centros de Servicio, pequeñas tiendas generalmente de comida y abarrotes (artículo 140 y 141 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>	Hoteles de tránsito</strong>. Están ubicados próximos a las respectivas Secretarías, son para uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y las cuotas que ahí se pagan son de recuperación para el mantenimiento de los hoteles (artículo 142 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Casa hogar para retirados</strong>. Prestación de la que aún no disfrutan los integrantes de la milicia. (artículo 143 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Centros de bienestar infantil</strong>. Este beneficio consiste en las denominadas guarderías, creadas para el debido cuidado de los hijos de los militares (artículo 144 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Servicios funerarios</strong>. Hay un velatorio militar que da servicio al Ejército, Fuerza Aérea y Armada. Aunque actualmente este servicio es insuficiente para atender a las Instituciones Armadas Nacionales (artículo 145 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Escuelas e internados</strong>. Se establece cerca de las unidades habitacionales y generalmente se encuentran integradas por los hijos de los militares (artículo 146 al 147 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Centros de alfabetización y extensión educativa</strong>. Al crear la Seguridad Social Militar estos centros se hicieron atendiendo más que a los militares a las familias de éstos  (artículo 148 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Centros de adiestramiento y superación para esposas e hijas de militares</strong>. Son centros de aprendizaje de oficios prácticos mediante talleres donde se imparten diversas actividades como decoración, corte, confección, mecanografía, entre otras (artículo 149 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Centros deportivos y de recreo</strong>. Este beneficio se ocupa de la salud física y mental, así como del relajamiento de los militares, el primer aspecto se ve cubierto con la creación de clubes deportivos y el segundo son el funcionamiento de salones especiales para eventos sociales y culturales (artículo 150 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Servicios de orientación social</strong>. Es la que se presenta a través de la Dirección de Seguridad Social a los miembros de la Fuerzas Armadas en cuanto a sus derechos militares (artículo 151 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Servicio Médico Integral</strong>. Esta bondad consiste en la atención médica quirúrgica para conservar la salud de los militares y prevenir el bienestar físico y social de los mismos, las Instituciones Armadas cuentan con hospitales e instalaciones adecuadas para tal fin (artículo 152 al 163 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>	Servicio Médico subrogado y de farmacias económicas</strong>. Para los casos en que las Instituciones Armadas no cuenten con los aparatos y tecnologías requeridas para tratar alguna especialidad médica se subrogan a las instituciones del Estado, asimismo tienen farmacias de descuento para los militares (artículo 164 al 165 de la Ley del I.S.S.F.A.M).</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los beneficios de la seguridad social con que cuentan quienes integran las Fuerzas Armadas tienden a satisfacer y proteger las exigencias mínimos de éstos y atienden invariablemente a la antigüedad del militar y a su grado, lo cual sirve de criterio al aludido Instituto para otorgar la prestación que en su caso tenga derecho a solicitar el militar, en el organigrama del I.S.S.F.A.M, se aprecian esquemáticamente la variedad de beneficios para los miembros de la milicia.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> También reciben el beneficio de banco, denominado: Banejército, cuyo prestigio es la seguridad y trato personalizado a sus cuenta habientes, este banco se destaca por su alta seguridad, debido a que es altamente imposible que se registren asaltos a mano armada, dicha institución bancaria proporciona servicio a civiles y a militares.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><strong>8.- JERARQUÍA Y ASCENSOS</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En materia militar, la palabra jerarquía significa grado o nivel y se encuentra vinculada con los grados militares que atienden a un orden progresivo, se obtiene mediante el procedimiento de ascensos que se establecen en las disposiciones legales militares, hay diversos grados entre el personal de tropa, Oficiales y Generales, mismos que pueden obtener los militares mediante el riguroso orden progresivo que marca  la escala jerárquica; salvo casos históricos irregulares, los ascensos en el orden jurídico mexicano se obtienen mediante los procedimientos establecidos en la Ley de Ascensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales en sus modalidades de tiempo de paz o tiempo de guerra.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El artículo 1° de la ley de referencia define al ascenso, acto del mando mediante el cual es conferido al militar un grado superior en el orden jerárquico dentro de la escala que fija la Ley Orgánica, los ascensos son la vía idónea por excelencia para obtener jerarquía superior según el grado militar que le corresponda.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El ascenso en las Fuerzas Armadas ha sido conceptuado como el paso inmediato superior, la promoción o elevación a dignidad o jerarquía superior, o sencillamente, el avance en la carrera militar; pero por otra parte, también es el medio utilizado en los institutos castrenses para su correcto funcionamiento, los asensos tienen su razón de ser, por ejemplo: a factores emotivos tal y como serían, fundados deseos de mejora, legítima ambición o descontento por larga permanencia en las jerarquías, han motivado entre los profesionales de las armas severas polémicas, las cuales giran fundamentalmente, sobre el tema relacionado con los requisitos que deben satisfacerse para el ascenso y así, han concluido que básicamente son dos: la antigüedad y la capacitación.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"> 	Existen parámetros dentro de la ley de la materia que determinan la viabilidad de dichos ascensos a favor de los aspirantes, en este sentido los criterios de la Secretaría de la Defensa Nacional dependen de la situación en que se encuentre el país, esto es, en tiempo de paz o en tiempo de guerra, los requisitos que deben ser cubiertos para cada uno de los casos se encuentran contemplados en los numerales 7° y 39 de la multicitada ley y son los siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 7</strong>.- Los ascensos en el Ejército y Fuerza Aérea serán conferidos atendiendo conjuntamente a las siguientes circunstancias:</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> I.- A la antigüedad en el grado;</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> II.- A la aptitud profesional;</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> III.- A la buena conducta militar y civil;</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> IV.- A la buena salud y capacidad física;</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> V.- Al tiempo de servicios; y</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> VI.- A la aprobación en los cursos de formación, capacitación, de perfeccionamiento o superiores y demás que estatuya el plan general de educación militar para el grado inmediato superior.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Articulo 39</strong>.- Los ascensos en tiempo de guerra podrán ser otorgados a los miembros del Ejército y fuerza Aérea para premiar actos de reconocido valor o de extraordinario mérito en el desarrollo de las operaciones de guerra, así como por necesidades de la situación y para cubrir las vacantes.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El Presidente de la República determinará, por conducto de las autoridades militares el procedimiento que deba seguirse para otorgar estos ascensos, aunque no concurran en los beneficiados los requisitos exigidos para los ascensos en tiempo de paz, sin perjuicio de que terminadas las circunstancias que motivaron su ascenso, concurran a los cursos a que se refiere el articulo 12 de esta ley. En caso de que se hayan obtenido dos o más ascensos, los cursos serán los correspondientes al último grado obtenido.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En estas circunstancias, corresponde al militar hacer posible superarse al nivel inmediato superior, ya que existe igualdad de oportunidades para quienes aspiran a la promoción. La Secretaría de la Defensa Nacional a través del Ejército y Fuerza Aérea y en atención a la ley de la materia  proporciona oportunidades a sus miembros, con ello enaltece el valor y el respeto al grado.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>a).-Forma de promoción para alcanzar ascensos en atención al grado militar</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Los asensos en el Ejército se encuentra investida de formalidad, misma que se incrementa en función del grado. Los ascensos que se dan en el Ejército y la Fuerza Aérea y que corresponden a los grados de Cabo o Coronel que se realizan por disposición legal dentro de la misma arma, rama o servicio, este requisito desaparece para los generales de arma o rama y no así para los de servicio, en términos de lo dispuesto del artículo 2° de la Ley de Ascensos y Recompensas, le corresponde al titular del Ejecutivo ascender a los Generales y Jefes del Ejército y Fuerza Aérea en los términos que la propia ley establece, y en el caso de oficiales, el Secretario de la Defensa Nacional podrá autorizarlo previo acuerdo con el Presidente de la República.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, el ascenso es tan formal que queda reservada previa autorización del alto mando y mando supremo según corresponda, los procedimientos para ascender son distintos en tiempos de paz y en tiempos de guerra, en tiempo de paz la finalidad es cubrir las vacantes que se presentan para dar actualidad a los cuadros; los mandos consideran seis variantes en términos del artículo 7°, ya citado, para otorgar el ascenso al aspirante más apto.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los requisitos para ascender se incrementan conforme se avanza en la escala de grados militares, por ejemplo, para ascender a cabo se requiere simplemente buena aptitud, buena conducta, así como buena salud y capacidad física; de cabo a sargento segundo y de este último grado a sargento primero es necesario que el militar cuente con un año de antigüedad en el grado, haya servido ese lapso encuadrado en unidades de su arma, servicio o especialidad y sea promovido en la escuela de clases en que estuvo inscrito, según la institución a la que pertenezca.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El ascenso de tropa a oficial es muy importante, ya que es un cambio en la clasificación de grupo de grados en que se divide la escala jerárquica militar, para lograrlo es necesario que haya antigüedad de un año mínimo encuadrado en la unidad de su adscripción y que sea aprobado el curso correspondiente en las escuelas de formación de oficiales.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los ascensos que van de los grados de subteniente a teniente coronel, la Ley de Ascensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales en el artículo 12 específica lo siguiente:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 12</strong>.- En tiempo de paz los ascensos de subteniente hasta teniente coronel, solo serán conferidos en, concurso de selección el que podrán participar los militares del mismo escalafón y jerarquía para establecer su derecho al ascenso, previa la comprobación de las circunstancias se?aladas en el articulo 7o. de esta ley y la aprobación en los cursos de perfeccionamiento, o de los demás que estatuya el plan general de educación militar para el grado superior. La forma y tiempo de ingresar a estos cursos serán fijados por la secretaria.</p>
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.91cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Quedan exceptuados de esta disposición los ascensos que determinan los artículos l6 y 28 de esta ley, los cuales serán conferidos fuera de concurso, pero los que asciendan con base en lo dispuesto por el articulo 28, estarán obligados a hacer los cursos estatuidos por el plan general de educación militar para quedar capacitados en el desempleo de su nuevo empleo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Existen otros ascensos determinados en el artículo 16 (Subtenientes egresados de las Escuelas o Cursos de Formación de Oficiales) y 28 (autores de un invento o innovación; o con riesgo de su vida realicen un acto excepcionalmente, meritorio) de esta ley, los cuales serán conferidos fuera de concurso, pero los que ascienden con base en lo dispuesto por el artículo 28, estarán obligados a concurrir a los cursos establecidos por el Plan General de Educación Militar, que los capacitan para el desempeño de su nuevo empleo.</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La Secretaría de la Defensa Nacional determina los períodos para los concursos de selección, según el número de las vacantes que se generen en los diversos grados de arma y servicios, para la designación de las plazas vacantes, además de cubrir los requisitos establecidos en el artículo 7° de referencia, el aspirante se someterá a un proceso de selección junto con otros participantes, ascenderá aquel que tenga mayor número de puntos en el concurso; en el caso excepcional de empate se seleccionará al de mayor antigüedad.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<table border="1" bordercolor="#000000" cellpadding="7" cellspacing="0" width="583">
<tr>
<td colspan="4" valign="top" width="567">
<p class="western" align="center"><strong>REQUISITOS PARA PARTICIPAR EN 			LOS CONCURSOS DE SELECCIÓN DE OFICIALES</strong></p>
</td>
</tr>
</table>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los resultados del concurso de asensos pueden impugnar ante la Secretario de la Defensa Nacional, por el hecho de no haber sido llamados a concurso o bien, si cuando participaron no ascendieron y consideran que debió proceder éste dentro de los 15 días siguientes a su notificación, el Secretario de la Defensa Nacional ordenará que se integre un jurado con cuatro Generales de Brigada o Brigadier presididos por uno de división, el jurado estudiará la hoja de servicios y antecedentes del quejoso y después emitirá un dictamen para conocimiento de la Secretaría de la Defensa Nacional, en caso de ser favorable el dictamen al militar excluido, se ordenará el examen fuera del período de pruebas y en el caso de aprobar, se ordenará su ascenso en la primera vacante y tendrá derecho a la percepción de la diferencia de haberes que, en su caso, dejó de recibir.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En cuanto a los ascensos a los grados de Coronel, General Brigadier o de Grupo, de Brigada o de ala y de división, éstos serán otorgados por designio presidencial, con base en elementos de aptitud y desempeño profesional del militar a criterio del mando superior; sus patentes serán firmadas por el Presidente de la República y el Secretario de la Defensa Nacional y no se expedirán hasta que el senado de la República ratifique los nombramientos.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> La patente militar es el documento que ampara la ostentación legal de un grado, deberán contener el nombre, apellido y matrícula del interesado, motivo del ascenso y fecha de antigüedad en el grado, expresión de arma, rama o servicio al que pertenezca hasta el grado de Coronel, y en el caso de las patentes de generales de servicio, se hará constar el servicio a que pertenezcan.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> No podrán ascender los militares que se encuentren en alguna de las situaciones que se especifican en el artículo 30 de la citada ley:</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>Artículo 30</strong>.- no serán conferidos ascensos a los militares que se encuentren en algunas de las situaciones siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> I.- Gozando de licencia ilimitada o especial.</p>
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> II.- Retirados del activo.</p>
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> III.-Sujetos a proceso, prófugos o cumpliendo sentencia condenatoria en el orden penal; y</p>
<p class="western" style="margin-left: 2.22cm; margin-right: 1.94cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> IV.- Haber estado sujetos a proceso en el que se haya retirado la acción penal dentro del último año de su antigüedad.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Los ascensos del personal en el Ejército y Fuerza Aérea se encuentran debidamente reglamentados y resulta muy poco viable considerar promociones de grado sin el debido cumplimiento de los requisitos exigidos por la ley.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> En el caso de que el país se encuentre en estado de guerra, hay disposiciones especiales que regulan estos procedimientos, los cuales se explican como la recompensa que reciben algunos militares por sus actos de reconocido valor o de extraordinario mérito, la recompensa se otorga en la vía y en la forma que disponga el Presidente de la República, sin que ello sea obstáculo para que al concluir el período de guerra se tomen los cursos correspondientes para alcanzar los grados en tiempo de paz, las propuestas para las promociones en estado de guerra deberán ser formuladas por los Comandantes de grandes unidades, Jefes de operaciones, o en su caso, por Comandantes de unidades que operen aisladamente; en los casos en que las propuestas sean aprobadas por el Presidente de la República, ésta circunstancia será notificada a través de un telegrama al comandante de la unidad a la que pertenezca el militar favorecido, por vía telegráfica, no obstante ello, una vez cesadas las hostilidades la promoción deberá ser formalizada bajo los procedimientos para tiempo de paz.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify"><strong>9.- RECOMPENSAS</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Las recompensas en el Ejército son otorgadas por la Secretaría de la Defensa Nacional con el propósito de reconocer heroísmo, capacidad profesional, servicio a la patria, así como aquellas conductas que por sus méritos destacan más allá de las obligaciones inherentes al cargo, son sujetos de recompensa los militares en forma individual, o de manera colectiva en las corporaciones y dependencias del Ejército y Fuerza Aérea; las recompensas consisten en: condecoraciones, menciones honoríficas, distinciones y citaciones.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<table border="1" bordercolor="#000000" cellpadding="7" cellspacing="0" width="583">
<tr>
<td colspan="3" valign="top" width="567">
<p class="western" align="center"><strong>CONDECORACIONES</strong></p>
</td>
</tr>
</table>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Otra manera de recompensar el desempeño militar es a través de las menciones honoríficas que son otorgadas por la Secretaría de la Defensa Nacional a propuesta de los mandos, en forma particular o colectiva para algún sector o grupo específico que por acciones meritorias constituya un ejemplo para el gremio, estas formas de distinción se harán públicas, pero primero se comunicarán por escrito a los favorecidos cuando es individual o,  en caso de tratarse de una mención colectiva, la comunicación se dirigirá al Jefe de la unidad o dependencia de que se trate.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> También, se otorgan distinciones a aquellos elementos militares con independencia de su jerarquía, en atención al excelente desempeño en concursos militares, estricto cumplimiento de sus deberes y por haberse desempeñado durante su trayectoria con una conducta ejemplar; así lo dispone el artículo 64 de la Ley de Ascensos y Recompensas del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales: los miembros del Ejército y Fuerza Aérea, que en concursos militares o profesionales en los que actúen llevando la representación del ejercito o fuerza aérea, hubieren destacado en forma extraordinaria, serán acreedores a una distinción.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> Por último, con el propósito de estimular un hecho meritorio, la ley establece que los comandantes de unidad o dependencia pueden referirse en la orden del día a un militar o a un grupo de ellos que tengan bajo su mando, tal circunstancia debe hacerse del conocimiento del Secretario de la Defensa Nacional.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Como lo hemos notado, los derechos de los trabajadores militares son muy superiores a los de demás trabajadores del país, ya que sus prestaciones son elevados económicamente, y si hubiera la oportunidad de que contaran con un tribunal laboral, estarían mucho mejor, en relación al resto de los trabajadores mexicanos: “Es decir, contiene una serie de prestaciones  muy superiores a las que por su parte prevén las leyes del Seguro Social (LSS), Instituto del fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, (ISSSTE), siendo por tanto, una meta a alcanzar por las masas que conforman la clase trabajadora. Esto cobra especial relevancia en la actual coyuntura en la que mientras se desmantela y se cuestiona la propia existencia del resto de las instituciones de seguridad social, contrariamente los derechos en la materia de las fuerzas se mantienen intocados e incluso en ciertos aspectos se mejoran. Ojalá que esto no sea excepción, sino ejemplo para el resto del pueblo de México, en suma, que para todos haya dinero y justicia.”<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote26sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote26anc"><sup>26</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 0.02cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <strong>10.-NUEVAS TENDENCIAS JURIDICAS CASTRENSES.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="text-indent: 1.27cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> El 9 de julio del 2003, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual entra en vigor la nueva Ley del instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), dicha ley, en principio es violatoria a los derechos humanos, ya que autoriza del despido justificado de militares en servicio que tengan o padezcan alguna enfermedad como: inmunodeficiencia humana, tuberculosos pulmonar, diabetes mellitas, cisticercosis cerebral, obesidad y otros. Esta situación ha despertado inconformidades dentro y fuera del propio sector castrense: “Lo peligroso es que con leyes como ésta abren las puertas para que las personas que viven con VIH empiecen empiecen a ser discriminadas por las propias leyes en otras materias, como la misma seguridad social, o que este ordenamiento se traslade al ámbito laboral. Alertó. Frente a este panorama de discriminación, el asesor jurídico del Instituto Mexicano de Derechos Humanos  consideró que es urgente que exista la figura del ombudsman en las Fuerzas Armadas, como la había aceptado en su campaña el actual presidente de la República, Vicente Fox.” <sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote27sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote27anc"><sup>27</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Aunque por el momento, y de acuerdo a las facultades de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no se puede intervenir para efectuar alguna recomendación para cambiar o modificar esta  ilegalidad, ya existe por lo menos algunas expresiones de lo mismos militares para que esto se cambie, pues se ha considerado que afecta a los derechos elementales: “Al respecto, el diputado Alvaro Vallarta  Ceceña, general retirado y actual diputado federal, reconoció que en este tipo de asuntos los militares están atados de manos, pues existen limitantes para que pueda intervenir la CNDH, sin embargo, el militar consideró que si sería bueno hacer una revisión de las leyes para que los técnicos y abogados en la materia pudieran  regularlas y no afecten a alguien que tiene menos de 20 años de servicio en las fuerzas armadas.”<sup><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote28sym" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote28anc"><sup>28</sup></a></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Tal y como se esperaba, algunos militares fueron dados de baja debido al VIH, pero afortunadamente, la Honorable Suprema Corte de de Justicia de la Nación, ha declarado que dicho dispositivo es violatorio a los derechos de los militares y por lo tanto, a dicha norma ha sido declarada ilegal, pensamos que así como se trata de violar derechos de los militares quizás se atrevan algunos empresarios, violar los derechos de los trabajadores, y entonces en lugar de progresar en los derechos de seguridad sociales, estaríamos como los cangrejos, caminando hacia atrás.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	 Sin que signifique que por ser mayores las prestaciones sociales de las fuerzas armadas, deban de disminuirse, por el contrario, debemos tomar estas prestaciones para igualarlas a todos los trabajadores del país, y como lo dijimos desde el inicio, que existan tribunales laborales de las fuerzas armadas para que sus derechos laborase sean respetados de acuerdo a sus reglamentos internos, pero que tengan derecho al respeto de sus garantías e seguridad jurídica y al debido proceso legal.</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center">
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center"> <strong>DR. LEON MAGNO MELENDEZ GEORGE</strong></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.95cm; margin-bottom: 0cm" align="center"> <strong>Miembro del Sistema Nacional de Investigadores</strong></p>
<p id="sdfootnote1">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote1anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym">1</a><span lang="es-MX"> 	Nexos.-Revista número 254.-febrero 1999.-México.-El 	Ejercito desconocido.-Por Jorge Javier Romero.-Pág. 13.</span></p>
<p id="sdfootnote2">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote2anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym">2</a><font size="2"><span lang="es-MX"> 	SCHROEDER CORDERO, Francisco A. </span></font><font size="2"><span lang="es-MX"><em>Diccionario 	Jurídico…</em></span></font><font size="2"><span lang="es-MX">, 	cit. por DE J. BERMÚDEZ F., Renato, p. 84.</span></font></p>
<p id="sdfootnote3">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote3anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote3sym">3</a><span lang="es-MX"> 	</span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política de 	los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">, Compañía 	Editorial Impresora y Distribuidora, 1ª reimpresión de 	la 9ª edición, México, 2002.</span></p>
<p id="sdfootnote4">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote4anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote4sym">4</a><span lang="es-MX"> 	DE J. BERMÚDEZ F., Renato. </span><span lang="es-MX"><em>Compendio 	de Derecho Militar Mexicano</em></span><span lang="es-MX">, Edit. 	Porrúa, 2ª edición, México, 1998, p. 105.</span></p>
<p id="sdfootnote5">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote5anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote5sym">5</a><span lang="es-MX"> 	Íbid, Pág. 108.</span></p>
<p id="sdfootnote6">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote6anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote6sym">6</a><span lang="es-MX"> 	CALDERÓN SERRANO, Ricardo. </span><span lang="es-MX"><em>Derecho 	Penal Militar</em></span><span lang="es-MX">, cit. por DE J. BERMÚDEZ 	F., Renato, Pág. 111.</span></p>
<p id="sdfootnote7">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote7anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote7sym">7</a><span lang="es-MX"> 	SCHOROEDER CORDERO, Francisco A. </span><span lang="es-MX"><em>Concepto 	y contenido…,</em></span><span lang="es-MX"> cit. por DE J. 	BERMÚDEZ F, Renato, Pág. 112.</span></p>
<p id="sdfootnote8">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote8anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote8sym">8</a><span lang="es-MX"> 	GARCÍA, Trinidad. </span><span lang="es-MX"><em>Apuntes de 	Introducción al Estudio…,</em></span><span lang="es-MX"> 	cit. por DE J. BERMÚDEZ F., Renato, Pág. 109.</span></p>
<p id="sdfootnote9">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote9anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote9sym">9</a><span lang="es-MX"> 	DE LA CUEVA, Mario. </span><span lang="es-MX"><em>Derecho Mexicano 	del Trabajo</em></span><span lang="es-MX">, t. II, cit. por DE J. 	BERMÚDEZ F., Renato, Pág. 111.</span></p>
<p id="sdfootnote10">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote10anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote10sym">10</a><span lang="es-MX"> 	</span><span lang="es-MX"><em>Iniciativa de la Ley del Instituto de 	Seguridad Social para la Fuerzas Armadas Mexicanas. Memoria del 	Senado</em></span><span lang="es-MX">, cit. por DE J. BERMÚDEZ 	F., Renato, Pág. 110.	</span></p>
<p id="sdfootnote11">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote11anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote11sym">11</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción I de la 	</span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política de 	los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote12">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote12anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote12sym">12</a><span lang="es-MX"> 	Reglamento para el Servicio Interior de los Cuerpos de Tropa y 	Reglamento Interior de Buques de la Armada.</span></p>
<p id="sdfootnote13">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote13anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote13sym">13</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción II de 	la </span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política 	de los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote14">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote14anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote14sym">14</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción III de 	la </span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política 	de los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote15">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote15anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote15sym">15</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 1| del Reglamento de Vacaciones y Licencias Menores 	de la Armada.</span></p>
<p id="sdfootnote16">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote16anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote16sym">16</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción IV 	párrafo primero de la </span><span lang="es-MX"><em>Constitución 	Política de los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote17">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote17anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote17sym">17</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción IV 	párrafo segundo de la </span><span lang="es-MX"><em>Constitución 	Política de los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote18">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote18anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote18sym">18</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción V de la 	</span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política de 	los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote19">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote19anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote19sym">19</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 75 de la Ley Orgánica de la Armada de México.</span></p>
<p id="sdfootnote20">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote20anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote20sym">20</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción VI de 	la </span><span lang="es-MX"><em>Constitución Política 	de los Estados Unidos Mexicanos</em></span><span lang="es-MX">.</span></p>
<p id="sdfootnote21">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote21anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote21sym">21</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 18 de la Ley de Disciplina de la Armada de México.</span></p>
<p id="sdfootnote22">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote22anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote22sym">22</a><font size="2"><span lang="es-MX"> 	Artículo 123 Apartado “B” fracción VII y 	VIII de la </span></font><font size="2"><span lang="es-MX"><em>Constitución 	Política de los Estados Unidos Mexicanos</em></span></font><font size="2"><span lang="es-MX">.</span></font></p>
<p id="sdfootnote23">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote23anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote23sym">23</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 16 de la Ley de Ascensos de la Armada de México.</span></p>
<p id="sdfootnote24">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote24anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote24sym">24</a><font size="2"><span lang="es-MX"> 	Algunos países ya permiten la existencia de sindicatos dentro 	de las Fuerzas Armadas. V. gr. Holanda. Entre las prestaciones a que 	tienen derecho los militares sindicalizados, están el pago de 	horas extraordinarias por servicio en la cocina, así como por 	efectuar guardia los fines de semana.</span></font></p>
<p id="sdfootnote25">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote25anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote25sym">25</a><span lang="es-MX"> 	Artículo 99 de la Ley Orgánica de la Armada de México.</span></p>
<p id="sdfootnote26">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote26anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote26sym">26</a><span lang="es-MX"> 	Laboral.-Revista número 131.-12 de septiembre del 	2003.-México.-Nueva Ley de Seguridad Social para las Fuerzas 	Armadas.-Por.-Lic. Norahenid Amescua Ornelas.- Pág. 46</span></p>
<p id="sdfootnote27">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote27anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote27sym">27</a><span lang="es-ES"> 	El Sol de México.- 26 Y 27 de julio del 2003.-Darán de 	baja del Ejercito a seropositivos, por JORGE VEGA </span></p>
<p id="sdfootnote28">
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/La%20necesaria%20creaci%C3%B3n%20de%20un%20tribunal%20laboral%20para%20las%20fuerza.html#sdfootnote28anc" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote28sym">28</a><span lang="es-ES"> 	El Sol de México.-27 de julio del 2003.-Sin Defensa los 	Soldados Seropositivos.-Por Jorge Vega e Ignacio Alzaga.-</span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>La organización del trabajo, clave del socialismo posible en nuestro tiempo</title>
		<link>http://aijdtssgc.org/2007/11/07/la-organizacion-del-trabajo-clave-del-socialismo-posible-en-nuestro-tiempo/</link>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:49:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Humberto Quiroga Lavié Lo decíamos en nuestra intervención de Caracas hace dos años. Fue Saint Simón, impropiamente llamado un socialista utópico, quien le manifestó a Carlos Marx que, si bien él era el máximo teórico sobre el comunismo, también &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/la-organizacion-del-trabajo-clave-del-socialismo-posible-en-nuestro-tiempo/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font color="#444444"><font face="Verdana, sans-serif"><font size="2"><em>Dr. Humberto Quiroga Lavié</em></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><font color="#444444"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"></p>
<p>Lo decíamos en nuestra intervención de Caracas hace dos años. Fue Saint Simón, impropiamente llamado un socialista utópico, quien le manifestó a Carlos Marx que, si bien él era el máximo teórico sobre el comunismo, también el máximo y profundo descriptor del funcionamiento del capitalismo, a partir de haber escrito &#8220;El Capital&#8221;, su sapiencia quedaría en la nada, si no precisaba como haría posible el socialismo, si se desentendía de la técnica y la ciencia, y se quedaba solamente en formulaciones teóricas.<br />
</font></font></font><span id="more-94"></span><font color="#444444"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">mann Weber, hemos comprobado que el operador de la revolución socialista bolchevique, no su teórico principal, como lo fue Lenin, tuvo que ir dejando de lado todos los principismos teóricos, frente a la realidad del ejercicio del poder, confesando que si no hacía eso el poder bolchevique desaparecería. Yeso fue lo que ocurrió en la Rusia comandada por Lenín, en vez de la dictadura del proletariado lo que hizo Lenin fue instalar la dictadura de una elite burocrática partidaria que terminó oprimiendo a los trabajadores. Es que los trabajadores no sabían gobernar desde la horizontalidad democrática predicada por Carlos Marx, es decir no se podía un socialismo sin Estado gobernado por los trabajadores. Y al no saber gobernar, a Lenín no le quedó más remedio que contratar a trabajadores especializados, con salarios superiores a lo que ganaban los demás, de forma tal de instalar y consolidar los vicios de la dominación burocrática, verticalista y paralizante, aquella que con tanta precisión tipificara Max Weber en sus estudios sobre la dominación política. Lenin, en definitiva, no hizo otra cosa que preparar el camino para la instalación del stalinismo, una brutal dictadura de un conductor ejemónico, con la diferencia con Lenin en que éste siempre objetó el culto de la personalidad, y vivió en la pobreza, cosa que no hizo Stalin.</p>
<p>Tuvo que terminar la Segunda Guerrra Mundial y encontrarse Japón en circunstancias cruciales de su historia. Después del holocausto nuclear. De modo tal que de la mano de un General extranjero, pero bien intencionado, como lo fue Mac Artur, y frente al requerimiento de los empresarios, que le pidieron consejo en tal sentido, se produjo el arribo a ese país de un matemático humanista, no otro que Edward Deming, quien si era cierto que sabía mucho de estadísticas, mucho más sabía sobre la naturaleza humana, es decir cual era la motivación de los trabajadores para crear producción real y no teórica. La receta de Deming no fue otra que bajar un modelo de organización del trabajo a partir de la activa participación horizontal y democrática de los trabajadores a ha hora de visualizar los problemas existentes en las plantas de producción, generadores de ineficiencia, y de mayores costos, por supuesto.</p>
<p>Hay toda una historia, que cuenta el miso Deming cuando relata su experiencia japonesa, sobre el teatro con que se encontró en sus reuniones con la dirigencia empresarial y política japonesa. De cara a los Directores de empresa , Deming les preguntaba si ellos sabían soldar módulos determinados, y cuanto tiempo demoraban, a lo cual los Directores o Propietarios de las empresas contestaban indignados que su función no era esa, que no lo sabían, que para eso estaban los especialistas. Por eso su empresa no es competitiva, les respondió Deming, Ud. nunca pdrá lograr prosperidad en su empresa. Luego les preguntaba donde estaban los trabajadores en la reunión, y cuando le dijeron que esas reuniones no eran para trabajadores, pues entonces Deming les dijo, bien, entonces me voy. Al final los empresarios no tuvieron más remedio que acceder a los pedidos de Deming, eso ocurrió cuatro años despues, a su vuelta al Japon, luego de volver a los Estados Unidos desalentado y vuelto a convocar por los mismos empresarios, viendo que no salían de su impotencia productiva. Observamos que lo mismo le pasó a Lenin, que hasta acepto formas de propiedad privada para poder sustentar el ejercicio del poder por parte del Partido, y no perderlo. Lo que pasa es que tampoco Lenin tenía técnicas de organización del trabajo democráticas, sino al contrario, no se le ocurrió otra cosa que la consolidación de la dominación burocrática del partido sobre su pueblo trabajador.</p>
<p>Es así como nació lo que se conoce como &#8220;Gestión de calidad&#8221;, a partir de medir los tiempos muertos del trabajo en fábrica, los útiles, y poner en funcionamiento un sistema que se basa en tres principios fundamentales, a saber:</p>
<p>I. MIRAR LO QUE NO VEO, que es una receta no solamente válida para un grupo de trabajadores en un taller, sino para cualquier relación humana: la pareja en su convivencia diaria, las relaciones paterno filiales, los dirigentes políticos con sus dirigidos, los vecinos de los barrios para solucionar los problemas comunes. Ese &#8220;mirar lo que no veo&#8221;, puede modalizarse del siguiente modo:</p>
<p>l.l. Con una suficiente comprensión del proyecto de trabajo y de los problemas que generan inconvenientes.</p>
<p>1.2. Con la participación activa de todos los integrantes del grupo, en una forma igualitaria, para poder conseguir la auto estima de cada participante, en las múltiples oportunidades en que el más humilde y poco apreciado compañero, es el que, con sorpresa para todos, da la sugerencia salvadora.</p>
<p>1.3. Con la identificación de la necesidad o el problema a solucionar, tanto los internos del grupo, como los de los destinatarios externos de la tarea, es decir los clientes o usuarios, según sean organizaciones privadas o públicas las que están operando con el método. Es decir que de lo que se trata es de identificar la necesidad de cambio, para poder darle solución entre todos.</p>
<p>1.4. Con el compromiso auténtico con el proyecto, lo cual logra algo muy importante en la vida de los hombres: la felicidad de cada uno, al sentirse útil y reconocido por todos. Estamos en presencia de un cambio ético de enorme importancia.</p>
<p>II: LA MEJORA CONTINUA: esto significa que no hay remedios mágicos, que una vez conseguidos unos resultados, hagan bajar los brazos. Los problemas son diarios y cambiantes, porque la vida no es un formalismo, sino &#8220;una forma abierta por donde transcurre la existencia&#8221;. Esa definición la utilizo Herman Heller para definir lo que era la Constitución de un Estado. Esa forma abierta por la cual pasa la vida, no un formalismo dogmático que genera más problemas en vez de solucionarlos. Bien sabemos los latinoamericanos que esa es la realidad de nuestro sistema procesal, donde los juicios duran un tiempo increíble, a partir del postulado dura lex est lex. El derecho administrativo lo sufre tanto que hemos escrito alguna vez &#8220;VIDA, PASION Y MUERTE DEL DERECHO ADMINISTRATIVO, A LA BUSQUEDA DE SU RESURRECCIÓN&#8221;. Cuanta rabia les ha dado a los administrativistas este pensamiento, que no hace otra cosa que desnudarlos, pues la realidad  es que la verdad de lo que estamos diciendo surge del hecho de que, cuando los trabajadores quieren hacer huelga, apelan a trabajar a reglamento administrativo. ¡Qué paradoja, exactamente lo contrario de lo que ocurre con el código biológico, que si se cumple la gente está sana y cuando no se cumple es cuando te enfermas. Con el derecho administrativo ocurre exactamente lo contrario: los procesalistas y los administrativistas ni se ocupan del problema, poniendo de manifiesto que no les importa la eficiencia como técnica social de hacer justicia, sino la ineficiencia de la Justicia o de la Administración, en benefecio de sus intereses profesionales, como abogados de empresa, pero no de la sociedad.</p>
<p>La mejora continua implica los siguientes pasos que pasamos a enunciar:</p>
<p>2.l. Planificar: sin plan de trabajo hay anarquía</p>
<p>2.2. Hacer: con palabras, discursos y pronósticos, no se logra nada.</p>
<p>2.3. Verificar: si no medimos los errores y los aciertos, el fracaso es seguro.</p>
<p>2.4. Actuar: si no controlamos los errores y los aciertos, nunca lograremos resultados.</p>
<p>2.5. Di lo que haces y haz lo que dices: si ocultas es porque estás apañando la corrupción. El funcionamiento del trabajo debe ser transparente. Por eso muchas conducciones o jefaturas no quieren instalar en sus oficinas la &#8220;gestión de calidad&#8221;.</p>
<p>2.6. Los hacedores de la calidad son los hombres, no las máquinas. Por el contrario, lo más frecuente es pensar que modernizar es comprar más computadoras o poniendo un nuevo softwere, lo cual es necesario pero no la esencia de la gestión de calidad, que consiste en perfeccionar el trabajo humano.</p>
<p>2.7. La clave es trabajar en equipo, no más un individualismo de superdotados, sino la igualación de los desiguales, a la hora de los desafíos.</p>
<p>2.8. Darle respuesta al los usuarios, a los justiciables, a los administrados, de lo contrario en vez de paz social, incrementamos la lucha y el conflicto. Esto también lo vio claramente Lenin, porque dejo de lado el tema de la lucha de clases, prefiriendo la paz social para poder gobernar y no perder el gobierno</p>
<p>3. EL RECONOCIMIENTO DEL OTRO.  Esta es la gran clave de la acción social descubierta por Hegel. Si los hombres no tenemos reconocimiento de otros, terminamos en un hospicio. La incomunicación es locura. No la acción racional como creía Weber, tampoco la emotiva, como sostenía Pareto, ni la tradición como lo sostienen los conservadores, es la clave de la acción humana, sino que te reconozcan. Ese es el camino de la libertad, predicado por Sartre, dejando de lado al poeta, que si bien con bellaza, sostiene  &#8220;caminante no hay camino, se hace camino al andar&#8221;. Si no hay camino hay muerte, no reproducción de la vida.</p>
<p>En el reconocimiento del otro también hay pensamiento freudiano, pues esa fue la preocupación fundamental del gran pensador, que si bien no probó empíricamente sus supuestos teóricos, no se equivocó en la importancia de abrir la caja negra donde radica el inconsciente, la motivación humana, deposito de conocimientos y de desconocimientos de los otros.</p>
<p>Como bien podemos apreciar la &#8220;gestión de calidad&#8221;, aplicando &#8220;standares internacionales de organización&#8221; (Reglas ISO), es un camino para terminar con el autoritarismo y con la burocracia, con el verticalismo, a favor de la libertad creativa de cada trabajador, así como de la igualdad. La &#8220;Gestión de Calidad&#8221; sintetiza aquellos dos postulados ideológicos que han enfrentado a la historia política de la humanidad: la libertad y la igualdad. Si se la aplicara a los aparatos del Estado, cosa que por lo general no se ha hecho, infinidad de problemas desaparecerían.</p>
<p>En la Constitución Argentina hay una clausula de oro en el art. 14 bis, que nunca se la a aplicado. Ella es el reconocimiento de los trabajadores de participar de las ganancias de las empresas, con control en la producción y en la dirección de la empresa. Ese fue el socialismo a la japonesa, que no se ha aplicado en el Estado con el mismo éxito que en las empresas. Recordamos que las Universidades Hebrea de Jerusalem y la de Haifá, han realizado una investigación dirigida a medir el costo de la no calidad en el país, y han concluido que en Israel dicho costo, el de no aplicar al máximo gestión de calidad, afecta al 30% del P.B.I, de ese país. Imagínense cual será el costo de la no calidad de nuestros subdesarrollados países latinoamericanos.</p>
<p>En realidad la Gestión de calidad es una variante activa del capitalismo de Estado no conocida ni descubierta por los revolucionarios comunistas, ni por Marx, ni por Lenin, ni por Stalin. Por eso cayó el sistema. Quien si lo advirtió fue el Che Guevara, en Cuba, cuando fue Ministro de Industria, antes de partir para Bolivia, a buscar una salida utópica en relación con su programa revolucionario.</p>
<p>Queremos destacar que la gestión de calidad estuvo en el pensamiento de Adams Smith, pues en el segundo párrafo de su primera página en su RIQUEZA DE LAS NACIONES, sostiene que en la organización de los talleres debe desaparecer todo trabajo inutil. Por lo demás, si habló de &#8220;riqueza de las naciones&#8221; es porque buscaba la prosperidad de todos los trabajadores, no solamente de un grupo de capitalistas monopólicos, agostadores de la buena competencia.</p>
<p>También queremos destacar que &#8220;la gestión de calidad&#8221; no es otra cosa que una pedagogía aplicable a la organización del trabajo. Quien lo tuvo claro fue el pedagogo brasileño Paulo Freire, quien sostuvo en su libro &#8220;La Educación como práctica de la libertad&#8221;, todos los postulados básicos de la gestión de calidad. El decía que no hay docencia sin disencia. Que enseñar no es transferir conocimientos, sino descubrirlos por si solos. No a la educación bancaria nos decía Freire. Un día llego a la favela y les dijo a la gente a la cual alfabetizaba: no somos pobres, somos ricos, lo he descubierto hace poco. Estas loco, le contestaron, qué es lo que tenemos en esta pobre favela: pues es que no miramos lo que tenemos: porque no utilizamos esa bosta abandonada que tenemos allí en abono, o panes compactados y los vendemos, para comenzar a crear nuestra prosperidad. Ejemplo a seguir por los latinoamericanos, que no somos pobres, sino ciegos a lo mucho que tenemos y que no aprovechamos, a partir de una técnica adecuada, como aconsejaba Saint Simon.</p>
<p>Nos llega el turno de hablar del pensamiento del izquierdista Antonio Negri, politólogo italiano que ha sostenido que el imperialismo es un cascajo viejo del pasado que esta en camino de desaparecer para pasar al IMPERIO. El imperialismo es el manejo monopólico de la economía, en tanto que el Imperio es la organización de redes de comunicación en un marco de pueblos errantes.</p>
<p>Aquello de &#8220;proletarios del mundo unóos&#8221; que predicó Carlos Marx, para Antonio Negri, en compañía de Michel Hardt, se ha convertido en la de los trabajadores por redes de comunicación, cuya virtualidad mayor es Internet. De allí es que para N&amp;H esa red configura el verdadero poder constituyente, no una asamblea constituyente.</p>
<p>Para ambos autores el sistema jurídico no controla al económico, sino éste al jurídico. el rol de los jueces, en tal sentido es nulo. Además sostienen que en realidad no hay pueblos, es decir gente con titularidad de derechos colectivos, sino una multitud errante que deambula por un mundo sin fronteras. Algo de esto lo visualizó el propio Lenin, que no le preocupó el derecho, sino el hecho del ejercicio del poder.</p>
<p>Para Negri y Hardt estamos en un mundo organizacional con cuatro niveles de organización. En primer lugar tenemos a la bomba, la fuerza nuclear, ejercida casi monopólicamente por los Estados Unidos: virtual monarquía, con un conjunto de organizaciones adlatares, como lo son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Club de París, En segundo lugar tenemos las organizaciones trasnacionales que manejan la producción, a partir de una lucha entre monedas, eje de la economía, no el trabajo. En tercer lugar tenemos a los Estados Nación, que son las organizaciones que mediatizan a la multitud o pueblo, según sea el caso, con las transnacionales. Por último tenemos a las O.N.G., unas son meras corporaciones de intereses, otras están cargadas de humanismo solidario, como lo es Ammistie Internacional. A estas ultimas y al pueblo, cuando la multitud se organiza, se les otorga el poder democrático del éter, es decir instala la democracia efectiva y no meramente declarada.</p>
<p>N &amp; H convierten la lucha de clases en cooperación social. En esto coinciden con Mario Bunge, para quien del subdesarrollo se puede salir solamente aplicando lo que el denomina una socio tecnología de gestión de calidad del trabajo en un marco organizacional cooperativo. Unas cooperativas no cooptadas por corporaciones de intereses sino auto gestionadas solidariamente con gestión de calidad participativa incluida.</font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><font color="#444444"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Humberto Quiroga Lavié<br />
Argentina</font></font></font></p>
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		<title>La seguridad social de los trabajadores del campo en México</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:48:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dra. María Teresa Guerra Ochoa &#160; Antecedentes &#160; La Ley del Seguro Social, vigente desde enero de 1943, excluyó de los derechos de la seguridad social a los trabajadores del campo en México, negándoles protección en casos de riesgos de &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/la-seguridad-social-de-los-trabajadores-del-campo-en-mexico/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dra. María Teresa Guerra Ochoa</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2">	</font></font></p>
<ol type="I">
<li>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"> 	<font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>Antecedentes</strong></font></font></p>
</li>
</ol>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">L</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">a Ley del Seguro Social, vigente desde enero de 1943, excluyó de los derechos de la seguridad social a los trabajadores del campo en México, negándoles protección en casos de riesgos de trabajo, enfermedades y maternidad, invalidez, vejez, cesantía en edad avanzada y muerte,  por considerar, según la exposición de motivos, que no había condiciones económicas ni sociales para otorgarles estos derechos a los trabajadores en la agricultura, ganadería, caza y pesca.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"><span id="more-93"></span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Este régimen de excepción para quienes laboran en </span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">el trabajo del campo no es exclusivo de México, en los Estados Unidos según lo dispuesto en la Social Security Act aprobada en 1937, los trabajadores de la agricultura no cuentan con protección de Seguridad Social a nivel federal ni se les protege con las normas mínimas de pago de tiempo extra ni derechos de organización y negociación colectiva, salvo algunas normas estatales que les reconocen derechos como es el caso en el estado de California.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">L</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">a exclusión de los trabajadores del campo de la Seguridad Social contraviene lo dispuesto en la fracción XXIX del artículo 123 de la constitución mexicana, la cual desde 1917, y más definidamente a partir de 1929, incorporó como garantías sociales y prestaciones de los trabajadores el derecho a la seguridad social, entre ellos el seguro de invalidez, vejez, vida, cesación involuntaria de trabajo, enfermedades y accidentes, habiéndose dispuesto originalmente la obligación de crear de cajas de seguros populares para solventar los costos de estas prestaciones.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">La Ley del Seguro Social le dio carácter obligatorio a los derechos de la seguridad social</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX"> en México, enlistándose en el artículo 11 la protección por riesgos de trabajo, vejez, invalidez, cesantía, etc., como parte del régimen obligatorio. El IMSS se estableció como una institución que brindaba a los trabajadores un servicio público nacional, obligatorio, financiado con la aportación tripartita, de patrones, estado y trabajadores, encomendando la organización y administración de éstos recursos, y la autorización de derechos, a un organismo descentralizado del gobierno federal denominado Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Además del IMSS, que concentra actualmente a más de 15 millones de trabajadores afiliados, y más de 58 millones de derechohabientes, existe en México el ISSSTE</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote1sym" title="sdfootnote1anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">, una institución de seguridad social que agrupa a 2.5 millones de trabajadores del sector público federal y estatal el cual  cuenta con más de 10 millones de derechohabientes.<a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote2sym" title="sdfootnote2anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote2anc"><sup>2</sup></a></span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">En 1954, al reformarse la Ley del Seguro Social en México, se incluyó como posibles beneficiarios a los trabajadores del campo, estableciéndose en el artículo 16, que el Ejecutivo Federal, mediante decreto fijaría las modalidades del régimen obligatorio del seguro social para los trabajadores de la agricultura.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Con base en esta </span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">disposición, Adolfo López Mateos en 1960, en su condición de presidente de la República, expidió un decreto para reglamentar los derechos del seguro social de los trabajadores agrícolas, este decreto incluyó como sujetos de derecho tanto a los trabajadores permanentes del campo como a los estacionales, pero a éstos últimos les reconoció de manera muy limitada los derechos de la seguridad social. </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">La le</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">y definió como trabajadores estacionales del campo a los que laboraban para explotaciones agrícolas, ganaderas, forestales o mixtas, únicamente en determinadas épocas del año, limitadas a la duración de la cosecha, la recolección, el desahije y otras análogas.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De acuerdo con este reglamento expedido en 1960 y vigente hasta junio de 1997, a los trabajadores agrícolas eventuales el Seguro Social les otorgaba únicamente atención médica, farmacéutica y hospitalaria durante el periodo de trabajo, mientras que en los casos de accidentes de trabajo, enfermedad general  y cuando el siniestro incapacitará al trabajador para laborar el Instituto se comprometía sólo a cubrir el cincuenta por ciento del ingreso del trabajador mientras durara la incapacidad, sin derecho a salario integro ni pensiones de ningún tipo, ni indemnizaciones por riesgos. </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Por las características del trabajo del campo, cuyas cosechas se dan regularmente en determi</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">nadas épocas del año, más del 95 por ciento de los trabajadores son considerados estacionales, de tal manera que al marginar de casi todos los derechos de la seguridad social a ésta población, prácticamente se dejaba por fuera a la totalidad de los trabajadores del campo del conjunto de prestaciones como jubilaciones, pensiones, derechos de incapacidad, protección por riesgos, etc., enumeradas en el régimen obligatorio del IMSS.   Esta exclusión de los derechos de la seguridad social en los trabajadores del campo, que permaneció inalterable en la leyes mexicanas por 45 años, además de violentar la fracción XXIX del artículo 123, contraviene lo dispuesto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Convenio 102 de la OIT (Noma Mínima), que disponen: </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><em>“&#8230;Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional,&#8230;la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad&#8230;Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.</em></span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">”</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote3sym" title="sdfootnote3anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote3anc"><sup>3</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><em> </em></span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font color="#000000"> </font><font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">E</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">l Convenio 102 aprobado en 1952 por la OIT dispuso la obligación de los países firmantes de otorgar prestaciones de servicios médicos, indemnizaciones en casos de enfermedad, desempleo, vejez, invalidez, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, subsidios familiares y prestaciones de maternidad, a favor de las viudas y huérfanos.<a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote4sym" title="sdfootnote4anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote4anc"><sup>4</sup></a></span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">La exclusión de los trabajadores del campo de la seguridad social es contraria también  a lo dispuesto por la OIT en el convenio 111 sobre la Discriminación en el empleo aprobada en 1958, la cual califica como inaceptable </span></font><font color="#000000"><span lang="es-ES">cualquier distinción o exclusión basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">Se supone que los países que han ratificado este convenio, entre los cuales se encuentra México desde 1961, se obligan a formular políticas nacionales que promuevan, la igualdad de oportunidades y el trato igual para todos los trabajadores en materia de empleo y ocupación, con objeto de eliminar cualquier discriminación, promulgando leyes y derogando las disposiciones legislativas y prácticas administrativas que sean incompatibles con dicha política</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><em>.</em></span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">”</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote5sym" title="sdfootnote5anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote5anc"><sup>5</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><em> </em></span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En el caso de la seguridad social de los trabajadores del campo, mantener disposiciones que excluyen y restringen los derechos del régimen obligatorio para este sector, es incompatible con las normas laborales del país y con los convenios y convenciones internacionales ratificadas por México con la OIT y la ONU.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<ol start="2" type="I">
<li>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>Las 	Modificaciones a la Seguridad Social en 1995 y 2005 </strong></font></font></p>
</li>
</ol>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Al reformarse la Ley del Seguro Social en diciembre de 1995</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX"> se incluyó dentro del régimen obligatorio a los trabajadores eventuales de la ciudad y el campo, estableciéndose en el artículo 12 que el vinculo de la relación de trabajo, cualquiera que sea su origen y la naturaleza del patrón da lugar al régimen obligatorio que incluye todos los derechos enumerados en el artículo 11, que son riesgos de trabajo, invalidez y vida, enfermedades y maternidad, retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, guarderías y prestaciones sociales.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Las reformas entraron en vigor hasta </span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">julio de 1997, con ellas, según la redacción del artículo 12 se comprendió como sujetos del régimen obligatorio a todas las personas que se encuentran vinculadas a otra por una relación laboral, sean eventuales o permanentes, definiendo como sujetos de derechos a quienes presten un servicio personal y subordinado, a cambio de una remuneración, cualquiera que sea el acto que le de origen y cualquiera que sea la personalidad jurídica o  naturaleza económica del patrón.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Congruente con esta reforma, e</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">l artículo 237 de la Ley del Seguro Social, incorporó a partir de esa misma fecha, a los asalariados eventuales y permanentes del campo, con derecho a acceder a los seguros  que comprende el régimen obligatorio y a ingresar a la seguridad social en los términos y formas establecidos por la misma ley.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Sin embargo,</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> a pesar de esta reforma que hizo extensivos los derechos del seguro social a los trabajadores del campo, sean eventuales o permanentes, a la fecha la mayor parte de estos trabajadores no son registrados en el IMSS, ni acceden con plenitud a los derechos del seguro social. Hasta diciembre del 2006, el IMSS reportaba que tenía registrados a nivel nacional a 114 mil 800 trabajadores eventuales del campo (TEC), lo que representa menos del 5.5% de la población que labora en el campo en calidad de estacional, ya que conservadoramente se ha estimado por el mismo IMSS  que al menos son 2 millones cien mil trabajadores que laboran en condición de estacionales en el campo, mientras que otras instituciones como la SEDESOL estiman que hay más 4.5 millones de trabajadores agrícolas eventuales.</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote6sym" title="sdfootnote6anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote6anc"><sup>6</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> </span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Según los datos del IMSS, para</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> agosto del 2007 había un total de </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">452 mil 479 trabajadores, entre eventuales y permanentes, asegurados en actividades de agricultura, ganadería, pesca, caza </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">y silvicultura, con un total de 26 mil 956 patrones. Estimándose, según </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">información proporcionada al Instituto por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), que más del 94.0 por ciento de los Trabajadores Eventuales del Campo (TEC) no son registrados por sus empleadores en el Seguro Social, lo que representa conservadoramente a más de dos millones de trabajadores que no son inscritos en la seguridad social y que no acceden de ninguna forma a las prestaciones de protección en la vejez, cesantía, invalidez, etc., y cerca de 7.4 millones de derechohabientes potenciales, incluyendo a las familias de los trabajadores, que no tienen cobertura de salud, ni incapacidades y pensiones de ningún tipo.</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> <a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote7sym" title="sdfootnote7anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote7anc"><sup>7</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> </span></font></font></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">El Ejecutivo Federal, bajo el argumento de</span></font><font color="#000000"> corregir las anomalías en lo que respecta a la falta de registro y acceso a la seguridad social de los trabajadores eventuales del campo, el 29 de abril de 2005, promovió una serie de reformas y adiciones a la Ley del Seguro Social, las cuales  entraron en vigor a partir del 29 de mayo del mismo año, tratando de encontrar supuestamente un equilibrio entre los derechos de los trabajadores eventuales del campo y la situación de los productores y del campo en general, así como estrategias para la atención, registro y prestación de servicios de este sector de la población que vive en condiciones de extrema precariedad y vulnerabilidad.</font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las reformas en materia de trabajadores eventuales del campo a la Ley del Seguro Social, a</font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">dicionaron la fracción XIX al artículo 5 A, incorporando a rango de Ley la definición de los trabajadores eventuales del campo, describiendo como </font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>trabajador eventual</em></font></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><em> del campo a la persona física que es contratada para labores de siembra, deshije, cosecha, recolección, preparación de productos para su primera enajenación y otras de análoga naturaleza agrícola, ganadera, forestal o mixta, a cielo abierto o en invernadero. Puede ser contratada por uno o más patrones durante un año, por períodos que en ningún caso podrán ser superiores a veintisiete semanas por cada patrón. En caso de rebasar dicho período por patrón será considerado trabajador permanente. Para calcular las semanas laboradas y determinar la forma de cotización se estará a lo previsto en la ley y en el reglamento respectivo.</em></span></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> <a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote8sym" title="sdfootnote8anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote8anc"><sup>8</sup></a></font></font></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">De igual forma se adicionó el artículo 237 A incorporando la opción de subrogar servicios a los productores agrícolas que contratan trabajadores eventuales del campo, subrogando servicios médicos con reversión de una parte de las cuotas, así como subrogación del servicio de guarderías, quedando la redacción de la siguiente forma:</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">“<font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><em>Artículo 237 A. En aquellos lugares donde el Instituto no cuente con instalaciones, a juicio del propio Instituto, para prestar los servicios de salud que tiene encomendados, éste podrá celebrar convenios con los patrones del campo, para que éstos otorguen a sus trabajadores las prestaciones en especie correspondientes al Seguro de Enfermedades y Maternidad a que se refiere la Sección Segunda, Capítulo IV, del Título Segundo de esta Ley, relativas a servicios médicos y hospitalarios, pudiendo convenirse en la reversión de una parte de la cuota obrero patronal en proporción a la naturaleza y cuantía de los servicios otorgados, a través de un esquema programado de reembolsos, en los términos que establezcan las reglas de carácter general que para tal efecto expida el Consejo Técnico.</em></span></font></font></p>
<p style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><em>Asimismo, en aquellos lugares donde el Instituto no cuente con instalaciones, a juicio del propio Instituto, para prestar los servicios de guardería que tiene encomendados, éste podrá celebrar convenios con los patrones del campo y organizaciones de trabajadores eventuales del campo para la subrogación de los servicios que contempla el Ramo de Guarderías a que se refiere la Sección Primera, Capítulo VII, del Título Segundo, de esta Ley, en los términos que establezcan las reglas de carácter general que para tal efecto expida el Consejo Técnico..”.</em></span></font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> <a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote9sym" title="sdfootnote9anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote9anc"><sup>9</sup></a></font></font></sup></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Se agregaron también los artículos</span></font><font color="#000000"> 237 B, 237C y 337D a fin de facilitar a los empleadores del campo los trámites administrativos de registro y el pago de cuotas, estableciendo la posibilidad de una deducción del 20 por ciento del salario base para la cotización por concepto de productividad, y facilidades para el pago de cuotas, con posibilidad de plazos diferidos o en parcialidades, facultándose  el Instituto para verificar el cumplimiento de las obligaciones de los patrones y en su defecto solicitar la suspensión de entrega de apoyos y beneficios del Presupuesto de Egresos de la Federación destinados a los productores agrícolas o ganaderos.</font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Según las valoraciones que hace el IMSS de las modificaciones a la Ley, éstas representaban un avance que facilitará una mayor incorporación a la seguridad social de los trabajadores del campo y una unión de esfuerzos entre productores y trabajadores. Se supone que a partir de la entrada en vigor de las modificaciones, en mayo de 2005, el Instituto realizó acciones a fin de dar cumplimiento al objetivo de incorporar al mayor número de estos trabajadores</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Sin embargo, en realidad las reformas de abril del 2005  han servido sobre todo a los productores, convirtiéndose en mayores privilegios, facilidades y excepciones de pago para los empleadores del campo,  acentuando las diferencias y los índices de marginación y desigualdad social entre productores y trabajadores del campo, porque el propio IMSS, a dos años de la reforma, ha reconocido que enfrenta en el sector de los trabajadores del campo el reto de eliminar el rezago en prestaciones y contribuciones de seguridad social, que no ha mejorado el proceso de afiliación de manera significativa y que a la fecha siguen fuera del seguro social más del noventa y cinco por ciento de los trabajadores del campo, debiendo el IMSS no sólo a mejorar sus procesos de afiliación, sino también su capacidad de respuesta frente a la demanda de prestación de servicios de una población que es de las más vulnerable y marginadas.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Ni las reformas, ni el trato que dan los empleadores del campo a sus trabajadores ha mermado la marginación y la desigualdad social que se vive en el sector, porque se sigue partiendo de la premisa que los productores no están en condiciones de pagar el Seguro Social, y que son las frecuentes altas y bajas de los trabajadores estacionales del campo lo que dificulta su acceso a la seguridad social y el  manejo del registro para los agricultores,  omitiendo considerar que en el campo mexicano, sobre todo en la producción de legumbres, hortalizas y algunos granos se obtienen altísimas utilidades, que es una producción y administración altamente tecnificada, y que  no por dificultad o falta de recursos que no se afilia a los trabajadores del campo, sino por una tradición de incumplimiento de prestaciones, una voracidad en la obtención de utilidades y una complicidad oficial con la marginación, exclusión y precariedad en la que viven los trabajadores del campo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">A la fecha, los trabajadores del campo siguen siendo excluidos de la seguridad social, los productores se enriquecen, mientras que el rostro de los jornaleros agrícolas es el de la pobreza extrema, la falta de oportunidades, el analfabetismo, la exclusión, el alto índice de trabajo infantil, la alta incidencia de riesgos de trabajo, entre otros.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>III CONTRASTES Y DESIGUALDAD EN LOS TRABAJADORES DEL CAMPO</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Se estima que a nivel nacional existe un promedio de 4</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">.6 millones de trabajadores del campo que se desempeñan generalmente con contratación temporal en diversos cultivos, sobresaliendo la siembra de frutas y hortalizas por ser las que mas requieren mano de obra. </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">A pesar de que ha disminuido significativamente el número de personas ocupadas en el sector agropecuario en los últimos años, según las cifras de</span></font><font color="#000000"><span lang="es-ES">l segundo trimestre de 2007 de la Secretaria del Trabajo, los sectores de actividad económica que concentran al mayor número de personas ocupadas en el país son el comercio, con  7.4 millones de personas, la transformación con 6.7 millones y el sector agropecuario  con 4.6 millones. </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los ingresos promedio más bajos en el país se obtienen en los servicios personales, con $3,434.00 mensuales  y en el sector agropecuario con un ingreso mensual de  $ 2,286.00, lo que arroja un ingreso promedio diario de setenta y seis pesos,  siendo  la rama Agropecuaria la ocupación de menores ingresos en general.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">En la actividad agropecuaria y en la construcción se desempeñan quienes poseen los niveles de escolaridad más bajos ya que el 77.9% y 53.9% de los ocupados respectivamente, cuentan con educación de nivel de primaria, a su vez, seguramente por la ausencia de seguridad social y de protección en caso de cesantía en edad avanzada, en el sector Agropecuario labora la proporción más elevada de personas mayores de 45 años, con casi la mitad del total de los trabajadores ocupados de ese sector.</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> <a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote10sym" title="sdfootnote10anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote10anc"><sup>10</sup></a></span></font></font></font></sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> </span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Los trabajadores</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX"> del campo en su mayoría viven en pobreza extrema y  se desplazan por el país en busca de cultivos y su sobrevivencia. Regularmente  se integran a las rutas migratorias como son la del pacifico, centro, golfo y sureste. En calidad de trabajadores agrícolas internacionales se internan al país con status legal alrededor de 60 mil trabajadores de Centroamérica, que provienen fundamentalmente de Guatemala. Los trabajadores internacionales que laboran en México están en la ruta del sureste teniendo como asentamiento generalmente el estado de Chiapas.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">La ruta del pacifico que comprende los estados de Sinaloa, Sonora</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX"> y los estados de Baja California participan trabajadores agrícolas procedentes del centro y sur de la república, fundamentalmente de Guerrero y Oaxaca. Esta es la más importante por la movilidad y el volumen de trabajadores que atrae, así como por el contraste socioeconómico entre trabajadores y empleadores. La producción agrícola de estos grandes emporios agroindustriales se destina principalmente al mercado internacional, y en la producción participan grandes agricultores, que fungen como empleadores de trabajadores agrícolas empobrecidos, con alta participación de indígenas migrantes y personas en extrema pobreza.  </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">La ruta del golfo integrada </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">fundamentalmente por Tabasco, Veracruz y Tamaulipas recibe población jornalera de los estados de Oaxaca, Hidalgo, Veracruz y Puebla; la ruta del Centro comprende Jalisco, San Luis Potosí, Guanajuato, Zacatecas y Chihuahua e incluye Puebla y Morelos y la ruta del Sureste comprende los estados de Chiapas, Yucatán y Tabasco, es en la que se incorporan los inmigrantes agrícolas provenientes de Guatemala, los cuales a partir de un convenio signado por el gobierno mexicano desde octubre de 1997 cuentan con permiso legal para trabajar en la agricultura.</span></font></font></font><sup><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> <a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote11sym" title="sdfootnote11anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote11anc"><sup>11</sup></a></span></font></font></font></sup></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Los jornaleros agrícolas migrantes del país se componen en un treinta por ciento de población indígena, son hombres y mujeres que se mueven con su familia en busca de los medios de subsistencia. La pobreza los expulsa de sus comunidades y el arraigo al campo los mantiene en la actividad agrícola.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las condiciones de pobreza, marginación, violación de derechos laborales y la exclusión de la seguridad social de los trabajadores del campo son las constantes que prevalecen en las condiciones de trabajo y de vida de este sector.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los estados del país que mayor número de trabajadores del campo registran son Sinaloa, Sonora, Jalisco,  Veracruz y Chihuahua. Sobresaliendo Guerrero, Oaxaca y Michoacán como estados expulsores de mano de obra para las actividades del campo.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Calibri, sans-serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Según los datos del IMSS en agosto del 2006, sólo había </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">registrados en la seguridad social en actividades de agricultura, silvicultura, caza pesca 26 mil 956 empleadores a nivel nacional y 452,479 trabajadores, lo que arroja un promedio de 16.7 trabajadores asegurados en el IMSS por cada empleador. En Sinaloa estaban registrados  2631 empleadores con  42, 179 trabajadores en actividades agropecuarias y en Sonora 3030 empleadores con 32,300 trabajadores, lo que arroja un promedio de 16 trabajadores con seguridad social por cada empleador en el caso de Sinaloa y 10 trabajadores registrados en el IMSS en el caso de Sonora, mientras que en Jalisco hay 52,037 trabajadores asegurados en total y en Veracruz 50,500, siendo estos los estados con más asegurados en las actividades de la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura.<a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote12sym" title="sdfootnote12anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote12anc"><sup>12</sup></a></span></font></font></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En contraste con el bajo registro de trabajadores en la seguridad social, encontramos la obtención de altísimas utilidades para los empleadores que utilizan la mano de obra del campo, al menos de quienes producen para los mercados de exportación, como son los productores de hortalizas y frutas, que son por la naturaleza de los cultivos quienes más utilizan trabajadores del campo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">  <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">En</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"> la Temporada 2005-2006 según los reportes de la Comisión para la Investigación y Defensa de las Hortalizas, CIDH, la exportación de frutas y hortalizas ascendió a 4.3 millones de toneladas, con un crecimiento del 9.6%, en relación al año anterior al superar los 4 millones de toneladas que se registraron  en la temporada pasada,  utilizando 395 millones de paquetes de diferentes pesos y calidades y 240 mil camiones que cruzaron las fronteras de Arizona, California y el Sur de Texas con destino a los Estados Unidos y Canadá. El valor de la exportación mexicana de hortalizas y frutas de esta temporada  fue de 4 mil 454 millones de dólares, con un incremento del 26.6% con relación al año anterior, equivalente a mil millones de dólares, al superar el valor de la temporada 2004-05 que fue 3 mil 429 millones.<a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote13sym" title="sdfootnote13anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote13anc"><sup>13</sup></a></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">De igual forma, en el norte del país, se destaca la participación de grandes agricultores que fungen como empleadores al frente de empresas agroindustriales altamente tecnificadas, con grandes volúmenes de producción y cuyo producto se destina principalmente al mercado estadounidense.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-ES">Una muestra de ello lo vivimos en </span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">Sinaloa, entidad que es la principal receptora de fuerza de trabajo en el campo. Sinaloa es uno de los estados con mayor extensión de tierras de riego de buena calidad, que se destinan fundamentalmente a la producción de hortalizas y granos. Sinaloa se mantiene como el primer productor de maíz y de hortalizas, cubriendo hasta el 55 por ciento de la producción nacional y relevante proveedor de hortalizas en los Estados Unidos. Por ser las hortalizas una producción que requiere abundante fuerza de trabajo se contratan en Sinaloa entre los meses de septiembre a abril de 200 a 250 mil trabajadores agrícolas, generalmente migrantes, los cuales preparan la siembra, plantan, recolectan, deshierban, riegan, fumigan y empacan el cultivo de tomate, chile, pepino, berenjena y calabaza, principalmente, en una superficie aproximada de 70 mil hectáreas. En el Valle de Culiacán, que es la capital del estado, se concentran entre 100 y 150 mil trabajadores agrícolas que laboran en las hortalizas, el resto de los jornaleros agrícolas del estado se ubican en Elota, el Valle del Fuerte y Guasave.</span></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Nada más en Sinaloa la superficie total sembrada de hortalizas, tanto del sector particular como del sector ejidal, en la temporada otoño invierno  2005-06, ascendió a 68,282 hectáreas, y en el 2004-05 fue de 66,681 hectáreas, requiriéndose la movilización de casi 50 mil unidades de transporte que realizaron el trayecto entre los Valles de Sinaloa y la Frontera de Nogales. El valor de la exportación en esos años mostró un incremento del 27.2%, al pasar de 669.0 millones de dólares en el 2004-05 a 851.6 millones de dólares en el 2005-06</font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">.<a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote14sym" title="sdfootnote14anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote14anc"><sup>14</sup></a></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los negocios lucrativos y altísimas utilidades que obtienen los productores agrícolas en la entidad contrasta enormemente con la precariedad en la que viven los trabajadores que se desempeñan en sus cultivos, con la ausencia de prestaciones, exclusión de la seguridad social y los bajos salarios. Porque pese a las grandes ganancias y el trato preferencial que tienen los empleadores de la agricultura de todas formas no le otorgan a sus trabajadores los derechos mínimos de la ley laboral ni los de la seguridad social.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">D</span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">e acuerdo a las estadísticas del IMSS, y a pesar de la reforma del 2005 que les dio facilidades a los empleadores del campo para el pago de cuotas, y que incluso hizo excepciones en cuanto a la deducción del 20 por ciento del salario, descuentos, reversión y reembolso de cuotas y pago en parcialidades, los productores agrícolas de la entidad y del país  siguen sin registrar a sus trabajadores  en el IMSS y sin otorgarles los derechos mínimos de la seguridad social, a pesar de que tienen altísimas utilidades, un solo empleador tiene miles de trabajadores, y sin embargo sólo hay un promedio de 16 trabajadores inscritos en la seguridad social por productor agrícola.  </span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>IV. SIMULACION E INCUMPLIMIENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL CON LOS TRABAJADORES DEL CAMPO </strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Las adiciones hechas a la Ley del Seguro Social en abril del 2005, solo han servido para proteger aun más los intereses de los empleadores de la agricultura y para que sigan evadiendo sus responsabilidades laborales y sociales. Por supuesto que pueden, en exceso, cubrir a sus trabajadores los derechos del régimen obligatorio, pero no lo hacen porque saben que cuentan con la protección del gobierno federal y estatal, los cuales multan al dueño de un taller, a una tortillería o a una ama de casa que construye su hogar, si no registran a los trabajadores en el IMSS, pero toleran y fomentan la exclusión de los trabajadores del campo a pesar de las grandes utilidades y las divisas que esta actividad genera en gran parte de las regiones del país.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los trabajadores del campo seguirán siendo los más pobres, los mas vulnerables, los más excluidos, mientras el estado siga permitiendo que la atención médica se les proporcione únicamente mientras dura la relación de trabajo, Y que no gocen del derecho de incapacidades por enfermedad, que no reciban indemnizaciones por riesgos de trabajo, ni pensiones por invalidez, ni sean sujetos de derechos de pensiones por vejez o cesantía.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Al no comprometerse el IMSS ni el estado con esta población de trabajadores, no lleva un control ni estadísticas reales sobre el índice de enfermedades y accidentes en el trabajo y no previene los riesgos de trabajo ni vigila que se apliquen las medidas de seguridad e higiene.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">El carácter eventual sigue siendo el pretexto para negarles la seguridad social integral, y la cobertura legal para esta negativa se deriva de la disposición del artículo 5 fracción XIX que establece que serán considerados temporales en tanto no laboren más de 27 semanas con un empleador. Mientras que la Ley Federal del Trabajo establece el término de 60 días para el pago de reparto de utilidades y el registro en el IMSS, este Instituto amplió el periodo con el fin de facilitar a los productores su incumplimiento.  </font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Considerando </span></font><font color="#000000"><span lang="es-MX">la naturaleza del trabajo del campo, el carácter étnico y social de quienes laboran en actividades agropecuarias, la ausencia de comprobantes de pago y antigüedad que en ese sector se acostumbra, se puede entender los mecanismos de evasión y las practicas de incumplimiento de los empleadores en los derechos laborales y en la afiliación y registro ante el IMSS.</span></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Si partimos de que la inmensa mayoría de los trabajadores del campo son contratados como trabajadores eventuales, es posible deducir que casi en su totalidad esta población carece de un seguro social integral,  mas del 95% de los trabajadores agrícolas son considerados estacionales, no acumulan antigüedad, ni derechos laborales, ni reciben las prestaciones mínimas de Ley Federal del Trabajo ni de la seguridad social. Cada temporada se inicia de nuevo su relación de trabajo, no mejoran sus prestaciones y se les niegan las prestaciones mínimos que la ley establece para los trabajadores de planta, como el derecho de prima de antigüedad, reparto de utilidades, vacaciones y prima vacacional, aguinaldo, vivienda, entre otros.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Aun con carácter eventual, sería posible proporcionarles seguro social integral y garantizar su registro para que acumulen cotizaciones y puedan gozar de los derechos de jubilación y pensión por edad o por enfermedad. Los agricultores tienen condiciones para otorgar estos seguros sin limitaciones a sus trabajadores, y el Seguro Social tiene formas de hacerlo, pero no han querido porque privilegian los intereses de los grandes productores. De hecho los trabajadores de la construcción tienen una relación laboral más inestable y han sido incorporados y acceden en mayor proporción que los trabajadores del campo al régimen obligatorio.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los trabajadores del campo se desempeñan generalmente en la misma actividad laboral, tienen arraigo en el campo y están capacitados para realizar el trabajo de la agricultura, por ello regularmente duran 30 años o más ejerciendo las mismas labores, pero su carácter de estacionales, hasta hoy les ha servido a los productores para evadir sus responsabilidades, para no reconocerles sus derechos y no registrarlos en la seguridad social,  y  frente a su muerte o incapacidad que generalmente deviene por enfermedad o desgaste en el trabajo estos trabajadores no disponen de ningún tipo de ayuda ni de ninguna pensión para ellos y su familia.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">Los trabajadores agrícolas son uno de los sectores mexicanos que más necesitan la seguridad social, por vivir en extrema pobreza, expuestos a sustancias agroquímicas de alto riesgo para la salud, como fertilizantes y plaguicidas, y por el desgaste laboral que tienen al trabajar en jornadas pesadas, prolongadas y en ambientes inapropiados. Es un sector con una alta tasa de natalidad y mortalidad, porque los menores de edad y mujeres embarazadas laboran en ambientes contaminados y en trabajos de alto riesgo; este grupo social sufre grave desnutrición y padecen enfermedades de posible curación, por todo ello debieran ser tratados como al resto de los trabajadores y acceder al régimen obligatorio de la seguridad social.</font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><font color="#000000"><span lang="es-MX">Ojala algún día el Estado se interese por ellos, y entienda que las altísimas utilidades que se obtienen en el campo mexicano, también y sobre todo, son resultado del esfuerzo de millones de trabajadores que injustamente han sido excluidos y son tratados como trabajadores de tercera y extranjeros en su propia tierra.  </span></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote1">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote1anc" title="sdfootnote1sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym">1</a><font color="#000000"><font style="font-size: 11pt" size="2"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">La 	Ley del ISSSTE recientemente fue modificada, ante lo cual más 	de 800 mil trabajadores y  abogados defensores de la seguridad 	social en el país promovieron un amparo argumentando 	violaciones a la constitución, privatización del 	sistema de pensiones y afectación a los derechos  adquiridos 	de la seguridad social.  </span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote2">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote2anc" title="sdfootnote2sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote2sym">2</a><font color="#000000"><font style="font-size: 11pt" size="2"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">Datos 	estadísticos, informe IMSS, 2006, www.imss.gob.mx.</span></font></font></font></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="sdfootnote-western">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote3">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote3anc" title="sdfootnote3sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote3sym">3</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículos 	22 y 25, Organización de las Naciones Unidas, 1948.</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote4">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote4anc" title="sdfootnote4sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote4sym">4</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Convenio C102 Sobre la Seguridad Social (norma mínima), 	adoptado el 28 de junio  de1952 por la OIT en Ginebra Suiza, con 	entrada en vigor desde el 27 de abril de 1955, contando con la 	ratificación a la fecha de 41 países, entre ellos 	México, desde el 12 de octubre de 1961. Datos obtenidos en la 	página electrónica: 	www.ilo.org/ilolex/espanish/convdisp2.htm.</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote5">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote5anc" title="sdfootnote5sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote5sym">5</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Artículo 1,2 y 3 del Convenio 111 de la OIT sobre 	Discriminación en el Empleo y Ocupación, aprobado en 	junio de 1958 y ratificado por México el 11 de septiembre de 	1961.</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote6">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote6anc" title="sdfootnote6sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote6sym">6</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Estadísticas 	IMSS, 2006, página electrónica: www.imss.gob.mx</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote7">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote7anc" title="sdfootnote7sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote7sym">7</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Informe </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Estadístico 	2006-2007, IMSS, página electrónica: www.imss.gob.mx</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote8">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote8anc" title="sdfootnote8sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote8sym">8</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Ley 	del Seguro Social, artículo 5 fracción XIX, 	incorporada en abril 2005,</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	página electrónica: 	</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">www.diputados.gob.mx/</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"><strong>Ley</strong></span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">esBiblio/doc/92.doc</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote9">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote9anc" title="sdfootnote9sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote9sym">9</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Ley 	del Seguro Social, artículo 237 A, incorporada en abril 2005,</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	página electrónica: 	</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">www.diputados.gob.mx/</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"><strong>Ley</strong></span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">esBiblio/doc/92.doc</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote10">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote10anc" title="sdfootnote10sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote10sym">10</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Datos 	de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social , </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"><em>Panorama 	de la Ocupación en México, </em></span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	2007, página electrónica: </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">www.stps.gob.mx</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote11">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote11anc" title="sdfootnote11sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote11sym">11</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Datos del PRONJA-SEDESOL, 20006 y del </span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">Instituto 	Nacional de Migración, Secretaria de Gobernación, 	circular No. CRE-247-97, artículo 42 fracción III de 	la Ley General de Población.</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote12">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote12anc" title="sdfootnote12sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote12sym">12</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	En enero de 2007 el numero de trabajadores registrados en el IMSS en 	esas actividades  eran 473 mil a nivel nacional, 38,400 en Sinaloa, 	39,800 en Sonora, Jalisco 54,200 y en Veracruz 70,150.Datos del 	IMSS, 2007, Trabajadores Eventuales del Campo (TEC) y Estructura 	Histórica de la Población Derechohabiente, página 	electrónica: www</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">.imss.gob.mx</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote13">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote13anc" title="sdfootnote13sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote13sym">13</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	Datos de CIDH, 2005-2006, Informa de la producción nacional 	de hortalizas, página electrónica: 	www</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">.cidh.org.mx/accidh.php</span></font></font></font></font></font></p>
<p id="sdfootnote14">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2" align="justify" lang="es-ES"> 	<font face="Calibri, sans-serif"><font size="2"><a href="file:///D:/html/La%20seguridad%20social%20de%20los%20trabajadores%20del%20campo%20en%20M%C3%A9xico.html#sdfootnote14anc" title="sdfootnote14sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote14sym">14</a><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">A 	pesar de que el valor de la exportación y la superficie 	sembrada, mostró un decremento en la temporada 2006-2007 al 	pasar el valor de la exportación a 761 millones de dólares 	en el 2006-07, sigue siendo en la entidad un negocio altamente 	lucrativo.</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-ES"> 	</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-ES">Datos 	de CAADES, 2005-2006 y 2006-2007, Informe de la producción 	estatal de hortalizas, página electrónica: 	www</span></font></font></font><font color="#000000"><font face="Arial, sans-serif"><font size="2"><span lang="es-MX">.cidh.org.mx</span></font></font></font></font></font></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Los derechos de la mujer, su liderazgo y los retos en el mercado laboral</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:47:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Julio Ismael Camacho Solís &#160; A lo largo de la existencia de la humanidad han existido poco son los momentos en los que se ha generado un interés que favorezca el desarrollo y la promoción de la mujer ya &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/los-derechos-de-la-mujer-su-liderazgo-y-los-retos-en-el-mercado-laboral/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dr. Julio Ismael Camacho Solís</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 1.25cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> A lo largo de la existencia de la humanidad han existido poco son  los momentos en los que se ha generado un interés que favorezca el desarrollo y la promoción de la mujer ya que ha sido relega a aun plano secundario, no protagónico, regida por las reglas impuestas por el sexo opuesto y, hasta cierto punto, aceptadas por ellas, el egoísmo y la fuerza contra la autocomplacencia y la resignación.<span id="more-92"></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">La participación de la mujer en el terreno laboral ha estado caracterizada por una dualidad inferior-interior, es decir se ha procurado mantenerla en el hogar y cuando es conveniente, se le ha ubicado en la parte inferior de la escala ocupacional. Es hasta 1953 cuando la mujer mexicana gana terreno en la vida pública al obtenerle derecho al voto, pero a pesar de lo anterior, en la mujer mexicana se sentía un profundo malestar ya que estaba ubicada en un mundo de y para los hombres.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Surge entonces la necesidad de reunirse y dialogar, llamando en un principio a la elemental liberación coyuntural, tratando de romper con la imposición sin acabar con os mitos con respecto a ella y las cuestiones culturales que pesaban sobre ella; es decir un asomo a su reconocimiento pleno, se requieren procesos generacionales para lograr cambios sustanciales en estos dos aspectos; pero definitivamente hay un avance.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	En los años 70`s es cuando se desarrolla el trabajo femenino, sobre todo en los sectores de servicios, comercios, hoteles, transportes, pero sin embargo representan tan solos una quinta parte de la fuerza laboral total.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Es hasta 1975 durante la celebración del Año Internacional de la Mujer evento mundial organizado por la Organización de las Naciones Unidas, que se manifiesta de manera pública la existencia de un movimiento femenino mexicano, en el cual se demanda lo siguiente, una mejor condición dentro de la sociedad, es decir derecho a la educación,a la maternidad, divorcios con equilibrio, derecho al aborto, acceso a cargos de elección popular y públicos, penalización al hostigamiento social entre otras diversas formas de genero y de igualdad</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Gozar de estos derechos legales o sociales para tener acceso a los medios necesarios para la superación profesional, significa integrarse al proceso de desarrollo de un país, sin dejar atrás el grado de participación que la mujer tenga en el ámbito cultural tradicional.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">En la década de los ochentas periodos de crisis y reestructuración económica en México, se caracterizo por una creciente presencia de la mujer en la actividad laboral.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Hacia los años noventa en estudios realizados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI), se aprecia lo siguiente:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">a).En cuanto al nivel de ingresos es notoria su menor percepción con respecto al hombre</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">b).Una vez empleada, goza de mayores prestaciones como la maternidad por ejemplo 84 días de incapacidad y una hora de lactancia durante 6 meses.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">c).Las cifras muestran que el nivel de instrucción femenino esta a la par del masculino, ayudando a reducir la brecha profesional, punto de partida para la equidad de oportunidades.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">d).En cuanto a su posición en el trabajo, hay mejores asalariadas entre las mujeres, mientras que los hombres las superan en el rubro de trabajador independiente y empleadores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Es así que para 1998 la tasa de participación femenina en el trabajo llega al 39%; el cambio esta dado, se pasa del concepto emancipación, basado en la igualdad de sexos al de liberación, lo que implica el derecho a ser diferente.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">	Al tratar de exponer la cultura de la mujer mexicana, en donde el machismo gobierna la sociedad, se le atribuyen vocablos como dócil, sumisa, abnegada, sufrida, pasiva, buena y dependiente, con un rol meramente procreador, las representaciones sobre el papel de la mujer son reales pero también son míticas, se cree pues que la mujer debe reunir ciertas características actitudinales y de comportamiento porque es mujer, la realidad esta en;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<ol>
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">El 	reconocimimiento de que las mujeres sí comparten una 	situación opresiva en la sociedad, pero varía su 	intención de acuerdo a la esfera social en cuestión.</p>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<ol start="2">
<li>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Las 	desigualdades sociales entre hombre y mujeres no están 	biológicamente determinadas sino socialmente construidas.</p>
</li>
</ol>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Hoy el mundo de la mujer se ha ampliado infinitamente, la casa ha dejado de ser su único lugar, la mujer en la búsqueda de nuevos horizontes no abandonado sus orígenes y mucho menos sus valores, ni ha cambiado de escenario simplemente multiplico sus roles de esposa, madre, hija, profesionista, deportista, funcionaria, dirigente  política. y una diversidad de oficios, actividades diversas y complejas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Por ello el principio de igualdad de trato y de oportunidades debe ser aplicable en el ámbito de empleo público y al trabajo por cuenta propia; aun hoy día no solos en México si no en América Latina las mujeres enfrentan obstáculos tales como oportunidades para capacitarse y trabajar de manera permanente; reparto desigual de las responsabilidades familiares y estereotipos de género.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">El incremento de plazas ocupadas por las mujeres es impresionante, una muestra es que el 14% del empresariado mexicano son mujeres, el mejor desarrollo de las sociedades se da  al utilizar el 100% de su potencial.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">En México las mujeres representan una tercera parte de la población económicamente activa; Ahora,más que nunca, se echan de menos y se aprecian los valores femeninos,equilibrio,bondad,hospitalidad,proximidad,detalle,la ausencia y la precariedad de cualquiera de ellos constituye un vació en cualquier empresa, hay que defender lo que precisamente la hace diferente y por lo mismo única, cuando la presencia de la mujer falta debido a recortes  o despidos masivos de personal, las empresas ,organizaciones y los caballeros resienten en su funcionamiento y en su estructura su calida presencia y liderazgo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">La batalla mas grande a la que se tiene que enfrentar la mujer es a la de poder integrar los dos mundos que rodean su entorno el familiar y el laboral; por lo que busca el equilibrio que le permita cumplir adecuadamente con ambas partes, aprovechando las oportunidades que se le presentan y llevando a cabo su estilo de liderazgo peculiar, el auge que le ha venido dando la actividad económica femenina ha generado un nuevo y natural  y propio estilo de liderazgo; llamado humanista consensual,propio más no exclusivo de la mujer en el cual se valora que sabe escuchar, propicia apertura, genera consenso en equipo, rechaza la dirección autoritaria, es mas humana y flexible, el ambiente laboral cambiante no se puede enfrentar con un  estilo homogéneo de liderazgo femenino, como complemento, se debe convertir en u punto clave y obligatorio para toda organización.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">La feminidad es una ventaja en la empresa, haciendo uso de características y cualidades propias; sensibilidad, responsabilidad, comunicación, percepción, intuición, minuciosidad, capacidad emocional.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">Abreviando se puede concluir con datos de la Secretaria del Trabajo y de la Previsión (STPS), en México se indica que de cada 10 mujeres, 3 hogares son mantenidos por la mujer trabajadora, lo anterior ratifica su presencia como ejemplo de proveedora de familia y desarrolladora de sociedades.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">No es casualidad que la mujer sea complemento del hombre exclusivamente en el matrimonio, el hombre y la mujer son y serán complemento recíprocos en gran parte de las actividades que desempeña la humanidad, pero si hablamos de complementos, estos se logran solamente cuando tanto el hombre como la mujer, conservan su propia naturaleza y la sepan explotar.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">              <strong>MARCO JURIDICO DEL TRABAJO DE MUJERES EN MEXICO:</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">                    <strong>A). AMBITO CONSTITUCIONAL:</strong></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>Artículo 5o.</strong></font><font face="Arial, sans-serif"> A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero, o por resolución gubernativa, dictada en los términos que marque la ley, cuando se ofendan los derechos de la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sino por resolución judicial.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif">La ley determinará en cada Estado, cuáles son las profesiones que necesitan título para su ejercicio, las condiciones que deban llenarse para obtenerlo y las autoridades que han de expedirlo.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif">Nadie podrá ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa retribución y sin su pleno consentimiento, salvo el trabajo impuesto como pena por la autoridad judicial, el cual se ajustará a lo dispuesto en las fracciones I y II del artículo 123.</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><strong>Título Sexto</strong></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><strong>Del Trabajo y de la Previsión Social</strong></font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>Artículo 123. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social para el trabajo, conforme a la Ley.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif">El Congreso de la Unión, sin contravenir a las bases siguientes deberá expedir leyes sobre el trabajo, las cuales regirán:</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>A. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Entre los obreros, jornaleros, empleados domésticos, artesanos y de una manera general, todo contrato de trabajo:</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>III. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Queda prohibida la utilización del trabajo de los menores de catorce </font><font face="Arial, sans-serif">años. Los mayores de esta edad y menores de </font><font face="Arial, sans-serif">dieciséis </font><font face="Arial, sans-serif">tendrán co</font><font face="Arial, sans-serif">mo jornada máxima la de seis horas.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>V. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Las mujeres durante el embarazo no realizarán trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación; gozarán forzosamente de un descanso de seis semanas anteriores a la fecha fijada aproximadamente para el parto y seis semanas posteriores al mismo, debiendo percibir su salario íntegro y conservar su empleo y los derechos que hubieren adquirido por la relación de trabajo. En el periodo de lactancia tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno para alimentar a sus hijos;</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>VII. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Para el trabajo igual debe corresponder salario igual, sin tener en cuenta sexo, ni nacionalidad.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>XXIX. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Es de utilidad pública la Ley del Seguro Social, y ella comprenderá seguros de invalidez, de vejez, de vida, de cesación involuntaria del trabajo, de enfermedades y accidentes, de servicios de guardería y cualquier otro encaminado a la protección y bienestar de los trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales y sus familiares.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>c) </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Las mujeres durante el embarazo no realizarán trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación; gozarán forzosamente de un mes de descanso antes de la fecha fijada aproximadamente para el parto y de otros dos después del mismo, debiendo percibir su salario íntegro y conservar su empleo y los derechos que hubieran adquirido por la relación de trabajo. En el periodo de lactancia tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos. Además, disfrutarán de asistencia médica y obstétrica, de medicinas, de ayudas para la lactancia y del servicio de guarderías infantiles.</font></p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><strong>d) </strong></font><font face="Arial, sans-serif">Los familiares de los trabajadores tendrán derecho a asistencia médica y medicinas, en los casos y en la proporción que determine la ley.</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><font face="Arial, sans-serif"><strong>XIV. </strong></font><font face="Arial, sans-serif">La ley determinará los cargos que serán considerados de confianza. Las personas que los desempeñen disfrutarán de las medidas de protección al salario y gozarán de los beneficios de la seguridad social.</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><strong>B) LEYES SECUNDARIAS Y REGLAMENTARIAS </strong></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">                                          <font face="Arial, sans-serif"><strong>a).  LEY FEDERAL DEL TRABAJO</strong></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>TITULO QUINTO</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>Trabajo de las Mujeres</strong></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 164.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Las mujeres disfrutan de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones que los hombres.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 165.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Las modalidades que se consignan en este capítulo tienen como propósito fundamental, la protección de la maternidad.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 166.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Cuando se ponga en peligro la salud de la mujer, o la del producto, ya sea durante el estado de gestación o el de lactancia y sin que sufra perjuicio en su salario, prestaciones y derechos, no se podrá utilizar su trabajo en labores insalubres o peligrosas, trabajo nocturno industrial, en establecimientos comerciales o de servicio después de las diez de la noche, así como en horas extraordinarias.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 167.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Para los efectos de este título, son labores peligrosas o insalubres las que, por la naturaleza del trabajo, por las condiciones físicas, químicas y biológicas del medio en que se presta, o por la composición de la materia prima que se utilice, son capaces de actuar sobre la vida y la salud física y mental de la mujer en estado de gestación, o del producto.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los reglamentos que se expidan determinarán los trabajos que quedan comprendidos en la definición anterior.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 168.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">(Se deroga).</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 169.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">(Se deroga).</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 170.-</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Las madres trabajadoras tendrán los siguientes derechos:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Durante el período del embarazo, no realizarán trabajos que exijan esfuerzos considerables y signifiquen un peligro para su salud en relación con la gestación, tales como levantar, tirar o empujar grandes pesos, que produzcan trepidación, estar de pie durante largo tiempo o que actúen o puedan alterar su estado psíquico y nervioso;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Disfrutarán de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Los períodos de descanso a que se refiere la fracción anterior se prorrogarán por el tiempo necesario en el caso de que se encuentren imposibilitadas para trabajar a causa del embarazo o del parto;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. En el período de lactancia tendrán dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos, en lugar adecuado e higiénico que designe la empresa;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">V. Durante los períodos de descanso a que se refiere la fracción II, percibirán su salario íntegro. En los casos de prórroga mencionados en la fracción III, tendrán derecho al cincuenta por ciento de su salario por un período no mayor de sesenta días;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">VI. A regresar al puesto que desempeñaban, siempre que no haya transcurrido más de un año de la fecha del parto; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">VII. A que se computen en su antigüedad los períodos pre y postnatales.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 171.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los servicios de guardería infantil se prestarán por el Instituto Mexicano del Seguro Social, de conformidad con su Ley y disposiciones reglamentarias.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><font face="Arial, sans-serif">Artículo 172.- En los establecimientos en que trabajen mujeres, el patrón debe mantener un número suficiente de asientos o sillas a disposición de las madres trabajadoras.</font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>CAPITULO XII</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>Trabajo a domicilio</strong></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 311.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Trabajo a domicilio es el que se ejecuta habitualmente para un patrón, en el domicilio del trabajador o en un local libremente elegido por el, sin vigilancia ni dirección inmediata de quien proporciona el trabajo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Si el trabajo se ejecuta en condiciones distintas de las señaladas en el párrafo anterior, se regirá por las disposiciones generales de esta Ley.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 312.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El convenio por virtud del cual el patrón venda materias primas u objetos a un trabajador para que éste los transforme o confeccione en su domicilio y posteriormente los venda al mismo patrón, y cualquier otro convenio u operación semejante, constituye trabajo a domicilio.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 313.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Trabajador a domicilio es la persona que trabaja personalmente o con la ayuda de miembros de su familia para un patrón.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 314.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Son patrones las personas que dan trabajo a domicilio, sea que suministren o no los útiles o materiales de trabajo y cualquiera que sea la forma de la remuneración.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 315.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">La simultaneidad de patrones no priva al trabajador a domicilio de los derechos que le concede este capítulo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 316.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Queda prohibida la utilización de intermediarios. En el caso de la empresa que aproveche o venda los productos del trabajo a domicilio, regirá lo dispuesto en el artículo 13.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 317.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones que den trabajo a domicilio deberán inscribirse previamente en el Registro de patrones del trabajo a domicilio, que funcionará en la Inspección del Trabajo. En el registro constará el nombre y el domicilio del patrón para el que se ejecutará el trabajo y los demás datos que señalen los reglamentos respectivos.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 318.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Las condiciones de trabajo se harán constar por escrito. Cada una de las partes conservará un ejemplar y el otro será entregado a la Inspección del Trabajo. El escrito contendrá:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Nombre, nacionalidad, edad, sexo, estado civil y domicilio del trabajador y del patrón;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Local donde se ejecutará el trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Naturaleza, calidad y cantidad del trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Monto del salario y fecha y lugar de pago; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">V. Las demás estipulaciones que convengan las partes.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 319.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El escrito a que se refiere el artículo anterior deberá entregarse por el patrón, dentro de un término de tres días hábiles, a la Inspección del Trabajo, la cual, dentro de igual término, procederá a revisarlo bajo su más estricta responsabilidad. En caso de que no estuviese ajustado a la Ley, la Inspección del Trabajo, dentro de tres días, hará a las partes las observaciones correspondientes, a fin de que hagan las modificaciones respectivas. El patrón deberá presentarlo nuevamente a la misma Inspección del Trabajo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 320.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones están obligados a llevar un Libro de registro de trabajadores a domicilio, autorizado por la Inspección del Trabajo, en el que constarán los datos siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Nombre, nacionalidad, edad, sexo, estado civil del trabajador y domicilio o local donde se ejecute el trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Días y horario para la entrega y recepción del trabajo y para el pago de los salarios;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Naturaleza, calidad y cantidad del trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Materiales y útiles que en cada ocasión se proporcionen al trabajador, valor de los mismos y forma de pago de los objetos perdidos o deteriorados por culpa del trabajador;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">V. Forma y monto del salario; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">VI. Los demás datos que señalen los reglamentos.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los libros estarán permanentemente a disposición de la Inspección del Trabajo.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 321.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones entregarán gratuitamente a sus trabajadores a domicilio una libreta foliada y autorizada por la Inspección del Trabajo, que se denominará Libreta de trabajo a domicilio y en la que se anotarán los datos a que se refieren las fracciones I, II y V del artículo anterior, y en cada ocasión que se proporcione trabajo, los mencionados en la fracción IV del mismo artículo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">La falta de libreta no priva al trabajador de los derechos que le correspondan de conformidad con las disposiciones de esta Ley.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 322.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos fijará los salarios mínimos profesionales de los diferentes trabajos a domicilio, debiendo tomar en consideración, entre otras, las circunstancias siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. La naturaleza y calidad de los trabajos:</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. El tiempo promedio para la elaboración de los productos;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Los salarios y prestaciones percibidos por los trabajadores de establecimientos y empresas que elaboren los mismos o semejantes productos; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Los precios corrientes en el mercado de los productos del trabajo a domicilio.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los libros a que se refiere el artículo 320 estarán permanentemente a disposición de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 323.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los salarios de los trabajadores a domicilio no podrán ser menores de los que se paguen por trabajos semejantes en la empresa o establecimiento para el que se realice el trabajo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 324.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones tienen las obligaciones especiales siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Fijar las tarifas de salarios en lugar visible de los locales donde proporcionen o reciban el trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Proporcionar los materiales y útiles de trabajo en las fechas y horas convenidos;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Recibir oportunamente el trabajo y pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Hacer constar en la libreta de cada trabajador, al momento de recibir el trabajo, las pérdidas o deficiencias que resulten, no pudiendo hacerse ninguna reclamación posterior; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">V. Proporcionar a los Inspectores y a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos los informes que le soliciten.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 325.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">La falta de cumplimiento puntual de las obligaciones mencionadas en las fracciones II y III del artículo anterior, dará derecho al trabajador a domicilio a una indemnización por el tiempo perdido.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 326.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores a domicilio tienen las obligaciones especiales siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Poner el mayor cuidado en la guarda y conservación de los materiales y útiles que reciban del patrón;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Elaborar los productos de acuerdo con la calidad convenida y acostumbrada;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Recibir y entregar el trabajo en los días y horas convenidos; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Indemnizar al patrón por la pérdida o deterioro que por su culpa sufran los materiales y útiles que reciban. La responsabilidad del trabajador a domicilio se rige por la disposición contenida en el artículo 110, fracción I.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 327.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">También tienen el derecho de que en la semana que corresponda se les pague el salario del día de descanso obligatorio.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 328.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores a domicilio tienen derecho a vacaciones anuales. Para determinar el importe del salario correspondiente se estará a lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 89.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 329.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El trabajador a domicilio al que se le deje de dar el trabajo, tendrá los derechos consignados en el artículo 48.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 330.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los Inspectores del Trabajo tienen las atribuciones y deberes especiales siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Comprobar si las personas que proporcionan trabajo a domicilio se encuentran inscritas en el Registro de Patrones. En caso de que no lo estén, les ordenarán que se registren, apercibiéndolas que de no hacerlo en un término no mayor de 10 días, se les aplicarán las sanciones que señala esta Ley;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Comprobar si se llevan correctamente y se encuentran al día los Libros de registro de trabajadores a domicilio y las Libretas de trabajo a domicilio;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Vigilar que la tarifa de salarios se fije en lugar visible de los locales en donde se reciba y proporcione el trabajo;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">IV. Verificar si los salarios se pagan de acuerdo con la tarifa respectiva;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">V. Vigilar que los salarios no sean inferiores a los que se paguen en la empresa al trabajador similar;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">VI. Practicar visitas en los locales donde se ejecute el trabajo, para vigilar que se cumplan las disposiciones sobre higiene y seguridad; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">VII. Informar a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos las diferencias de salarios que adviertan, en relación con los que se paguen a trabajadores que ejecuten trabajos similares.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>CAPITULO XIII</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>Trabajadores domésticos</strong></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 331.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Trabajadores domésticos son los que prestan los servicios de aseo, asistencia y demás propios o inherentes al hogar de una persona o familia.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 332.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">No son trabajadores domésticos y en consecuencia quedan sujetos a las disposiciones generales o particulares de esta Ley:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Las personas que presten servicios de aseo, asistencia, atención de clientes y otros semejantes, en hoteles, casas de asistencia, restaurantes, fondas, bares, hospitales, sanatorios, colegios, internados y otros establecimientos análogos; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Los porteros y veladores de los establecimientos señalados en la fracción anterior y los de edificios de departamentos y oficinas.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 333.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores domésticos deberán disfrutar de reposos suficientes para tomar sus alimentos y de descanso durante la noche.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 334.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Salvo lo expresamente pactado, la retribución del doméstico comprende, además del pago en efectivo, los alimentos y la habitación. Para los efectos de esta Ley, los alimentos y habitación se estimarán equivalentes al 50% del salario que se pague en efectivo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 335.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos fijará los salarios mínimos profesionales que deberán pagarse a estos trabajadores.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 336.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Para la fijación de los salarios mínimos a que se refiere el artículo anterior, se tomarán en consideración las condiciones de las localidades en que vayan a aplicarse.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 337.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones tienen las obligaciones especiales siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Guardar consideración al trabajador doméstico, absteniéndose de todo mal trato de palabra o de obra;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Proporcionar al trabajador un local cómodo e higiénico para dormir, una alimentación sana y satisfactoria y condiciones de trabajo que aseguren la vida y la salud; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. El patrón deberá cooperar para la instrucción general del trabajador doméstico, de conformidad con las normas que dicten las autoridades correspondientes.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 338.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Además de las obligaciones a que se refiere el artículo anterior, en los casos de enfermedad que no sea de trabajo, el patrón deberá:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Pagar al trabajador doméstico el salario que le corresponda hasta por un mes;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Si la enfermedad no es crónica, proporcionarle asistencia médica entre tanto se logra su curación o se hace cargo del trabajador algún servicio asistencial; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">III. Si la enfermedad es crónica y el trabajador ha prestado sus servicios durante seis meses por lo menos, proporcionarle asistencia médica hasta por tres meses, o antes si se hace cargo del trabajador algún asistencial.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 339.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">En caso de muerte, el patrón sufragará los gastos del sepelio.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 340.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores domésticos tienen las obligaciones especiales siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">I. Guardar al patrón, a su familia y a las personas que concurran al hogar donde prestan sus servicios, consideración y respeto; y</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">II. Poner el mayor cuidado en la conservación del menaje de la casa.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 341.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Es causa de rescisión de las relaciones de trabajo el incumplimiento de las obligaciones especiales consignadas en este capítulo.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 342.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El trabajador doméstico podrá dar por terminada en cualquier tiempo la relación de trabajo, dando aviso al patrón con ocho días de anticipación.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 343.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El patrón podrá dar por terminada la relación de trabajo sin responsabilidad, dentro de los treinta días siguientes a la iniciación del servicio; y en cualquier tiempo, sin necesidad de comprobar la causa que tenga para ello, pagando la indemnización que corresponda de conformidad con lo dispuesto en los artículos 49, fracción IV, y 50.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>TITULO DIECISEIS</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>Responsabilidades y Sanciones</strong></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 992.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Las violaciones a las normas de trabajo cometidas por los patrones o por los trabajadores, se sancionarán de conformidad con las disposiciones de este Título, independientemente de la responsabilidad que les corresponda por el incumplimiento de sus obligaciones.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3">La cuantificación de las sanciones pecuniarias que en el presente Título se establecen, se hará tomando como base de cálculo la cuota diaria de salario mínimo general vigente, en el lugar y tiempo en que se cometa la violación.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 993.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Al patrón que no cumpla las normas que determinan el porcentaje o la utilización exclusiva de trabajadores mexicanos en las empresas o establecimientos se le impondrá una multa por el equivalente de 15 a 155 veces el salario mínimo general, conforme a lo dispuesto en el artículo que antecede.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm" align="justify"><font face="Courier New, monospace"><font size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 995.- </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Al patrón que viole las normas que rigen el trabajo de las mujeres y de los menores, se le impondrá multa por el equivalente de 3 a 155 veces el salario mínimo general, calculado en los términos del artículo 992.</span></font></font></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm"><span lang="es-MX"><strong>C)</strong></span><span lang="es-MX">   </span><span lang="es-MX"><strong>LEY DEL SEGURO SOCIAL</strong></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>CAPITULO I</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>GENERALIDADES</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 11. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El régimen obligatorio comprende los seguros de:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>I. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Riesgos de trabajo;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>II. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Enfermedades y maternidad;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>III. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Invalidez y vida;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>IV. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, y</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>V. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Guarderías y prestaciones sociales.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 12. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Son sujetos de aseguramiento del régimen obligatorio:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>I. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Las personas que de conformidad con los artículos 20 y 21 de la Ley Federal del Trabajo, presten, en forma permanente o eventual, a otras de carácter físico o moral o unidades económicas sin personalidad jurídica, un servicio remunerado, personal y subordinado, cualquiera que sea el acto que le dé origen y cualquiera que sea la personalidad jurídica o la naturaleza económica del patrón aun cuando éste, en virtud de alguna ley especial, esté exento del pago de contribuciones;</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción reformada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>II. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Los socios de sociedades cooperativas, y</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción reformada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>III. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Las personas que determine el Ejecutivo Federal a través del Decreto respectivo, bajo los términos y condiciones que señala esta Ley y los reglamentos correspondientes.</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción reformada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 13. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Voluntariamente podrán ser sujetos de aseguramiento al régimen obligatorio:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>I. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores en industrias familiares y los independientes, como profesionales, comerciantes en pequeño, artesanos y demás trabajadores no asalariados;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>II. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores domésticos;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>III. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los ejidatarios, comuneros, colonos y pequeños propietarios;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>IV. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los patrones personas físicas con trabajadores asegurados a su servicio, y </span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>V. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Los trabajadores al servicio de las administraciones públicas de la Federación, entidades federativas y municipios que estén excluidas o no comprendidas en otras leyes o decretos como sujetos de seguridad social.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Mediante convenio con el Instituto se establecerán las modalidades y fechas de incorporación al régimen obligatorio, de los sujetos de aseguramiento comprendidos en este artículo.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Dichos convenios deberán sujetarse al reglamento que al efecto expida el Ejecutivo Federal.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>CAPITULO IV</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>DEL SEGURO DE ENFERMEDADES Y MATERNIDAD</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>SECCION PRIMERA</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>GENERALIDADES</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 84. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Quedan amparados por este seguro:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>I.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	El asegurado;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>II.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	El pensionado por:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>a)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Incapacidad permanente total o parcial;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>b)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Invalidez;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>c)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Cesantía en edad avanzada y vejez, y</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>d)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Viudez, orfandad o ascendencia;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>III.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> La esposa del asegurado o, a falta de ésta, la mujer con quien ha hecho vida marital durante los cinco años anteriores a la enfermedad, o con la que haya procreado hijos, siempre que ambos permanezcan libres de matrimonio. Si el asegurado tiene varias concubinas ninguna de ellas tendrá derecho a la protección.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Del mismo derecho gozará el esposo de la asegurada o, a falta de éste el concubinario, siempre que hubiera dependido económicamente de la asegurada, y reúnan, en su caso, los requisitos del párrafo anterior;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>IV.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> La esposa del pensionado en los términos de los incisos a), b) y c) de la fracción II, a falta de esposa, la concubina si se reúnen los requisitos de la fracción III.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Del mismo derecho gozará el esposo de la pensionada o a falta de éste el concubinario, si reúne los requisitos de la fracción III;</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>V.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Los hijos menores de dieciséis años del asegurado y de los pensionados, en los términos consignados en las fracciones anteriores;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>VI.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Los hijos del asegurado cuando no puedan mantenerse por su propio trabajo debido a una enfermedad crónica, defecto físico o psíquico, hasta en tanto no desaparezca la incapacidad que padecen o hasta la edad de veinticinco años cuando realicen estudios en planteles del sistema educativo nacional;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>VII.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Los hijos mayores de dieciséis años de los pensionados por invalidez, cesantía en edad avanzada y vejez, que se encuentren disfrutando de asignaciones familiares, así como los de los pensionados por incapacidad permanente, en los mismos casos y condiciones establecidos en el artículo 136;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>VIII.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El padre y la madre del asegurado que vivan en el hogar de éste, y</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>IX.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El padre y la madre del pensionado en los términos de los incisos a), b) y c) de la fracción II, si reúnen el requisito de convivencia señalado en la fracción VIII.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los sujetos comprendidos en las fracciones III a IX, inclusive, tendrán derecho a las prestaciones respectivas si reúnen además los requisitos siguientes:</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>a)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Que dependan económicamente del asegurado o pensionado, y</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>b)</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Que el asegurado tenga derecho a las prestaciones consignadas en el artículo 91 de esta Ley.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 85. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Para los efectos de este seguro se tendrá como fecha de iniciación de la enfermedad, aquélla en que el Instituto certifique el padecimiento.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">El disfrute de las prestaciones de maternidad se iniciará a partir del día en que el Instituto certifique el estado de embarazo. La certificación señalará la fecha probable del parto, la que servirá de base para el cómputo de los cuarenta y dos días anteriores a aquél, para los efectos del disfrute del subsidio que, en su caso, se otorgue en los términos de esta Ley.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 86. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Para tener derecho a las prestaciones consignadas en este capítulo, el asegurado, el pensionado y los beneficiarios deberán sujetarse a las prescripciones y tratamientos médicos indicados por el Instituto.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 87.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El Instituto podrá determinar la hospitalización del asegurado, del pensionado o de los beneficiarios, cuando así lo exija la enfermedad, particularmente tratándose de padecimientos contagiosos.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Para la hospitalización se requiere el consentimiento expreso del enfermo, a menos que la naturaleza de la enfermedad haga dispensable esa medida. La hospitalización de menores de edad y demás incapacitados, precisa el consentimiento de quienes ejerzan la patria potestad o la tutela, o bien, del Ministerio Público o autoridad legalmente competente.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Párrafo reformado DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 88.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El patrón es responsable de los daños y perjuicios que se causaren al asegurado, a sus familiares derechohabientes o al Instituto, cuando por incumplimiento de la obligación de inscribirlo o de avisar los salarios efectivos o los cambios de éstos, no pudieran otorgarse las prestaciones en especie y en dinero del seguro de enfermedades y maternidad, o bien cuando el subsidio a que tuvieran derecho se viera disminuido en su cuantía.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">El Instituto, se subrogará en los derechos de los derechohabientes y concederá las prestaciones mencionadas en el párrafo anterior. En este caso, el patrón enterará al Instituto el importe de los capitales constitutivos. Dicho importe será deducible del monto de las cuotas obrero patronales omitidas hasta esa fecha que correspondan al seguro de enfermedades y maternidad, del trabajador de que se trate.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Párrafo reformado DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">No procederá la determinación del capital constitutivo, cuando el Instituto otorgue a los derechohabientes las prestaciones en especie y en dinero a que tengan derecho, siempre y cuando los avisos de ingreso o alta de los trabajadores asegurados y los de modificaciones de su salario, hubiesen sido entregados al Instituto dentro de los plazos que señalan los artículos 15, fracción I y 34 de esta Ley.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Párrafo adicionado DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 89.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El Instituto prestará los servicios que tiene encomendados, en cualquiera de las siguientes formas:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>I.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> 	Directamente, a través de su propio personal e instalaciones;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>II. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Indirectamente, en virtud de convenios con otros organismos públicos o particulares, para que se encarguen de impartir los servicios del ramo de enfermedades y maternidad y proporcionar las prestaciones en especie y subsidios del ramo de riesgos de trabajo, siempre bajo la vigilancia y responsabilidad del Instituto. Los convenios fijarán el plazo de su vigencia, la amplitud del servicio subrogado, los pagos que deban hacerse, la forma de cubrirlos y las causas y procedimientos de terminación, así como las demás condiciones pertinentes;</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción reformada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>III. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Asimismo, podrá celebrar convenios con quienes tuvieren establecidos servicios médicos y hospitalarios, pudiendo convenirse, si se tratare de patrones con obligación al seguro, en la reversión de una parte de la cuota patronal y obrera en proporción a la naturaleza y cuantía de los servicios relativos. En dichos convenios se pactará, en su caso, el pago de subsidios mediante un sistema de reembolsos. Estos convenios no podrán celebrarse sin la previa anuencia de los trabajadores o de su organización representativa, y</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción reformada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p style="margin-left: 1.75cm; text-indent: -1.27cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>IV. 	</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">Mediante convenios de cooperación y colaboración con instituciones y organismos de salud de los sectores públicos federal, estatal y municipal, en términos que permitan el óptimo aprovechamiento de la capacidad instalada de todas las instituciones y organismos. De igual forma, el Instituto podrá dar servicio en sus instalaciones a la población atendida por dichas instituciones y organismos, de acuerdo a su disponibilidad y sin perjuicio de su capacidad financiera.</span></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="right"> <font color="#0000ff"><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><em>Fracción adicionada DOF 20-12-2001</em></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">En todo caso, las personas, empresas o entidades a que se refiere este artículo, estarán obligadas a proporcionar al Instituto los informes y estadísticas médicas o administrativas que éste les exigiere y a sujetarse a las instrucciones, normas técnicas, inspecciones y vigilancia prescritas por el mismo Instituto, en los términos de los reglamentos que con respecto a los servicios médicos se expidan.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 90.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El Instituto elaborará los cuadros básicos de medicamentos que considere necesarios, sujetos a permanente actualización, a fin de que los productos en ellos comprendidos sean los de mayor eficacia terapéutica.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>SECCION SEGUNDA</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>DE LAS PRESTACIONES EN ESPECIE</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 91.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> En caso de enfermedad no profesional, el Instituto otorgará al asegurado la asistencia médico quirúrgica, farmacéutica y hospitalaria que sea necesaria, desde el comienzo de la enfermedad y durante el plazo de cincuenta y dos semanas para el mismo padecimiento.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">No se computará en el mencionado plazo, el tiempo que dure el tratamiento curativo que le permita continuar en el trabajo y seguir cubriendo las cuotas correspondientes.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 92.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Si al concluir el período de cincuenta y dos semanas previsto en el artículo anterior, el asegurado continúa enfermo, el Instituto prorrogará su tratamiento hasta por cincuenta y dos semanas más, previo dictamen médico.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 93.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> Las prestaciones en especie que señala el artículo 91 de esta Ley, se otorgarán también a los demás sujetos protegidos por este seguro que se mencionan en el artículo 84 de este ordenamiento.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los padres del asegurado o pensionado fallecido, conservarán el derecho a los servicios que señala el artículo 91 de la Ley.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 94. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">En caso de maternidad, el Instituto otorgará a la asegurada durante el embarazo, el alumbramiento y el puerperio, las prestaciones siguientes:</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>I.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Asistencia obstétrica;</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>II.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">	Ayuda en especie por seis meses para lactancia, y</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>III.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> 	Una canastilla al nacer el hijo, cuyo importe será señalado por el Consejo Técnico.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 95. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">Tendrán derecho a disfrutar de las prestaciones señaladas en las fracciones I y II del artículo anterior, las beneficiarias que se señalan en las fracciones III y IV del artículo 84 de esta Ley.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>SECCION TERCERA</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><strong>DE LAS PRESTACIONES EN DINERO</strong></font></font></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="center">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 96.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> En caso de enfermedad no profesional, el asegurado tendrá derecho a un subsidio en dinero que se otorgará cuando la enfermedad lo incapacite para el trabajo. El subsidio se pagará a partir del cuarto día del inicio de la incapacidad, mientras dure ésta y hasta por el término de cincuenta y dos semanas.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Si al concluir dicho período el asegurado continuare incapacitado, previo dictamen del Instituto, se podrá prorrogar el pago del subsidio hasta por veintiséis semanas más.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 97. </strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX">El asegurado sólo percibirá el subsidio que se establece en el artículo anterior, cuando tenga cubiertas por lo menos cuatro cotizaciones semanales inmediatamente anteriores a la enfermedad.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Arial, sans-serif"><font size="3">Los trabajadores eventuales percibirán el subsidio cuando tengan cubiertas seis cotizaciones semanales en los últimos cuatro meses anteriores a la enfermedad.</font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> <font face="Univers (W1), Arial, sans-serif"><font style="font-size: 9pt" size="2"><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"><strong>Artículo 98.</strong></span></font></font><font face="Arial, sans-serif"><font size="3"><span lang="es-MX"> El subsidio en dinero que se otorgue a los asegurados será igual al sesenta por ciento del último salario diario de cotización. El subsidio se pagará por períodos vencidos que no excederán de una semana, directamente al asegurado o a su representante debidamente acreditado.</span></font></font></font></font></p>
<p style="text-indent: 0.51cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>CONCLUSIONES:</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify"><strong>PRIMERA:</strong><font style="font-size: 11pt" size="2"> </font>La realidad laboral en  un país como el nuestro, ese México de colores y diferencias, de diversidad, globalizado, inherente, solidario, pareciera resultar un país de igualdad y de desarrollo consumado, mas sin embargo la realidad es otra, aun cuando el desarrollo de la ponencia se desglosa todo el marco jurídico existente,sin aun tomar en cuenta la infinidad de tratados internacionales que México ha suscrito a lo largo de pertenencia a la OIT,no con ello se ha logrado establecer la cultura del respeto y de la igualdad de genero, sobre todo en cuanto a relaciones laborales, no basta pues tener un hermoso y complejo bagaje jurídico, si es letra muerta y normatividad congelada, atributos propios de dejar de entender que este mundo hoy día, mañana y siempre no se puede entender sin el trabajo, la presencia y el liderazgo de nuestras mujeres latinoamericanas vigorosas, luchadoras y comprometidas en una América morena,en  un continente cuyo nombre incluso es de mujer.</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify"><strong>SEGUNDA</strong><font style="font-size: 11pt" size="2">: </font>El trabajo en cualquier sociedad constituye un elemento importante de identidad individual y grupal. Pero el trabajo adquiere diversos significados según se trate de hombres o mujeres en función de un contexto sociocultural particular. Para las mujeres, en especial, el lograr acceder al mercado de trabajo supone enfrentar una serie de resistencias sociales que, expresa o implícitamente, confrontan su desenvolvimiento en el ámbito público; Los procesos globalizadores tanto del mercado como del ejercicio de la política de desarrollo en México han hecho que se de una transformación productiva desde los mercados locales, quedando expuestos aquellos sectores y grupos sociales vinculados a las actividades rurales tradicionales. Ello ha generado que dos tercios de los municipios pasaran de ser predominantemente rurales a convertirse en espacios del sector terciario de subsistencia durante la última década. De esos municipios una parte importante muestra alta migración internacional. Este fenómeno migratorio también ha contribuido en las modificaciones locales dando a lugar una marcada división de actividades: la fuerza de migrantes está conformada principalmente por hombres y las mujeres son las que fundamentalmente se quedan en los lugares de origen (aunque en las últimas tendencias se aprecia que ha aumentado la participación femenina en el flujo migratorio). Por ello, el desarrollo de actividades terciarias de subsistencia en lo local parece que quedara en manos de la mujer, siendo la transformadora de las actividades productivas de los mercados locales de trabajo principalmente rural en estas comunidades.</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p style="margin-top: 0.21cm; line-height: 100%" align="justify"><font face="Arial, sans-serif"><strong>TERCERA:</strong><font face="Times New Roman, serif"><font style="font-size: 11pt" size="2"> </font></font><font face="Times New Roman, serif">Lo que se conoce como “reforma económica” es un paquete de medidas y de políticas que implican el cambio en el papel del estado y el rediseño del sistema de regulación de la economía en su conjunto, para adaptarlo a los requerimientos del capitalismo global. Por lo que estas reformas implican en muchos casos una verdadera refundación de las bases de la economía y de las relaciones entre el estado, el mercado y la sociedad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify"> Si bien el contexto mundial y nacional que hace de la sociedad un espacio lleno de complejidad, incertidumbre y cambio, impacta en todas la experiencias educativas, pareciera tener un significado muy especial en la constitución del sujeto social cuya identidad principal se conforma a partir de su condición de trabajador o trabajadora.</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify"><strong>CUARTA:</strong> De esta manera, la proyección de los trabajadores y trabajadoras como actores políticos en las organizaciones sindicales, pasa por la construcción de una conciencia social que lo vincula al proceso del trabajo, pero también a una dimensión más amplia de su existencia en el tiempo social actual; Son numerosos los estudios que afirman que estas reformas tienen efectos complejos sobre las estructuras de producción y sobre las características y funcionamiento de los mercados (de trabajo, capitales, etc. ya que si bien suelen generar efectos positivos en cuanto oportunidades de inversión y crecimiento económico, suele también afectar importantes segmentos económicos y de grupos de población. Por ende, sus impactos en el bienestar y en la equidad de los distintos grupos sociales son difíciles de establecer y precisar, a partir de los esquemas analíticos comunes y de los datos estadísticos generalmente disponibles. En teoría, la liberalización y el estímulo al comercio generan eficiencia económica, crecimiento y oportunidades para todos. En los hechos, la diversidad de situaciones nacionales, regionales, tanto como la rigidez y las distorsiones presentes en los mercados, afectan la capacidad de determinados grupos sociales para capitalizar las oportunidades potenciales, generando resultados no deseados e imprevistos. Los impactos de estos cambios &#8211; siempre dentro del marco de la economía de cada país- son diferentes en los grupos humanos, según la clase, el género y la edad. Además de que debido a las características de los sistemas y jerarquías sociales de género, establecidos las mujeres y los hombres ingresan en condiciones desiguales a estos procesos de reestructuración, obteniendo por ende resultados diferenciados.</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">A partir de datos y estudios disponibles, una primera exploración de los impactos de los cambios que se perciben sobre la población femenina permite apreciar que éstos son de dos tipos: 1) estructurales y de largo plazo; 2) impactos coyunturales, tanto macroeconómicos y macroeconómicos.</p>
<p class="western" style="margin-top: 0.21cm" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>BIBLIOGRAFIA:</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><strong>1. Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos.Editorial Porrua.2007</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">   <strong>2. Ley Federal del Trabajo.Editorial Isef.Mexico 2007.</strong></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">   <strong>3. Ley del Seguro Social.Editorial.Isef.Mexico 2007.</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Los derechos de la mujer</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:46:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Fernando Suárez González &#160; 1. Antecedentes La mujer ha trabajado siempre: Desde los orígenes de la humanidad, la mujer ha trabajado siempre. &#160; Su trabajo consistió durante siglos en faenas puramente domésticas, como cuidar a la familia, los hijos, &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/los-derechos-de-la-mujer/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Dr. Fernando Suárez González</em></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>1. Antecedentes</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La mujer ha trabajado siempre: Desde los orígenes de la humanidad, la mujer ha trabajado siempre.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Su trabajo consistió durante siglos en faenas puramente domésticas, como cuidar a la familia, los hijos, los ancianos, la comida, los vestidos. En algunos casos realizaba trabajos agrícolas o ganaderos muy directamente relacionados con la propia explotación familiar y sólo excepcionalmente fue admitida en trabajos artesanos, como decoraciones de cerámica y cosas de ese tipo, pero sin incorporarse realmente a lo que es el fenómeno de la producción en su sentido más moderno.</font></font><span id="more-91"></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El verdadero problema se plantea en la época del maquinismo. Cuando la industria hace su aparición, la mujer comienza a trabajar fundamentalmente en su domicilio para grandes empresas y, cuando a pesar de que la energía eléctrica da posibilidad de instalar en casa algunas máquinas, se manifiesta la tendencia a disminuir el trabajo a domicilio y a concentrar el trabajo en la industria. Es entonces cuando la mujer se incorpora también a la industria.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Lo hace, como se sabe, en pésimas condiciones. Si el momento de aparición de la gran industria plantea en todo el mundo la “cuestión social” en los dramáticos términos que son de sobra conocidos y la ley de la oferta y la demanda provoca la explotación del trabajador, porque siempre hay otro dispuesto a trabajar en peores condiciones con tal de tener un mendrugo de pan, en ese contexto tan estudiado y tan conocido, la explotación se agudiza extraordinariamente en el caso de la mujer y del menor, porque son considerados medias fuerzas, es decir, personas que se conforman con menos salario y que, al sustituir a trabajadores adultos, abaratan la producción.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El hecho de que el drama de la mujer y del menor sea el más agudo de cuantos se plantean en el momento de la industrialización y de la gran expansión del capitalismo liberal y el hecho de que la injusticia social más escandalosa sea precisamente la que se manifiesta en esos sectores es lo que explica que el Derecho del Trabajo, en sus orígenes, fuese un Derecho protector de la mujer y del menor.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Las primeras normas laborales que conocen los ordenamientos son normas laborales en las que se trata de evitar la explotación de quien la sufre en mayor grado y no es una casualidad que, en multitud de países, se prohíba el trabajo nocturno de la mujer o del niño, se les impidan determinados trabajos peligrosos o inmorales y, en definitiva, se proteja a la mujer, considerándola, de alguna manera, equiparable al menor.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Son leyes que, vistas desde hoy, pueden producir una impresión equívoca, porque se caracterizan por una actitud tuitiva, en ocasiones casi pietista, de protección a la mujer y al menor, porque las reivindicaciones y las aspiraciones de ese momento histórico se concretan en la petición de una mayor protección para la mujer en sus condiciones de trabajo.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En esa época, se producen tres corrientes de pensamiento acerca del trabajo femenino: </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Una corriente es la llamada individualista, que sostiene la igualdad de ambos sexos y el derecho de la mujer a acceder a los mismos empleos que el varón. Los conocidos profesores franceses Rivero y Savatier comentan con cierta ironía que esa doctrina suele llamarse feminista cuando, paradójicamente, trata de negar la peculiaridad de la feminidad.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La segunda es la corriente colectivista, para cuya mística sólo tiene grandeza y nobleza el trabajo industrial y, como la mujer no puede estar igualada al hombre más que si se libera de las cargas del hogar, se propone que la colectividad sustituya a los hogares en la mayoría de las funciones de éstos y, en particular, en el cuidado de los niños. La versión extrema de esta tesis sería la de Engels, para el cual el proletariado en la empresa es como la mujer en la familia; ambos están sometidos y explotados porque carecen de medios de producción y por eso su liberación tiene que ser paralela, suprimiendo tanto los privilegios del patrono como los privilegios de los cabezas de familia, sean padres o sean maridos y, por lo tanto, transformando radicalmente la institución familiar que para el es tanto como decir la explotación familiar. El pensamiento marxista y, desde luego, ciertos sectores del pensamientos socialista –por lo menos en sus orígenes– insisten en que la incorporación de la mujer al mundo del trabajo y la sustitución de la familia son las primeras condiciones para lograr la emancipación de la mujer, la igualdad de los sexos y el mejoramiento de toda la sociedad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Finalmente, hay una tercera tesis, que se considera defensora de la familia y que piensa que la mujer –sobre todo la mujer casada– encuentra su plenitud más en su hogar que en su trabajo, que la madre es irremplazable para el niño y que, por lo tanto, hay que favorecer que la mujer pueda vivir dignamente en su hogar sin que la familia necesite de ese trabajo; y algunos presumen incluso que si la mujer viviera dignamente en el hogar y se liberara de sus necesidades no presionaría para entrar en el mundo del trabajo. No es necesario decir que este tipo de pensamiento –y estoy hablando de los finales del siglo XIX– está muy vinculado a la doctrina de la Iglesia Católica, que sin duda ha evolucionado mucho desde la Encíclica “Rerum Novarum”, de León XIII hasta los más modernos documentos, pero en esa modernización no se pierde de vista la línea tradicional de la Iglesia, para la cual la sociedad debe propiciar o favorecer tanto la presencia de la mujer en el hogar y en la familia como el momento de la maternidad.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>2. La tendencia de la legislación</strong></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En la conjunción de estas tesis, en el contraste entre estas ideas según las épocas, según los países y según las opciones políticas ha ido evolucionando la legislación. Una legislación que es el producto de años de luchas, de experiencias, de contrastes, de ideologías etc.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La tendencia de la legislación es, por supuesto, la de la igualdad. Lo que prevalece, sin la menor duda, en la evolución del Derecho del Trabajo respecto de la mujer es la tendencia a la igualdad. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Y aquí está una de las “almendras” del problema, porque si el Derecho del Trabajo pretende inicialmente proteger a la mujer para llegar a garantizar su igualdad con el varón, resulta que la intervención del legislador en esa materia tiene que consistir en medidas que contemplen a la mujer como una persona especial respecto del varón. En realidad, estamos ante un contraste porque si partimos del principio de igualdad, resulta contradictorio intervenir precisamente para lograr la igualdad de la que se parte.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	No me cansaré se decir que estoy reflejando una historia y diferentes mentalidades y que nadie debe tomar como palabras mías de presente algunas frases que tengo necesariamente que utilizar para explicarme. Con esa salvedad, me atrevo a decir que la primera legislación laboral, o mejor, la legislación general, incluida la civil, partía de la inferioridad de la mujer, en sentido amplio y a todos los niveles, incluido el jurídico.  La mujer estaba sujeta casi permanentemente a la potestad del varón, primero del padre y después del marido; estaba excluida de los cargos públicos y del electorado y, en las relaciones laborales, era considerada inferior por definición, incluso en el sentido físico, de modo que su menor productividad intentaba justificar salarios inferiores a los del varón, sus escasas posibilidades de preparación profesional la colocaban en los niveles inferiores de la mano de obra no cualificada y su debilidad se pretendía compensar con la prohibición de trabajos especialmente insalubres o pesados.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	A impulsos de las propias mujeres, y no sólo de las mujeres sino también de algunos hombres, pensadores, políticos y gobernantes lúcidos, con sentido de la modernidad y de la realidad de la vida, surge un movimiento en dos direcciones fundamentales: En primer lugar, la reivindicación específica de la igualdad en el trabajo y en la retribución y, en segundo término y más genéricamente, la igualdad en la sociedad civil, es decir, en todos los órdenes de la vida humana.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	No hace falta referir aquí algo tan conocido y notorio como la paulatina supresión de la desigualdad en el matrimonio: La necesidad de solicitar permiso del marido para contratar el trabajo, incluso para recibir el salario etc. era normal en una determinada época y es una de las primeras discriminaciones que fue desapareciendo en todos los países y, paulatinamente se fue alcanzando la igualdad de la mujer casada respecto de su marido y la igualdad –al menos en el plano formal– de la mujer en general con el varón, sin más diferencias que las que surgen inevitablemente de la maternidad.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La necesidad de reglas especiales para el embarazo, el alumbramiento, la lactancia y la crianza de los hijos no parece que pueda de–saparecer y aunque también en este campo se tiende a homogeneizar los deberes de los cónyuges, los matices y diferencias inevitables están aceptados, sin contestación alguna por lo que yo sé, en todos los países del mundo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	No se puede ocultar, sin embargo, que la protección de la mujer durante el embarazo y el puerperio ha actuado en ocasiones como un boomerang, generando actitudes contrarias a la ocupación femenina y a la igualdad de oportunidades con el hombre. La ausencia de la mujer de su trabajo por largos períodos y por razón de esos acontecimientos naturales implica costes económicos añadidos para la empresa. Como por otra parte es frecuente la ausencia espontánea de la mujer al contraer matrimonio o durante los primeros años del mismo mientras los niños son más pequeños, para volver en edad más avanzada, la carrera profesional de la mujer suele ser, de hecho menos completa que la del varón. Este es un fenómeno que se produce con bastante normalidad y es frecuente la inferioridad de condiciones a efectos de ascensos o de pensiones de jubilación.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En todo caso, prescindiendo de los problemas que plantean el matrimonio y la maternidad y refiriéndonos ya a la mujer, exclusivamente en cuanto mujer, la cuestión sigue siendo inquietante: En el mundo actual ¿está la mujer en condiciones de igualdad respecto del varón?.  La realidad –lo sabe todo el mundo– es que no. La legislación ha consagrado la igualdad, prácticamente en todos los términos posibles,  pero la realidad no siempre la puede modificar la legislación.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>3. El enfoque italiano</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El caso de Italia fue paradigmático y revelador de las incertidumbres que en esta materia asaltan al intérprete. La Constitución Italiana, que es como se sabe de 1947, posterior por lo tanto a la segunda guerra mundial y por ello relativamente moderna, consagró una fórmula que correspondía al núcleo de valores que se proponía salvaguardar. En lo que Pera llamó “visión tradicional de la moderación conservadora”, reflejaba el pensamiento católico tradicional, lo que no puede sorprender a nadie si se piensa en la Italia de 1947.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El artículo 37 de esa Constitución consagra, por una parte, el principio de igualdad de trato y, por otra la necesidad de compatibilizar las exigencias del trabajo y las de la familia. “La mujer trabajadora –dice– tiene los mismos derechos y, a igualdad de trabajo, las mismas retribuciones que corresponden al trabajador. Las condiciones de trabajo deben consentir el cumplimiento de su esencial función familiar y asegurar a la madre y al niño una especial y adecuada protección.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Esa fórmula constitucional, como todas las de valor eminentemente ideológico, está hoy superada por la lógica inexorable de los cambios sociales a que estamos asistiendo. Aún sin llegar a los programas emancipatorios radicales que colocan en la superación de la familia el presupuesto esencial de la liberación de la mujer,  es claro que la sociedad avanza en otra dirección.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El proceso histórico demuestra que la familia es una variable dependiente condicionada por la posición de la mujer en el mundo del trabajo, de modo que allí donde la mujer trabaja fuera la familia es objetivamente distinta de la familia que cuenta con la dedicación completa de la mujer. En la realidad de las cosas, es el trabajo externo lo que condiciona y transforma a la familia y no a la inversa.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Lo cierto es que el artículo 37 de la Constitución italiana se ha desarrollado plenamente en lo que se refiere a la igualdad, sobre todo en la igualdad ante el trabajo, pero no se ha desarrollado en ese otro aspecto de la “esencial función familiar”, porque en la sociedad italiana contemporánea es muy difícil estimular al presencia de la mujer en el hogar y pretender que cumpla su función familiar contra sus propios y personales deseos en cada caso.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>4. La legislación internacional</strong></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La legislación internacional de trabajo, desde luego, requiere una reelaboración coherente, porque si estudiamos instrumentos internacionales, que no son excesivamente antiguos, se pueden observar en ellos contradicciones terminantes: Los hay que otorgan a la mujer una protección especial en su trabajo y otros que prohíben terminantemente cualquier protección especial y consagran la igualdad absoluta de la mujer en ese trabajo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por ejemplo, la Carta Social Europea. La Carta Social Europea, en su artículo 8º, consagra el derecho de las trabajadoras a la protección, y aparte del alumbramiento, de la prohibición de despido durante la maternidad, de las pausas de lactancia, etc., aparte de lo que no discutimos, dice: “Las partes contratantes se comprometen a reglamentar el empleo de la mano de obra femenina para el trabajo nocturno en los empleos industriales y a prohibir todo empleo de mano de obra femenina en trabajo de subsuelo en las minas y, si hay lugar en todos los trabajos que en razón de su carácter peligroso, insalubre o penoso no convenga a esta mano de obra”.	Naturalmente, la Carta Social Europea es de obligatorio cumplimiento en los países que la tienen ratificada. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Algo parecido ocurre en los convenios de la OIT, que no creo que   sea necesario recordar aquí: Los Convenios 4, 41 y 89 prohíben el trabajo nocturno de la mujer sin distinción de edad y dicen que a los efectos del Convenio el término noche significa un período de once horas consecutivas que comprenderá, por lo menos, entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Convenio 13 dice: “queda prohibido emplear a las mujeres en trabajos de pintura industrial que entrañen el empleo de cerusa, de sulfato de plomo o de cualquier otro producto que contenga dichos pigmentos”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Convenio 45 dispone que en los trabajos subterráneos de las minas no podrá estar empleada ninguna persona del sexo femenino, sea cual fuere su edad.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Convenio 111 dice que se prohíbe toda discriminación en materia de empleo y ocupación, pero no ha derogado esos otros convenios; por consiguiente considera que no hay discriminación alguna al decir que la mujer no trabaje en la mina.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Convenio 127 dice que cuando se emplee a mujeres y jóvenes trabajadoras en el transporte manual de carga, el peso máximo de esta carga deberá ser considerablemente inferior al que se admita para trabajadores adultos del sexo masculino.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Todos estos convenios están ratificados por muchos de nuestros países.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Pero los más recientes documentos de la Organización Internacional del Trabajo explican que la legislación especial para el trabajo de la mujer, que pudo tener razones históricas, culturales o sociales, es hoy difícil de justificar desde el punto de vista científico y médico, de manera que la pretendida justificación de disposiciones especiales para impedir a la mujer el levantamiento de pesos excesivos o los esfuerzos físicos desmesurados o el trabajo en la mina, por ejemplo, que siempre pretendió tener un respaldo de la ciencia médica, hoy parece que no es terminantemente cierto, porque la ciencia revisa esos conceptos y hay quien sostiene que no está nada claro cual es el sexo más fuerte. Por consiguiente, la aspiración bien explicable a la igualdad ha entrado en conflicto con la tradicional protección de la mujer.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por otra parte, junto a esos Convenios de la OIT, la Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, adoptada por la Asamblea General en su Resolución 34/180, de 18 de diciembre de 1979, es un documento extraordinariamente más progresista que esos que acabo de citar, y en él se dice que se llama discriminación contra la mujer “toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo, que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra oferta”. Como los Estados Miembros se comprometen a que no exista ninguna discriminación en sus legislaciones hay, evidentemente, aspectos sumamente contradictorios.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El artículo 11 de esta Convención, que se refiere ya específicamente al trabajo, dice que las mujeres tienen el derecho a las mismas oportunidades de empleo, inclusive a la aplicación de los mismos criterios de selección en cuestiones de empleo, el derecho a elegir libremente profesión y empleo, el derecho al ascenso, a la estabilidad, a todas las prestaciones y otras condiciones de servicio, a la formación profesional, al readiestramiento, a la igualdad de remuneración, a la seguridad social, a la protección de la salud y a la seguridad en las condiciones de trabajo, incluso la salvaguardia de la función de reproducción.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Una vez más la función de reproducción queda aparte, queda exceptuada. Pero en lo demás, con base en este instrumento internacional, no se podría establecer ninguna diferencia en las condiciones de trabajo entre los sexos.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En definitiva, pues pienso que está muy claro el gran contraste que es el núcleo de nuestro problema: Si se consagra la igualdad las normas especiales para la mujer, por ejemplo las que prohíben determinados trabajos tienen que desaparecer. Pero esas normas se han considerado durante mucho tiempo como un progreso y a veces, al ver a una mujer entrar en una mina, o subida en un andamio, o mandando un pelotón en una acción de guerra, nos asalta la duda de si la sociedad está realmente mentalizada y preparada para considerar como un progreso la absoluta igualdad, sobre todo en aquellos casos en que no está dicho que la igualdad tenga necesariamente que establecerse sobre el criterio del varón, ya que también podría establecerse la igualdad sobre el criterio de la mujer.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>5. La actualidad española</strong></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La  Constitución Española se aprobó, como es sabido, en 1978, es decir treinta y un años después de la italiana y contiene dos artículos clave en relación con esta materia. El artículo 14, según el cual “los españoles son igual ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” y el artículo 9.2, que preceptúa “corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">	El principio constituc</span></font><font size="3"><span lang="es-ES">ional del artículo 14, que prohíbe toda discriminación, es de aplicación directa e inmediata desde la entrada en vigor de la Constitución y &#8220;exige de los poderes públi­cos, enfrentados a una situación de desigualdad de origen históri­co, la adopción de una actitud </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>positiva</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> y </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>diligente</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">, tendente a su corrección; de tal modo que, si bien no cabe, por lo general, mesu­rar </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>ex Constitucione</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> la falta de celo y presteza del legislador en la procura de aquella corrección cuando una desigualdad de hecho no se traduce en una desigualdad jurídica, la concurrencia de ésta última por la pervivencia en el ordenamiento de una discriminación no rectificada en un lapso de tiempo razonable habrá de llevar a la calificación como inconstitucionales de los actos que la manten­gan&#8221;. Con base en ese razonamiento, el Tribunal Constitucional llegó a consideró que el legislador parlamentario había demorado la correc­ción de la desigualdad que suponía la exclusión de las mujeres de la vía de acceso a la profesión militar.</span></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">	A partir de ese momento han sido varias las medidas legislativas que han pretendido evitar cualquier atentado a la igualdad entre hombres y mujeres y de ahí que la Ley 30/2003, de 13 de octubre</span></font><sup><font size="3"><span lang="es-ES"> </span></font></sup><font size="3"><span lang="es-ES">haya modificado la deno­minada Ley del Gobierno para exigir que en la iniciativa le­gisla­tiva y en el procedimiento de elaboración de los reglamentos se evalúe el impacto </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>por razón de género</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> de las medidas que se esta­blecen tanto en los anteproyectos de ley como en los reglamen­tos.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En efecto, la citada Ley del Gobierno, al regular la iniciativa legislativa y la potestad reglamentaria del Gobierno dispone en sus artículos 22 y 24 que los anteproyectos de ley y los proyectos de reglamento vayan acompañados de la memoria y los estu­dios o informes sobre la necesidad y oportunidad de aquellos, así como una memoria económica que contenga la estimación del coste a que dará lugar. A partir del 15 de octubre de 2003, en que entró en vigor la Ley 30/2003, de 13 de octubre sobre medidas para incor­porar la valoración del impacto de género en las disposiciones normativas que elabore el Gobierno, tales artículos han sido modi­ficados y se ha añadido el aludido informe sobre el impacto por razón de género de las medidas que se trate de establecer.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La exposición de motivos de esta última Ley recuerda que ya la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer que tuvo lugar en Pekin en 1995 &#8220;renovó el compromiso de la comunidad internacional para lograr la igualdad entre los géneros&#8221; pero que, pese a los esfuerzos realizados, &#8220;el proceso ha sido lento y errático y las preocupaciones de la mujer aún tienen un prioridad secundaria en algunas partes del mundo&#8221;. De ahí que en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General que se celebró entre el 5 y el 9 de junio de 2000 para hacer una evaluación quinquenal –llamada Pekin más cinco– se analizaron los mecanismos para incrementar la responsabilidad de los gobiernos. También en la Unión Europea ha recibido un gran impulso la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y de ahí esta Ley promovida por el Gobierno español, en cuya citada exposición de motivos figura este alucinante párrafo: &#8220;Por otro lado, la Comisión de la Unión Europea ante la constata­ción de que decisiones políticas que, en principio, parecen no sexistas, pueden tener un diferente impacto en las mujeres y en los hombres, a pesar de que dicha consecuencia ni estuviera prevista ni se deseara, aprobó una comunicación sobre la transversalidad &#8220;mainstreaming&#8221; como un primer paso hacia la realización del com­promiso de la Unión Europea de integrar la perspectiva de género en el conjunto de las políticas comunitarias y elaboró una &#8220;Guía para la Evaluación del Impacto en Función del Género&#8221; diseñada para proyectarse en el seno de la Comisión con objeto de evitar conse­cuencias negativas no intencionales que favorezcan situaciones de discriminación y para mejorar la calidad y la eficacia de las polí­ticas comunitarias&#8221;.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	No podemos detenernos aquí en la exposición de la doctri­na del Tribunal Constitución en torno a la igualdad. Digamos solo que &#8220;el derecho a la igualdad ante la Ley impone al legisla­dor y a quienes la aplican la obligación de dispensar un mismo trato a quienes se encuentran en situaciones jurídicas equi­pa­ra­bles, con prohibición de toda discriminación o desi­gualdad de trato que, desde el punto de vista de la finalidad de la norma cuestiona­da carezca de justificación objetiva y razonable. Ahora bien, tam­bién ha precisado que en ocasiones la desigual­dad de trato puede estar legitimada, si obedece a una causa justificada y razo­nable, esen­cialmente apreciada desde la perspectiva del hecho o situación de las personas afectadas&#8221;.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">	Refiriéndose específicamente al sexo y comentando el mandato de parificación que encuentra su consagración legal en el artículo 17.1 del Estatuto de los trabajadores –&#8221;se entenderán nulos y sin efecto los preceptos reglamentarios, las cláusulas de los convenios colectivos, los pactos individuales y las decisiones unilaterales del empresario que contengan discriminaciones &#8230;</span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u> favorables</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> o </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>adversas</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> en el empleo, así como en materia de retribu­ciones, jornada y demás condiciones de trabajo por circunstancias de sexo&#8221;–, el Tribunal Constitucional ha mantenido los siguientes criterios esenciales: </span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>	1º.</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>–</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> Que la referencia al sexo del artículo 14 de la Constitución &#8220;implica también la decisión constitucional de acabar con una histórica situación de inferioridad atribuida a la mujer en al ámbito del empleo y las condiciones de trabajo&#8221;.</span></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>	2º.</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>–</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> Que hay que examinar si las normas &#8220;protectoras&#8221; de la mujer responden a una consideración no igual de la mujer, como trabajadora, lo que sería constitucionalmente ilegítimo. &#8220;Es obli­gado recordar –dice el Tribunal Constitucional– que en las medidas normativas protectoras del trabajo femenino puede haber barreras que dificulten, como efecto no deseado, el acceso al mundo del trabajo en condiciones de igualdad y operen de hecho en perjuicio de la mujer, como puede haber también disposiciones que tiendan a reproducir determinados patrones socioculturales y en la práctica perpetuen la propia posición de inferioridad social de la población femenina&#8221;.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>	3º.</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>–</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> Que son constitucionalmente legítimas las medidas que tienden a compensar una desigualdad real de partida, medidas reequilibradoras, &#8220;de modo que el precepto constitucional que prohíbe la discriminación por razón de sexo ha de ser interpretado sistemáticamente con otros preceptos constitucionales, en particu­lar con el artículo 9.2, que obliga a los Poderes Públicos a promo­ver las condiciones para que la igualdad de las mujeres en relación con los hombres sea real y efectiva. Por eso, como ha dicho la STC 216/1991&#8243; no puede reputarse discriminatoria y constitucional­men­te prohibida –antes al contrario– la acción de favorecimiento si­quiera temporal, que aquellos poderes (públicos) emprendan en bene­ficio de determinados colectivos, históricamente desprotegidos y marginados, a fin de que, mediante un trato especial más favora­ble vean suavizada o compensada su situación de desigualdad sustancial&#8221;.</span></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>	4º.</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>–</strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> Que el reequilibrio se puede lograr con medidas favorables, con supresión de privilegios o con eliminación de las normas protectoras antes aludidas. &#8220;De este modo, la prohibición de la discriminación por razón de sexo admite la existencia de medidas singulares en favor de la mujer, que traten de corregir una situación desigual de partida, como son las medidas de acción posi­tivas o similares&#8221;, que traten de lograr una igualdad efectiva de acceso y de mantenimiento del empleo de la mujer, en relación con el varón. &#8220;La consecución del objetivo igualatorio entre hombres y mujeres –dirá también el Tribunal Constitucional– per­mite el establecimiento de un &#8220;</span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>derecho desigual igualatorio</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES">&#8220;, es decir la adopción de medidas reequilibradoras de situaciones sociales discriminatorias preexistentes para lograr una sustancial y efecti­va equiparación entre las mujeres, socialmente desfavoreci­das, y los hombres, para asegurar el goce efectivo del derecho a la igual­dad por parte de la mujer&#8221;&#8230; &#8220;Se justifican así constitu­cionalmen­te medidas en favor de la mujer que estén destinadas a remover obstáculos que de hecho impidan la realización de la igual­dad de oportunidades entre hombres y mujeres en el trabajo, y en la medida en que esos obstáculos puedan ser removidos efectivamente a través de ventajas o medidas de apoyo hacia la mujer que aseguren esa igualdad real de oportunidades y no puedan operar de hecho en per­juicio de la mujer&#8221;. </span></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES">	En último término, el Tribunal Constitucional no hace sino aplicar la aludida Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, cuyo artículo 4.1 dispone que &#8220;la adopción por los Estados Partes de medidas especiales </span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><u>de carác­ter temporal</u></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"> encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hom­bre y la mujer no se considerará discriminación en la forma defini­da en la presente Convención, pero de ningún modo entrañará, como consecuencia, el mantenimiento de normas desiguales o separa­das; estas medidas cesarán cuando se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de oportunidad y trato”.</span></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Con carácter general, la doctrina del Tribunal Cons­titu­cional espa­ñol es la de restablecer la igualdad quebrada por las diferen­cia­ciones normativas, pero el mecanismo para lograr­lo no puede ser el mismo en todos los casos, pues hay que valorar el efecto de la desigualdad en función del canon aplicable en el área regulada, es decir, atendiendo a los supuestos cubiertos por la norma. &#8220;Ante la desigualdad de trato normativo –dirá– cabe, en principio, equiparar por arriba, suprimiendo las restricciones o exclusiones injustificadas establecidas por el legislador, con la consiguiente extensión del beneficio a los discriminados&#8221;. Pero &#8220;esta asimilación de los beneficios por parte del sujeto excluido no es, con todo, generalizable. No siempre la solución a un régimen jurídico diferenciador de acceso a un derecho o prestación consiste en extender o generalizar las condiciones más favorables que dis­fruta el beneficiario. Se asegura, asimismo, una satisfac­ción igua­litaria de derechos e intereses entendiendo que ha de desaparecer el privilegio injustificado o arbitrario&#8221;.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Ejemplos de lo primero son la equipara­ción de la mujer con el hombre para trabajar en la mina, la extensión a los hijos y hermanos de las prestaciones en favor de familiares instituidas para hijas y hermanas, el reconoci­miento a los viudos de los mismos derechos que a las viudas en el acceso a la pensión de viudedad o el derecho de los varones a percibir las mismas retribuciones que las mujeres cuando realizan el mismo trabajo. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify" lang="es-ES"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Ejemplos de lo segundo serían la conceptuación como dis­cri­minatorio del plus de transporte nocturno percibido por la mujer en virtud de un convenio colectivo, la calificación como inconsti­tucionales de los preceptos de algunas viejas Ordenanzas que permi­tían al personal femenino –y no al masculi­no– rescindir el contrato con una indemnización de tantas mensualidades como años de servi­cio, en el momento de contraer matrimonio, o la supresión de la pensión de orfandad que en algún sector se prolongaba para las mujeres mayores de veinti­cinco años, si permanecían solteras y en el siglo.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>6. </strong></span></font><font size="3"><span lang="es-ES"><strong>La Ley para la igualdad efectiva de hombres y mujeres</strong></span></font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Como la realidad se resiste a se configurada, los esfuerzos del legislador por avanzar en el camino de la igualdad parecen no detenerse nunca y prueba de ello es, en España, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo</font></font><sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><a href="file:///D:/html/Los%20derechos%20de%20la%20mujer.html#sdfootnote1sym" title="sdfootnote1anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></font></font></sup><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, llamada precisamente Ley “para la igualdad efectiva de mujeres y hombres”, que parte del principio de que “las mujeres y los hombres son iguales en dignidad e iguales en derechos y deberes”, tiene por objeto “hacer efectivo el </font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><u>derecho de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres</u></font></font><font face="Times New Roman, serif"><font size="3">, en particular mediante la eliminación de la discriminación de la mujer, sea cual fuere su circunstancia o condición, en cualquiera de los ámbitos de la vida y, singularmente, en las esferas política, civil, laboral, económica, social y cultural para, en el desarrollo de los artículos 9.2 y 14 de la Constitución, alcanzar una sociedad más democrática, más justa y más solidaria” (artículo 1.1).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Para conseguir ese objetivo, la Ley se proyecta en una triple dimensión (artículo 1.2):</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por una parte, “establece principios de actuación de los poderes públicos”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por otra, “regula derechos y deberes de las personas físicas y jurídicas, tanto públicas como privadas”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por fin, “prevé medidas destinadas a eliminar y corregir, en los sectores público y privado toda forma de discriminación por razón de sexó”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Resulta muy importante subrayar que “los derechos derivados del principio de igualdad de trato y de la prohibición de discriminación por razón de sexo”, no se reconocen solo a los españoles o a los extranjeros legalmente avecindados en el país, sino genéricamente a “todas las personas” (artículo 2.1). Coherentemente, las obligaciones establecidas en la Ley “serán de aplicación a toda persona, física o jurídica, que se encuentre o actúe en territorio español, cualquiera que fuese su nacionalidad, domicilio o residencia” (artículo 2.2).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Además del Título Preliminar, en el que se contiene cuanto acabo de decir, la Ley consta de ocho Títulos, que suman otros setenta y seis artículos, a los que se añaden treinta y una disposiciones adicionales, once disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y ocho disposiciones finales.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Si se piensa que las disposiciones adicionales modifican –entre otras– la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, la Ley Orgánica del Poder Judicial, el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, la Ley de Enjuiciamiento Civil, la Ley reguladora de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, la Ley General de Sanidad, la Ley del estatuto de los trabajadores, la Ley de prevención de riesgos laborales, la Ley de Procedimiento Laboral, la Ley de infracciones y sanciones del orden social, la Ley de Empleo, la Ley General de la Seguridad Social, la Ley de la Función Pública, la Ley de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas, la Ley de Funcionarios Civiles del Estado, la Ley del Cuerpo de la Guardia Civil, la Ley para la defensa de consumidores y usuarios y la Ley de sociedades anónimas, se comprenderá la imposibilidad de exponer aquí la conmoción que ha supuesto en nuestro ordenamiento. Los minuciosos detalles y matices que la Ley contiene se puede exponer sólo en sus líneas maestras, recogiendo también algunos aspectos llamativos y polémicos de una Ley cuya excelente intención se comparte, sin que ello impida considerarla barroca, reiterativa, a veces reglamentaria, con disposiciones en exceso intervencionista y con éxito dudoso en algunos de los objetivos que se propone.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Título I garantiza el principio de igualdad de trato y de oportunidades y el principio de no discriminación tanto en el ámbito del empleo privado como en el del empleo público, en el acceso al empleo, incluso al trabajo por cuenta propia, en la formación y en la promoción profesional, en las condiciones de trabajo, incluidas las retributivas y las de despido, en la afiliación y participación en las organizaciones sindicales y empresariales o en cualquier organización cuyos miembros ejerzan una profesión concreta (artículo 5).</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Como es natural, se sanciona “todo trato desfavorable a las mujeres relacionado con el embarazo o la maternidad” (artículo <img src='http://aijdtssgc.org/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> y el artículo 7 dispone que “se considerarán en todo caso discriminatorios el acoso sexual y el acoso por razón de sexo”.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El legislador intenta distinguir el acoso con pretensiones sexuales del acoso por ser hombre en un ambiente femenino, o por ser mujer en un ambiente masculino, o por ser homosexual en cualquiera de ellos, pero la fórmula que utiliza es absolutamente confusa: “Constituye acoso sexual cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo”. “Constituye acoso por razón de sexo cualquier comportamiento realizado en función del sexo de una persona, con el propósito o el efecto de atentar contra su dignidad y de crear un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En ese contexto, hay que señalar que el artículo 13 de la Ley, dispone que “en aquellos procedimientos en los que las alegaciones de la parte actora se fundamenten en actuaciones discriminatorias, por razón de sexo, </font><font size="3"><u>corresponderá a la persona demandada probar la ausencia de discriminación en las medidas adoptadas y su proporcionalidad</u></font><font size="3">”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En el Título II, referido a las “Políticas públicas para la igualdad” se incluyen las políticas económica, educativa, laboral, social, cultural y artística, se obliga a potenciar el crecimiento del empresariado femenino y el valor del trabajo de las mujeres, incluido el doméstico.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Es en ese Título donde se consagra el principio de participación equilibrada de mujeres y hombres en las candidaturas electorales y en los nombramientos realizados por los poderes públicos.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	“Las candidaturas que se presenten para las elecciones de diputados al Congreso, municipales y de miembros de los consejos insulares y de los cabildos insulares canarios&#8230; diputados al Parlamento Europeo y miembros de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas deberán tener una composición equilibrada de mujeres y hombres, de forma que en el conjunto de la lista los candidatos de cada uno de los sexos supongan como mínimo el cuarenta por ciento. Cuando el número de puestos a cubrir sea inferior a cinco, la proporción de mujeres y hombres será lo más cercana posible al equilibrio numérico”. Lo preceptúa así la Disposición adicional segunda, que modifica la Ley electoral.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Título III está dedicado a la “Igualdad y medios de comunicación” y contiene medidas de fomento de la igualdad en los medios de comunicación social, especialmente en la televisión pública. El artículo 41 considera ilícita la publicidad que comporte una conducta discriminatoria y por virtud de la disposición adicional séptima “la publicidad o la televenta dirigidas a menores deberán transmitir una imagen igualitaria, plural y no estereotipada de mujeres y hombres”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Título IV se refiere al “derecho al trabajo en igualdad de oportunidades” y contiene preceptos destinados a promover la igualdad en la política de empleo y en la negociación colectiva, a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y al fomento de planes de igualdad en las empresas.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En el Título V se aplica el principio de igualdad al empleo público y en su artículo 52 se dispone que “el Gobierno atenderá al principio de presencia equilibrada de mujeres y hombres en el nombramiento de las personas titulares de los órganos directivos de la Administración General del Estado y de los organismos públicos vinculados o dependientes de ella, considerados en su conjunto, cuya designación le corresponda”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Esa misma “presencia equilibrada” se impone en todos los tribunales y órganos de selección del personal de los organismos públicos y en todos los órganos colegiados y comités nacionales e internacionales, salvo que existan “razones fundadas y objetivas, debidamente motivadas”. El principio de igualdad entre hombres y mujeres se aplicará también en las Fuerzas Armadas y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente en lo que se refiere al régimen de acceso, formación, ascensos, destinos y situaciones administrativas. </font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Se dedica el Título VI a la “Igualdad de trato en el acceso a bienes, y servicios y su suministro”, con preceptos sumamente ambiguos, como por ejemplo el de la prohibición de celebrar contratos de seguro en los que al considerar el sexo como factor de cálculo de primas y prestaciones, se generen diferencias en las primas y prestaciones de las personas aseguradas, seguido de la posibilidad de fijar reglamentariamente los supuestos en los que sea admisible determinar diferencias proporcionadas de las primas y prestaciones de las personas consideradas individualmente, cuando el sexo constituya un factor determinante de la evaluación del riesgo, a partir de datos actuariales y estadísticos pertinentes y fiables (artículo 71).</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Título VII lleva el epígrafe “La igualdad en la responsabilidad social de las empresas” y junto a ciertas medidas de fomento incluye un artículo 75 que constituye, a mi juicio, una de las máximas expresiones del intervencionismo del legislador en la empresa privada, cuya libertad –en el marco de la economía de mercado– está reconocida en el artículo 38 de la Constitución y el ejercicio de la cual deben garantizar y proteger los poderes públicos.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	A mí no me cabe ninguna duda de que en la libertad de empresa entra la de elegir los gobernantes de la misma, que son –en las sociedades– sus consejos de administración. Pues bien: El artículo 75 al que me refiero dispone que “las sociedades obligadas a presentar cuenta de pérdidas y ganancias no abreviada, </font><font size="3"><u>procurarán incluir</u></font><font size="3"> en su consejo de administración un número de mujeres que permita alcanzar una </font><font size="3"><u>presencia equilibrada</u></font><font size="3"> de mujeres y hombres en un plazo de ocho años a partir de la entrada en vigor de esta Ley”.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Aunque ya lo hemos señalado al referirnos a las listas electorales, hay que añadir que la disposición adicional primera dispone con carácter general que “a los efectos de esta Ley, se entenderá por composición equilibrada la presencia de mujeres y hombres de forma que, en el conjunto a que se refiere, las personas de cada sexo no superen el sesenta por ciento ni sean menos del cuarenta por ciento”. Ello quiere decir que el 24 de marzo del año 2015, los consejos de administración tendrán que tener un cuarenta por ciento, por lo menos, de consejeros femeninos.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Por fin, el Título VIII contiene “Disposiciones organizativas” que se concretan en la creación de una Comisión Interministerial de igualdad entre mujeres y hombres, de  Unidades de Igualdad en todos los Ministerios y de un Consejo de Participación de la mujer como órgano de consulta y asesoramiento.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En definitiva, junto a principios y objetivos que ya nadie discute –la protección de las niñas, de las madres, de las mujeres migrantes, de las viudas, o de las discapacitadas– y junto a la formulación de un principio general de igualdad entre hombres y mujeres, la Ley incurre en algunas exageraciones que a algunos nos resultan grotescas.</font></font></p>
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<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El artículo 14.10 dice que los poderes públicos tendrán como criterio “el fomento de la efectividad del principio de igualdad entre mujeres y hombres en las relaciones entre particulares” y a algunos nos resulta extraña esa intromisión de los poderes públicos en las relaciones entre particulares.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El artículo 14.11 dice que un criterio de actuación de los poderes públicos será “la implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas”.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En el artículo 26 se habla de promover la presencia equilibrada de mujeres y hombres en la oferta artística y cultural pública. Y en el artículo 29 se dice que “todos los programas públicos de desarrollo del deporte incorporarán la efectiva consideración del principio de igualdad real y efectiva entre mujeres y hombre en su diseño y ejecución” y que “el Gobierno promoverá el deporte femenino y favorecerá la efectiva apertura de las disciplinas deportivas a las mujeres, mediante el desarrollo de programas específicos en todas las etapas de la vida y en todos los niveles, incluidos los de responsabilidad y decisión”.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3"><strong>7. La resistencia de la realidad</strong></font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Pese a todos los esfuerzos nacionales e internacionales por lograr un objetivo que, en rigor, nadie discute, no se ha llegado aún, ni mucho menos, a la situación ideal.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	En el “Informe Global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo”, titulado “La igualdad en el trabajo: Afrontar los retos que se plantean”, rendido por el Director General a la Conferencia Internacional del Trabajo, en su 96ª reunión (2007), se reconoce que “la condena de la discriminación en el empleo y la ocupación es hoy día casi universal, al igual que el compromiso político de afrontarla”, pero se acepta también que “el panorama mundial de la lucha por superar la discriminación evidencia un contraste de fracasos y de progresos decisivos”, seguramente porque –como en el propio informe se reconoce también “la discriminación es un comportamiento arraigado en la naturaleza humana y el funcionamiento de la instituciones” y “siempre ha formado parte integrante de todas las comunidades, en todas las épocas y en todos los lugares del mundo y resulta más difícil afrontarla mientras la situación no es real-mente incontrolable.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El Director General de la OIT, que cuenta sin duda con la mejor información del mundo, asegura que la participación de la mujer en el empleo remunerado ha seguido aumentando en casi todas las regiones del mundo y que cada vez hay mas mujeres en trabajos de alto nivel, pero también reconoce que “las mujeres siguen trabajando, en general, por ingresos inferiores a los de los hombres”.  En el caso de la Unión Europea, la diferencia de los ingresos brutos medios por hora entre hombres y mujeres se ha mantenido en una cota del 15 por ciento en todos los establecimientos y ello se debe al incumplimiento de la legislación. </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	“En América Latina se ha registrado un incremento notable de los ingresos y salarios de las mujeres frente al porcentaje de aquellos percibidos por los hombres, y ello en todos los países, excepto en Argentina, donde la disparidad aumentó en unos diez puntos porcentuales”.  </font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Así pues, en la realidad de la vida, los supuestos de discriminación que pueden presentarse no tanto en el trabajo, aunque también, sino  sobre todo en el acceso a él, son innumerables y eso es lo que hace interminable el debate sobre el trabajo de la mujer.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	Carmen Saez de Lara ha detectado en la jurisprudencia de los Estados Unidos tres supuestos de hecho distintos cuando se exige pertenecer a un sexo concreto: El primero, la </font><font size="3"><u>aptitud para cumplir el trabajo</u></font><font size="3">, es decir, la exclusión de las mujeres de aquellos trabajos que requieren mayor fuerza física o resistencia, como son los de levantamiento de objetos pesados o trabajos “arduos”. Los jueces consideran, en general, que la exclusión es discriminatoria e imponen una valoración individualizada de la aptitud de cada trabajador para el desempeño de su prestación laboral.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El segundo supuesto es </font><font size="3"><u>la exigencia de un sexo igual al de los destinatarios del servicio</u></font><font size="3">. El Tribunal Supremo de los EEUU ha admitido la exclusión de las mujeres para ser vigilantes en un centro penitenciario masculino, pero no con carácter general, sino solo cuando los reclusos son especialmente peligrosos.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	También se ha aceptado la exclusión de las mujeres (y entiendo que también de los hombres en el caso inverso) cuando la actividad conlleva una invasión de la esfera privada de los destinatarios del servicio (supervisión de duchas, vestuarios, masajes, etc.).</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	El tercer supuesto es el de las </font><font size="3"><u>preferencias de los clientes</u></font><font size="3">, pero éste ha sido rechazado por la jurisprudencia norteamericana.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%" align="justify"> <font face="Times New Roman, serif"><font size="3">	La conclusión no puede ser otra que la de establecer leyes razonables, leyes no demagógicas, leyes que no pretendan alterar lo que está en la naturaleza misma de las cosas, e imponer terminantemente su aplicación efectiva. Pero esa no es tarea sólo de los Gobiernos, sino de las empresas, de las organizaciones de trabajadores y de empleadores, de la escuela y de cuantos tenemos alguna responsabilidad en la formación de los criterios y de los usos morales de cualquier sociedad.</font></font></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm">&nbsp;</p>
<p id="sdfootnote1">&nbsp;</p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><a href="file:///D:/html/Los%20derechos%20de%20la%20mujer.html#sdfootnote1anc" title="sdfootnote1sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym">1</a><font face="Arial, sans-serif"><font size="2">.- 	 BOE del 23. </font></font></p>
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		<title>Aproximación al derecho mexicano del trabajo</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 12:46:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador General</dc:creator>
				<category><![CDATA[V Congreso de la AIJDTSSGC]]></category>

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		<description><![CDATA[Carlos Reynoso Castillo1 &#160; Deseo expresar mi agradecimiento a la Asociación Iberoamericana de Juristas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Dr. Guillermo Cabanellas, y de manera particular al Maestro Angel Guillermo Ruíz Moreno, por haberme invitado a &#8230; <a href="http://aijdtssgc.org/2007/11/07/aproximacion-al-derecho-mexicano-del-trabajo/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="western" style="margin-bottom: 0cm" align="center"><em>Carlos Reynoso Castillo</em><sup><span lang="en-US"><a href="file:///D:/html/Aproximaci%C3%B3n%20al%20derecho%20mexicano%20del%20trabajo.html#sdfootnote1sym" title="sdfootnote1anc" class="sdfootnoteanc" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></span></sup></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Deseo expresar mi agradecimiento a la Asociación Iberoamericana de Juristas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Dr. Guillermo Cabanellas, y de manera particular al Maestro Angel Guillermo Ruíz Moreno,  por haberme invitado a presentar una colaboración para la memoria de este importante evento que ha reunido a tan destacados iuslaboralistas iberoamericanos. El objetivo de este modesto trabajo es el de presentar de manera sintética algunas de las principales características del derecho del trabajo en México; la idea es enunciar algunas pistas que permitan al lector, sobre todo no mexicano, tener una panorama general que le facilite de manera breve identificar los rasgos distintivos del derecho mexicano del trabajo.<span id="more-76"></span></p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Es riesgo de un título tan amplio y pretencioso como el de esta colaboración, es que el esfuerzo de síntesis vaya en menosprecio de la profundidad en algunas ideas; es por ello que hemos considerado conveniente agregar al final una bibliografía que permita a los interesados profundizar, si así lo desean, en algunos de los temas tratados.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Estamos convencidos de que la fortaleza de las empresas puede medirse desde varios puntos de vista, pero uno de ellos es sin duda, la solidez de su estructura jurídica y, de manera particular, la solidez y claridad de las reglas con las cuales quiere llevar a cabo las relaciones con sus socios, con sus colaboradores y , sobre todo, con sus trabajadores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Es por ello que  nos parece particularmente importante que en cualquier proyecto de inversión, en cualquier proyecto empresarial se tengan siempre presentes las leyes que regulan de las relaciones laborales.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Siempre se ha considerado que uno de los factores mas importantes de cualquier empresa son sin duda sus recursos humanos, y es por ello, particularmente importante conocer cuales son los derechos y cuales son las obligaciones que toda empresa debe de tener en cuenta y respetar, al contratar a su personal, al otorgarle sus derechos, así como para saber cuales son las reglas a respetar si desea prescindir de un trabajador.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En todo país, el desarrollo económico cuenta con múltiples factores, pero sin duda las estructuras jurídicas que encuadran dicho desarrollo juegan un papel importante.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El marco jurídico que se ocupa de los derechos de los trabajadores en el mundo se denomina derecho del trabajo. Este conjunto de leyes y normas tienen como centro de atención los derechos y obligaciones entre trabajadores y empleadores en una empresa. Sin embargo, en el caso de México, es importante ver como el derecho del trabajo, si bien puede ser estudiado y entendido desde el punto de vista estrictamente formal y jurídico, es un derecho cuyo desarrollo ha acompañado a este país a lo largo del último siglo y es reflejo de las aspiraciones de muchos trabajadores. El derecho mexicano del trabajo, a pesar de sus dificultades de aplicación, representa un símbolo en la historia del México contemporáneo, ya que ha formado parte de las principales etapas de la historia mexicana de los último siglo, por ejemplo: como parte de los programas de los grupos revolucionarios en 1910, como parte de los proyectos de organización política y sociales en los años 30, como parte de la apertura democrática iniciada en los años 70 del siglo pasado, y hoy en día, como parte de los mas importantes debates sobre el futuro de la economía mexicana.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El derecho mexicano del trabajo se encuentra hoy en día en una etapa importante de su evolución, en la cual se debate entre el mantenimiento de los mas sentidos principios que le dieron origen (derechos adquiridos, estabilidad en el empleo, la normas mas favorable al trabajador, etc)  y las exigencias de los mercados cada vez mas abiertos y competidos que exigen , no siempre con razón, una mayor flexibilidad de las normas laborales.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Es por ello que en México hablar de leyes laborales y cultura del empleo es hablar también de temas muy sensibles para una sociedad como la mexicana para la cual la lucha por mejorar  los derechos de los trabajadores remite, en la  conciencia colectiva de los mexicanos, a pasajes y momentos heroicos. Tal vez sea por esta situación, que en México  en los últimos años, los intentos por reformar las leyes laborales, han sido vistos por buena parte de la sociedad y sobre todo por los sindicatos, como  intentos por quitarles parte de su historia y parte de sus derechos, considerados como patrimonio logrado al paso de los años.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> No cabe duda que la historia misma de México bien puede ser estudiada a partir de la evolución que han tenido al paso de los años los derechos de sus trabajadores. Pero esta concepción de los derechos de los trabajadores, es el resultado de un largo proceso que se ha venido dando al paso de los años y sobre el cual conviene hacer algunos comentarios.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Si bien es cierto podemos identificar algunas disposiciones laborales aisladas en el siglo XIX, el desarrollo del derecho del trabajo en México se empezó a consolidarse a partir de 1917, año en el cual se adopta la Constitución Política en la cual se incluyó en conjunto de derechos de los trabajadores mexicanos, que como garantías mínimas debían  de otorgárseles:  Este conjunto de derechos quedarían incluidos en el famoso artículo 123 constitucional, que sería modelo de inspiración para muchos países latinoamericanos  durante la primera mitad del siglo XX . Así la Constitución mexicana, sería un referente importante que ayudaría a la incorporación del tema laboral, y con ella de los derechos sociales de los trabajadores, a las Constituciones de la región latinoamericana.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En el caso de México, esta regulación constitucional del trabajo daría una base y sustento para el desarrollo de los derechos de los trabajadores, sobre todo a partir de los años veinte del siglo pasado, época en la cual se daría un proceso de industrialización durante los años siguientes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así las leyes laborales en México y de manera particular la Ley Federal del Trabajo sería un pilar importante en el desarrollo industrial del México moderno. Esta ley  estableció las reglas a las cuales se tenían que someter los trabajadores y los empleadores en los centros de trabajo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En un primer momento, y en los primeros años posteriores a la revolución mexicana de 1910, el desarrollo industrial del  país era incipiente, y las mas importantes inversiones se localizaban en áreas estratégicas como la industria eléctrica, los ferrocarriles, etc.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Sin embargo, en esa época los Estados de la República Mexicana tenían la facultad de adoptar sus propias leyes del trabajo, basándose en lo establecido por la Constitución federal; tal situación planteó una serie de dificultades que se tradujeron en la existencia de una amplia diversidad de legislaciones laborales. Fue por esta situación que en el año de 1931 se aprobó una sola ley federal, aplicable para todo el país, en sustitución de aquellas leyes estatales. Durante los siguientes años, México tendría un importante desarrollo económico basado en la sustitución de importaciones, dándose un crecimiento que permitiría crear instituciones sociales muy importantes como el Seguro Social y la creación de normas especiales para los trabajadores al servicio del Estado. Solo sería hasta 1970 cuando aquella Ley Federal del Trabajo sería objeto de reformas importantes entre las cuales estuvieron la incorporación del concepto “relación de trabajo”, en virtud del cual para el reclamo de derechos por parte de los trabajadores, no sería necesaria la existencia de un contrato por escrito, el reconocimiento de pagos derivados de la antigüedad, etc.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Desde esos años, si bien se han venido dando cambios a la ley laboral mexicana, no han sido cambios que hayan alterado de manera sustancial el sistema de relaciones de producción adoptado en este país. Tal vez sea por estas razones que hoy en día en México uno de los más importantes debates en el mundo del trabajo es precisamente el insistente reclamo por modificar y actualizar las leyes laborales.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Este modelo laboral surgido a partir de la Constitución de 1917 daría lugar a  todo un sistema de relaciones de producción en el cual se pueden distinguir: leyes especiales laborales, tribunales especializados conocidos como Juntas de Conciliación y Arbitraje, instituciones encargadas de la seguridad social de los trabajadores, etc.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Entre los derechos mas importantes que un trabajador mexicano tiene están los siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El tener un contrato de trabajo en donde se señalen los compromisos que asume la empresa con él como su salario, su capacitación, sus descansos, etc. De igual manera este contrato debe de señalar el tipo de jornada que va laborar y el tipo de trabajo a realizar. Sin embargo, el hecho de que por alguna razón no se haya firmado un contrato de trabajo, no privará al trabajador de sus derechos.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así mismo, al inicio de una relación laboral, la empresa tiene la obligación de inscribir a sus trabajadores ante la Seguridad Social. En el caso mexicano existe el Instituto Mexicano del Seguro Social que es la instancia encargada de ofrecer los servicios de atención a la salud de los trabajadores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Las ventajas que ofrece inscribir a un trabajador al Seguro Social, son amplias, pero una de las mas importantes es el hecho de que la empresa quedan relevada de la obligación de hacer frente a situaciones difíciles como serían los accidentes de trabajo, para lo cual, con las cotizaciones que hace a dicha Institución, los trabajadores afectados pueden acudir para su atención.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Por otra parte el no dar de alta al Seguro Social a sus trabajadores, en un primer momento tal vez no presente problemas a la empresa; sin embargo, los riesgos y peligros son muchos, ya que si  uno de sus trabajadores llegara a sufrir algún accidente, o mas aun , llegara a fallecer, no solo tendría que enfrentar diversos gastos que prevé la Ley como indemnizaciones, sino también, en ciertos casos, el Instituto del Seguro Social, podría reclamar a la empresa el no haber inscrito a sus trabajadores, aplicándole sanciones económicas severas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Como puede verse, para  el nacimiento de un negocio en México , se necesita conocer y dar cumplimiento a una serie de disposiciones legales, entre las cuales están, como ya se sabe, las reglas para la constitución de las sociedades, conociendo las ventajas y desventajas que ofrecen los diversos tipos de sociedad, los aspectos fiscales, conociendo los diversos tipos de impuestos, federales y locales, que tendrán que pagarse, los aspectos administrativos que en algunos casos tienen que atenderse, tales como licencias, concesiones, así como las formas y procedimientos de contratación con las entidades públicas como son las denominadas licitaciones; también son importantes las disposiciones sobre protección al consumidor, el derecho ambiental y la propiedad industrial, entre otras. Sin embargo de todas estas áreas por ahora queremos referirnos de manera especial, a las características que presenta  la contratación de los recursos humanos que apoyarían el desarrollo de una empresa.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Las normas encargadas de establecer los derechos y obligaciones de los trabajadores en México, en el sector privado, como ya se señalaba, se encuentran en el artículo 123 de la Constitución Política Mexicana, así como en la Ley Federal del Trabajo, que es la ley que explica con mas detalle los alcances de los derechos establecidos en la Constitución. En estas normas se incluyen diversas reglas y criterios que las empresas que se establezcan y funcionen en México deben de observar. Entre las reglas mas importantes en esta materia estarían las siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Por lo que se refiere a las características de los contratos de trabajo, la ley federal del trabajo establece una serie de requisitos puntuales que debe de contener, por ejemplo: nombre, nacionalidad,  sexo  y estado civil del trabajador, domicilio particular y de la empresa, y edad del trabajador. En cuanto a la edad de trabajador es importante señalar que en México está prohibido el trabajo para menores de 14 años, sin embargo los mayores de esa edad y menores de 18 años pueden trabajar, siempre y cuando cumplan con algunos requisitos adicionales, como son el que cuenten con la autorización de sus padres o tutores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El contrato de trabajo debe de señalar el tipo de trabajo que va a realizar,  este tema es importante, ya que si bien la ley sugiere que se señale con la mayor precisión las actividades que el trabajador va realizar en la empresa, hay que tener cuidado y prever en el contrato todas las actividades que una persona realizará, ya que si una persona se le pide que realice algo que no está previsto en su contrato, podrá negarse a hacerlos por no estar considerado en su contrato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El contrato debe contener la jornada de trabajo que se va a laborar. En este caso, es importante saber que existen tres tipos de jornada una de 8 horas denominada diurna, una de 7 horas conocida como nocturna y una de 7:30 horas, denominada mixta. La empresa contratará a sus trabajadores en función de sus necesidades de producción, sin embargo debe saber que si rebasa los límites de estas jornadas deberá pagar a sus trabajadores “horas extras”, es decir con un pago suplementario.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En cuanto al salario, que también debe de señalarse en el contrato de trabajo, puede pactarse con el trabajador o con el sindicato en caso de que exista. El salario, debe ser por lo menos el denominado salario mínimo , el cual es establecido oficialmente en varias áreas del país  cada inicio de año. Este tema tiene que verse con particular cuidado, ya que las empresas al establecer los salarios que va a pagar a sus trabajadores debe de contar con un diseño adecuado del sistema de pagos que desea implementar, este sistema de pagos debe contar con el análisis de las leyes fiscales aplicables al caso, de tal manera que la empresa vea si plantea pagar a sus trabajadores otras prestaciones adicionales al salario y a la ley, y de que manera hacerlo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Por otra parte los trabajadores deben recibir una capacitación con base en los programas que al efecto establezca la empresa.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En la elaboración de los contratos de trabajo de sus trabajadores, conviene  que las empresas se apoyen en un experto en relaciones laborales, ya que si bien es cierto la ley señala todos estos requisitos que deben tener los contratos de sus trabajadores, es importante que en el caso de cada trabajador se vea si fuera necesario incluir algunas disposiciones específicas para casos concretos.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Por ejemplo, si se desea contratar a un gerente o una persona que va a realizar tareas de alta dirección, conviene que en su contrato se hagan una serie de precisiones relativas a sus ingresos, la forma de pago, las prestaciones complementarias a su salario, los lineamientos a tener en cuenta sobre la información reservada o confidencial a la que tal vez tenga acceso.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En otros casos, la empresa necesita solamente trabajadores para atender una necesidad específica o temporal ; en estos casos es importante que el tipo de contrato sea aquel que permite la ley para este tipo de situaciones y que la redacción del contrato sea entonces la adecuada , cumpliendo con lo establecido con la ley , así como con aquellos criterios que han establecido los tribunales competentes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Otro aspecto relevante a tener en cuenta al redactar el contrato individual de trabajo, es saber cuanto tiempo va a durar la relación con el trabajador. Para ello la ley mexicana ofrece la opción de que el contrato sea por tiempo indeterminado,  obra determinada o por tiempo determinado. En principio, la decisión sobre el tipo de contrato va depender de las características del trabajo que se va a realizar, ya sea excepcional o permanente.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Pero también en algunos casos, las empresas deben tener muy claro  el tipo de servicio que esperan de un trabajador o colaborador, ya que en algunos casos , si por ejemplo la persona , no estará físicamente en la empresa, o se le encarga la elaboración de algún tipo de tarea, conviene analizar si es conveniente celebrar con esta persona un contrato laboral o bien otro tipo de contrato, en el cual la empresa no asuma compromisos laborales.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Las leyes laborales  mexicanas, consideran que una empresa adquiere diversas obligaciones con un trabajador, por medio de la firma de un contrato de trabajo; sin embargo, en algunos casos, aunque el trabajador no haya firmado un contrato tiene ciertos derechos que la ley le da. En estos casos las leyes mexicanas consideran que la falta de un documento que ligue a la empresa con un trabajador, no debe ser obstáculo para que se le otorguen ciertos derechos y prestaciones. Sin embargo, en estos casos, si el trabajador decidiera acudir a los tribunales para reclamar algún derecho, tendría que demostrar que laboraba en la empresa y que trabajaba bajo la  dirección y subordinación de dicha empresa.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así mismo, una empresa puede contratar a un trabajador bajo la categoría de trabajador de confianza, para realizar funciones de dirección , de inspección, de carácter general en la empresa.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Las leyes mexicanas señalan que los directores, administradores y gerentes de una empresa serán considerados como representantes del patrón; esto es importante ya que obligan a la empresa frente a los trabajadores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Por otra parte, existen algunas  prohibiciones que las leyes mexicanas, tanto la ley federal del trabajo como la Constitución federal, establecen para la contratación de trabajadores mexicanos, entre las mas importantes están las siguientes:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Contratar menores de catorce años</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Pagar un salario inferior al señalado como mínimo</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Obligar a los trabajadores a comprar artículos en un lugar determinado</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Retener de manera injustificada el salario de los trabajadores</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Discriminar a los trabajadores por razones de sexo, color o religión</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> .Obligar a los trabajadores a afiliarse a una organización</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En algunos casos, como lo comentaremos mas adelante, el trabajador puede formar parte de un sindicato, lo cual puede traer como consecuencia que los trabajadores tengan otros derechos que se hayan acordado con el sindicato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así, aparte del cumplimiento de estas disposiciones legales, en materia de contratación de trabajadores, es importante tener presente el papel que juegan los sindicatos en nuestro país. Punto al cual me referiré enseguida:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Los sindicatos mexicanos forman parte de la historia de este país. En un inicio las primeras organizaciones de trabajadores se inspiraron de las organizaciones sindicales europeas, con las cuales se buscaba establecer asociaciones de ayuda entre sus miembros, esto dio lugar al movimiento mutualista o de ayuda y solo sería mas tarde cuando los primeros sindicatos plantearon reivindicaciones en las empresas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Durante el siglo XIX México  fue un país básicamente agrícola , y solo sería durante la segunda mitad del siglo XIX cuando se daría un importante proceso de industrialización de México en ciertas areas  de la economía como la industria ferroviaria, los transportes públicos , las carreteras, entre otras. Esta industrialización trajo consigo nuevas inversiones extranjeras y con ello el establecimiento de nuevas empresas que concentraban un gran numero de trabajadores. Estos trabajadores irían formando sus primeras organizaciones sindicales, planteando nuevos derechos a las empresas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Ya en el siglo XX, y a partir de la revolución mexicana de 1910, los sindicatos mexicano irían tomando un papel cada vez mas importante en el panorama social y político del país. En algunas etapas de desarrollo, los sindicatos mexicanos, jugarían un papel importante en el proyecto de nación que se establecería al término de la revolución. Cabe recordar como en el año de 1917 en que se adopta la Constitución Política, se reconocería el derecho de los trabajadores a formar sindicatos, a negociar contratos colectivos y a hacer huelgas, bajo ciertas reglas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Este conjunto de normas jurídicas permitiría establecer los límites y marcos dentro de los cuales los sindicatos podrían actuar. Estos antecedentes han derivado en la existencia de un amplio movimiento sindical en México.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> A partir de entonces, los sindicatos mexicanos acompañarían a los poderes públicos en el logro de los objetivos y planes de desarrollo y serían un factor importante de estabilidad de México la mayor parte del siglo XX.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Pero mas allá de marco jurídico, se puede hablar de varios tipos de sindicatos:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Los Sindicatos con una existencia formal, que son aquellos sindicatos que han cumplido con todos los requisitos legales para existir, pero que a pesar de que  pueden llevar a cabo acuerdos con las empresas, en la práctica están muy alejados de los intereses de su agremiados.  Se trata de sindicatos con los cuales las empresas pueden mantener una relación apegada a la ley, aunque muchas veces va alejada de las aspiraciones de sus trabajadores.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> &#8211; En otros casos encontramos otro tipo de sindicatos, con una actitud mas beligerante frente a la empresa, en donde las dirigencias sindicales no siempre están dispuestas a un diálogo. En ocasiones se trata de sindicatos que mantienen demandas muy elevadas respecto de los que la ley señala. También en ocasiones puede existir un sindicato de este tipo  el cual tenga alguna filiación o militancia política e ideológica.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Por otra parte, también pueden existir los sindicatos que participan y colaboran ampliamente en el logro de los planes estratégicos de  las empresas, sin descuidar la defensa de los derechos de los trabajadores. Sin duda se trata del tipo de sindicato que muchas empresas desearían tener, pero que la empresa no siempre está en posibilidad de elegir el tipo de sindicato que desea. En todo caso, lo importante es tratar de mantener una relación de respeto con los sindicatos y tratar de cumplir totalmente con las obligaciones que las leyes laborales establecen.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Hoy en día, para que exista un sindicato se deben de cumplir ciertos requisitos, entre los que están: contar con un número mínimo de veinte trabajadores, presentar diversos documentos como son las actas de constitución del sindicato, la lista de los futuros sindicalizados, así como los estatutos del sindicato. Todos estos documentos deberán presentarse ante la autoridad laboral competente (Junta Local de Conciliación y Arbitraje o Secretaría del Trabajo y Previsión Social, según sea el caso).</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Una vez que el sindicato ha quedado registrado, adquiere plenamente su capacidad jurídica para realizar actos a nombre de sus representados y ante terceros.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Los sindicatos, al realizar su tarea de asesoría y defensa de los intereses de los trabajadores, llevan a cabo un gran numero de tareas, por ejemplo: gestionan ante las empresas el adecuado cumplimiento de sus derechos laborales, colaboran con las empresas en temas importantes como la seguridad e higiene en los centros de trabajo, la capacitación de los trabajadores y, en muchos casos, en la definición de las características y perfiles de lo nuevos trabajadores que se incorporarán a las empresas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Sin embargo, dos de los temas en los cuales la actuación de los sindicatos tiene mayor importancia son: la contratación colectiva y la posibilidad de llevar a cabo una huelga.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En el caso de la contratación colectiva, hay que señalar que en el caso mexicano, una empresa está obligada a pactar con el sindicato legalmente registrado un contrato colectivo. Esta obligación ha sido reforzada en la ley federal del trabajo ya que un sindicato puede estallar una huelga si el patrón se niega a celebrar dicho contrato colectivo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Esta obligación de celebrar un contrato colectivo desaparece si ya existe en la empresa un contrato colectivo previamente firmado entre la empresa y su sindicato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> El contrato colectivo es un documento que puede contener diversos temas, como son los tipos de contratos individuales, las jornadas de trabajo, las vacaciones, los días de descanso, los pagos por fin de año, así como diversos estímulos que las empresas y el sindicato pueden acordar para fomentar la productividad de los trabajadores. Sin embargo el tema mas importante en un contrato colectivo es el de los salarios que los trabajadores van a recibir.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> De acuerdo con la ley mexicana, estos contratos colectivos deben revisarse con el sindicato, cada año en cuanto a los salarios, y cada dos años en cuanto a la totalidad del contrato, incluyendo a los salarios</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> La elaboración de un contrato colectivo debe tomarse con seriedad y cuidado, ya que es un pacto que incluye las reglas que servirán para establecer las relaciones entre las empresas y sus trabajadores. En la mayoría de los contratos colectivos no solo se establecen normas sobre prestaciones para los trabajadores, sino también normas sobre diversas formas de colaboración entre la empresa y el sindicato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Una de estas formas de colaboración, que la ley señala, son las denominadas comisiones mixtas. Estas comisiones son instancias bilaterales, paritarias e internas a las empresas en donde se reúnen representantes de la empresa y del sindicato, con el fin de tratar diversos temas, por ejemplo, lo relativo a la seguridad y salud de los trabajadores en el centro de trabajo, lo relativo al programa de capacitación y adiestramiento de los trabajadores, etc.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Como puede verse, el contrato colectivo puede ser un documento que permite encontrar coincidencias entre la empresa y los representantes de los trabajadores: Sin embargo, en ocasiones, cuando los intereses de las partes no pueden coincidir, esta relación puede complicarse y ser fuente de problemas.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así mismo, en muchos casos el contrato colectivo permite contar con un espacio  en el cual pueden acordarse otro tipo de estímulos o prestaciones para los trabajadores; en ese sentido, el contrato colectivo bien puede ser considerado también como un espacio con gran flexibilidad en el cual las empresas debe de tener especial cuidado, para que sea un factor que apoye el sano desarrollo de sus proyectos y objetivos.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Si bien es cierto que la ley señala que los contratos colectivos deben de contener ciertos temas, también es cierto que empresa y sindicato cuentan con un amplio margen de maniobra para tomar acuerdos, que les convengan, ya sea mejorando las prestaciones que establece la ley, o bien estableciendo diversas maneras de acceder o tener derecho a dichas prestaciones.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Para una empresa es importante la relación que debe mantener con un sindicato, en caso de que exista en la empresa. En ese sentido, existen diversas tareas con las cuales habrá que tenerse cuidado, por ejemplo:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> La empresa puede comprometerse a hacer los descuentos de las cuotas sindicales a sus trabajadores y entregar periódicamente dichos descuentos al sindicato. Para llevar a cabo esta tarea, tendría que contar no solo con la evidencia de que cada trabajador ha aceptado que se haga tal descuento, sino también , con un acuerdo con el sindicato en donde se establezca cada cuando se hará el descuento, de cuanto se hará tal descuento, y cómo se hará la entrega de esta cantidades al sindicato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Así mismo, generalmente la empresa puede acordar con el sindicato el darle ciertos apoyos para que la organización lleve a cabo su labor de gestión y asesoría de los trabajadores. Sobre el particular la ley no señala nada puntual sobre este tipo de apoyos. En muchos casos, los apoyos pueden ser desde cantidades en dinero que se aportan al sindicato, hasta instalaciones y materiales de trabajo para que el sindicato lleve a cabo su labor.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> También, es importante que la empresa este enterada del tipo de proyectos y actividades que el sindicato va a realizar. Saber cuales son las prioridades del sindicato y cuales son los temas en los cuales tiene un particular interés, sin duda ayudará a la empresa a prever y atender ciertos planteamientos sindicales.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Pero sin duda, para la empresa la actitud y actividades que nos parece mas importante es el mantener un permanente diálogo con la organización sindicales; para ello habrá de contar con mecanismos , áreas y personas especialmente encargadas de llevar a cabo esta tarea de interacción son el sindicato.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Como puede advertirse la existencia de un sindicato en la empresa es una situación que debe de tomarse con especial cuidado y a la cual conviene dedicar atención.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En México el marco jurídico sobre el tema sindical se diseño de tal manera que ha permitido dar cabida a propuestas sindicales auténticas y democráticas, pero también a opciones sindicales alejadas del sentir de las bases, lo cual permitió que al paso de los años, muchas organizaciones abandonaran en el camino sus objetivos de defensa gremial, dando lugar a un amplio sector sindical poco auténtico y viviendo en esquemas de negociación colectiva simulada, lo cual sin duda aparece también como uno de los puntos a tratar  se plantea la posibilidad de reformar las normas correspondientes.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">                                         Conclusiones</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> A manera de conclusión deseo reiterar que para nosotros resulta de vital importancia que una empresa tenga una correcta administración jurídica de sus recursos humanos. Para ello, sería importante que la empresa cuente con las personas encargadas de ofrecerle la asesoría adecuada en todos los aspectos que tienen que ver con la relación laboral, como son:</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> la selección adecuada del personal,</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> la contratación de personal,</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> el cumplimiento correcto de la obligaciones con la seguridad social,</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> el pago oportuno de los impuestos derivados de la relación laboral,</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> el cumplimiento de la ley laboral en materia de prestaciones</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> el respeto de las formas que pide la ley para el caso de que un trabajador deje de pertenecer a la empresa</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> el adecuado manejo de la relación con los sindicatos</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> la atención permanente de los planteamientos sindicales</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> Todo este tipo de tareas, permitirá a la empresa no solo cumplir adecuadamente con lo establecido en las leyes laborales mexicanas, sino apoyar la existencia de un sano clima laboral en la organización, lo cual sin duda habrá de permitir también que la empresa  logre sus objetivos estratégicos a corto y largo plazo.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> En América Latina, desde hace algunos años se vive una fiebre reformadora de las leyes y códigos laborales. En su mayoría los países han avanzado hacia la actualización de su marco jurídico laboral, en la dirección de ir adecuando sus reglas, en el sentido de flexibilizarlas con la intención de dotar a las empresas de marcos mas amplio de maniobra. México no ha escapado a este debate reformador; sin embargo, la situación presenta sus particularismos, ya que si bien es cierto el tema lleva por lo menos 20 años, no se ha podido concretar una reforma amplia, a pesar de los múltiples proyectos que se han hecho públicos; sin embargo, en la vía de los hechos, y de manera concreta por medio de la jurisprudencia y los contratos colectivos, el derecho del trabajo mexicano se ha ido modulando y modificando en instituciones específicas, como la libertad sindical, los derechos adquiridos, la responsabilidad solidaria, ente otras, lo cual ,en buena medida , pone en evidencia la constante necesidad de actualizar el marco jurídico laboral, el cual muchas veces se ve rebasado por una realidad constantemente cambiante.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify">                                           Bibliografía</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Bensusan G (Coord.) “Diseño Legal y Desempeño Real: instituciones Laborales en América Latina, UAM- M.A. Porrúa, México 2006.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Bouzas Ortiz A. “Propuestas para una Reforma Laboral Democrática”, UNAM , México 2007.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -De Buen L. N. “Derecho del Trabajo”, Vol. I y II, Porrúa, México 1979.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Partida R. y Carrillo J. “Integración Regional y Globalización: Impactos Económicos y Sindicales”, Fundación Friedrich Ebert S. y otros México 2005.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Kurczyn V. P. (Coord.), “Evolución y Tendencias Recientes del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en América”, IIJ-UNAM México 2007.</p>
<p class="western" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 100%" align="justify"> -Reynoso Castillo C. “Derecho del Trabajo, panorama y tendencias”, M.A. Porrúa, México 2006.</p>
<p id="sdfootnote1">&nbsp;</p>
<p class="sdfootnote-western"><a href="file:///D:/html/Aproximaci%C3%B3n%20al%20derecho%20mexicano%20del%20trabajo.html#sdfootnote1anc" title="sdfootnote1sym" class="sdfootnotesym" name="sdfootnote1sym">1</a> 	<span lang="es-ES">Profesor de derecho del trabajo. Asesor laboral. 	E mail: carc &amp; correo.azc.uam.mx </span></p>
<p type="FOOTER">&nbsp;</p>
<p style="margin-top: 4.44cm; margin-bottom: 0cm" align="center">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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