Necesidad de reafirmar el derecho a la seguridad social en Bolivia

Iván Campero Villalba

 

 

Introducción

Lo que al presente entendemos por Seguridad Social, ha tenido que surcar una larga evolución, asi el Profesor Fidel Ferreras afirma que la Seguridad Social es producto de la evolución cultural, social, ecónomica y política de los países. Dentro de las etapas evolutivas de esta disciplina podemos encontrar muchas clasificaciones, pero debemos considerar como una de las manifestaciones más importantes, la que nos brinda Paul Durand, quíen con acertada precisión nos menciona las siguientes etapas:

Formas de Protección indiferenciada, desde los orígines hasta la aparición de los seguros sociales.

– Nacimiento y desarrollo de los seguros sociales, desde el último tercio del siglo XIX hasta la conformación de los sistemas de Seguridad Social.

– Sistemas de Seguridad Social que aparecen con fuerza a finales de los años 30, cobran su impulso los años 40, y van madurando, modificándose y adptándose a las cambiantes situaciones sociales y económicas.

Se han referido en varias corrientes que la transición de los seguros sociales a la Seguridad Social, es consecuncia, fundamentalmente, del desarrollo económico y de la creciente conciencia social.

Con el desencadenamiento de los conflictos bélicos mundiales,los paises industrializados de occidente tomaron conciencia del poblema social, A partir de entonces, la Seguidad Social se consideraría, como un derecho Humano fundamental y por lo tanto una obligación sustantiva del Estado, Un prueba de ello que a través del Tratadao de Versalles se le otorga el apoyo decisivo y definitivo asi las sucesivas constituciones de Queretaro en 1.917 y Weimar de 1.919 institucionalizan esta disciplina en la etapa o periodo denominado del “Constitucionalismo Social.”

La Seguridad Social comienza a desarrollar como un derecho no de un determinado sector a la protección ni a determiandos riesgos, sino de toda persona y contra todos los riesgos y no en base a una cotización o aporte sino como una obligación del Estado a proporcionar dicha protección integral como parte de su desarroollo económico y social, como distribución de su renta nacional.

Marco sustantivo

Después del auge de la seguridad social boliviana, con la creación de nuevas Cajas y de todos los Fondos complementarios que acumularon reservas, vino la gran carrera inflacionaria y lo que es peor una errada política monetaria; la “desdolarización” que redujo las reservas de la seguridad social.

La inflación obligaba a un indiscriminado aumento de sueldos y salarios y con ello el aumento de las rentas, pero como escapaba a la responsabilidad de la gestión, el Estado asumía esta obligación convirtiéndose en un pesada carga para el erario nacional que, desde entonces, creó el Bono del Estado, de modo que las rentas se componían de la Renta Básica más la Renta Complementaria más el Bono del Estado, pero como este bono por su importancia resultaba superior a las otras dos rentas, los rentistas se convirtieron en pensionistas del Estado. La crisis de la seguridad social boliviana fue acentuada por la indicada política monetaria, porque, en verdad la crisis de la seguridad que se presenta en muchos países y es tema de debate en foros internacionales, se debe a que la anterior imagen de crecimiento económico, expansión y progreso fue sustituida por una situación de escaéz e insuficiencia.

Frente a circunstancias como la prolongación de la vida, los avances de la tecnología y la cada vez más pronunciada desocupación, los cálculos actuariales en que se forjaron las expectativas de los sistemas de seguridad social que tenía como uno de sus postulados “el pleno empleo”, quedaron cada vez más desactualizados.

Las materias primas tienen ahora una menor importancia, en gran medida debido especialmente a la sustitución tecnológica.

El argumento de los materiales compuestos y la “revolución” de la ingeniería de los materiales, ha reducido la dependencia de los metales y minerales tradicionales.

Los recursos estratégicos están constituidos por las capacitaciones tecnológicas y profesionales: una reserva de alta tecnología avanzada: un sistema de mercado que permite la flexibilidad y la adaptación a las nuevas innovaciones tecnológicas y un fácil acceso al capital, disponen del poder en el mundo actual.

El financiamiento previsto para la seguridad social resulta más y más insuficiente, debido al encarecimiento constante de la vida, al alza de los precios de equipos y mercaderías, la subida constante de honorarios profesionales, la fabricación de nuevas substancias farmacológicas, material más sofisticado para el diagnóstico y la curación, la inflación mundial irreversible y muchos etcéteras más y por otra parte, las prestaciones se deterioran o resultan evidentemente reducidas, con lo cual se alejaron las finalidades de la seguridad social.

Algunos autores como Barroso Leite, proponen el rescate de la seguridad social restringiendo algo de las prestaciones modernizando los sistemas de gestión con miras a una mayor racionalidad y una justicia social más auténtica.

Francis Blanchard, Director General de la O.I.T. advirtió a los poderes públicos contra los peligros de proseguir una política social, que se aparte de las realidades económicas, manteniendo un costo de la seguridad social descolocado con relación a la renta nacional.

Sin duda que no se propone un retroceso, pero si real acomodamiento a las circunstancias.

Lo que en nuestro medio vino a empeorar la situación definitivamente, fue la política equivocada que se trató de imprimir al problema de la rentas.

Estas, por efecto del sistema de calificación de rentas, repito y por no haberse adoptado previsiones para su recálculo o su gradual nivelación a los salarios, que sin lugar a dudas fija el coste de vida, se quedaron espectacularmente reducidas. Nadie empero, sabiendo el enojo de los rentistas y su situación económica real, se animaba a proponer un reajuste o nivelación sin hacer los respectivos estudios matemáticos-actuariales y he aquí que un día que un día el Supremo-Gobierno decreta la implantación de la renta mínima igual al salario mínimo nacional. Tales cargas económicas llevaron a la quiebra a muchas instituciones, pero sobretodo al Presupuesto Nacional, que evidentemente no tiene capacidad – para soportarla, de modo que representa una de las más pesadas en el gasto público.

Otra causa debe atribuirse a la administración de los entes llevada a cabo total irresponsabilidad e inexperiencia y a la dirección reciente que no puede encontrar soluciones racionales a esta coyuntura.

 

Comentario propositivo

Ha llegado el momento de replantear las bases de la seguridad social boliviana, con arreglo a las necesidades y recursos para que los seguros sociales puedan hacerse efectivos en favor de los beneficiarios, donde se precisa que los organismos aseguradores cuenten con recursos suficientes, reafirmando las bases financieras en el tripartismo o ver, si es posible, el financiamiento vía impuesto. En el primer caso tenemos que decir que no se puede prescindir del aporte estatal, por cuanto el Estado es responsable de la seguridad social por definición constitucional y porque el bienestar de la población cuesta dinero, aunque estos dineros deban salir de la aportación social y tenga que abstraerse algo de las inversiones públicas. Tampoco es explicable la exclusión del aporte patronal por cuanto ellos tienen responsabilidades en la relación obrero-patronal regulado por la Ley General del Trabajo que el Código de Seguridad Social a absorbido a cambio de esa cotización y de suprimirse ésta tendrían que forzosamente reponerse las obligaciones laborales, lo que de ninguna forma es conveniente para los empresarios, pues encarece mucho mas la producción, mucho más que cuando se pagan aportes a la seguridad social, por cuanto tienen el recurso de desplazar al precio del producto y definitivamente al consumidor tales aporte, en cambio el trabajador no tiene ninguna otra opción que el de quitar a su salario algo para aportar a la seguridad social cumpliendo la responsabilidad que tiene para mantener sus ingresos, cuando no pueda hacerlo por el salario directo, y así cubrir su mantención y la de su familia.

Para alcanzar una sociedad más equitativa los individuos deben ser dueños de su vida, responsables de su destino, la Seguridad Social actual señala dos grandes postulados:

a) En el orden moral, el postulado de la igualdad de oportunidades para todos los hombres ante la educación.

b) En el orden económico el postulado tan sugestivo y controvertido del pleno empleo.

Por lo que a manera de corolario, podemos referir que la Seguridad Social en Bolivia debiera plantear en la actualidad tres aspectos puntuales:

a) SISTEMA CONTRIBUTIVO

El Reconocimiento pleno de SEGUROS SOCIALES OBLIGATORIO Y UNIVERSAL, a los grupos colectivos con dependencia laboral, que cubra al menos las contingencias de Enfermedad, maternidad, invalidez, vejez, muerte, Riesgos profesionales y vivienda social y servicios sociales, cuyo soporte financiero se encuentre apoyado en los aportes laborales y de los empleadores.

b) SISTEMA MIXTO

El reconocimiento de seguros de enfermedad, maternidad, invalidez, vejez, muerte, riesgos profesionales y asistencia social, a las personas sin dependencia laboral ni directa ni indirecta ( trabajadores agricolas, Artesanos, personas que presta servicios por cuenta propia y otros ), cuya contribución se enmarcará en un aporte laboral directo y/o indirecto por medio de sisteas derecaudación en función a la naturaleza de la actividad y tambien un aporte Estatal que apoye el financiamiento en la gestión de dichos seguros.

c) SISTEMA ALEATORIO

Debido a la globalización de la económia, corresponde incorporar nuevas figuras protectivas, aunque ajenas a los principios sustantivos de la Seguridad Social, constituyen sistemas financieros importantes, formas individuales de protección, apoyadas básicamente en la contribución voluntaria, individual y complementaria.

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